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lunes, 19 de octubre de 2026

La teoría del falso self y los niños/as adoptados/acogidos



VII Conversaciones sobre apego y resiliencia

¡Os esperamos!

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La teoría del falso self y los niños adoptados/acogidos
Por José Luis Gonzalo Marrodán, psicólogo clínico 


El concepto de falso self (falso sí mismo) es una de las aportaciones más conocidas del pediatra y psicoanalista británico Donald Woods Winnicott. Es especialmente interesante para comprender a niños, adolescentes y adultos que han vivido experiencias relacionales traumáticas, porque permite pensar cómo una persona puede adaptarse a su entorno a costa de alejarse de sus propias necesidades, emociones y deseos.

Me venía a la mente esta teoría esta semana a raíz de las sesiones de psicoterapia que he tenido con adultos adoptados que presentan historias de vida donde han vivido trauma por abandono (por ejemplo, fueron ingresados en un centro de acogida u orfanato nada más nacer y permanecieron allí durante los dos, tres o cuatro primeros años de vida -e incluso, a veces, más-. Fueron adoptados, después, por padres o cuidadores que no presentaban suficiente competencia parental)

Estas personas me describían con mucho dolor lo conscientes que ahora eran de no haber podido desarrollarse como ellos mismos hubieran deseado, y cómo habían tenido que generar como falsas personalidades o formas de ser, no auténticas. Así se defendían y de algún modo se adaptaban a un entorno familiar y de crianza que exigía ser de un determinada manera. 

Vayamos por partes y definamos primero que es el falso self. 

¿Qué es el falso self? (1)

Winnicott tuvo una infancia suficientemente buena, parafraseándole a él mismo. Sin embargo, según las fuentes, a pesar de una infancia tan buena (que según Clare Winnicott, su esposa, fue cierto), algo le perturbó en su niñez que lo llevó a la búsqueda del estudio de enfermedades graves. Nunca desveló el porqué de su inquietud pero al cumplir sesenta y siete años escribió un poema conmovedor sobre su madre, Elizabeth. Es un escrito que le envió a un colega y pidió compartirlo con él por el dolor que le había producido escribirlo:

La madre abajo llorando
llorando
llorando
Así la conocí
Una vez, extendido sobre sus rodillas
Como ahora sobre el árbol muerto
Aprendí a hacerla sonreír
a detener sus lágrimas
a deshacer su culpa
a curar su muerte interior
Darle vida era mi vida.

Donald Winnicott
Este poema sugiere a una madre depresiva y su hijo intentando alegrarle la vida. M. Little -una psicoanalista que trabajó junto con él- en una oportunidad confirmó que Elizabeth tuvo episodios depresivos. Winnicott también dio a entender que su padre estaba demasiado tiempo ausente y atareado en otros asuntos y que inconscientemente delegó en él el cuidado de su madre por ser hijo varón: "me dejó demasiado con todas mis madres. Las cosas nunca se arreglaron del todo" (2). La experiencia de "cuidar" a una madre triste pudo haber influenciado a Winnicott a desear rescatar a otras personas sufrientes. Recordemos que para él cuidar equivalía a curar.

Años posteriores Winnicott escribió: "El análisis es el trabajo que he elegido, la forma en que siento que mejor puedo ocuparme de mi propia culpa, la forma en que puedo expresarme de modo constructivo" (3) En otro ensayo suyo expresa que los niños sintonizan con el estado mental de las madres. Algo de su experiencia personal de hijo transmitió en estos escritos, ya que se sentía culpable de no haber podido curar o salvar a su madre debido a una congestión catarral y una infiltración grasa cardíaca. Winnicott tenia veintinueve años a la muerte de su madre.

¿Influyó esta experiencia que Winnicott tuvo en la infancia con su madre en la gestación de su teoría del falso self? Os lo dejo parta vuestra consideración. 

Para Winnicott, el falso self es una organización defensiva que se desarrolla cuando el niño siente que, para conservar el vínculo con sus figuras de cuidado, debe adaptarse excesivamente a lo que estas esperan de él, en lugar de poder expresarse espontáneamente. El niño va aprendiendo, de manera más o menos consciente, que es más seguro mostrar lo que el adulto quiere encontrar que expresar lo que realmente siente o necesita.

Por ejemplo, imaginemos a una niña cuyos padres se muestran cariñosos cuando es obediente, obtiene buenas notas o no plantea problemas, pero se enfadan, se burlan de ella o se distancian cuando expresa tristeza, rabia o desacuerdo. La niña puede aprender a ser siempre complaciente, a anticiparse a las necesidades de sus padres y a ocultar sus propias emociones. Quizá llegue a ser considerada una niña maravillosa, madura y muy responsable. Sin embargo, detrás de esa adaptación puede existir una dificultad creciente para reconocer qué siente, qué desea y quién es ella más allá de lo que los demás esperan.

Su adaptación le permite preservar el vínculo, pero puede hacerlo a costa de su espontaneidad.

¿Cómo se desarrolla?

Winnicott concede una importancia fundamental a las primeras relaciones entre el bebé y su figura cuidadora, del mismo modo que muchos psicoanalistas de la época: Anna Freud, Bowlby, Mary Ainsworth...

El gesto espontáneo: el verdadero self

El bebé expresa sus necesidades, impulsos, emociones y formas espontáneas de estar en el mundo. Winnicott denomina verdadero self a la experiencia de continuidad de ser y de sentirse real que puede desarrollarse cuando esa espontaneidad encuentra un entorno suficientemente facilitador. Cuando este entorno está caracterizado por la presencia de buenos tratos y se satisfacen las necesidades de los niños de manera integral, el niño puede expresarse tal cual es. Cuando el adulto responde de manera suficientemente sensible y adaptada a las necesidades del bebé, este puede experimentar que sus gestos tienen un efecto en el entorno y que no necesita renunciar continuamente a ellos para mantener la relación.

¿Cuándo sucede esta adaptación defensiva? Si el entorno impone reiteradamente sus propias necesidades y no acoge los gestos espontáneos del niño, este puede organizarse alrededor de la complacencia, la obediencia y la adaptación. El falso self protege al verdadero self de una exposición que se vive como peligrosa. Es importante hacer una precisión: Winnicott no considera que toda adaptación sea patológica. Todos necesitamos adaptarnos a las normas sociales y a los demás. El problema aparece cuando la adaptación deja de ser flexible y se convierte en la forma predominante de existir y relacionarse. 

¿Qué función cumple el falso self? Aquí está, a mi juicio, la parte más importante del concepto: el falso self no es simplemente una máscara; es una defensa que ha podido resultar necesaria para preservar la relación y proteger algo vulnerable de la persona.

Puede cumplir varias funciones:

- Proteger el verdadero self: evita que los aspectos más espontáneos queden expuestos a respuestas intrusivas, descalificadoras o rechazantes.

