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miércoles, 24 de diciembre de 2025

Reductos de buen trato: acciones informadas por adversidad y trauma temprano en el colegio Fernando el Católico de Zaragoza. ¡Feliz Navidad!


Presentación, por Jose Luis Gonzalo Marrodán

Este año también publicamos un artículo especial por Nochebuena. Es una tradición en el blog Buenos tratos. En ocasiones anteriores, hemos recurrido a películas, cuentos, novelas, leyendas y tradiciones que forman parte del acervo popular. Esta vez os ofrecemos una experiencia real que nos recuerda que el espíritu de la Navidad vive, y que se mantiene todo el año. Sí, amigos y amigas. La Navidad existe al menos en un reducto de buen trato, como lo titula Iciar García: El colegio Fernando el Católico de Zaragoza. 

Más allá de lo religioso, muchas personas viven el espíritu de la Navidad como un recordatorio de lo esencial: que necesitamos a otros, que el afecto nos sostiene y que incluso en momentos de pérdida o tristeza puede haber un gesto de luz. Que puede existir el amor y el cuidado (prestar atención al otro, especialmente a quien sufre o está solo), la generosidad (dar escucha y presencia), el compromiso social (implicarse en proyectos vitales socio-educativos), la esperanza (confiar en que algo bueno puede nacer incluso en medio de la dificultad) y el vínculo (seguridad y confianza a quienes más la necesitan)

El colegio Fernando el Católico reúne estos valores y lleva adelante una enseñanza sensible al trauma, es decir en sintonía con todo lo que he descrito en el párrafo anterior. Por eso, hemos querido regalaros esta experiencia, con la esperanza de que, como el espíritu de la Navidad, sople y se extienda la buena nueva: otra escuela es posible.

Gracias a Iciar García Varona por haber hecho de nexo de unión y entretejer el vínculo entre el Colegio y el blog. ¡¡Enhorabuena a Lucio Manuel Callejas y a Silvia Martínez Oliver y a toda la comunidad escolar del colegio Fernando el Católico de Zaragoza!!. Gracias por hacer Buenos tratos. 

Muy Feliz Navidad para todos y todas (o felices fiestas del solsticio de invierno: la luz triunfa frente a la oscuridad)

Os dejo con esta experiencia de Buenos tratos. 

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Reductos de buen trato: acciones informadas por adversidad y trauma temprano en el colegio Fernando el Católico de Zaragoza

Iciar García Varona está preparando un libro titulado: “La escuela que repara. Sistemas informados y sensibles a la adversidad y el trauma”, el cual tendré el honor de prologar. Os iremos informando. 



Iciar García Varona es psicopedagogía y doctora en psicología con una tesis doctoral sobre trauma complejo y adversidad temprana. Traumaterapeuta sistémica por el IFIV de Barcelona. Psicomotricista y Master en necesidades, derechos y cooperación al desarrollo en la infancia. Es profesora asociada de la Facultad de Educación de la Universidad de Burgos y docente del Diploma de Postgrado en Traumaterapia sistémica de Barudy y Dantagnan. Trabaja para los servicios sociales de la Diputación de Burgos. Colaboradora habitual del blog Buenos tratos.


Introducción, por Iciar García Varona

En el mes de mayo tuve la oportunidad de acudir al colegio Fernando el Católico para impartir una formación sobre escuelas informadas y sensibles al trauma y a la adversidad temprana.

Fue uno de esos momentos en los que se alinean los planetas: por distintas circunstancias coincidimos en la ciudad de Zaragoza con Jean Schmitz, uno de los mayores expertos a nivel mundial en prácticas restaurativas. Optamos por conocernos y generar una intersección de caminos, con el objetivo de poner en común buenas prácticas que procuren reparación a la infancia atravesada por la adversidad y el trauma temprano.

Pero rebobinemos. Tiempo atrás, cuando ya me habían llamado para impartir esta formación y coincidiendo con una estancia previa en Zaragoza —en un piso tutelado que superviso para La Fundación para la Atención Integral del Menor, FAIM, — acudí a conocer el centro. Y ahí comenzó este pequeño “idilio”.

Al llegar, no te encuentras con un edificio de estética institucional, sino con un espacio lleno de color. Nada es casual: los alumnos y alumnas del Fernando el Católico participaron activamente en el diseño de lo que sienten como su casa. Ya en el interior, la infraestructura habla del centro que la habita: un lugar cálido y sencillo, donde la presencia de los verdaderos protagonistas —los niños y las niñas— se percibe de forma constante: en sus obras, en sus fotografías, en sus nombres. Esto debe vivirse para ellos como el calor de un hogar, un lugar donde soy parte activa y protagonista de esta historia, donde pertenezco.


Colegio Fernando el Católico
https://www.cpfeczaragoza.es/


El colegio Fernando el Católico data de los años sesenta y se sitúa en un barrio multicultural, con alumnado de diversos orígenes étnicos. La lucha por la supervivencia atraviesa a muchas de las familias del entorno, hasta el punto de que aproximadamente el 90 % del alumnado recibe algún tipo de intervención por parte de los servicios sociales de la zona.

Como ya advirtieron Felitti y Anda (1998), existe una estrecha relación entre la adversidad familiar y la adversidad comunitaria. Esta relación se representa en el modelo Pair of ACEs (Dietz y Ellis, 2017), ilustrado mediante la metáfora de un árbol: las hojas simbolizan los síntomas de las experiencias adversas en la infancia, fácilmente reconocibles en contextos clínicos, educativos y de servicios sociales. Estas experiencias aumentan el riesgo de estrés crónico y de estrategias de afrontamiento desadaptativas, pudiendo derivar en enfermedades crónicas a lo largo de la vida.

Experiencias Adversas en la Infancia

Este árbol crece, además, en un suelo empobrecido, marcado por desigualdades sistémicas que lo privan de los nutrientes necesarios para el desarrollo de una comunidad próspera. La falta de vivienda asequible y segura, la violencia comunitaria, la discriminación sistémica y el acceso limitado a la movilidad social y económica se retroalimentan, deteriorando progresivamente tanto el suelo como las hojas del árbol. Estamos, por tanto, ante un ciclo que se perpetúa.

Así, la mayoría del alumnado del Fernando el Católico experimenta, además de pobreza, discriminación o violencia comunitaria, otras adversidades como depresión materna, encarcelamiento de cuidadores, violencia doméstica o abuso de sustancias. No es difícil imaginar que este no es un entorno especialmente amable o nutritivo para que los niños y niñas puedan poner todos sus recursos al servicio del aprendizaje.

