jueves, 29 de septiembre de 2016

XIII Congreso Internacional de Infancia Maltratada, Murcia, 17-19 noviembre 2016


XIII Congreso Internacional de Infancia Maltratada

Murcia, 17-19 noviembre 2016




Ana Sainero me envía esta información para su difusión, sobre un importantísimo evento que tendrá lugar en Murcia, el 17-19 de noviembre de 2016 y al cual os animo a asistir y participar: XIII Congreso Internacional de Infancia Maltratada.

La Federación de Asociaciones para la prevención del Maltrato Infantil (FAPMI-ECAT España) celebra desde el año 1.998 en colaboración con las entidades que la forman y con carácter bianual, el Congreso Estatal de Infancia Maltratada, el cual adquirió una dimensión internacional desde su edición en 2012, celebrada en Oviedo.

Este año, el Congreso tendrá lugar en Murcia durante los días 17-19 de noviembre y su lema no puede representar mejor las líneas de trabajo actual de la Federación: Construyendo modelos para el buen trato a la infancia (http://www.congresofapmi.es). 

Uno de los principales objetivos del evento es aunar y reunir a los principales referentes nacionales en las diferentes áreas vinculadas a la protección y el cuidado de la infancia, creando escenarios de intercambio, aprendizaje y sinergia entre ellos y los asistentes. De tal forma, que el Congreso y todas las actividades que lo preceden, terminan convirtiéndose en espacios de construcción, apoyo y crecimiento (personal y profesional) para quienes estamos vinculados directa o indirectamente a la atención de los niños, niñas y adolescentes.

En esta XIII edición, tenemos el inmenso placer de contar con la participación de Sandra Baita, autora del libro Rompecabezas: Una guía introductoria al trauma y la disociación en la infancia, título de referencia para profesionales que trabajan con niños, niñas y adolescentes víctimas de condiciones de vida adversas o experiencias traumáticas. Sandra participará en el Congreso con una ponencia acerca de cómo el proceso terapéutico puede reparar estas historias de trauma y violencia a través del establecimiento de un vínculo reparador y seguro. 

Aprovechando su presencia en nuestro país, desde FAPMI nos planteamos la posibilidad de brindar a profesionales de atención directa, estudiantes, investigadores y personas interesadas en la materia la oportunidad de participar en un seminario formativo específico en reparación del trauma y experiencias de violencia. Lo que se inició como un mero comentario, tiene ya fecha y lugar de celebración: el próximo martes, 15 de noviembre en el Colegio Oficial de Psicólogos de Murcia, Sandra Baita, junto a Concepción López Soler, trabajarán mano a mano durante una jornada con aquellos profesionales que nos hacemos cargo de juntar las piezas y reparar el puzle de muchos niños, niñas y adolescentes a quienes las experiencias de violencia y trauma han hecho saltar por los aires. 

Somos muchos los profesionales que, desde nuestro rol, nos planteamos si estaremos acertando en nuestras estrategias, dudamos en ocasiones ante la persistencia de las dificultades… desde FAPMI creemos que espacios como este seminario, con una interacción directa con dos referentes y expertas en la materia y con un enfoque eminentemente práctico responde a las necesidades (o al menos a parte de ellas) de muchos colegas y profesionales.

Toda la información sobre el evento está disponible en http://www.ecpat-spain.org/servicios.asp?sec=26 y si tienes cualquier duda puedes dirigirte a la Secretaría Técnica del seminario cuyos datos de contacto podrás encontrar en http://www.ecpat-spain.org/servicios.asp?sec=26&subs=74

Si tienes la oportunidad, no te lo pierdas; desde FAPMI-ECPAT España, estaremos encantados de que te sumes a este seminario, al Congreso y, en definitiva, te incorpores a construir nuevos modelos de atención y relación con niños, niñas y adolescentes basados en el buen trato. 