- Conservar el vínculo: la adaptación puede ser una forma de mantener la proximidad con una figura de apego de la que el niño depende.

- Anticipar las expectativas del adulto: el niño aprende a observar el estado emocional de la figura cuidadora y a actuar en consecuencia.

- Reducir el conflicto y el peligro: mostrarse obediente, no protestar o no expresar necesidades puede disminuir el riesgo de rechazo o de represalias.

Desde esta perspectiva, el falso self no debería entenderse como un defecto del niño, sino como una solución adaptativa que puede haberse vuelto rígida y costosa.

Estas adaptaciones se vuelven más rígidas cuando los niños han sido víctimas continuadas de maltrato y este ha generado un trauma en su desarrollo. En un contexto de maltrato, negligencia emocional o abuso sexual, el niño puede encontrarse ante una situación especialmente difícil: necesita a la persona adulta de la que depende, pero esa misma persona puede ser fuente de miedo, daño o confusión.

La adaptación puede encontrar diferentes formas



La adaptación puede adoptar diferentes formas:

Ser excesivamente obediente   ------>   Reducir el riesgo de castigo o rechazo.

Intentar satisfacer siempre al adulto    ------>    Mantener el vínculo y evitar el conflicto.

Ocultar el miedo, la tristeza o la rabia  ------>  Protegerse de respuestas adultas que no puede tolerar o afrontar.

Mostrarse muy maduro y autosuficiente ------>   Evitar depender de un adulto que no responde de forma fiable.

Vigilar continuamente el estado emocional de los demás  ------>   Anticipar cambios que puedan implicar peligro.

Tener dificultades para reconocer los propios deseos ------>   Haber aprendido a priorizar las necesidades ajenas sobre las propias.

Es importante considerar que estas conductas no demuestran por sí mismas la existencia de un falso self ni prueban que haya habido abuso. Pueden aparecer por diferentes motivos y deben comprenderse dentro de la historia relacional de cada persona.

5. ¿Cómo se relaciona con el verdadero self?

Conviene evitar una interpretación demasiado literal, como si dentro de la persona existieran dos personalidades completamente separadas: una auténtica y otra falsa. En Winnicott, la distinción tiene que ver con dos modos de organización y experiencia del self:

- El verdadero self se vincula con la espontaneidad, la vitalidad, el gesto personal, la creatividad y la sensación de sentirse real.

- El falso self se organiza alrededor de la adaptación a las exigencias del entorno y puede proteger la espontaneidad cuando esta no ha encontrado suficiente acogida.

Winnicott describe diferentes grados de organización del falso self. En algunos casos, la adaptación es relativamente flexible y facilita la vida social; en otros, puede llegar a dominar la existencia de la persona, que se siente vacía, desconectada o incapaz de saber qué desea realmente.

Por eso, alguien puede funcionar muy bien en el trabajo, cuidar de los demás y cumplir todas sus responsabilidades, pero experimentar una profunda sensación de irrealidad o preguntarse: «¿Quién soy yo cuando no estoy intentando agradar a alguien?».

Convertirse en lo que otros esperan
es una de las adaptaciones del falso self

6. El falso self y las personas adoptadas

En algunas historias adoptivas, esta cuestión puede adquirir matices particulares: cómo vivir las pérdidas, cómo preguntar por los orígenes, cómo diferenciarse de la familia sin sentir que se pierde la pertenencia. 

Las investigaciones (4) recogen experiencias de gratitud exigida, dificultades para hablar de la adopción y tensiones en la construcción de una identidad propia, pero muestran diversidad de trayectorias. No establecen una tipología de “falsos self adoptivos”; lo que sigue es una elaboración clínica a partir de ese marco. 

Estas serían algunas configuraciones posibles que he detectado en mi trabajo con las personas adoptivas. Las frases representan reglas internas hipotéticas, a menudo no conscientes:

El hijo perfecto, que no da problemas

«Si soy bueno y no decepciono, conservaré mi lugar».

El agradecido que no puede estar triste

«Después de lo que han hecho por mí, no tengo derecho a quejarme».

El autosuficiente que no necesita a nadie

«Necesitar es arriesgarme a que no estén; mejor me arreglo solo».

El cuidador de sus padres

«Para estar a salvo, tengo que asegurarme de que ellos estén bien».

El que se convierte en lo que otros esperan

«Tengo que descubrir quién quieren que sea».

El que tiene que destacar para valer

«No basta con ser yo: tengo que demostrar que merezco mi sitio».

El que oculta una parte de su historia para pertenecer

«Si muestro interés por mis orígenes, quizá haga daño o deje de encajar».

7. ¿Qué implicaciones tiene para la psicoterapia?

Desde una perspectiva inspirada en Winnicott, el objetivo no sería desenmascarar el falso self ni exigir a la persona que sea auténtica. Eso podría vivirse como otra demanda externa, precisamente aquello de lo que ha necesitado protegerse. El trabajo consistiría en crear una relación en la que progresivamente pueda experimentar que no necesita adaptarse de forma constante para ser aceptada.

En la práctica, esto puede implicar:

1. Reconocer la función protectora de la adaptación. Comprender por qué fue necesaria antes de intentar modificarla.

2. No confundir colaboración con seguridad. Que un niño obedezca, sonría o responda correctamente no significa necesariamente que se sienta seguro.

3. Respetar el ritmo de la persona. No forzar la expresión emocional, la revelación de experiencias traumáticas ni la confrontación.

4. Ofrecer experiencias de aceptación no condicionada. La relación terapéutica debe tolerar el desacuerdo, la ambivalencia, el silencio y la expresión de emociones difíciles.

5. Favorecer el reconocimiento de las propias necesidades. Ayudar a diferenciar lo que la persona desea de lo que cree que debe desear para conservar la relación.

6. Ampliar la libertad de elección. El objetivo no es eliminar la adaptación social, sino que deje de ser la única forma posible de relacionarse.

En el caso de un niño que ha sufrido abuso, además, estas condiciones deben acompañarse de protección efectiva, seguridad en el contexto y atención a las relaciones actuales. La relación terapéutica por sí sola no sustituye esas medidas.

Esta frase de Winnicot puede leerse en:
Winnicott DW. The concept of the false self. En: Home Is Where We Start From. New York: W. W. Norton; 1986. p. 65-70.



8. Implicaciones en el acompañamiento a padres y familias 

Aceptar al niño más allá de su comportamiento. Conviene que los padres expresen interés por el niño, no solamente por aquello que hace bien. Si recibe atención principalmente cuando obedece, ayuda o se muestra agradecido, puede concluir que debe comportarse de una determinada manera para merecer su lugar en la familia.

- Evitar elogiar constantemente su docilidad: «¡Qué bueno eres, nunca das problemas!».
- Mostrar interés por sus gustos, opiniones, dudas y desacuerdos.
- Transmitirle que no necesita compensar a sus padres por haberlo adoptado.
- Hacerle sentir que pertenece a la familia por quien es, no por lo que aporta.

