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miércoles, 2 de octubre de 2024

Congreso Internacional de Acogimiento Familiar Especializado, en Barcelona, Madrid y San Sebastián, 4, 5, 6 y 7 de noviembre 2024

 CONGRESO INTERNACIONAL DE ACOGIMIENTO FAMILIAR ESPECIALIZADO

Un congreso en el que participan expertos nacionales e internacionales en el ámbito

Un congreso para compartir conocimiento y experiencia en cuidados para la reparación del trauma infantil. El modelo de acogimiento familiar especializado de especial preparación será el eje vertebrador de las jornadas, con aportaciones profesionales de referentes clave de diferentes ámbitos como la neurociencia, así como perspectiva desde la experiencia en otros países.

Barcelona, Madrid, San Sebastián, 4, 5, 6 y 7 de noviembre de 2024

PROGRAMA: CLICK AQUÍ

INSCRIPCIONES: CLICK AQUÍ




lunes, 1 de abril de 2024

Rafael Benito Moraga, psiquiatra, junto con Jorge Barudy, Maryorie Dantagnan y una madre adoptiva, en una mesa de experiencias de las VI Conversaciones.


VI Conversaciones sobre apego y resiliencia 

Enlace para inscribirse:

https://joseluisgonzalo.com/conversaciones-2024/

Inscríbete antes del 8 de abril para aprovechar la tarifa reducida



Presentamos las mesas de experiencias:

Rafael Benito Moraga, psiquiatra
María José Rodríguez, madre adoptiva

Con la participación de:
Maryorie Dantagnan, psicóloga
Jorge Barudy, psiquiatra




Entrevista con Rafael Benito Moraga
donde presentamos la 2ª mesa de experiencias titulada:

“Cerebros moldeando otros cerebros: cómo las relaciones interpersonales 
guían la evolución del cerebro infantil y adolescente desde el nacimiento"


Rafael Benito. Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Alcalá de Henares. Se especializa en el ejercicio de la Psiquiatría desde el año 1992 y de la Terapia Familiar y de Pareja por la Universidad del País Vasco desde el año 1993. Ha realizado el Diplomado de posgrado en Traumaterapia infanto-juvenil sistémica organizado por IFIV. Ejerce la práctica de la psiquiatría y la psicoterapia desde el año 1992 hasta el día de hoy en Donostia‐San Sebastián. Está especializado en el tratamiento con niños, adolescentes y adultos víctimas de malos tratos y traumas tempranos, abusos sexuales y trastornos del apego. Formador del Diplomado de posgrado en Traumaterapia Infanto-juvenil Sistémica organizado por IFIV y de otros programas y conferenciante para profesionales del ámbito de la salud mental y familias. Co-autor del libro: “La armonía relacional. Aplicaciones de la caja de arena a la Traumaterapia” Editorial Desclée de Brouwer. Y autor de los libros: “La regulación emocional. Bases neurobiológicas y desarrollo en la infancia y adolescencia” Editorial El Hilo Ediciones. “Cerebros moldeando otros cerebros: cómo las relaciones interpersonales guían la evolución del cerebro infantil y adolescente desde el nacimiento”. Editorial Desclée de Brouwer.

María José Rodríguez. Soy Diplomada en Magisterio, aunque trabajo como jefa de Producción y Compras de una pequeña empresa en Hernani (Gipuzkoa) Soy madre adoptiva, junto con mi marido Juanma, de un adolescente de dieciséis años que llegó a nuestras vidas hace ya catorce. Él vino con un gran daño físico, emocional y a nivel de apego. Tenemos la gran suerte de contar con una red de apoyos externos (psicólogos, psiquiatra, profesores del colegio…) que nos han apoyado, orientado, guiado y acompañado tanto a nosotros como a nuestro hijo en este largo proceso, y que han trabajado coordinadamente. Juntos, estamos consiguiendo que nuestro hijo se convierta en una persona con una fuerte y sana vinculación afectiva con nosotros, con mayor seguridad y confianza en sí mismo, que desarrolle su empatía y que refuerce su autoestima, aspectos todos muy dañados en un inicio.


lunes, 4 de marzo de 2024

Abierto el plazo de inscripción a las VI Conversaciones sobre apego y resiliencia, modalidad presencial y online, San Sebastián, 16 y 17 de mayo de 2024

VI Conversaciones sobre apego y resiliencia
San Sebastián, 16 y 17 de mayo de 2024

Enlace para inscribirse:

https://joseluisgonzalo.com/conversaciones-2024/

Inscríbete antes del 8 de abril para aprovechar la tarifa reducida

Con la participación de:

Jorge Barudy

Rafael Benito

Catherine Young

Patricia Hermosilla

Nacho Serván

Y más...

Vídeo presentación de las VI Conversaciones


miércoles, 13 de abril de 2022

El acogimiento familiar como base de seguridad ante la adversidad temprana, mesa de experiencias en las V Conversaciones de apego y resiliencia, co-dirigida por Cristina Herce y Alberto Rodríguez, psicólogos.