Sin embargo, invito no solo a leer este texto, sino a explorar la cantidad de proyectos impulsados desde el centro para favorecer la resiliencia escolar y comunitaria, fertilizando esta tierra adversa y generando oportunidades de florecimiento para cada integrante de la comunidad educativa. 

Muchas de las prácticas informadas por el trauma ya estaban presentes antes de la formación; quizá esta solo vino a aportar coherencia, lenguaje y fundamentación teórica a acciones que ya se venían realizando.

¿Dónde reside la base de este éxito? En el compromiso humano. La mayor parte del profesorado que imparte docencia en este centro tiene su plaza definitiva en otros colegios y, sin embargo, permanece comisionado en el Fernando el Católico. Este compromiso ha generado un fuerte sentido de pertenencia, una suerte de estandarte del buen trato, como si el mensaje compartido fuera: no podemos abandonar el barco.

Un ejemplo significativo es que a la formación no asistió únicamente el cuerpo docente, sino toda la comunidad educativa: cocinera, personal de comedor, fisioterapeuta, equipo de orientación, educadoras de extraescolares… Esta es una de las claves de los sistemas informados por el trauma: una fuerza laboral formada e implicada, donde todas las personas que se relacionan con niños y niñas afectados por trauma y adversidad temprana comparten una mirada común.

Sé que esto solo ha sido el inicio de una relación bonita y profunda. Tras la formación en prácticas informadas por el trauma, Jean Schmitz ofreció al equipo docente una formación en prácticas restaurativas. Creo firmemente en su capacidad reparadora, al desactivar sistemas culpógenos y favorecer la emergencia de fórmulas de encuentro interpersonal. Este es un elemento clave en los procesos de reparación del trauma.

Para terminar, rescato y pongo en especial valor la interculturalidad que practica el Fernando el Católico. Esta aporta un valor central a las prácticas informadas por el trauma, ya que permite comprender que las respuestas emocionales, conductuales y relacionales del alumnado están profundamente mediadas por su historia cultural y social. Desde este enfoque, la interculturalidad no se limita al reconocimiento de la diversidad, sino que actúa como un factor de seguridad y protección: reduce la amenaza, previene lecturas patologizantes y evita intervenciones potencialmente retraumatizantes. Integrar una mirada intercultural favorece vínculos educativos más sintonizados, fortalece el sentido de pertenencia y posibilita prácticas pedagógicas más justas y reguladoras, imprescindibles para que el aprendizaje pueda emerger en contextos atravesados por la adversidad y para que la escuela se convierta, verdaderamente, en un espacio de reparación.

Os dejo ahora con los protagonistas de esta historia para que los conozcáis a fondo. No sin antes desearos unas bonitas fiestas y poner mi recuerdo en los niños y niñas del Fernando el Católico, para quienes las vacaciones y la salida de este reducto de seguridad y buen trato no siempre se viven como descanso, sino como pérdida. A veces, como una suerte de ansiedad por separación, que habla —sin palabras— del valor profundo que tiene una escuela cuando logra convertirse en refugio. ¡FELIZ NAVIDAD!


CEIP Fernando el Católico de Zaragoza. 
Un colegio por descubrir.

Autores: Lucio Manuel Callejas y Silvia Martínez Oliver



Lucio Manuel Callejas Mellado

Maestro en Aragón. Llega al CEIP Fernando el Católico de Zaragoza el curso 2008/2009. Ocupa el cargo de secretario del colegio durante tres cursos y medio, cuando se convierte en director del mismo. Uno de los impulsores, junto con todo el equipo docente, del proyecto de cambio que ha seguido el colegio desde el curso 2014/15. Ha impartido ponencias acerca del proceso de cambio del CEIP Fernando el Católico en distintos colegios de Zaragoza y en cursos de directores.







Silvia Martínez Oliver

Maestra especialista en educación musical e infantil por la Universidad de Zaragoza y tutora de Educación Primaria durante más de 10 años. Ejerce como maestra de música y Coordinadora de Bienestar del alumnado en el CEIP Fernando el Católico de Zaragoza desde 2016, donde ha gestionado e impulsado diversos proyectos. En 2020, participó en la puesta en marcha del programa Tutorías Afectivas y que coordina desde entonces. Ha impartido formaciones a docentes de diferentes etapas educativas, equipos de orientación, y otros colectivos tanto dentro como fuera de Aragón.    



Este es el título de Proyecto Educativo que se está implementando en nuestro colegio desde hace varios cursos; pero ¿por qué “un colegio por descubrir”? Durante muchos años la jornada de puertas abiertas fue un auténtico fiasco: nadie se interesaba por venir a ver qué hacíamos. Aquel era un año electoral y se nos ocurrió adornar el hall de entrada con carteles explicativos de nuestro quehacer, y de ahí surgió el título.


Vídeo Colegio Fernando el Católico 
de Zaragoza


En la actualidad el CEIP Fernando el Católico ha experimentado una gran mejoría en la convivencia, la educación emocional, la apertura a las familias y a las organizaciones del barrio y a la comunidad educativa en general. Sin embargo esto no fue siempre así: durante el curso 14/15 sufrimos graves problemas de convivencia con agresiones, insultos, actitudes racistas y xenófobas; una escasa y conflictiva relación con las familias… situación que llevó al equipo directivo a presentar su dimisión en bloque. Fuimos llamados al Servicio Provincial para explicarnos y solo cuando se entendió que los motivos no eran otros que los personales, se relajó el ambiente; al mismo tiempo habíamos preparado un proyecto para la mejora del colegio, pero el inspector jefe nos dijo que sin nosotros no tenía sentido.

El proyecto que se va a presentar a continuación no nació de un proyecto “Design for Change”, pero cumple con todas las fases de tales proyectos:

Siente (reflexionar sobre las necesidades), Imagina (crear un plan de acción), Actúa (llevarlo a cabo), Evolúa: (evaluación y evolución) y Comparte (contar la historia de cambio que puede inspirar a los demás).


En la primera fase, SIENTE, sentimos la presión recibida debido a lo graves problemas de convivencia que sufríamos, la escasa y conflictiva relación con las familias… Todo ello lo comunicamos a la prensa que se hizo eco de nuestra situación: pedíamos ayuda externa, pero nos dimos cuenta de que la solución sólo podía venir de nosotros, tal y como nos expresó la Consejera de Educación de aquel momento, mientras le leíamos una carta con reivindicaciones que a nuestro modo de ver eran justas: “vosotros pedís, pero ¿qué dais?”.







Titulares de prensa que forman parte de la historia del centro


Así que nos pusimos a ello, empezamos por analizar las fortalezas y debilidades tanto de familias, como de alumnado y el profesorado.