Una frase que puede ayudar sería: «No tienes que hacer nada especial para que queramos estar contigo».

Dar permiso para discrepar y decir que no. Algunos niños tienen dificultades para identificar sus preferencias o expresarlas cuando creen que pueden decepcionar al adulto. Los padres pueden ofrecer elecciones reales y tolerar que el niño tenga una opinión diferente.

Por ejemplo:

- «¿Prefieres ir al parque o quedarte en casa?».
- «A mí me gusta esta película, pero tú puedes pensar otra cosa».
- «Puedes decirme que no estás de acuerdo conmigo».
- «No tienes que darme la razón para que estemos bien».

Esto no significa que el niño decida sobre todas las cuestiones familiares. Los adultos siguen estableciendo límites protectores, pero diferencian entre los límites necesarios y las preferencias personales que pueden negociarse.

Tolerar las emociones desagradables sin retirarle el afecto

Un niño que ha aprendido a adaptarse puede esconder su enfado, tristeza, miedo o decepción para no arriesgar el vínculo. Cuando comienza a sentirse más seguro, incluso puede manifestar emociones intensas que antes mantenía ocultas. Los padres necesitan aprender a recibir esas emociones sin interpretarlas automáticamente como ingratitud, desafío o rechazo hacia ellos.

Pueden decirle:
- «Entiendo que estés enfadado conmigo».
- «Puedes estar enfadado y seguimos siendo una familia».
- «No necesitas fingir que estás contento para que yo esté bien».
- «Aunque no me guste lo que ha pasado, quiero escuchar cómo lo has vivido».

El mensaje central es que el vínculo puede sobrevivir al desacuerdo. El niño necesita experimentar repetidamente que una emoción difícil no destruye la relación.

No forzar la expresión emocional

Un error sería detectar que el niño se adapta demasiado y empezar a preguntarle constantemente qué siente, qué quiere o qué le pasa. Si todavía no sabe identificar sus estados internos, o si ha aprendido a ocultarlos, esta insistencia puede aumentar su presión.

Es preferible:
- Observar sin invadir.
- Nombrar tentativamente lo que se percibe, sin imponer una interpretación.
- Dar tiempo para responder.
- Aceptar el silencio cuando todavía no puede hablar.
- Ofrecer otras vías de expresión: juego, dibujo, movimiento o actividades compartidas.

Por ejemplo: «Me pregunto si te ha molestado lo que he dicho. Puede que no sea eso. Si quieres, podemos hablarlo después».

No confundir autonomía con rechazo

Un niño que comienza a sentirse más seguro puede mostrar preferencias propias, poner límites, cuestionar decisiones o querer reservarse algunas cosas. Los padres pueden vivir estos cambios con inquietud, especialmente si interpretan la distancia como una amenaza para el vínculo. Conviene ayudarles a comprender que la diferenciación y la autonomía pueden ser signos de una relación más segura, aunque también es necesario valorar cada conducta en su contexto. El niño puede aprender que no necesita elegir entre pertenecer a su familia y conservar su individualidad.

Reparar los desencuentros

Los padres no necesitan acertar siempre. Necesitan poder reconocer sus errores y reparar las rupturas relacionales. Si un padre responde con dureza, por ejemplo, puede decir:

«Antes me he enfadado y te he hablado de una manera que no me gusta. Lo siento. No tenías que estar de acuerdo conmigo. Vamos a intentarlo de nuevo».

La reparación enseña que los errores y los conflictos no obligan al niño a recuperar inmediatamente su papel de niño complaciente para restablecer la armonía.

9. La idea central para comprenderlo desde el trauma

Hay una formulación que resume bien la conexión clínica, aunque no es una cita literal de Winnicott:

A veces, el niño aprende a ser aquello que necesita que el adulto vea para poder seguir vinculado a él, mientras oculta aquello que teme que el adulto no pueda aceptar. Esto permite comprender algo importante: una adaptación que en su momento contribuyó a preservar el vínculo puede dificultar después el acceso a las propias necesidades, los límites y los deseos.

Referencias 

(1) Winnicott DW. Ego distortion in terms of true and false self. En: The maturational processes and the facilitating environment: studies in the theory of emotional development. London: Hogarth Press; 1965. p. 140-152.

(2) Winnicott DW. Hate in the counter-transference. Int J Psychoanal. 1949;30:69-74.


(4) Lo AY, Grotevant HD, Baden AL, Hogan CM. Unsettled adoptive identity: Understanding relationship challenges in adopted adolescents' identity narratives. Fam Process. 2024;63(3):1592-1622. doi:10.1111/famp.12953.

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Os comparto este videoclip (visualmente precioso) interpretado por Imanol Igartua (cantante) y Ander Iruretagoyena y Ekiñe Tolosa (actores) La canción y la letra son una maravilla y la historia puede interpretarse de muchas maneras. Yo me quedo con esta lectura: al final el protagonista encuentra la auténtica esencia de sí mismo. 

Os dejo con el vídeo. El blog estará parado hasta después de las VII Conversaciones sobre apego y resiliencia, allí nos veremos. Hasta entonces, un abrazo.


Letra:

¿Cómo olvidar nuestras primeras miradas? Juegos de palabras mudos, sin amor. Se nos ha pasado el tiempo en el bar Lertutxe. La próxima vez nos encontraremos en cualquier taberna de cualquier pueblo.

Sin pedir perdón, tú y yo como pilares, sin pedir perdón, dibujando el mundo.

Pero ahora los juegos de palabras se han vuelto reales. Ese viento frío que atraviesa Euskal Herria de un extremo al otro.

Pero ahora los juegos de palabras se han vuelto reales. Ese viento frío que atraviesa Euskal Herria de un extremo al otro.

Una nueva oportunidad para dejar atrás el pasado. La boca del lobo no me ha atrapado. Las agujas del reloj, perdidas en algún lugar. Habrá que jugar con fuerza para salir de este agujero negro.

Y tú y yo, y yo y tú, mirándonos cara a cara. Desde el primer momento encendimos el volcán.

Sin pedir perdón, tú y yo como pilares, sin pedir perdón, dibujando el mundo.

Pero ahora los juegos de palabras se han vuelto reales. Ese viento frío que atraviesa Euskal Herria de un extremo al otro.

Pero ahora los juegos de palabras se han vuelto reales. Ese viento frío que atraviesa Euskal Herria de un extremo al otro.

Persiguiendo a tientas un rayo de sol, al escuchar el grito de la noche, junto a ti.

Que el tiempo se nos ha pasado en el bar Lertutxe, ya a mi lado, ya a mi lado.

lunes, 13 de abril de 2026

Retos y desafios de la postadopción, Marisa Méndez y Casilda Cortés (coord.)