martes, 27 de septiembre de 2016

Curso "Aspectos neurobiológicos del trauma infantil: intervenciones psicofarmacológicas y psicoterapéuticas" impartido por Rafael Benito y José Luis Gonzalo, en Sevilla, 28-29 octubre 2016



CURSO "ASPECTOS NEUROBIOLÓGICOS DEL TRAUMA INFANTIL: INTERVENCIONES PSICOFARMACOLÓGICAS Y PSICOTERAPÉUTICAS"

Organiza: Centro Reddes de Intervención

En Sevilla, 28-29 octubre 2016

Impartido por: 

Rafael Benito Moraga, psiquiatra 

José Luis Gonzalo Marrodán, psicólogo clínico.






PRESENTACIÓN


Nuestra consideración de los fenómenos psíquicos normales y patológicos sufrió durante milenios la pugna entre el idealismo platónico y el materialismo aristotélico. Para Platón el alma es inmaterial e inmortal y el cuerpo es simplemente su envoltorio. Para Aristóteles no hay un alma separada del cuerpo; por tanto, para entender los problemas mentales tenemos que entender las disfunciones corporales; aunque erróneamente señaló el corazón como sede del psiquismo. Cada uno de estos enfoques plantea sus propios problemas. 

La religión y el carácter disruptivo y herético de los trastornos mentales no ayudaron nada a deshacer esa dicotomía hasta que finalmente René Descartes vino a sancionarla como la epistemología dominante. Su noción de una res cogitans (la mente) casi independiente de la res extensa (el cuerpo) dominó el estudio de los problemas mentales durante al menos dos siglos. Desgraciadamente, a pesar de nuestros conocimientos y nuestra buena voluntad y en mayor medida de lo que nos gustaría reconocer, continuamos atrapados por el dualismo cartesiano que nos condiciona a ver sólo la mitad de lo real. La psicoterapia sigue sin ocupar un lugar importante en la formación especializada de los psiquiatras; en la formación de los psicólogos clínicos no hay una formación consistente en la neurobiología del comportamiento y el tratamiento con psicofármacos; e incluso fomentamos en nuestros clientes (queriendo o sin querer) este antagonismo. “Los medicamentos sólo tapan el problema“, “no quiero quedarme enganchado a las pastillas”, “los psiquiatras sólo dan pastillas, pero no te escuchan”, “la psicoterapia es un comecocos”, “el terapeuta cumple únicamente la función que antes desempeñaba el sacerdote…” Son frases que escuchamos en muchos de nuestros clientes y que contribuimos a consolidar en el inconsciente colectivo. 

Sin embargo, los avances en el estudio del funcionamiento cerebral hacen cada vez más difícil defender una postura dualista. Hoy día hay más razones que nunca para que Descartes descanse en paz. Los estudios neurobiológicos están comenzando a dar cuenta del sustrato anatómico de muchos constructos psicológicos. Por ejemplo, como veremos a lo largo del curso se conoce bastante acerca de las bases neurobiológicas del apego y la resiliencia. Se ha comprobado que el tratamiento con psicofármacos produce cambios más profundos y estables de lo que pensábamos y que la psicoterapia y sus técnicas producen cambios neurofisiológicos y neuroanatómicos.

Los psiquiatras y médicos en general tienen la obligación de aprovechar constructos psicológicos como la disociación y la teoría del apego para ampliar su conocimiento y guiar la investigación neurobiológica. Del mismo modo, los psicólogos y terapeutas deben aprovechar los avances en neurobiología para comprender mejor y aliviar más el estado de los niños/as que sufren. Como veremos,, se han acumulado ya suficientes evidencias para afirmar que el abuso en la infancia, en todas sus formas, causa una alteración del neurodesarrollo que afecta a las funciones cerebrales y también a la salud general en la vida adulta.