Muchas de nuestras familias presentan una situación sociocultural baja por lo que no cuentan con las herramientas necesarias para apoyar escolarmente a sus hijos. Familias desestructuradas, muchas de ellas en clara exclusión social, situación de vulnerabilidad, con grandes carencias afectivas y pocas aspiraciones personales. La educación no se considera una inversión necesaria y útil. Muchas de las familias no muestran una visión positiva de la escuela. Esto se manifiesta en la aparición de frecuentes conflictos entre escuela – familia (tanto con el personal docente como no docente) y con una gran y preocupante falta de implicación en los procesos de enseñanza – aprendizaje de sus hijos/as y de participación en la vida del centro, bien porque no quieren, bien porque no saben.

Respecto del alumnado presenta escasa identificación con el centro educativo y por ello poca motivación a participar en la vida del centro, dificultades de comportamiento en el aula, problemas derivados de racismo y xenofobia, carencias en las habilidades sociales, escasa tolerancia a la frustración. Sin embargo, responden bien a los refuerzos afectivos, tienen buenas habilidades de la vida diaria, son capaces de imaginar y crear respondiendo positivamente ante metodologías activas.

El profesorado se implica, está comprometido con su trabajo y tiene muchas ganas de innovar, busca estrategias y modelos educativos que lleven al alumnado a mejorar su situación. Además, es consciente de las características y dificultades del que tiene que educar. No se limita únicamente a impartir un currículo, sino que realiza funciones de compensación educativa, busca la proximidad con el mismo y con sus familias y tiene una buena capacidad de trabajo en equipo. Sin embargo, casi todas las actuaciones en aquel momento eran a nivel de aula y no había una línea común en el colegio, algo que creíamos necesario.

En la segunda fase, IMAGINA, solicitamos ayuda a Inspección, al asesor del Centro de Profesores de nuestro colegio y a la Orientadora del centro. Nos ayudaron a centrarnos y a tener una idea en común: la mejora de nuestro colegio solo podía darse a través de la innovación educativa y la participación de las familias para así mejorar la convivencia y los resultados académicos.






Es así como surge nuestro proyecto, en la tercera fase: ACTÚA. Un proyecto que da respuesta a nuestras necesidades, dirigido a toda la comunidad educativa, que supone un cambio en la estructura organizativa e implica ir todos en la misma dirección, cuyo objetivo último es nuestro centro.


El CEIP Fernando el Católico, como todos los colegios, cuenta con un Claustro, un Consejo Escolar, una Comisión de Coordinación Pedagógica y Equipos Didácticos de ciclo; pero nosotros también trabajamos por “MESAS” de trabajo: la mesa de INNOVACIÓN, CONVIVENCIA E IGUALDAD, ENLAZANDO CON LA COMUNIDAD Y DIFUSIÓN. Todo el profesorado del colegio se adscribe a una de estas mesas a excepción del Equipo Directivo para no influir en las decisiones que deben tomar. Estas mesas trabajan de manera independiente y son autónomas para tomar sus propias decisiones salvo en la parte económica ya que el presupuesto del colegio no es demasiado alto. Por otro lado se creó la mesa PERMANENTE, en la están presentes las coordinadoras de cada una de las mesas anteriores, la orientadora del colegio, nuestro inspector de referencia y el asesor del centro de profesores. Esta mesa se reúne bimestralmente y en ella se expone lo que se está haciendo y las dificultades que se van encontrando.

Desde la mesa «ENLAZANDO CON LA COMUNIDAD» se pretende aumentar la participación e implicación de las mismas en el colegio, mejorar las relaciones entre toda la comunidad educativa y dar a conocer diferentes vías de participación en la vida del centro; además, coordina el Plan de Acogida para toda la comunidad educativa y busca voluntarios para las distintas actividades en las que se necesita esta figura. 

La mesa de «INNOVACIÓN» pretende reflexionar sobre la práctica educativa del centro, investigar sobre nuevas metodologías y proyectos de innovación que puedan dar respuesta a las características de nuestro colegio. También es la encargada de detectar formación docente y ofrecer una introducción de los proyectos del centro a los nuevos compañeros docentes. 

La mesa de «COMUNICACIÓN» procura dar a conocer las experiencias que se están desarrollando en nuestro colegio tanto hacia el exterior como hacia el interior. Ha puesto en marcha una nueva página web, difunde en redes y contacta con los medios de comunicación para dar mayor visibilidad a lo que realizamos. 

Desde la mesa de «CONVIVENCIA E IGUALDAD» se coordinan actuaciones para la mejora de las mismas. Desde ella se llevan a cabo actuaciones que favorecen la Educación Emocional y las Habilidades Sociales, entre otras. Son la base del Plan de Acción Tutorial del colegio.

Y todo esto con una sola finalidad: EL ALUMNADO.

Llegamos ya a la cuarta fase: EVOLÚA. El proyecto del colegio ha evolucionado y crecido mucho desde sus inicios hasta ahora y sigue dando respuesta a nuestras necesidades. Algunas de las actividades iniciales han desaparecido o han sido reemplazadas por otras más adecuadas al momento que estamos viviendo, también se han añadido muchas más. 





Y con este pequeño artículo ampliamos la última fase: COMPARTE.

Tras llevar ya varios años implementando el proyecto Un Colegio Por Descubrir, poniendo en marcha estrategias de convivencia en el centro, buscando el bienestar de nuestro alumnado y de la comunidad educativa en general y logrando una mejora en todos estos aspectos, llegó 2020 junto con una pandemia mundial que nos obligó a meternos en casa, estar confinados durante al menos 2 meses y poner a prueba todos nuestros aprendizajes emocionales previos y estrategias más resilientes.

Tras ese momento insólito en nuestras vidas, volvimos al día a día del cole con nuestro alumnado, en septiembre de 2020. Reflexionando acerca de cómo habrían vivido el confinamiento, nos planteamos la elaboración de un cuestionario para que fuera respondido por nuestro alumnado y que lograra iluminarnos acerca de estas cuestiones. La jefa de estudios, la orientadora y la coordinadora de bienestar del alumnado, nos pusimos manos a la obra y tomamos como punto de partida el instrumento SENA, Sistema de Evaluación de Niños y Adolescentes para la detección de problemas emocionales y de conducta. A partir de él, adaptamos y clasificamos las preguntas en cinco competencias emocionales referidas por el grupo GROP, dirigido por Rafael Bisquerra en la Universidad de Lleida, a saber: Competencias en conocimiento emocional, regulación emocional, autonomía emocional, habilidades para la vida y el bienestar y competencia social.