Retos y desafios de la postadopción 
Marisa Méndez y Casilda Cortés (coord.)
Con prólogo de Sandra Baita


Para adquirir el libro, haz click AQUÍ


Recientemente, en febrero de 2026, ha sido publicado un libro sobre la Postadopcion, una etapa en la que la literatura sobre el tema es escasa, a menudo los libros van dirigidos a la infancia, siendo este que os presento de mirada más amplia al incluir este periodo de la vida, pero sobre todo teniendo en mente a las personas adoptadas adolescentes y adultas. Por eso se constituye como un libro singular y que viene a llenar un vacío, tanto para las familias y las personas adoptadas mayores como para los profesionales que los acompañan o conviven con ellos en algún momento de sus vidas. 

Marisa Méndez y Casilda Cortés Puya son las coordinadoras de este libro y cofundadoras de la Asociación Postadopción en Acción (APAeA), una entidad nacida del compromiso por dar visibilidad a las necesidades reales que surgen tras la adopción. Su objetivo es impulsar el estudio multidisciplinar de la realidad adoptiva, crear una red de apoyo que acompañe con recursos a las personas adoptadas y a sus familias a lo largo de sus vidas y promover políticas públicas y recursos especializados que comprendan y actúen para proteger el proceso vital de la postadopción. Esta última reivindicación referida a las políticas públicas y a recursos especializados para las personas adoptadas, es un petición reiterada. Desde prácticamente el boom de la adopción, principios de este siglo, los profesionales y personas concienciadas con las necesidades de estas personas y familias, en casi todos los eventos y congresos -y desde este blog- se han solicitado programas de apoyo técnico a las familias desde los servicios sociales, así como formación especializada para maestros, orientadores, psiquiatras, psicólogos, logopedas, pedagógos... 

Cristina Herce, Maryorie Dantagnan y quien estas líneas escribe, hemos participado con un capítulo que precisamente presenta una propuesta de trabajo con jóvenes y adultos adoptados desde la Traumaterapia ecosistémica. Pretendemos ir más allá de los formatos clásicos de la terapia individual -insuficientes a todas luces para ayudar y apoyar a las personas adoptadas- para proponer intervenciones ecosistémicas basadas en la creación de un vínculo afectivo, de encontrar un sentido a lo vivido y sobre todo de co-construir, junto con la participación activa de la persona adoptada, un contexto vital basado en los bienes y servicios que ofrece la comunidad. El propósito es generar una red de apoyo que sostenga y acompañe a aquella y que sea capaz de fomentar la resiliencia secundaria. Cristina Herce, psicóloga, expone, además, su excelente trabajo de más de veinte años con las familias adoptivas de la Asociación Ume Alaia Gipuzkoa y cómo ha llevado a cabo este grupo con visión terapéutica y ecosistémica.

Basándose en el marco comprensivo de la Traumaterapia ecosistémica (TE), este modelo recoje cuáles son los principales retos y desafíos que presenta este tipo de parentalidad, así como qué psicoterapias y programas educativos en la escuela pueden dar respuesta a las consecuencias que en la salud y en el desarrollo dejaron los traumas tempranos que con frecuencia estas personas sufrieron. A menudo, presentan una mayor vulnerabilidad al estrés, déficit en la regulación emocional, problemas de aprendizaje, afectación al neurodesarrollo, síntomas psotraumáticos, problemas con el lenguaje, mayor probabilidad de sufrir trastornos mentales y de la personalidad, problemas de atención y memoria, en el desarrollo cognitivo y en el establecimiento de vínculos afectivos saludables con su familia y otras personas. Todo ello complica su vida en demasía.

El libro "Retos y desafíos de la postadopción", bajo la coordinación de Marisa y Casilda, agrupa a un buen número de profesionales y protagonistas de la adopción para tratar de dar respuesta a algunas de las cuestiones más importantes y sensibles mencionadas en el párrafo anterior. Así pues, el libro arranca con un prólogo escrito por Sandra Baita, psicóloga argentina especialista en trauma complejo, disociación y apego, quien lleva buena parte de su vida profesional dedicada al tratamiento psicológico de las personas adoptadas y sus familias. Ella es la telonera de lujo de este libro, y en sus comienzo ya deja patente que "...entendemos que un ser humano necesita desarrollarse en un entorno estable y seguro. Pero si no entendemos qué necesita ese nuevo entorno para adaptarse al niño que llega, y qué necesita el recién llegado para sentirse a salvo en ese nuevo refugio, la loable tarea se parecerá simplemente a un fuego de artificio iluminando transitoriamente una noche oscura".

En la contraportada del libro, se nos dice: "en un mundo que comienza a mirar la adopción con mayor profundidad, la postadopción emerge como una etapa esencial para comprender las vivencias, los retos y las necesidades de las personas adoptadas y de sus familias. Si es profesional del ámbito social, educativo o sanitario, forma parte de una familia adoptiva o ha vivido la experiencia de la adopción en primera persona, este libro le brindará una visión integradora, rigurosa y humana de la realidad postadoptiva".

A través de una lectura amena y accesible, descubrirá cómo comprender las dinámicas postadoptivas:

Identificar los factores emocionales, sociales y legales que influyen en la construcción del vínculo y en el sentido de pertenencia.

Reconocer las huellas del trauma temprano: entender cómo el dolor no elaborado puede manifestarse en la infancia, en la adolescencia y en la vida adulta, y cómo acompañarlo sin reactivar el sufrimiento.

Fortalecer los recursos familiares y profesionales: adquirir herramientas prácticas para sostener procesos complejos con sensibilidad, conocimiento y respeto.

Impulsar una mirada sistémica y social: concebir la postadopción como una responsabilidad colectiva que implica a familias, instituciones y comunidad.

Además, en este libro encontrarás testimonios reales, propuestas de intervención y reflexiones que invitan a transformar la forma en que acompañamos a quienes fueron adoptados: con conocimiento, con empatía y con compromiso humano.

"Dame un punto de apoyo y moveré MI mundo"


Por capítulos, nos encontramos:

Capítulo 1: Desafíos de la postadopción: una realidad ignorada. Por la Asociación Postadopción en Acción. En este capítulo se hace un exhaustivo repaso a cuáles son las necesidades de esta etapa postadoptiva. La adopción no es el final de un proceso. Los desafíos más frecuentes están en la falta de datos y conocimiento; en la falta de reconocimiento institucional; en la falta de formación profesional; en la falta de recursos económicos y en el desamparo jurídico al alcanzar la mayoría de edad. El capítulo urge a quien corresponda a la acción, tras un periodo de reflexión y voluntad política y compromiso social compartido. 

Capítulo 2. Adopción y trauma complejo. Claves para comprender y acompañar. Por Mabel Medina y Esther Blanco. En este capítulo, las autoras desarrollan la importancia que tiene el abordaje terapéutico del trauma y cómo debe ser llevado a cabo. Este exige una mirada que contemple el daño temprano y las capas de experiencia añadidas a lo largo de su vida. 