 

Conociendo a los ponentes de las V Conversaciones
y los temas sobre los que nos hablarán


Programa e inscripciones

https://joseluisgonzalo.com/producto/v-conversaciones-sobre-apego-resiliencia-infantil/ 

Hoy presentamos a:

Los co-directores de la Mesa de experiencias 2 y sus protagonistas

Cristina Herce Sellán

Psicóloga

Alberto Rodríguez González

Psicólogo

En las V Conversaciones, como en las anteriores, no puede faltar una mesa de experiencias dedicada al acogimiento familiar, siempre le damos espacio a esta medida de protección, porque creemos importante dar a conocer a los profesionales, a las familias y a todos/as los interesados en general, las necesidades y desafíos de los niños/as en acogida y de sus cuidadores. En esta V edición hablaremos del acogimiento familiar voluntario y del especializado, y para ello hemos invitado a dos especialistas (Cristina Herce y Alberto Rodríguez, psicólogos), que trabajan para la Diputación Foral de Gipuzkoa, los cuales co-dirigirán una mesa de experiencias, que contará con la presencia y participación de las familias.

Me he acercado a charlar con Cristina y Alberto, que me han hecho un hueco en sus apretadas agendas para que nos cuenten de qué van a tratar en esta mesa. Para quienes no les conozcáis, diremos que Cristina Herce Sellán es psicóloga por la Universidad del País Vasco. Máster Universitario en Terapia Familiar y de Pareja por la Universidad del País Vasco. Diplomatura sobre Asesoramiento en Materia de Adopciones por la Universidad de Valencia-Fundación Universidad-Empresa. Traumaterapeuta sistémica Infanto-juvenil por el Centro IFIV de Barcelona. Experiencia de más de 25 años en el trabajo individual y grupal con familias adoptivas. Experiencia investigadora y como formadora en el campo de la intervención con niños y niñas del sistema de protección infantil. Socia fundadora y codirectora del Centro Lauka de Estudios e Intervenciones Psicológicas, empresa que desde 1995 ha conseguido la adjudicación de las diferentes licitaciones públicas para la ejecución en exclusiva del Servicio de Asistencia Técnica al Acogimiento Familiar de la Diputación Foral de Gipuzkoa. Desde 2004 conduce grupos de familias adoptivas para la Asociación de Familias Adoptivas Ume Alaia. Miembro del equipo promotor del Comité de Bioética en intervención social promovido por la Diputación Foral de Gipuzkoa. Co-autora del libro “Una nueva vida florece: la historia resiliente de mi adopción”.

Y Alberto Rodríguez González es psicólogo por la Universidad de Deusto. Máster de psicoterapia relacional por la Universidad de Sevilla. Diplomado en Programación Neurolingüística y Educador Social. Ha participado y dirigido equipos de acogimiento familiar desde 2001. Desde 2019, director del Programa de Acogimiento Familiar Especializado que gestiona Agintzari para la Diputación Foral de Gipuzkoa. Participa desde 2003 en el Servicio ADOPTIA de Agintzari, de atención psicosocial en Acogimiento y Adopción, realizando funciones de atención psicológica y psicoterapeútica, formación a familias y profesionales y elaboración de publicaciones. Ha publicado numerosos artículos y participado en diversas investigaciones sobre desprotección infantil, especialmente en torno al acogimiento familiar y la adopción.

Gracias Cristina y Alberto por participar y co-dirigir esta mesa de experiencias sobre acogimiento familiar voluntario y especializado, nos sentimos muy honrados y felices de contar con dos expertos como vosotros, con una dilatada trayectoria profesional en el ámbito, y por supuesto también de que una representación de familias haya aceptado participar...

Queremos agradecerte a ti, José Luis, como director de este evento, la invitación a las familias y programas de acogimiento familiar en Gipuzkoa para las V Conversaciones sobre Apego y Resiliencia Infantil. Como bien dices, contaremos en la mesa con los testimonios de varias familias en representación de los principales tipos de acogimiento familiar actual: de urgencia, permanente y especializada, y con nuestra experiencia como directores de los programas de acogimiento familiar voluntario y especializado de Gipuzkoa.

Cuando la base primaria no ha estado o ha sido deficitaria, el acogimiento familiar puede ser una medida de protección que dé al niño/a ese refugio y base segura, pues todo niño/a lo necesita para crecer con seguridad...

En efecto, en unas Conversaciones como estas, con el lema “Basis est fundamentum”, no podía faltar la medida de acogimiento familiar. Lamentablemente, para muchos niños y niñas esa base primaria o no ha estado o, si ha estado, no ha ofrecido el sostén necesario; en estos casos, el acogimiento familiar puede convertirse en una segunda base desde la que reconstruir la seguridad ante la adversidad temprana vivida por muchos chicos y chicas. 

Porque la base de cuidados es realmente fundamental, porque en ese periodo de la vida acontecen grandes cambios a nivel de desarrollo cerebral y estos vienen orquestados por el entorno. De todo esto se hablará en esta mesa, ¿cierto?

Sí, en efecto. El acogimiento familiar, a través de relaciones interpersonales estables y sensibles a las necesidades de las personas menores de edad acogidas, nos permite generar cambios epigenéticos que reducen los efectos de la adversidad temprana, y previenen la transmisión intergeneracional del maltrato.

Porque el acogimiento familiar es una medida de protección...

El acogimiento familiar es una medida de protección eficaz, necesaria y que requiere un gran compromiso por parte de las familias de acogida y en la que el día a día y la colaboración con la familia de origen y los equipos técnicos contribuyen a seguir ayudando a que el dolor y la desregulación se vayan minimizando. En esta mesa de trabajo buscamos precisamente establecer un diálogo entre familias y profesionales para reflexionar sobre la experiencia de cada parte desde su perspectiva, así como resaltar los principales retos a los que tiene que hacer frente esta medida ahora y en un futuro. 

Vídeo familias de acogida (invisibles)

¿Podéis proporcionarnos información detallada sobre esta medida de protección, para quienes estén menos familiarizados con la misma?