Desde ese momento, decidimos que ese formulario sería la brújula emocional de nuestro centro, lo aplicaríamos anualmente al alumnado de primaria y sería el que nos guiaría hacia el acompañamiento más emocional de nuestro alumnado. Es por esto por lo que decidimos pasarlo todos los cursos para poder ir evaluando anualmente la evolución de nuestro trabajo en este aspecto y detectar las necesidades reales de nuestras criaturas. Pudimos apreciar cómo el alumnado de nuestro centro, en general, mostraba carencias importantes en regulación y autonomía emocional, detectamos las necesidades específicas de cada grupo clase y nos saltó la “alerta emocional” al darnos cuenta de que un número alto de nuestros chicos y chicas marcaban respuestas como “cuando trabajo en equipo no me tienen en cuenta”, “no estoy contenta conmigo físicamente”, “mi familia no me dice nada, lo haga bien o lo haga mal”, “casi nunca realizo bien las tareas”, “suelo pensar habitualmente en cosas malas que me han pasado”... Aquello nos hizo preocuparnos realmente y reflexionar acerca de cómo podíamos ayudarles, sin ser psicólogas ni terapeutas.

Así que decidimos crear un espacio para el alumnado más vulnerable, donde, durante 30 minutos a la semana, se sintieran escuchados a través de una tutoría individualizada con un docente que él o ella eligiera y en el que les acompañáramos sin juzgar, opinar o aconsejar, sino que fueran capaces de expresarse libremente, confiar y sentirse seguros, tratando de crear un vínculo de apego seguro.

De este modo nacieron las TUTORÍAS AFECTIVAS (TAF) tal y como las llevamos a cabo en el CEIP Fernando el Católico, un programa completo, estructurado y sistematizado que tantos centros educativos, de todos los niveles, dentro y fuera de Aragón, han querido conocer e implementar. Este programa se organiza en 4 fases:




El emparejamiento docente-alumno partiendo de los intereses de ambas partes

Tanto el docente como el alumno/a, indica qué perfil de alumnado (edad, curso, grupo, necesidades) prefiere tutorizar, mientras que el alumnado selecciona a los y las docentes con los que tiene mayor afinidad. 





La formación docente

En este camino que dura 5 años, vivimos un antes y un después al descubrir a Juan Carlos Castelló Meliá, Doctor en Filosofía, docente de Educación Secundaria y escritor, entre otros muchos, del libro “La Tutoría Afectiva. Una propuesta desde la ética del cuidado”. A través de él conocimos, cómo desde la filosofía y el diálogo socrático, podíamos acompañar de manera muy rigurosa a nuestro alumnado sin necesidad de ser terapeutas. Simplemente (aunque de simple tiene poco), teníamos que escuchar a nuestro alumnado afectivo, parafrasear y preguntar. 

El equipo docente se ha ido formando en tutoría afectiva y ética del cuidado, teoría del apego, trauma, educación emocional… Imprescindible para un acompañamiento completo y serio.

Además, el docente debe comprender que ha de cambiar su rol dentro de las sesiones de tutorías afectivas. Dejará de ser El Docente, autoridad que tiene las respuestas a todo, que sabe cómo solucionar cada problema e incluso nos los puede resolver. Ahora debe escuchar para comprender y no para responder. Debe utilizar los silencios activos, en actitud de escucha donde invitamos a seguir, transmitiendo que estamos aquí, que queremos seguir escuchando y estamos preparados. A través de preguntas abiertas, sin respuestas dirigidas ni evidentes, ayuda a su alumnado a expresarse realmente, reflexionar sobre lo que siente, lo que necesita y cómo lo puede resolver o mejorar, buscando su propio camino.

El desarrollo de las sesiones a través cuatro etapas

Tomando como referencia las obras de Juan Carlos Castelló Meliá, estructuramos las sesiones de tutoría afectiva a lo largo de cuatro etapas. En las dos primeras debemos generar la confianza y conocer mejor las estrategias y experiencias vitales de nuestro alumno/a. Para ello nos servimos de juegos, dianas de autoevaluación, tarjetas de preguntas e imágenes, etc.

En la tercera etapa utilizamos cuentos, canciones, imágenes, o vídeos para abordar la necesidad o la conducta que hemos detectado. A través de ello hablamos de lo que les pasa a otros, reflexionamos sobre sus comportamientos y sentimientos y les aconsejamos, para después centrarnos en cómo nos vemos reflejados en esas historias y reflexionar sobre ello. En este camino, el docente puede identificar las necesidades reales del alumno para ir acompañando de la mejor manera posible. 



Cuentos para tutorías afectivas



Finalmente, la cuarta etapa es aquella en la que nos centramos en el presente, continuamos trabajando semana a semana.

La evaluación del proyecto

Como todo proyecto riguroso debe contar con un seguimiento y una evaluación. En nuestro caso, cada tutor/a afectivo/a tiene su propio diario, donde recoge y reflexiona sobre cada sesión; pero además, el equipo participante nos reunimos para comentar nuestras necesidades y dificultades en el proceso y poder aconsejarnos unos a otros. A final de curso, se hace una recogida de información de cada TAF.

El programa de Tutorías Afectivas trata de acompañar al alumnado a nivel personal y emocional, intentando prevenir problemas de salud mental, detectando necesidades y dificultades del alumnado más vulnerable, porque a veces, lo que una persona necesita no es una mente brillante que le hable, sino un corazón paciente que le escuche.


Referencias bibliográficas

Felitti, V. J., Anda, R. F., Nordenberg, D., Williamson, D. F., Spitz, A. M., Edwards, V., Koss, M. P., & Marks, J. S. (1998). Relationship of childhood abuse and household dysfunction to many of the leading causes of death in adults: The Adverse Childhood Experiences (ACE) Study. American Journal of Preventive Medicine, 14(4), 245–258. https://doi.org/10.1016/S0749-3797(98)00017-8

Ellis, W. R., & Dietz, W. H. (2017). A new framework for addressing adverse childhood and community experiences: The Pair of ACEs. American Journal of Preventive Medicine, 52(3S3), S291–S300. https://doi.org/10.1016/j.amepre.2016.11.024

Castelló Meliá, Juan Carlos (2021). La tutoría afectiva. Una respuesta desde la ética del cuidado. Editorial Vinatea S.L. 

lunes, 17 de noviembre de 2025

Los buenos tratos como filosofía de centro, por Beatriz Remiro, psicóloga y traumaterapeuta sistémica


Los buenos tratos como filosofía de centro

Autora: Beatriz Remiro


Beatriz Remiro Herrero. Psicóloga. Especialista en Neuropsicopedagogía y Diplomada en Traumaterapia Sistémica. Orientadora escolar en centros públicos de Zaragoza durante 25 años (colegios rurales, urbanos, de infantil y primaria, educación especial y educación secundaria).