Capítulo 3. Neurodesarrollo y adopción. Por José Ramón Gamo y Francisco Javier Solís. En este capítulo, a través de una revisión bibliográfica de diversos estudios sobre el desarrollo cerebral en contextos de adopción, explora cómo el neurodesarrollo influye en la conducta, el desarrollo emocional y en los procesos de aprendizaje. 

Capítulo 4. La traumaterapia ecosistémica en postadopción. Cristina Herce, Maryorie Dantagnan y José Luis Gonzalo presentan una propuesta de trabajo para jóvenes adoptados, una forma de acompañamiento que trasciende los límites de la consulta psicoterapéutica individual. Dado los antecedentes de trauma en el desarrollo, las personas adoptadas que están cercanas a la mayoría de edad y carecen de apoyos humanos y de recursos, pueden beneficiarse de un acompañamiento estable por parte de dos profesionales -psicólogo y educador- que les ofrezcan un vínculo, un sentido y una guía para utilizar y aprovechar los recursos sociales, sanitarios y comunitarios existentes. Se fundamentan en el "Dame un punto de apoyo y moveré MI mundo". Cristina Herce expone, además, como ya hemos dicho, su experiencia de trabajo en formato grupal con familias adoptivas, la fuerza del apego grupal, durante más de veinte años en la Asociación Ume Alaia Gipuzkoa. 

Capítulo 5. El papel del sistema sanitario en la postadopción. Por Talía Sainz y María José Penzol. Nos habla del papel crucial que el sistema sanitario juega en la postadopción. La intervención, nos dicen las autoras, debería comenzar en la etapa previa al proceso de adopción, acompañar el acogimiento y continuarse en la fase de postadopción. Hace una revisión detallada del impacto de la adopción en la salud, los recursos y carencias del sistema. También aborda el reto de la adolescencia adoptada en salud mental y los retos y desafíos en la atención sanitaria en la adopción internacional. 

Capítulo 6. Trauma y capacidad jurídica. Por María Jesús Crespo y Eva María Mila. Este capítulo aborda un tema necesario, delicado y que preocupa a numerosas familias con hijos más allá de los dieciocho años. Al alcanzar la mayoría de edad, afirman María Jesús y Eva María, la ley reconoce a las personas adoptadas plena capacidad jurídica y se espera que sean capaces de tomar decisiones, de gestionar su vida y de enfrentarse al mundo como un adulto más. ¿Pero qué pasa cuando no están preparados para hacerlo? 

Capítulo 7. Creciendo juntos: habilidades esenciales para padres y madres adoptivos y el poder del apoyo colectivo. Por Montse Lapastora. Este capítulo se centra en la necesidad que los padres y madres tienen de ajustar las expectativas a la realidad. Como dice la autora, es imprescindible desarrollar competencias parentales y asumir un camino de crecimiento compartido, en el que el respeto, la paciencia y el acompañamiento amoroso permiten construir vínculos sólidos y verdaderamente transformacionales. Habla también de los beneficios de los grupos de apoyo a las familias adoptivas. 

Capítulo 8. Testimonios de jóvenes adoptados. Recogidos por Luz Muñoz Asenjo.

Y, finalmente, un apartado final titulado: "Carta para ti, si eres una persona adoptada"

En suma, un libro totalmente recomendable y necesario para los propios adoptados jóvenes y adultos, sus familias y los profesionales que los acompañan. Y también para los técnicos de infancia, políticos y personal sanitario, jurídico, educativo y del ámbito social. Ha sido un honor contribuir, esperamos que cale hondo y consiga mayor sensibilidad y apoyos hacia las personas adoptadas. 

lunes, 16 de febrero de 2026

La teoría del apego y la separación de John Bowlby, 50 años después.

La teoría del apego y la separación de John Bowlby: revisitando su visión original tras más de 50 años, qué sabemos hoy y hacia dónde ir desde aquí

Resumen de lo más importante de este número


Con motivo de cumplirse los 50 años de la teoría del apego formulada por John Bowlby, que tanto impacto y repercusiones sanitarias, sociales y educativas ha tenido durante todo este tiempo, el blog Buenos tratos -que se dedica a divulgar y aplicar sus postulados- quiere sumarse a esa onomástica y para ello propone un resumen del número correspondiente a octubre de 2025 dedicado a revisitar su teoría, lo que sabemos hoy y hacia dónde ir desde aquí.

En un mundo donde las separaciones forzosas, las guerras, los millones de refugiados, las migraciones obligadas, la persecución a las familias y los niños por motivos de racismo promovidas por el actual presidente de USA... tienen un impacto traumático en muchísimas personas mayores y menores de edad, el apego y el estudio de cómo las separaciones y las pérdidas afectan a la salud y al desarrollo tienen más vigencia que nunca. 

Por otro lado, en nuestra comunidad cada año aumentan los casos de desprotección infantil. También los mecanismos de detección han mejorado y nos permiten identificar las situaciones en las que los niños sufren maltrato, negligencia y/o abuso, que antes eran silenciadas o normalizadas. 

Por ello, instamos desde aquí a las autoridades políticas y educativas a que tomen nota y tengan en cuenta lo que la investigación nos brinda para que podamos cuidar a las familias, porque como dijo John Bowlby:

“Si una comunidad valora a sus hijos, 
debe cuidar a sus padres” (Bowlby, 1951, p. 84).





Attchment and Human Development, Volumen 27, nº 5, octubre 2025





Este número especial de Attachment & Human Development, titulado “La teoría del apego y la separación de John Bowlby:revisitando sus visiones originales tras más de 50 años, qué sabemos hoy y hacia dónde ir desde aquí”, fue concebido para conmemorar el 50.º aniversario del trabajo seminal de Bowlby sobre la separación. John Bowlby (Bowlby, 1973), ampliamente reconocido como el padre de la teoría del apego, puso un énfasis central en los efectos adversos de las separaciones entre el niño y su cuidador, ya fueran impuestas de manera cruel o consideradas necesarias.

Estos riesgos fueron destacados en su propio trabajo empírico (por ejemplo, Bowlby, 1944) y en su influyente monografía Cuidado materno y salud mental, publicada por la Organización Mundial de la Salud en 1951 (Bowlby, 1951). Su conceptualización posterior del apego condujo a la formulación de una teoría que explica los procesos subyacentes a la inclinación universal de los bebés humanos a formar vínculos estrechos con sus cuidadores, impulsados por la necesidad de proximidad y seguridad ante amenazas percibidas, activando así su sistema conductual de apego. 

Monografía de John Bowlby
Cuidado maternal y amor, hoy en día,
lamentablemente, una obra descatalogada


En la actualidad, la teoría del apego ha acumulado un enorme cuerpo de investigación, reflejado en múltiples desarrollos teóricos y en diversos contextos de aplicación. Aunque la investigación se ha centrado predominantemente en las diferencias individuales en la calidad del apego, los acontecimientos globales recientes —como las separaciones forzadas por conflictos armados, migraciones, encarcelamiento parental o medidas de protección infantil— han puesto de relieve el impacto crítico y a menudo devastador de la separación en sí misma.