En Gipuzkoa contamos con dos programas de acogimiento familiar: El acogimiento familiar voluntario, en el cual una persona o familia, sin necesidad de contar con una cualificación especial, se ofrece para acoger a un niño, niña o adolescente (o a más de uno), asumiendo la responsabilidad de su cuidado y atención, contando con la colaboración de profesionales para garantizar el bienestar de la persona menor de edad acogida. Y acogimiento familiar especializado, en el cual la persona o uno de los miembros de la familia acogedora dispone de cualificación, experiencia y formación específica para desempeñar funciones de protección con niños, niñas y adolescentes con necesidades especiales. Quiere hacer del acogimiento su labor profesional, con plena dedicación (aunque en determinadas circunstancias puede ser compatible con la realización de otro trabajo), y recibe por ello una remuneración, formando parte de un equipo que le apoya para garantizar el bienestar de la persona menor de edad acogida.

Esta es la información básica, para más detalle pueden consultar esta página web de Gizarte Politika - Política Social de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

Y también pueden visionar este vídeo que hemos incluido.

Y si quieren conocer vuestro punto de vista especializado y la experiencia de algunas familias que estarán en esta mesa, les esperamos a todos y todas en el Museo Eureka de la Ciencia...

Así es, estamos con muchas ganas de encontrarnos todos y todas en Donostia. Hasta pronto entre tanto, un afectuoso saludo a todos y todas.

miércoles, 16 de junio de 2021

Vídeo del "I Encuentro online sobre acogimiento familiar especializado en Gipuzkoa"

 I Encuentro on line sobre acogimiento 

familiar especializado en Gipuzkoa

Foto cadena ser

Para todos y todas aquellos y aquellas que no pudisteis estar en directo en el Encuentro en el que participamos la educadora social Rocío Fraga y el psicólogo José Luis Gonzalo, os dejamos la grabación del vídeo para que podáis verlo en su totalidad. Primero, José Luis expone la importancia de la reparación de las heridas en el apego que suelen sufrir a menudo los niños y niñas que son protegidos mediante la medida del acogimiento familiar. Después, Rocío nos comparte su experiencia como madre de acogida especializada, en un diálogo sentido con José Luis.


domingo, 30 de mayo de 2021

I Encuentro online sobre Acogimiento Familiar Especializado en Gipuzkoa, gratuito para todos/as los/as interesados/as

Tengo el gusto de ser invitado por Agintzari y la Diputación Foral de Gipuzkoa a participar en este encuentro, junto con la educadora social y acogedora profesionalizada Rocío Fraga (podéis leer un excelente artículo escrito por ella sobre el tema en este blog haciendo click AQUÍ

Primeramente, durante 45 minutos, expondré las claves para contribuir a la reparación de las heridas que los niños/as tienen en el apego. A continuación, Rocío, en una entrevista e intercambio vivencial, nos compartirá su experiencia.

I Encuentro online sobre 

Acogimiento Familiar Especializado en Gipuzkoa




Idioma del encuentro: Castellano

FORMACION: I Encuentro online sobre Acogimiento Familiar Especializado en Gipuzkoa

📅8 de junio, martes
⏰19:00-20:30


FORMAKUNTZA: Gipuzkoako Familia-Harrera Espezializatuari buruzko online I. Topaketa.


📅Ekainak 8, asteartea
⏰19:00-20:30



lunes, 27 de abril de 2020

Robos, mentiras y trauma infantil.

Me está atrapando el libro de Na´ama Yehuda “Comunicar el trauma. Criterios clínicos e intervenciones con niños traumatizados”, editado por Desclée de Brouwer. Esta autora, experta en habla y lenguaje, y también en trauma, pone el foco en el análisis del lenguaje del niño para desde ahí ampliarnos la visión y ofrecernos un rico y completo libro sobre las relaciones que existen entre lenguaje, desarrollo cognitivo, apego y experiencias tempranas, especialmente cuando estas han sido adversas o traumáticas.

Hay mucho que destacar de este libro, me lo estoy terminando, pero lo he leído con fruición, pues, aunque en algunos temas me ha resultado conocido, en otros muchos relacionados con el lenguaje, el aprendizaje y el desarrollo cognitivo (atención, memoria…) no había leído tanto. Me ha resultado particularmente interesante y atractivo el que la autora trabaje con niños muy traumatizados, incluyendo la población de personas menores de edad que residen en centros de acogida o familias acogedoras, población que para algunos autores de trauma no está tan representada en su práctica clínica. Na´ama Yehuda además habla de los niños y adolescentes desde un punto de vista científico, como cabe esperar de una obra así; pero también destila en sus páginas un compromiso y un afecto hacia estos chicos/as, tan olvidados y abandonados por el sistema en general. Cuando se habla de los niños y jóvenes a nivel de medios de comunicación, casi todo el mundo piensa en la clásica familia. Pero hay muchos tipos de familia. Y, además, hay muchos tipos de hogares, como los de acogida, que se esfuerzan en que estos niños no pierdan ese sentimiento familiarizante, donde los vínculos entre ellos se estrechan, así como con los educadores (cuando esto se aborda y se trabaja como un objetivo). En ocasiones, las personas menores de edad de los centros pueden tener relación o contacto con sus familias de origen; pero en otras muchas, por diversas causas, no es posible y crear un sentimiento de hogar y familia en estos chicos y chicas en su centro es muy importante (por no decir lo más importante) Pues bien, Na´ama Yehuda también incluye entre sus viñetas y descripciones clínicas a los niños y jóvenes de los centros y familias de acogida.