Actualmente trabaja en el Instituto de Educación Secundaria Ramón y Cajal, que está el centro de Zaragoza, bordeando el casco antiguo.

Presentación

Tan solo unas palabras para agradecer a Beatriz Remiro, psicóloga y traumaterapeuta sistémica, por compartir con nosotros su dilatada trayectoria profesional ligada al mundo de la educación en el ámbito escolar. Ella lleva unos cuantos años dedicada a hacer de las escuelas ámbitos de aprendizaje y convivenciales sensibles al trauma y concebidos en torno al paradigma de los Buenos tratos de Barudy y Dantagnan. Miembro de la Red apega de profesionales, en este artículo nos expone cómo traslada a la práctica que un instituto  y su programa educativo giren en base a dicho paradigma. Un ejemplo de buenas prácticas en Zaragoza (España), que queremos se extienda y cale en otros institutos y colegios. La mirada transformadora de las escuelas que son sensibles con los que sufren. Muchas gracias Beatriz Remiro, muchas gracias a todos y a todas los/as profesionales, familias y alumnos/as del Instituto de Educación Secundaria Ramón y Cajal.

Instituto de Educación Secundaria Ramón y Cajal de Zaragoza


Es un instituto pequeño (420 alumnos), pero con gran diversidad. Hay alumnado de Educación Secundaria Obligatoria entre 12 y 16 años; de Bachillerato entre 16 y 18; y también alumnado con discapacidad intelectual que estudia Programas de Cualificación Inicial sobre jardinería y huerta, fabricación y montaje o lavandería y arreglos textiles de entre 16 y 21 años.

También hay una gran diversidad respecto a la procedencia del alumnado, actualmente tenemos matriculado alumnado de 30 nacionalidades diferentes.

Lo que quiero contar es que se trata de un Sistema Informado por Trauma. El concepto lo aprendí de la doctora Icíar García Varona en una maravillosa ponencia que, conforme escuchaba, ordenó las prácticas educativas con las que convivo en el Instituto desde hace tres años. Lo afirmo porque asumimos los objetivos de los Sistemas Informados por Trauma: reparar en la frecuencia y la intensidad del trauma, reconocer sus signos, responder ante ellos y resistir a la retraumatización

Para situarlo un poco más, diré que el Instituto recibió el Premio Princesa de Girona a la Escuela del año 2021. El proyecto educativo del equipo directivo se fundamenta en que la educación puede y debe ser motor de progreso, vehículo de consolidación de los valores democráticos, instrumento de justicia social, crisol del pensamiento crítico y del debate respetuoso. Ha de adaptarse a las necesidades de cada generación de estudiantes, y debe proporcionarles mediante la excelencia pedagógica preparación científica, autonomía personal y bienestar emocional, sean cuales sean sus circunstancias familiares y sociales.

Yo llevo trabajando como orientadora en diferentes recursos educativos del Gobierno de Aragón desde el año 2002, mucho tiempo, en el que he realizado entre otras la formación de Traumaterapia en el Diplomado dirigido por Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan, concretamente el curso coordinado por José Luis Gonzalo en Bilbao entre 2013 y 2015; y he intentado constantemente llevar estos aprendizajes a la práctica educativa. 

Llegar a este instituto en el 2023 fue un match, y un premio: encontrar personas sabias y humanas que se implican para formar una comunidad educativa donde se puede enseñar y aprender, y convivir, con bastante alegría.

Podemos decir que el Instituto está ubicado en un ENTORNO COMUNITARIO ADVERSO, según el concepto The Pair of ACEs, de Ellis y Dietz (2017)


Para tener una representación clara de la realidad de nuestros estudiantes hemos hecho varios estudios y encuestas, algunos en colaboración con la universidad de Zaragoza y algunas entidades externas, y otros por nuestra cuenta, en los que se constatan porcentajes de distrés psicológico muy alto:

© 2025  Joel Juarros Basterretxea y Héctor Morillo Sarto. Todos los derechos reservados


EL BUEN TRATO, LOS BUENOS TRATOS, LA AMABILIDAD, EL AMOR POR LA CULTURA Y EL COMPROMISO SOCIAL impregnan de forma muy significativa el hacer de las personas que convivimos durante 6 horas, 5 días a la semana, buena parte del año. 

Nuestros queridos Jorge y Maryorie han escrito mucho sobre los Buenos tratos, y José Luis los honra con este blog, así que no voy a referirme teóricamente a ellos. Rescato mi título favorito “La fiesta mágica y realista de la resiliencia infantil”, sólo para identificarnos sobre todo con la palabra REALISTA, pues todas estas acciones permiten la magia:

El primer día de curso, el día anterior al inicio de las clases, el equipo directivo, junto con parte del departamento de orientación convoca al alumnado por niveles educativos (1º, 2º,…) y les recibe, les da la bienvenida, les comunica que aquí queremos enseñarles, pero sobre todo que les vamos a cuidar, que es un espacio seguro.

El primer día de clase, las dos primeras horas de todas las clases de primero (de la ESO, de Bachillerato y de PCI) se dedican a reflexionar, a partir de videos y dinámicas sobre la convivencia en el instituto (normas, diversidad, cuidados, reacción al bullying,…)

En las horas de tutorías de cada grupo se trabajan las normas para que sean claras, anticipadas y justas.

Una tarde del primer mes, los mismos representantes del equipo directivo y el departamento de orientación, con los tutores de cada clase, recibimos a los padres por niveles con el mismo mensaje de acogida y participación.

TODOS LOS DÍAS, a las 8.05h cuando los chicos y las chicas entran al Instituto, el Director y algún otro representante del equipo les reciben con una sonrisa y un mensaje de buenos días, saludando a muchos por su nombre.

Cuando un alumno o alumna tiene un conflicto, malestar emocional o inquietud, y se dirige a cualquier miembro del equipo directivo o del departamento de orientación, o a algún profesor/a, conserje, secretarias… SIEMPRE ES ESCUCHADO, en ese momento o convocándole para otro más oportuno si puede esperar. 

La misma disponibilidad existe para el trato al profesorado y a las familias, en lo que se puede llamar la práctica de las puertas abiertas, ya que las puertas de los despachos están -casi siempre- abiertas.

Además de esto, existen estructuras organizadas y sistematizadas para responder a las necesidades que conlleva el cuidado y la convivencia:

EL EQUIPO DE CONVIVENCIA está formado por el COORDINADOR DE BIENESTAR y personal voluntario del centro (incluido el representante de la Zona Joven que se encarga de la educación no formal y de organizar actividades de tiempo libre por las tardes). Nos reunimos semanalmente para analizar posibles dificultades de conducta y proponer actividades que la mejoren. 