La actitud no dualista conlleva un ejercicio de humildad. Es probable que algunas veces lleguemos tarde y no estemos a tiempo de reparar el daño producido en el funcionamiento cerebral; lo que da idea de la importancia capital de una intervención precoz. El maltrato en la infancia no sólo produce en el sistema nervioso un daño funcional duradero sino también una destrucción del propio tejido nervioso, por lo que puede resultar muy complicado arreglarlo. Sin embargo, veremos que los conocimientos científicos aportan también muchos motivos para la esperanza. Actualmente se sabe que nuestras intervenciones psicoterapéuticas y farmacológicas pueden llegar a modificar incluso la información genética contenida en las neuronas del cerebro traumatizado, produciendo cambios persistentes y abriendo la posibilidad de que nuestros niños/as maltratados/as transmitan a su descendencia las conductas de buenos tratos, no sólo a través de su comportamiento sino también en su material genético, modificado gracias a mecanismos epigenéticos a los que dedicaremos una parte de la exposición.

DOCENTES

RAFAEL BENITO MORAGA

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Alcalá de Henares. Especialista en Psiquiatría desde el año 1992 y Terapeuta Familiar y de Pareja por la Universidad del País Vasco desde 1993. Diplomado en Formación Especializada para psicoterapeutas infantiles por el IFIV de Barcelona. Ejerce la práctica de la psiquiatría y la psicoterapia desde el año 1992 hasta el día de hoy en su consulta privada de Donostia-San Sebastián, estando especializado en el tratamiento con niños, adolescentes y adultos víctimas de malos tratos, abusos sexuales y trastornos del apego. Docente en el diplomado en traumaterapia infantil-sistémica de Barudy y Dantagnan en el País Vasco (Donostia) desde el año 2014. Formador en distintos programas y conferencias para profesionales y familias.


JOSE LUIS GONZALO MARRODÁN

Psicólogo clínico. Psicoterapeuta por la FEAP. Diplomado en psicoterapia infantil por el IFIV de Barcelona. Formación en EMDR adultos (nivel II) y en niños y  adolescentes (nivel II) Ha trabajado como psicólogo en el Colegio San Ignacio de Loyola (1996-2005) Desde 1994 trabaja en consulta privada como psicólogo y psicoterapeuta infantil y de adultos. Desde 1999 trabaja para la Diputación Foral de Gipuzkoa como psicoterapeuta de los menores que participan en los programas de acogimiento familiar, residencial y adopción. Docente en el diplomado en traumaterapia infantil-sistémica de Barudy y Dantagnan en Barcelona, desde el año 2009. Y en el mismo diplomado en San Sebastián, desde el año 2014.

CONTENIDOS

- Introducción a la neurobiología y genética del comportamiento 

- Introducción a la psiconeurofisioterapia infantil

- Mecanismos genéticos y epigenéticos relacionados con el desarrollo y funcionamiento cerebrales.

- Neurodesarrollo sano desde la concepción a la vida adulta

- El maltrato como un trastorno adquirido del neurodesarrollo 

- Resiliencia cerebral

- Interconsulta psiquiátrica y psicofarmacología.

- Técnicas para trabajar la regulación emocional y la estabilización sintomática.

- Técnicas adicionales para ayudar a regularse a menores severamente traumatizados. 

- Técnicas para empoderar a los menores ante el trauma.

- Técnicas para trabajar los contenidos traumáticos y la reconstrucción historia de vida.

- Intervenciones para fomentar la resiliencia secundaria.

FECHAS

28 de octubre de 2016 de 09.30 a 14.30 y de 16.00 a 21.00

29 de octubre de 2016 de 09.30 a 14.30 y de 16.00 a 21.00

DURACIÓN

20 horas

INSCRIPCIONES 

SI TE INSCRIBES ANTES DEL 1 DE OCTUBRE...

230€ 

Alumnos y ex alumnos 200€

SI TE INSCRIBES A PARTIR DEL 1 DE OCTUBRE (INCLUSIVE)...

260€

Alumnos y ex alumnos 230€

Se abonaran 100€ en concepto de inscripción y el importe restante se abonará al comienzo del curso. 