Uno de los temas que ella aborda y del que os quiero hablar hoy, es el que he escrito en el título del post: el de las mentiras. Es una de las cuestiones que junto con cualquier otra conducta que para los padres o referentes de la persona menor de edad posea una connotación moral y que pueda afectar a las relaciones interpersonales del chico o chica, más se consulta en terapia, o lo incluyen en el listado de comportamientos que se les hace más difícil de manejar. Las mentiras, junto con robar y la desobediencia en general y el no acatamiento de reglas y normas (a veces, acompañadas de una ausencia de reconocimiento por parte del niño o joven, es decir, una negación de la conducta testificada), suelen ser de lo que más preocupa a los padres o referentes. Lógicamente, puede generar, si no se supera, importantes problemas de inadaptación social a largo plazo.

Na´ama Yehuda.
Foto: Desclée de Brouwer
Suele ser una conducta que presentan con alta frecuencia los niños y jóvenes (aunque no es exclusivo de ellos, ni mucho menos) que tienen una historia de trauma complejo, especialmente el trauma que implica una relación interpersonal en el cual la misma persona que te daña física o psicológicamente, o te abusa sexualmente, es la misma de la que dependes. Incluso esta persona te hace sentir que lo que estás viviendo no lo has vivido. Sabemos que las personas que viven el estrés continuado de los malos tratos tienen altas probabilidades de desarrollar un trauma complejo, donde sufres el peor de los daños: quien dice que te quiere, te daña. O como se decía en mis tiempos infantiles, una frase que yo detestaba (y que aún muchos adultos mantienen versiones actualizadas de la misma, pero igual de tóxicas para los niños): “quien bien te quiere te hará llorar” Normalmente, muchos de los malos tratos que viven los niños les sitúan en un escenario interpersonal donde no pueden luchar ni huir, ni de las agresiones físicas ni de las psicológicas. Recuerdo hace muchos años a un niño que me dijo, como un gran acto de triunfo, que logró empujar a su padre y que este se cayera contra una cristalera evitando así que agrediera a su madre y a él. Este triste relato de un doloroso suceso que no debería haber ocurrido en la vida de este niño (que tenga que agredir a su propio padre para salvarse y salvar a su madre del ataque físico de este) sucede pocas veces. La mayor parte de ellas, a los niños no les queda otra opción que alterar su conciencia, colapsar psicológicamente y disociarse. Cuando te disocias, no estás realmente en ese lugar, es como si los acontecimientos no pasaran y el tiempo se detuviera. 

Na´ama Yehuda explica en el libro cómo cuando un niño sufre disociación no almacena la información ni la organiza en la memoria de una manera coherente y ordenada. Se almacena por fragmentos, y además el normal flujo de la conciencia que da sentido y coherencia al sentido del sí mismo a lo largo del tiempo, se altera severamente. Por ello, no es extraño que las personas con problemas o trastornos disociativos tengan dificultades de diferente magnitud en cuanto a situarse y situar los acontecimientos en el tiempo, con la memoria (para recordar -pueden sufrir amnesia-, organizar la información almacenada y recuperar dicha información) y con la atención. Esta disociación, si ha sido mantenida en el tiempo, va a influir decisivamente en el modo en el que los chicos y chicas percibirán en el futuro los sucesos y los hechos de la realidad. 

Para entender la mentira (así le llamamos, pero yo creo que para describirla en los niños traumatizados deberíamos de inventar otra palabra, quizá ausencia, no lo sé, pero la palabra mentira no les hace justicia) en los niños que han sido víctimas de los traumas provocados por los malos tratos, el abuso, la negligencia (a menudo, estos tres, por desgracia, van unidos), que en su caso es una mentira cuyo origen hay que buscarlo en otro sitio (el niño no traumatizado miente para no asumir su responsabilidad y evitar las consecuencias; el niño traumatizado y con afectación disociativa, que complica las cosas aún más, no tiene claro si pasó en realidad, si ocurrió, si es mentira o no. Sé que suena difícil de creer, pero quienes lo hemos vivido trabajando con estos niños podemos dar fe de ello), nos ayudará hacer un repaso de lo que estos niños y jóvenes viven:

Como dice Na´ama, un papá le pega una torta fuerte a un niño, éste llora y dice con furia: “¡no me pegues!” El padre le responde: “¡No mientas, no te he pegado!” Cuando todavía le duele la cara, ¿se ha imaginado el niño que le ha pegado? ¿ha sido fingido, no iba de verdad? ¿Qué significa negar que algo ha sucedido? ¿Miente el niño? ¿Hace que no haya ocurrido?

Otro ejemplo: cuando el padre pegaba a la madre, el niño se iba con su mente a otro lugar (se disociaba). ¿Consiguió el niño que no pasara realmente?