Este número especial reexamina un principio central de la teoría del apego: los efectos de la separación, considerando factores históricos, culturales y biológicos. Asimismo, se introduce un estudio piloto de una intervención breve, Fostering Relationships, específicamente dirigida a niños en acogimiento familiar, con el objetivo de mejorar las visitas del niño con su progenitor biológico y con la familia acogedora. Finalmente, se presentan psicoterapias individualizadas como posibles respuestas a la separacióninducida por el trauma. Nuestro objetivo es aportar nuevas perspectivas sobre el apego y la separación, así como sobre la aplicación clínica de este principio.

Cómo se desarrolló el trabajo de John Bowlby

El trabajo de Bowlby se desarrolló en diálogo con su formación psicoanalítica, al tiempo que subrayaba la importancia de la separación entre cuidador y niño. Finalmente, Bowlby cuestionó tanto el psicoanálisis como el conductismo, teorías predominantesde su época. El objetivo de este artículo es detallar el viaje que realizó Bowlby, a petición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 1950 para investigar las necesidades de niños huérfanos y separados en Europa y en los Estados Unidos.

Más concretamente, este artículo presenta el intento de Van der Horst et al. de reconstruir el viaje de Bowlby a Estados Unidos,durante el cual sus concepciones sobre la separación madre–hijo se vieron ampliadas y enriquecidas a través de sus interacciones con colegas estadounidenses. Aunque no siempre reconocidas, las contribuciones norteamericanas resultaron fundamentales para el desarrollo de la teoría del apego de Bowlby, y su estudio es esencial para una comprensión completa de la teoría.

Revisión de la investigación sobre migración laboral de los progenitores

El segundo artículo, de Constantinescu et al. (2025), ofrece una revisión de la investigación existente sobre la migración laboral de los progenitores, un fenómeno prevalente en economías emergentes de Europa del Este y partes de Asia. Este trabajo explora el impacto de la separación prolongada de las figuras primarias de apego sobre la seguridad emocional de los llamados “niños dejados atrás” (Left-Behind Children, LBC). La revisión sistemática examina la relación entre la migración laboral sustancial en Rumanía y el bienestar de estos niños, revelando una mayor prevalencia de dificultades emocionales y síntomas internalizantes.

Separación del padre en niños desplazados por la fuerza

El tercer artículo, de Eltanamly et al. (2025), se centra específicamente en la separación del padre en niños desplazados por la fuerza. Estos niños fueron separados como consecuencia de la muerte del padre, del reclutamiento forzoso o de la huida paterna en busca de seguridad. Los autores informan que los niños separados de sus padres estuvieron más expuestos a acontecimientos relacionados con la guerra, participaron con menor frecuencia en actividades escolares y vivieron en peores condiciones, mostrando más síntomas depresivos y una menor autoeficacia y autoestima.

Desarrollo socioemocional (6-9 años) en dos grupos de niños adoptados

El cuarto artículo, de Winnette y Abramson (2025), investiga los resultados del desarrollo socioemocional a los 6–9 años en dos grupos de niños adoptados en la República Checa: un grupo que fue inicialmente institucionalizado tras el abandono, y otro grupo que fue ubicado directamente en una familia de acogida estable. Todos los niños fueron adoptados antes de los 15 meses de edad y habían vivido en familias estables desde la adopción.

Los niños en acogimiento familiar presentaron más problemas conductuales que los niños del grupo de comparación, pero significativamente menos problemas conductuales que los niños institucionalizados, lo que pone de relieve la importancia crítica de contar con oportunidades para desarrollar relaciones tempranas de apego, incluso cuando dichas relaciones hayan duradomenos de 15 meses.

Resultados del estudio basado en una intervención breve (Fostering Relationships)

El quinto artículo, de Burtch et al. (2025), introduce un estudio piloto basado en una intervención breve, Fostering Relationships, dirigida específicamente a niños en acogimiento durante las visitas en los Estados Unidos. Burtch et al. sostienen que las visitas están inicialmente concebidas para proporcionar a los niños —separados de sus padres biológicos y ubicados en familias de acogida— un contacto continuado con sus progenitores. Sin embargo, en la práctica, las visitas pueden verse complicadas por las conductas confusas y variables que los niños manifiestan durante la reunificación.

Los autores evaluaron la eficacia de la intervención mediante estudios de caso individuales, comparando a los niños que recibieron la intervención con padres del grupo control. Esta intervención breve ayuda a: a) preparar a los progenitores biológicos proporcionando comprensión sobre posibles conductas confusas (defensivas) del niño y subrayando la importancia de seguir la iniciativa del menor durante las interacciones; b) empoderar a los padres de acogida para ofrecer ánimo y orientación en tiemporeal a los progenitores biológicos; y c) ayudar al niño a experimentar visitas generalmente menos estresantes y más positivas. Los resultados preliminares muestran que los padres biológicos que recibieron esta intervención siguieron la iniciativa de sus hijos con una frecuencia significativamente mayor que los padres del grupo control, lo que indica que esta intervención puede ser prometedora para mejorar las visitas. No obstante, los resultados deben interpretarse con cautela debido al tamaño muestral muy reducido. Aun así, incluso la mejora más modesta en el sistema de acogimiento familiar de Estados Unidos —que afecta a cientos de miles de niños— debe ser bienvenida.

¿Cómo pueden los clínicos ayudar en la recuperación de familias que han experimentado no solo la separación, sino también traumas complejos y multinivel?

Aunque la literatura deja claro el daño causado por la separación, quisimos cerrar este número especial con una nota de esperanza. En consecuencia, el sexto y último artículo, de Jones Mason et al. (2025), aborda la cuestión crucial que surge tras la reunificación familiar: ¿cómo pueden los clínicos ayudar en la recuperación de familias que han experimentado no solo la separación, sino también traumas complejos y multinivel?

Este artículo revisa brevemente décadas de investigación que ponen de relieve las graves consecuencias de la separación familiar repentina sobre diversos resultados en la salud infantil. A continuación, presenta tres estudios de caso que utilizan la Psicoterapia Niño/Padre (Child/Parent Psychotherapy, CPP), una intervención basada en la evidencia y centrada en la relación, cuyo objetivoes fortalecer la confianza, la responsividad y la sintonía dentro de la relación de apego.

La CPP se utilizó con familias que se habían reunificado tras separaciones en la frontera de los Estados Unidos. En estos casos, el uso de CPP difirió del modelo tradicional, ya que se incluyó a niños de mayor edad en el proceso terapéutico. Además, la CPP reconoce la importancia de garantizar la seguridad y la protección de la familia, lo que requiere colaboración con trabajadores sociales, gestores de casos y abogados.