Se llevan las conclusiones de los OBSERVATORIOS DE CONVIVENCIA, formados por los Alumnos Ayudantes de cada clase, que se juntan mensualmente por niveles educativos con una representante del Equipo de convivencia.

Se coordinan las mediaciones, que se realizan casi semanalmente, pues se ha convertido en el modo de referencia para la resolución de conflictos en el centro. 

El ALUMNADO AYUDANTE se elige en 1º de la ESO y de PCI y se mantiene mientras los chicos/as están en el centro. Para ello se realizan Tutorías de motivación en 1º ESO+PCI para la elección en cada clase. Una formación a todos juntos en la que se conocen y reflexionan mediante dinámicas de juego, y comen juntos. A final de curso se hace una Jornada de convivencia externa con otros Alumnos Ayudantes de otros IES.

El PROGRAMA DE MEDIACIÓN comienza con una jornada de formación de alumnado mediador, para renovar el Equipo de mediación. El coordinador de bienestar realiza la premediación y los alumnos mayores formados ayudan a sus compañeros a resolver los conflictos que van surgiendo entre ellos. La cotidianeidad con la que se recurre a esta forma de resolver hace que se haya normalizado entre el alumnado, incluso ha comenzado a utilizarse en algún caso alumno-profesor.

Para complementar la mediación en el Equipo de Convivencia nos hemos formado en Círculos Restaurativos, y vamos a comenzar a utilizarlos para la resolución de conflictos grupales, en aulas.

Las TUTORÍAS AFECTIVAS, o TUTORÍAS INDIVIDUALIZADAS también son una práctica con gran participación por parte del profesorado. Se suelen formar unas 30 parejas profesorado-alumnado. 

Se realiza una pequeña formación del profesorado (claustro) en la que se insiste en el objetivo prioritario y casi único de crear vínculo. Hablamos de tipos de apego y necesidades que se derivan de la vivencia de Situaciones Adversas en la Infancia. 

El alumnado se propone por parte de los tutores o como resultado de encuestas de tipo emocional que se realizan en las sesiones de tutoría en cada grupo. 

El profesorado puede ofrecerse cumplimentando una encuesta que se comparte con todo el claustro y en Orientación nos ocupamos de formar las parejas y realizar el seguimiento. 

Cada curso se organiza con la coordinación del alumnado de bachillerato y colaboración de todo el centro y sus familias una FERIA INTERCULTURAL, en el que se montan stands por países o zonas para compartir la cultura: situación geográfica, ropa, comida, bailes, leyendas,…

En el DEPARTAMENTO DE ORIENTACIÓN nos encargamos del Plan de acogida del alumnado y familia, y del Plan de acogida al profesorado. Hay así mismo total disponibilidad para atender en cualquier momento que sea necesario al alumnado, al profesorado y a las familias.

Realizamos reuniones semanales con tutores por niveles, en las que tratamos sobre el contenido de las sesiones de tutoría de las que se encargan, y de las dificultades que se perciben en el alumnado (académicas, emocionales, familiares, …)

Otra de nuestras funciones es el análisis de necesidades socioemocionales para la preparación de programas preventivos, así como de la aplicación de protocolos sobre maltrato infantil, ideación suicida, situaciones de acoso escolar, pertenencia a grupos juveniles violentos, violencia de género y sexual,…

Las colaboraciones externas son muy numerosas. Formamos parte de una red de formación e información con todas las entidades que intervienen con menores en el Casco Histórico y que se reúne de forma mensual. Nos coordinamos con entidades externas que trabajan en el barrio o con los chicos y chicas, como servicios sociales, servicios de salud, atención psicológica, refuerzo escolar, educadores de calle, …. 

Preparamos actividades con familias como World Cafés, charlas y encuentros para fomentar la participación y su implicación en el centro, que muchas veces se pierde tras la etapa de Primaria. 

Diversas entidades nos ayudan a organizar talleres con alumnado que presenta determinadas necesidades, como el duelo migratorio, la expresión emocional o la dificultad para gestionar el estrés.

Y participamos en la FORMACIÓN PROFESORADO: se ha creado un grupo formativo en el que se ha trabajado hasta ahora sobre conceptos relacionados con el trauma, el apego, resiliencia, regulación emocional, comunicación y autocuidado. Se realizan talleres por parte de la orientadora y lecturas dialógicas de libros, como el de Louis Cozolino La enseñanza basada en el apego, o Profesionales portadores de Oxitocina, de Íñigo Martínez de Mandojana. Gracias a estas reflexiones conjuntas se incorporan conceptos tan importantes como las 4 'S' de Siegel (pilares para fomentar un apego seguro en los niños: Seguro (Safe), Visto (Seen), Sosegado (Soothed) y Seguro (Secure); la comunicación no violenta de Rossemberg, o las implicaciones en el desarrollo cognitivo y conductual de la vivencia de situaciones adversas en la infancia. Quiero citar en este aspecto el libro "Cerebros moldeando otros cerebros", Rafael Benito. Este curso estamos aprendiendo técnicas de comunicación y de mindfulnes.

Tenemos algunas NUEVAS IDEAS que nos gustaría poner en marcha:

Un Proyecto de Aprendizaje-Servicio para un grupo de alumnos de 1º ESO con dificultades de conducta graves. Un profesor de Pedagogía Terapéutica dedica un tiempo semanalmente con este grupo de alumnos/as y les propone realizar una CAJA DE ARENA en colaboración con el Programa de Cualificación Inicial de Fabricación y Montaje. Se ha realizado una pequeña psicoeducación sobre las Pautas para trabajar la conciencia social en el niño (Rygaard, 2008) que propone José Luis Gonzalo en su "Guía para el apoyo educativo para niños con trastornos de apego".

Un grupo de apoyo entre profesores con el título Resolución interactiva de conflictos en el aula. Análisis, reflexión y cuidado colectivo. Se plantean reuniones mensuales por la tarde para compartir un rato de distensión (comida), plantear dificultades y resolverlas de forma dialógica en el grupo.

Además de comprender tanto a las personas como a sus escenarios, y tener un plan para poder enseñar (y aprender), necesitamos cuidarnos, como personas y como grupo, para poder cuidar a los chicos y las chicas, en lo que a veces llamamos, con un toque de humor, “nuestro hospital educativo”.

"Lo que el maestro es, es más importante que lo que enseña" – Karl A. Menninger

viernes, 18 de julio de 2025

Podcast capítulo 7: La botánica del apego y los caminos de la adopción en la Traumaterapia sistémica®, por Verónica Reyes, psicóloga y traumaterapeuta sistémica.