Lo peor de todo esto es que el mecanismo disociativo claramente protector para el niño se cobra un precio importante. Así Na´ama Yehuda dice acertadamente: “La disociación (y su prima hermana, la amnesia) complica más la realidad incluso. […] La mentira ante evidencias flagrantes es la más indicativa de disociación”. Curiosamente, he de decir que los niños de los centros de menores, que clásicamente cargan con el sanbenito de mentir y robar, no lo suelen hacer tanto dentro y en lo que es para ellos. Fuera es posible “que se busquen la vida” Porque no quieren perjudicar lo que es para el bienestar de todos/as. Los que yo he conocido que han robado o mentido, presentaban disociación severa, que les hacía negar la evidencia como Pedro negó a Cristo. Esto suele alterar sobremanera a los adultos, que se sienten estafados y que encima les están tomando el pelo, lo cual les enfurece más. También los padres adoptivos y acogedores, si tienen hijos traumatizados y con disociación, suelen quedarse atónitos y no saben qué hacer. Porque estos niños y jóvenes desconciertan con sus reacciones. Algunos lo niegan con frialdad, otros en cambio, lo hacen enfurecidos y enfadados ellos de que se les acuse, aunque la evidencia sea clara, clara. Otro criterio que ayuda a verificar que puede ser disociativo es que el niño o joven suele presentarse con lo que roba delante de la persona, como si tal cosa: lo saca, lo comparte, o incluso se pone la ropa robada. Después, lo niega y a los ojos de los adultos, miente. Pero ese chico está bajo los efectos de una disociación traumática que nos deja perplejos, incluso a él mismo, pues a veces puede dudar.

La mentira y el robo pueden ser síntomas disociativos

Continúa Na´ama: “Hay que tener en cuenta la posibilidad de la amnesia en el caso de los niños que experimentan estrés crónico o tienen antecedentes traumáticos, porque las emociones abrumadoras, combinadas con la impotencia, a menudo abocan a la disociación. Escapar al interior de su mente o fuera de su cuerpo puede ser la única salida de que dispone el niño. Sin embargo, hace que los eventos estén menos accesibles para ser recuperados o que parezcan menos reales e incluso como si nunca hubiesen ocurrido. Es posible que los niños no recuerden haber hecho aquello de lo que se les acusa, pareciendo que mienten cuando no es así".

"Pero esto ya pasó, ahora estamos aquí y sí sabe lo que hace, sí lo recuerda, lo que pasa es que es un jetas"- dicen los padres o referentes

No lo tengamos tan claro. No. Na´ama Yehuda explica muy bien en su libro que cuando un niño ha padecido traumas y presenta una disociación defensiva (su conciencia está escindida) la manera en la que se procesan, como ya hemos explicado, los eventos sobrecargantes para la mente es fragmentadamente, como si se grabara en su mente una película de los hechos (la memoria declarativa) y la implícita (sensaciones y emociones) de manera partida, como una película a trozos. Pues bien. Esto no pasa y ya está, luego el niño puede procesar bien la nueva información. La información nueva entrante se organiza y estructura comparando y organizándola en relación a la información previa en la memoria. Cuando se recupera la información de la memoria, si esta está afectada por la disociación, se recupera de un modo fragmentado también, con lo cual el procesamiento de lo que ocurre ahora será selectivo y partido. El niño, además, suele estar cuando miente o emite una conducta disociativa, bajo los efectos de la hiperactivación o la hipoactivación de su sistema nervioso, con lo cual el aprendizaje de la experiencia (lo que le dicen los adultos: "no mientas por esto y por esto") no es procesado -el niño no está dentro de la ventana de tolerancia a las emociones dentro de la cual el nivel de activación es óptimo y por lo tanto, compatible con el uso del pensamiento- y no se produce un nuevo aprendizaje: el chico/a opera con el viejo y dañado programa. Además, al estar bajo los efectos del gatillador de la mentira, la noción del tiempo y qué información selecciona el niño suelen estar sesgadas, con lo cual este puede estar perfectamente sintiendo que se le acusa de algo que para él no ha ocurrido. 

Además, para más agravamiento y para su desgracia, los niños sufren una serie de afectaciones, como consecuencia del trauma, en cómo procesan a nivel lingüístico y cognitivo. Así Na´ma Yehuda nos dice que “ciertas áreas del vocabulario de los niños traumatizados se ven especialmente afectadas”. También nos dice que la secuencialidad y la causa-efecto son afectadas por el trauma: “suele ser difícil para los niños traumatizados, ya que incluye la identificación del modo en que una cosa lleva a la otra, así como la explicación de la cadena -que el trauma a menudo interrumpe- de eventos-aspectos de la realidad. Los niños traumatizados experimentan dificultades para predecir el final de una historia o las consecuencias de sus acciones o las de otras personas. Puede ofrecer explicaciones muy particulares e inesperadas de los acontecimientos o predicciones de lo que sucederá a continuación”. Finalmente, los niños traumatizados, como ya hemos dicho, tienen problemas con el tiempo. Dice Na´ama: “Si el niño se pierde partes de los eventos porque está fuera de control o se muestra hipervigilante, es difícil que entienda el orden de las cosas. No sólo porque la disociación interrumpe la percepción del “durante” y el “después” sino que los propios recordatorios del trauma hacen que parezca que el trauma se repite”. […] El tiempo del trauma no se mueve en una sola dirección […] las cosas de antes se superponen a las de ahora, haciendo que la temporalidad sea confusa.”