El artículo también ofrece recomendaciones para clínicos, proponiendo intervenciones informadas por la relación con familias quehan experimentado trauma tanto en sus países de origen como tras la separación en sus países de acogida. Una conclusión clave es que estas familias suelen enfrentarse a traumas extremos antes de llegar a la frontera, como presenciar o sufrir tortura, violación, asesinato o la pérdida violenta de seres queridos, ya sea en su país de origen, durante el trayecto hacia los Estados Unidos, o en ambos contextos.

En consecuencia, la atención clínica puede necesitar proporcionarse sin restricciones rígidas de tiempo. Asimismo, puede ser necesaria una colaboración interdisciplinar adicional con profesionales de ámbitos como el derecho y el trabajo social para garantizar la eficacia del tratamiento. La atención informada por el trauma resulta, por tanto, esencial.

Los autores también subrayan que este enfoque debería integrarse en todas las instituciones que interactúan con estas familias. Finalmente, el artículo destaca que la forma más eficaz de abordar la separación familiar es prevenirla desde el inicio y ofrece varias sugerencias para adoptar políticas migratorias más centradas en la familia.

De una u otra manera, los autores que contribuyen a este número especial dejan claro que la investigación y la práctica deben resistir activamente la fractura o brutalización de las familias.(que no es otra cosa que  la deshumanización y normalización de la violencia en el entorno doméstico, a menudo exacerbada por conflictos, exclusión social o desequilibrios de poder patriarcal que incluyen maltrato físico, psicológico, abuso sexual y separación forzosa de menores). Bowlby viajó por todo el mundo recopilando información de múltiples países y escuchando a otros investigadores y clínicos sobre el impacto de la separación forzada en los niños, aunando años de trabajo para articular una de las teorías del desarrollo más influyentes de la historia.

La revisión de la literatura realizada por Constantinescu et al. informa de que el impacto de la migración parental en los llamados “niños dejados atrás” (LBC) es mixto y complejo, pero también aporta un hallazgo de importancia crítica: el impacto de la separación parental por migración económica puede diferir en función de las etapas del desarrollo. Esta información puede ayudara clínicos y responsables políticos a formular planes de intervención y políticas que permitan a los padres permanecer con sus hijos durante ventanas desarrollativas especialmente sensibles.

Winnette y Abramson contribuyen al creciente cuerpo de literatura que demuestra el efecto perjudicial de la institucionalización, incluso en niños adoptados relativamente pronto, así como el efecto protector de una buena atención en acogimiento familiar, orientando a responsables políticos y defensores en la configuración de opciones de tratamiento y ubicación para niños separados.

Eltanamly et al. subrayan que la separación del padre, incluso cuando la madre está presente, también puede producir resultados negativos en el desarrollo, e instan a seguir investigando el impacto a largo plazo de la separación padre-hijo. Burtch et al. yJones-Mason et al. detallan cómo las intervenciones clínicas pueden ayudar a las familias a recuperar su sentido de seguridad y a desarrollar relaciones saludables en general.

De especial interés para clínicos y profesionales de la salud resulta una nueva línea de investigación citada por Jones-Mason et al., que identifica una relación entre el tratamiento con Psicoterapia Niño-Padre (CPP) y la mejora de resultados de salud a nivel celular. En conjunto, aunque la prevención de la separación padre-hijo constituye un objetivo compartido, el foco se sitúa también en ayudar a las familias a recuperarse del trauma derivado de separaciones ya ocurridas.

No obstante, en última instancia, debe recordarse un punto fundamental: todos estos estudios reconocen la necesidad de que la sociedad apoye a la familia en su conjunto, reafirmando la antigua pero vigente advertencia de Bowlby —citada por Jones-Masonet al.—: “si una comunidad valora a sus hijos, debe cuidar a sus padres” (Bowlby, 1951, p. 84).

Se espera que los artículos seleccionados en este número especial inspiren a los lectores con nuevas perspectivas sobre la separación. La obra de John Bowlby sobre la separación y el apego, pese a tener más de medio siglo, sigue siendo extraordinariamente relevante. A pesar de los importantes cambios sociales —desde transformaciones políticas y ambientaleshasta la evolución de las relaciones—, las separaciones, ya sean elegidas o forzadas, continúan afectando profundamente a las personas. Esto subraya una vez más el papel crucial de las relaciones de apego ininterrumpidas en la configuración del bienestar.

Cerramos este número especial con un llamamiento a una mayor investigación sobre la separación, ya que existen innumerables poblaciones en contextos diversos a las que aún no hemos llegado y no podemos vislumbrar un final próximo del trauma inducidopor la separación. 

Referencias

Bowlby, J. (1944). Forty-four juvenile thieves: Their characters and home-life. International Journal of Psychoanalysis, 25, 19–53.

Bowlby, J. (1951). Maternal care and mental health. World Health Organization.

Bowlby, J. (1973). Attachment and loss: Vol. 2. Separation: Anxiety and anger. Basic Books. Burtch, E. N., Macera, E., Shauffer,C., Gupta, A., & Dozier, M. (2025). Enhancing visitation in the child welfare system for children separated from their birth parents: Pilot results of fostering relationships. Attachment & Human Development, X, 761–774.

Constantinescu, N., Sandnes, R., & Bacro, F. (2025). The psychological impact of parental work migration and left-behind children in Romania: A literature review. Attachment & Human Development, X, 684–714.

Van der Horst, F., van Rosmalen, L., & van der Veer, R. (2025). The American contribution to attachment theory: John Bowlby’sWHO trip to the USA in 1950 and the development of his ideas on separation and attachment. Attachment & Human Development, X, 662–683.

Eltanamly, H., Mayla, A., McEwen, F., Karam, E., & Pluess, M. (2025). Father-separation and well-being in forcibly displacedSyrian children. Attachment & Human Development, X, 715–735.

Jones-Mason, K., Reyes, V., Noriega, M., & Lieberman, A. F. (2025). Parent-child border separation and the road to repair:Addressing a global refugee phenomenon. Attachment & Human Development, X, 775–810.

Winnette, P., & Abramson, L. (2025). Behavioral problems, dissociative symptoms, and empathic behaviors in children adopted in infancy from institutional and foster care in the Czech Republic. Attachment & Human Development, X, 736–760.

lunes, 15 de diciembre de 2025

Entrevista a Gaudencio con motivo de la aparición de su libro "Verdades sobre la adopción"



Presentamos el libro "Verdades de la adopción"
Autor: Gaudencio Rodríguez Juárez, psicólogo





Gaudencio Rodríguez Juárez es esposo, papá, psicólogo clínico, psicoterapeuta, diplomado en múltiples temas: en Parentalidad, Apego y Desarrollo; en Género, Cultura y Sociedad; en Abordaje Multidimensional del Trauma Complejo; en Derechos Humanos y Grupos Vulnerables; en Apego y Mentalización a lo largo del Ciclo Vital; entre otros.