 

Podcast Capítulo 7





Para seguir el podcast, click en este vídeo de Youtube:



Damos comienzo a un nuevo proyecto que desde la Traumaterapia sistémica® hemos puesto en marcha. A través de varios capítulos, una serie de podcast, vamos a daros a conocer los fundamentos de este modelo, su metodología, sus modalidades de intervención... Somos más de 800 profesionales repartidos por toda España e Hispanoamérica, que trabajamos aplicándolo después de egresar del Postgrado. 

Participarán los miembros del equipo docente del diplomado, los profesionales que aplican la Traumaterapia en el ámbito de la protección a la infancia (técnicos de infancia, trabajadores sociales, psicólogos, educadores...), la enseñanza (maestros, orientadores...), la psicoterapia (psicólogos que la utilizan en sala de valientes), lo judicial (abogados, educadores, psicólogos...), así como las familias que han trabajado como coterapeutas y han participado llevando adelante una parentalidad terapéutica. 

En este séptimo capítulo, nos acompaña Verónica Reyes Casas, psicóloga y traumaterapeuta. Como veterana de la aplicación de la Traumaterapia en sala de valientes, Verónica nos comparte su recorrido profesional, muy ligado a la adopción y el trauma, que es lo que le llevó a conocer a Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan. Este encuentro es renovador para ella, tanto que, por sus cualidades, es invitada a formar parte del equipo infantil capitaneado por Maryorie Dantagnan en IFIV Barcelona y Exil. Verónica tiene muchas ideas claras sobre cuáles son los factores y los elementos importantes en la Traumaterapia con los niños y adolescentes que acuden a su consulta. De todos ellos, hay ingredientes revolucionarios como el afecto y el compromiso del profesional con las personas menores de edad, pero hay muchos más, que ella nos cuenta en esta entrevista. No os perdáis, además, la metáfora de la botánica del apego en adopción, ni las experiencias y anécdotas que Verónica, desde su sabiduría profesional y su corazón, nos cuenta sobre vivencias profundamente bellas de acompañamiento resiliente a sus niños y jóvenes. Muchas gracias a Verónica, gran profesional, a quien tenemos un gran cariño.

Verónica Reyes Casas. Nacío en Cádiz y se crió en Medina Sidonia, un pueblo blanco del interior de la provincia. Estudió psicología en Sevilla, allí se “hizo mayor” y allí empezó a construir la que sería su familia elegida, “su red”, la que todavía hoy, por suerte, sigue creciendo. Llegó a Barcelona en 2005 y reside en la Ciudad Condal desde entonces. La adopción siempre fue un fenómeno de interés para ella y “por causalidades” encaminó su formación en su dirección. En 2006 trabaja en Créixer Junts, entidad Colaboradora de Adopción Internacional de larga trayectoria, en la que acompaña, junto a otras profesionales, a familias adoptantes, tanto en la preparación pre-adoptiva, como posteriormente, en la post-adopción. El contacto con las historias de adopción le llevó al trauma temprano y este a Jorge Barudy. La formación en traumaterapia le ha ayudado a comprender el efecto del daño en las personas y la complejidad del devenir humano. Desde 2014 forma parte del equipo de Exil, donde se desarrollan diferentes programas dirigidos a atender menores y familias víctimas de violencia, y de IFIV, en el programa para familias adoptivas.

El blog Buenos tratos, el oficial de la Traumaterapia sistémica®, contribuye encantado a la difusión de estos podcast, que serán una entrada más, esta vez hablada, dentro de toda la información que por aquí compartimos desde hace años.

Ya sabéis que podéis escuchar los podcast a ratos y que es muy cómodo oírlos mientras hacemos otras tareas con las que esta escucha es compatible.

Os dejo con el Capítulo 7.

lunes, 12 de mayo de 2025

"Nos tratamos bien", un cuento de Lucía Serrano.


Nos tratamos bien
Un cuento de Lucía Serrano

Resumen del post:


José Luis Gonzalo Marrodán


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El paradigma de los Buenos tratos ha sido desarrollado por Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan, plasmado en su primer libro “Los buenos tratos a la infancia: parentalidad, apego y resiliencia”. 

Portada del libro de Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan



Como se dice en este libro, "Los buenos tratos a niñas y niños asegura el buen desarrollo y el bienestar infantil y es la base del equilibrio mental de los futuros adultos y, por tanto, de toda la sociedad. El punto de partida de los buenos tratos a los niños es la capacidad de madres y padres para responder correctamente a las necesidades infantiles de cuidado, protección, educación, respeto, empatía y apego. La competencia parental en estos aspectos vitales permite que niñas y niños puedan crecer como personas capaces de autoestima y de tratar bien a los demás. En este sentido, los buenos tratos pueden romper el círculo vicioso de la violencia que se perpetúa entre generaciones y crear una cultura general del buen trato en la sociedad. Esta obra ofrece una descripción precisa de los daños que pueden causar la falta de competencia y a menudo de conciencia de madres y padres, demasiado ocupados con sus problemas profesionales o sentimentales para hacerse cargo de sus hijos o haciendo pagar a éstos dolorosamente sus propias carencias e insatisfacciones". 

Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan han contribuido desde IFIV con sus investigaciones y labor profesional de promoción de la cultura del buen trato a que se desarrollen muchos programas, formaciones y propuestas, desde diferentes instituciones públicas y privadas, destinadas a concienciar sobre la trascendencia que los modelos psicoeducativos respetuosos y bien tratantes con los niños tienen para su neurodesarrollo. Este no puede completarse de una manera armónica si no es a través de relaciones de buenos tratos familiares, escolares, sociales…

En este libro los autores argumentan la necesidad de promover crianzas y modelos de socialización basados en los buenos tratos. La satisfacción de las necesidades de los niños, la promoción de vínculos de apego seguro, la instauración las pautas de crianza respetuosas con los derechos de los niños y la conceptualización de los buenos tratos no solo como la ausencia de cualquier acción que dañe física o psicológicamente a los niños sino como todo aquello que activamente nutre y conecta las neuronas de los infantes y hace crecer su cerebro: el afecto, el juego, la comunicación, el orden, las rutinas diarias, la seguridad…, son contribuciones de Barudy y Dantagnan.