Por todo ello, para los padres que tienen niños que mienten, es muy importante que se pregunten si esto puede ser síntoma de disociación. Porque la manera de entender esto y el cambio de mirada sobre la persona menor de edad, es muy importante. De igual modo, la posición en la que los padres se van a situar es otra: de la rabia que sienten y de ahí a cargar contra el chico, recriminarle, ponerle consecuencias y cuando ya nada funcione, ignorarle y dejarle por imposible, a comprender que no es una cuestión de conducta ni de índole moral sino un síntoma, la punta de un iceberg de un problema psicológico de origen traumático donde se asoma también, la disociación. Un síntoma que refleja el sufrimiento de un menor y que pone encima de la mesa el daño que sufrió por parte de otros adultos que supuestamente, debían de quererle y protegerle. Un síntoma que nos cuesta mucho más (no sólo a los padres, también a los profesionales que desconozcan esto, como me pasó a mi al principio, que tratamos de abordar con técnicas de modificación de conducta clásicas, que no funcionaban) aceptar y por eso no le brindamos al chico o chica la ayuda que necesita. Cuando el síntoma refleja ansiedad, depresión… nos ponemos más fácilmente al lado del niño o joven. Pero cuando conlleva este tipo de conductas como mentir, nos resulta muy difícil ponernos en actitud de apoyo porque lo sentimos como una agresión o una falta de límites en relación a la convivencia en el mutuo respeto por parte de la persona menor de edad.

Por lo tanto, un chico o chica con esta sintomatología, con mentiras recurrentes -que vendrán acompañadas de otros síntomas- debe de recibir ayuda profesional cuanto antes, y si ha vivido acontecimientos como malos tratos, abandono, negligencia, desarraigo u otro tipo de sucesos que han podido generar un trauma complejo con disociación, debe valorarse esta posibilidad. La ayuda debe ser especializada y proporcionada para el menor de edad y los padres o referentes de este. La actitud de los padres debe ser empática, comprensiva (ayudar al niño a comprender lo que le ocurre) firme y segura (pero sin descontrol emocional), con consecuencias y a la vez de aceptación de su persona. Esto es muy complicado porque las alteraciones de los niños con trauma complejo y disociación no tienen una solución rápida, sino que requieren de un proceso terapéutico largo, por lo que los padres para no perder la actitud terapéutica, quemarse y desesperarse, han de estar -y merecen- ser apoyados y orientados en espacio propio de terapia. Por su parte, el niño o joven trabajará la disociación (y otros problemas) con un terapeuta experto en este ámbito, sabiendo que es una defensa (tiene su por qué) que hay que abordar con cautela y que precisa de un programa de trabajo desde un modelo integral, sistémico, como el que enseñamos en la Traumaterapia de Barudy y Dantagnan, donde evaluamos y tratamos al niño comprensivamente desde los dominios de apego – trauma (disociación) – desarrollo – mentalización.

lunes, 24 de abril de 2017

III Conversaciones sobre apego y resiliencia infantil, a celebrarse enSan Sebastián los días 6 y 7 de octubre: abierto el plazo deinscripción.



III Conversaciones sobre apego y resiliencia infantil

6-7 de octubre de 2017

Museo ¡Eureka! de la Ciencia
San Sebastián - Donostia





El enlace que os conduce a la plataforma desde la cual podéis consultar el programa e inscribiros es este de mi web profesional:

https://joseluisgonzalo.com/eventos/

Como ya os he venido anunciando, este año 2017 es muy especial para mí y para toda la manada de hombres y mujeres buenos y buenas (pidiéndole permiso a Jorge Barudy para usar su expresión) que formamos la comunidad del blog Buenos tratos: celebramos el décimo aniversario del mismo.

Siguiendo la estela del buen recuerdo que nos dejó a todos y a todas las pasadas II Conversaciones (y la petición unánime en la encuesta de valoración, de los/as que participasteis de darle continuidad al evento), he decidido organizar una tercera edición y hacerla, además, por todo lo alto, como la onomástica merece: con ponentes de auténtico lujo como Peter Niels Rygaard, Jorge Barudy, Maryorie Dantagnan y Rafael Benito. Y con dos mesas de experiencias: una con profesionales, y otra con padres y madres adoptivos/as y acogedores. Y, además, celebrando una velada de cumpleaños del blog donde nos podamos reunir todos/as los/as que lo deseen de una manera alegre y festiva.

Haremos celebraciones resilientes, nos apoyaremos en la música y tendremos alguna que otra sorpresa...

También tengo el gusto de anunciaros, dentro del programa de las III Conversaciones, la presentación del nuevo libro que en co-autoría hemos escrito mi amigo y colega Rafael Benito Moraga y servidor (del cual ya os he hablado en este post) y cuyo título y fecha de aparición ya os puedo confirmar:

La armonía relacional. 
Aplicaciones de la caja de arena a la traumaterapia.
Autores: Rafael Benito y José Luis Gonzalo
Con capítulo-prólogo de Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan
Fecha de aparición: septiembre de 2017
Edita: Desclée de Brouwer.

Os aconsejo que os apuntéis a las III Conversaciones cuanto antes porque las plazas serán limitadas, hasta completar aforo. Dicho aforo es más restringido en el local donde celebraremos la fiesta de aniversario del blog. Las jornadas tendrán lugar en la  Sala Da Vinci del Museo ¡Eureka! de la Ciencia de San Sebastián (350 personas) y la fiesta la celebraremos en El Café teatro El Andén (150 personas) Una vez completado aforo, se cerrarán automáticamente las inscripciones.

El plazo de inscripción finaliza el día 10 de septiembre (si antes no se han agotado las plazas)

Me siento muy feliz de compartir este importante evento con todos/as vosotros/as. 

¡Os espero en Donostia-San Sebastián! ¡Bienvenidos/as! – Ongi etorri!

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Encuentro con las Familias Acogedoras de Gipuzkoa: metáforas para un acogimiento familiar e ideas-fuerza.