Escritor; creador de cursos, talleres y materiales sobre parentalidad, crianza positiva y buenos tratos; conferencista internacional; autor de los libros "Cero golpes" (4ª edición, 2023; adquiérelo en Amazon: https://a.co/d/05IRywL) y "Verdades de la adopción" (2025; adquiérelo en Amazon: https://a.co/d/adpUQml)

Recientemente reconocido por el sistema para el Desarrollo Integral de la Familia de Manuel Doblado, Guanajuato, México, su ciudad de origen, “por su destacada trayectoria y su compromiso a la crianza positiva y los buenos tratos que a través de 30 años ha contribuido significativamente al fortalecimiento de las familias y a la protección de los derechos de la niñez y la adolescencia, tanto a nivel nacional como internacional, así como por su colaboración con organismos como UNICEF, su autoría en obras de referencia en materia de crianza respetuosa y su liderazgo en procesos legislativos que prohíben el castigo corporal”.



Presentación

Mediante estas líneas, quiero presentaros a Gaudencio Rodríguez Juárez, colega que ejerce su labor profesional en México. Como habéis podido leer en su semblanza de autor, Gaudencio atesora una dilatada trayectoria profesional en el campo de la psicología, la psicoterapia infantil, la crianza y la parentalidad positivas y especialmente en el trabajo con las familias adoptivas. 

Quiero sobre todo agradecerle que nos haya concedido una entrevista en exclusiva sobre su libro "Verdades de la adopción", así como un texto que es sinopsis de esa charla que tuvimos juntos. En esta entrevista, Gaudencio y yo aprovechamos para tratar los temas que nos parecen clave en la adopción, las verdades que él ha ido recogiendo en su vasta carrera como psicólogo, las cuales son fruto de la experiencia y la relación con las familias, los niños/as y los jóvenes adoptados, pero también de sus lecturas y formación.

Os invito a acercaros a su nuevo libro, es el que necesitamos si estamos pensando en ser familia por adopción, o si ya la somos. No pretende pontificar sino compartir aquellos temas sensibles y fundamentales que en su experiencia han demostrado ser muy relevantes para que los niños/as tengan la protección y los cuidados de calidad a los cuales tienen derecho. 

Os dejo con el texto que Gaudencio Rodríguez ha preparado para nosotros, un resumen de nuestra entrevista, y a continuación con el vídeo de esta. Él explica los contenidos de una manera detallada. 

Muchísimas gracias, Gaudencio, por hacer Buenos tratos. Formas parte ya del elenco de autores colaboradores del blog. 

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Sinopsis del libro

Verdades de la adopción contiene 20 verdades que en su conjunto transmiten un mensaje apremiante, así como herramientas y recursos relacionadas con 1) las hijas e hijos adoptivos, 2) las madres y los padres adoptivos y 3) la adopción como figura. 

¿Cuál mensaje? El de la urgencia de trabajar en la restitución de todos los derechos de todas las niñas, niños y adolescentes privados de cuidados parentales; sobre todo el derecho a vivir en familia, pues son muchos viviendo entre las paredes de una institución residencial o casa hogar. 

¿Cuáles recursos? Aquellos que fortalezcan y potencien las competencias parentales y para la crianza de las madres y padres adoptivos, así como de las y los profesionales de las instituciones residenciales, de tal manera que esto les permita ejercer de amortiguadores ante la adversidad que atraviesan las niñas, niños y adolescentes; también aquellos recursos que alienten a las autoridades competentes a echar mano de sus facultades jurídicas, administrativas y humanas para eliminar el sufrimiento de esta población infantil y adolescente, producto del maltrato y la orfandad.


Síntesis de la charla 

"Verdades de la adopción" se conforma de tres apartados, los cuales suman más de 500 páginas distribuidas en 20 capítulos. Cada capítulo constituye una verdad, una frase afirmativa que en el proceso de acompañamiento de las y los adoptantes ha resultado estímulo para la reflexión y análisis del estado que guarda la adopción en este momento sociohistórico, así como para identificar el papel que han de desempañar ante quien será su hija o hijo.

La motivación para escribir "Verdades de la adopción" tiene que ver con el deseo del autor de hacer un aporte al tema de la adopción considerando sus aspectos neurológicos, biológicos, psicológicos, social y jurídico, así como compartir con el lector tres décadas de experiencia acompañando a familias adoptivas, a profesionales y a equipos de instituciones involucradas en la adopción, aprendizajes que pueden contribuir a la comprensión de las consecuencias del maltrato infantil producto de la parentalidad tóxica o deficiente, de las consecuencias de la institucionalización, así como el deseo de alentar prácticas de protección y atención respetuosas de los derechos humanos y conscientes de las necesidades del desarrollo infantil.

La idea de su escritura también surge del deseo de aportar información que pueda no sólo proporcionar conocimiento, sino también mover alguna que otra célula de quien lea sus páginas, logrando sensibilizar y, ojalá, estimular a la acción en favor de la adopción.



Se trata de una obra escrita desde lo que aportan la evidencia científica, el enfoque de derechos humanos, el marco jurídico actual y las ciencias del desarrollo humano; tiene un marco teórico que abreva del psicoanálisis, neurociencias, teoría del apego y del trauma, resiliencia, parentalidad positiva, estudios sobre adopción, etcétera, con un lenguaje accesible para todo mundo, porque precisamente su contenido está dirigido no sólo a las familias por adopción y a las y los profesionales involucrados en sus procesos y atención, sino a todos los miembros de la sociedad, pues todos tenemos algo que ver con la adopción.

Además de proporcionar directrices, criterios y herramientas precisas sobre la adopción y sus procesos, esta obra también lanza un llamado a construir una mejor cultura de la adopción.

El lector encontrará todos los tópicos relevantes en cuanto a la adopción: duelos y esperanzas, la importancia del origen, cómo fortalecer el vínculo infanto-parental, recursos para una parentalidad terapéutica, las consecuencias de las experiencias adversas en la infancia y de la institucionalización, el trauma y la resiliencia, los tipos de motivos para adoptar, consideraciones en los distintos momentos —preadopción, adopción y postadopción— para el éxito de la adopción, la importancia de los equipos de las instituciones residenciales, consideraciones para la construcción de una mejor cultura de la adopción, directrices para el mejoramiento de los procesos de la adopción y muchos otros temas más.




"Verdades de la adopción" invita a las y los adoptantes a prepararse antes, durante y después de que la hija o hijo llegue a casa, a las y los profesionales a especializarse en el tema, a los Estados a crear políticas públicas que garanticen el derecho a vivir en familia de manera contingente y la sociedad en su conjunto a mantener un espíritu inclusivo ante las múltiples formas de hacer y ser familia.

Entrevista videograbada 
con Gaudencio Rodríguez Juárez