La investigación científica sobre el maltrato y el desarrollo cerebral no deja lugar a las dudas: este afecta y daña el cerebro y produce anomalías en su funcionamiento. Autores como Martin Teicher y Bruce Perry lo han podido demostrar en sus investigaciones. El primero estuvo entre nosotros en San Sebastián y en sus conferencias nos hizo una exposición rigurosa sobre el trabajo que él y su equipo vienen desarrollando en la Universidad de Harvard en relación con cómo el cerebro es afectado por los malos tratos. Rafael Benito dedica su vida profesional al tratamiento psiquiátrico de los niños, adolescentes y adultos que sufren o han sufrido maltrato. En sus investigaciones y libros ha recopilado numerosos estudios que demuestran cómo la integración cerebral se ve seriamente amenazada por la exposición repetida de las personas a los malos tratos, peor cuanto mayor gravedad, inicio temprano y duración tengan estos. 

En el ámbito de la protección a la infancia, el paradigma de los buenos tratos ha influido decisivamente en la política social. La protección de la persona menor de edad es un derecho inherente a este que debe ser respetado y defendido por las administraciones públicas a través de decretos y leyes. El ámbito privado familiar sagrado donde ninguna persona ajena podía entrar, ya no lo es tal, pasando los niños a ser sujetos de derecho y seres sintientes a los que hay que proteger. Es una tarea ineludible que nos compete a todos como ciudadanos. 

En el ámbito de la medicina, existen mecanismos de detección en pediatría en los diferentes centros de salud, con el fin de comunicar a los servicios sociales posibles situaciones familiares de malos tratos y poder proteger a los niños lo antes posible. Hace unos años, cuando comencé mi trabajo como psicoterapeuta, esto comenzaba a instaurarse pero aún no era algo integrado en la sanidad.

En la psicoterapia, los psicólogos que la ejercen cada vez están más concienciados de que ninguna psicoterapia puede reemplazar el derecho de los niños a ser protegidos. Si un profesional de este ámbito recibe, por ejemplo, una revelación de abuso sexual de una persona menor de edad, la ley actual en España le ampara para poder notificar una posible situación de abuso sexual. Esta ley está por encima del secreto profesional del código deontológico. 

En otros ámbitos socio-educativos como la escuela, el buen trato ha pasado a cobrar gran relevancia. También existen pautas de notificación de posibles situaciones de desprotección que puedan sufrir los niños, hace unos años ausentes. Y aunque hay mucho por hacer, existen protocolos desarrollados por los departamentos de educación para poder actuar cuando se detecta una situación de bullying o de maltrato entre iguales. La constatación de las secuelas psicológicas severas que los niños sufren como consecuencia de los malos tratos ha movilizado a que estos departamentos creen un conjunto de instrucciones a seguir para actuar ante esta devastadora forma de maltrato. Hace falta concienciar más a los centros sobre lo pernicioso del bullying (esta forma de experiencia traumática está asociada a la aparición de numerosos trastornos mentales y afecta seriamente a la personalidad) y animarles a que interioricen que abrir los protocolos no es vergonzoso para el centro sino una garantía de compromiso con el buen trato para todos. 

Del mismo modo, la atención a la salud mental es un compromiso ineludible por parte de la escuela; existen también protocolos de actuación para detectar y atender a alumnos con riesgo de conducta suicida. Grandes avances, sin duda, inexistentes pocos años atrás. 

Es necesario que las escuelas se organicen en sus principios e ideario (en todas las asignaturas, así como tema principal de trabajo en el día a día de clase) en enseñar a los niños a respetarse y convivir. Qué es un buen trato y qué no lo es. Llevar todas estas ideas y descubrimientos científicos al ámbito convivencial de la clase. Lo mismo que preocupan los informes de rendimiento académico tipo PISA, que nos preocupen también los informes de convivencia y relaciones. Que los niños salgan de la escuela habiendo interiorizado que todos merecemos ser respetados y bien tratados como personas que somos; y que lo contrario daña el cerebro y, por lo tanto, al ser humano. 

No será por falta de materiales. La pena es que estos materiales y programas para la promoción del buen trato en la escuela, el segundo hogar de los niños, se usan poco. No se les destina tiempo dentro del currículo escolar. Esa es la impresión que uno tiene. Sin embargo, los materiales, como veremos a continuación, existen y son muy buenos. Ha caído en mis manos este cuento que trata de concienciar a los niños sobre la importancia de tratarse bien. En consecuencia, versa sobre qué es tratarse bien.


Se titula NOS TRATAMOS BIEN y su autora es Lucía Serrano. Lo publica Beascoa, una editorial de prestigio que suele apoyar proyectos de gran calidad. Y este lo es. ¿Por qué me parece un cuento útil e interesante? Porque traslada a los niños con un lenguaje claro y de manera concreta, utilizando experiencias de su vida cotidiana, de manera muy gráfica, y con unos dibujos muy bien hechos y atractivos para los niños, qué son los buenos tratos. 


Portada del cuento "Nos tratamos bien"


La autora nos dice en su contraportada: "Un nuevo libro Lucía Serrano, autora súper ventas, sobre la amistad, el respeto y la importancia de tratarnos bien. Eres una persona única en el mundo. Las niñas y los niños de tu clase también lo son. Puede que te guste algo y que a otra persona no le guste nada. Hay quienes cantan muy bien. Y quienes son increíbles leyendo en voz alta, o corriendo muy rápido ¡Somos diferentes! Pero ¿sabes qué tenemos en común? Que a todas las personas nos gusta que nos traten bien. Y para ello hay ciertas cosas que debemos saber. Con este libro aprenderás que TRATARNOS BIEN es la norma más importante del planeta Tierra".

Valora las diferencias como algo natural y que nos define como personas únicas. Sin embargo, todos nos necesitamos porque somos seres sociales. El libro se adentra en estrategias que están arraigadas en nuestra biología y cultura (como la tendencia a ser agresivos) pero que no hacen que nos sintamos mejor o resolvamos los problemas de relación, todo lo contrario. El cuento ayuda a que el niño vea y aprenda estrategias de regulación. También remarca la importancia de autohablarnos y hablar a los demás con cariño. Ahonda en ejemplos concretos sobre qué es tratarnos bien y tratarnos mal, y en la tolerancia que debemos tener con los compañeros: pueden no gustarnos y que no tengamos afinidad, pero eso no significa que les tengamos que rechazar, o pegar o insultar. El cuento subraya la importancia de comunicar al grupo quién se está sintiendo solo y acercarse a él o ella; y como grupo ayudar si a alguien se le trata mal, haciéndole ver al que lo hace que así no. Finalmente, la autora ensalza el valor del respeto entre los niños y normaliza el cometer errores o equivocaciones, así como la tolerancia y comprensión hacia los que se desarrollan más lentamente. 

Una página del cuento de Lucía Serrano


En suma, un material muy bien hecho y cercano al mundo de los niños y las niñas que puede servirnos para psicoeducar en los buenos tratos, aspecto clave porque son la garantía de un sano desarrollo infantil.