El pasado día 21 de noviembre tuve la oportunidad de vivir y compartir una enriquecedora experiencia con las familias acogedoras de Gipuzkoa: me refiero al encuentro que anualmente celebran. La Diputación Foral de Gipuzkoa (a través del psicólogo del Servicio de Protección a la Infancia, José María Lezana) fue la organizadora del evento y tuvo a bien el invitarme para colaborar  -junto con la empresa responsable del seguimiento y apoyo al acogimiento familiar, Centro Lauka, y la Asociación Beroa (Asociación de Familias Acogedoras de Gipuzkoa)- en el diseño y coordinación del encuentro. Una cita anual importante y que celebraba la edición número XV.


El Hotel Costa Vasca fue el escenario del encuentro que en su diseño convenimos tuviera dos partes: una en la que servidor disertaría sobre el contenido del último libro que he publicado, a saber: “Vincúlate. Relaciones reparadoras del vínculo en niños adoptados y acogidos”
En la primera parte, tras el acto inaugural por parte de la Sra. Diputada de Servicios Sociales, Maite Peña, dio comienzo la ponencia que tuve el honor de poder impartir. Os dejo las principales ideas-fuerza que quise transmitir.
1. El desarrollo humano no sólo depende de los genes sino de las relaciones humanas.
Dentro de una nueva ciencia denominada epigenética (literalmente significa sobre la genética) se sabe que el ambiente selecciona las teclas que se han de tocar en ese piano que son los genes (Cozolino, 2010) que sólo actúan como predisposiciones o contribuciones sujetas a continuos cambios en función de la influencia ambiental (Rafael Benito, 2013) 
En este sentido, Louis Cozolino afirma en “Neurosciencie of psychotherapy” lo siguiente: “El nivel de atención materna ha revelado que puede tanto estimular como silenciar la expresión de los genes en los ámbitos del crecimiento neuronal, la plasticidad cerebral y la modulación del eje hipotálamo-pituitario-adrenal (un eje biológico que controla la respuesta al estrés de los seres humanos) y programa la conducta materna futura” (Cozolino, 2010)
2. Los genes se expresan en función del afecto materno recibido.
Estos y otros estudios apoyan la creencia de que la reacción del cerebro a la atención materna no es una teoría abstracta sino un fenómeno muy bien documentado. De hecho, cerca de 900 genes han sido descubiertos que son diferencialmente expresados en función de la cantidad de atención y cuidados maternos recibidos. Y no hay ninguna razón para creer que la expresión del control epigenético por parte de la madre no haya sido conservada en primates y humanos.
3. Todo niño necesita al menos de un adulto competente que le acompañe durante su desarrollo. Y es un derecho y un deber de las instituciones públicas, garantes del bienestar de los menores, proporcionárselo.
En la edad bebé, nuestro sistema nervioso y nuestro cerebro se desarrollarán y estructurarán apropiadamente si contamos al menos con la permanencia de un cuidador competente: disponible para atender y satisfacer las necesidades del infante, sensible y empático (capaz de lograr que el bebé se sienta sentido) (Siegel, 2007)
La ciencia de la neurobiología (en este caso del apego) ha comprobado en estudios científicos que “…las ratas que recibieron una mayor atención materna tienen cerebros que son más robustos, resilientes y capaces de criar o dar cuidados que otras que no la recibieron. Estas ratas son capaces de aprender rápido y mantener los contenidos en la memoria durante más tiempo. Estas ratas son menos reactivas al estrés y además pueden usar sus habilidades para aprender con niveles de activación más altos y a través de situaciones más difíciles. Sufrieron menos los daños de los efectos del cortisol (hormona del estrés) mediante una regulación del mismo más rápida después de un evento estresante. Y finalmente, las hembras que se hicieron mayores como madres más atentas pasaron sus características positivas a sus crías. Los mecanismos de la asociación en humanos entre el apego temprano seguro y mentes y cuerpos más saludables es probablemente similar pero más compleja” (Cozolino, 2010)
4. Los tres primeros años de vida son fundamentales para el establecimiento del vínculo de apego. Un vínculo de apego seguro se asocia con un óptimo desarrollo a todos los niveles y con una menor probabilidad de desarrollar patologías mentales y de la personalidad en la vida adulta.
Durante los tres primeros años de vida, las estructuras biológicas responsables de la regulación emocional, todo el sistema de respuesta hormonal y neuroquímica, se regulan adecuadamente en una relación de apego seguro.
En este periodo de la vida se crea un modelo mental que contiene cómo el niño se representa la relación de apego, y le servirá para valorarse a sí mismo, a los demás y a las relaciones.
Cuanto antes se intervenga desde las administraciones públicas para garantizar que los menores no sufran abandono, maltrato o abuso y se les proteja de las nefastas consecuencias que éstos tienen sobre el apego, alterándolo y generando traumas relacionales, mejor para la salud mental de los menores y para asegurarnos su bienestar futuro y de la sociedad en general.

Tras un animado debate, pasamos todos/as los/as participantes a tomar un café en una de las salas del hotel donde pude saludar y departir con muchas personas (acogedores, educadores que son acogedores, técnicos de infancia a los que no veía desde hace tiempo, profesionales del Centro Lauka, miembros de Beroa…) ¡Fue entrañable!
La segunda parte fue muy sentida y vivencial, pero también con contenidos y aportaciones de muchas familias acogedoras. La participación fue muy alta. Los acogedores Miguel e Itsaso, junto con el joven Maikel (que fue acogido por su abuelo) hicieron exposiciones (interactuando con los acogedores participantes) de gran nivel. Para poder llegar al corazón de las personas, al hemisferio derecho, se planteó una dinámica grupal. Miguel, Itsaso y Maikel propusieron las siguientes metáforas en cuanto a lo que un menor necesita en un acogimiento:
SEGURIDAD
Simbolizado en un flotador.

LÍMITES, NORMAS y ESTRUCTURA
Simbolizado en unas tarjetas de árbitro.

AFECTO
Simbolizado en un corazón.

CONFIANZA
Simbolizado en unas llaves.

VOLVER A SER NIÑO
Simbolizado en un juguete.

APOYO
Simbolizado en un bastón.

VOLVER A EMPEZAR CON EL NIÑO, PERSEVERAR
Simbolizado en un puzle.

REFLEXIONAR
Simbolizado en un cubo de Rubik.

Los participantes, en espejo, a su vez, escribieron en unos papeles en forma de hojas de árbol qué es lo que a su juicio necesitan los menores en acogimiento familiar para poder beneficiarse de una parentalidad social terapéutica. Se fueron levantando de sus asientos y colocando las hojas para vestir a este árbol. El árbol representa lo siguiente: un menor, para que sus hojas crezcan sanas y felices, necesita recibir esos nutrientes reparadores que los acogedores, con su labor solidaria y terapéutica, son capaces de poder ofrecer.



Una imagen de los acogedores Miguel e Itsaso y el joven Maikel dinamizando el encuentro. La sala se dispuso para que formara un semicírculo y se pudiera facilitar la comunicación y así  dar confianza para interactuar. En el suelo se pueden ver los símbolos.

El encuentro floreció en ese momento, tuvieron lugar numerosas intervenciones, todas interesantísimas. No podría recogerlas todas por cuestiones de espacio.
Maikel, como acogido que ha realizado un proceso de resiliencia positivo, fue referencia para muchas familias que necesitan el realismo de la esperanza.  Hizo un regalo a una psicóloga del Centro Lauka. Ella jamás pudo imaginar haber sido figura de resiliencia para el joven, lo cual nos da idea, una vez más, de cuán importantes somos para muchos menores, sin que lo sepamos. Y en esto consiste la magia de la resiliencia, como dicen Gemma Puig y José Luis Rubio en su libro “Tutores de resiliencia” El abuelo de Maikel también fue homenajeado por su nieto como figura clave en su transformación.
Y hablando de homenajes, el sentido y entrañable -pero a la vez con contenido- encuentro terminó celebrando la resiliencia. Quisimos homenajear a los acogedores, honrarles por su labor solidaria, la cual sitúa a Gipuzkoa en la cabeza en cuanto a número de acogimientos familiares en el Estado, con programas de seguimiento y apoyo psicológico y psicoterapéutico magníficamente diseñados y de calidad, que suponen un gran apoyo para las familias. Y para ello un dantzari (bailarín vasco) bailó para ellos el aurresku de honor, el cual se utiliza para homenajear a las autoridades, personas ilustres u otras que celebran un acto importante y solemne. 
El encuentro terminó con una comida a la que nos invitó la Diputación Foral de Gipuzkoa.
Gracias a la Diputación Foral de Gipuzkoa por haberme invitado (José María Lezana, técnico responsable del Acogimiento Familiar y que nos honra siguiendo Buenos tratos desde hace tiempo), a los acogedores Miguel e Itsaso.  Y a Maikel. A todos ellos por participar y hacerlo tan bien y con el corazón.
Al Centro Lauka (Ana Rivero, Cristina Herce y Cristina Achúcarro y el equipo de profesionales que lo forman, por las facilidades dadas) y a la Asociación Beroa (Goizargi Iglesias y equipo) por su colaboración en el encuentro.
Me despido hasta mañana. Estas Navidades estoy publicando varios post atrasados que por exceso de trabajo no me ha dado tiempo. Mañana publicaré una entrada en la que contaré, dedicada sobre todo a quienes no pudieron acudir, cómo fueron las "II Conversaciones sobre apego y resiliencia infantil". Aprovecharé, por supuesto, para felicitaros la Navidad.

Pero antes de decir adiós, ¿de qué me olvido? No, no me olvido. La picada. Hoy nos la proporciona precisamente José María Lezana (técnico responsable Acogimiento Familiar en Gipuzkoa), quien sigue nuestro blog Buenos tratos. Me envió hace unas semanas este artículo sobre parentalidad terapéutica que os recomiendo a todos/as. Como dice en el subtítulo del artículo: "Para niños que ven su mundo de manera diferente, que necesitan estrategias parentales que se extiendan más allá del sentido común". El único inconveniente es que el artículo está en inglés, aunque seguro que muchos podéis leer, y los que no seguro que tenéis algún amigo/a o pariente que os lo puede traducir o leerlo y contároslo. Se titula: Therapeutic parenting: information, skills ans support for parents of children with additional emotional and behavioural needs. El autor es Sandi Petersen. Publicado en la Australian Journal of Adoption, Vol. 6, Nº 1 ¡Muchas gracias, José Mari Lezana!

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Benito, R. (2013) Cerebro resiliente. Powerpoint presentado en las I Conversaciones de Apego y Resiliencia. San Sebastián: Documento no publicado.

Cozolino, L. (2010) Neuroscience of psychotherapy. Healing the social brain. Second edition. New York: W.W. Norton & Company.

Siegel, D. (2007) La mente en desarrollo. Cómo interactúan las relaciones y el cerebro para modelar nuestro ser. Bilbao: Desclée de Brouwer.