La inscripción se realizará mediante ingreso del importe correspondiente en la cuenta de La Caixa nº ES22 2100 8453 5801 0002 7113, cuidando de que quede reflejado en el ingreso el nombre de la persona que se inscribe. A continuación, enviar nota de correo electrónico a reddesdeintervencion@gmail.com, indicando:

- Fecha del ingreso

- Nombre de la persona que se inscribe y profesión

- Teléfono de Contacto

Como el número de plazas es limitado, la inscripción no será efectiva hasta no recibir el ok a la inscripción.


* LA REALIZACIÓN DEL CURSO QUEDA SUPEDITADA A QUE HAYA UN NÚMERO SUFICIENTE DE PARTICPANTES PARA LLEVARLO A CABO. EN CASO DE QUE NO SE CUBRAN ESAS PLAZAS, SE DEVOLVERÁ EL IMPORTE INTEGRO DE LA INSCRIPCIÓN DEL MISMO. 

* Las personas que, una vez inscritas, anulen su plaza no tendrán derecho a la devolución deL IMPORTE ABONADO. 

lunes, 26 de septiembre de 2016

Intervención clínica en población adoptiva, curso on line a través de TEA Ediciones impartido por Montse Lapastora, psicóloga.

Curso Intervención clínica en población adoptiva

Organiza: TEA Ediciones

Imparte: Montse Lapastora

Comienzo del curso: 19 octubre 2016




TEA Ediciones organiza un curso on line sobre intervención clínica en población adoptiva impartido por Montse Lapastora, psicóloga especializada en adopción y experta en trauma y apego.

El curso tiene estos objetivos

Proporcionar una visión profunda del recorrido psicológico y del desarrollo emocional de las personas adoptadas.

Dar a conocer las consecuencias neurológicas del abandono y la negligencia y su repercusión en el desarrollo y la conducta.

Conocer las características específicas de los niños y adultos adoptados.

Ofrecer estrategias de intervención psicológicas en la práctica diaria.

Dar a conocer otro tipo de estrategias no psicológicas que han demostrado su eficacia en el tratamiento de las personas adoptadas.

Para conocer el perfil académico-profesional de Montse Lapastora, haz click aquí

Para más información e inscripciones: Página web de TEA Ediciones.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

¡Últimas plazas para el taller sobre la caja de arena que impartiré en Psicoveritas, Madrid, 1 de octubre 2016!

Organizado por el Centro Psicoveritas de Madrid


Impartido por: José Luis Gonzalo Marrodán, psicólogo clínico y psicoterapeuta infantil


 1 de octubre de 2016



PRESENTACIÓN

Esta técnica permite trabajar cuando resulta difícil la verbalización de los contenidos psíquicos; y esto es especialmente importante cuando el paciente tiene dificultades en ponerlos en palabras, como ocurre habitualmente en los niños. Cuando el origen del problema es un trauma infantil, recordar y explicar es una fuente adicional de sufrimiento. Utilizar la caja de arena permite la distancia emocional necesaria para ir elaborando la experiencia traumática sin tanto dolor. Además, el juego es el lenguaje natural del niño y le aporta una narrativa que le permite liberar, expresar y simbolizar, desarrollando sentimientos de control, lo que sucede y lo que vive en su interior. El modelo teórico en el que insertamos la aplicación de la técnica se basa, pues, en las aplicaciones del trauma, el apego y la resiliencia.

OBJETIVOS DEL TALLER

Conocer los orígenes de la técnica, hacer un poco de historia.

Perfilar para quienes está indicada la técnica

Aprender los pasos en la conducción de una sesión con la técnica de la caja de arena

Explicar cuál debe ser la actitud del terapeuta

Alcances y límites de la técnica

FECHAS y HORARIO

1 de octubre de 2016.

Horario: de 9:30h - 13,30h y de 15,00h a 19,00h

INFORMACIÓN, INSCRIPCIÓN y LUGAR DEL CURSO

C/ San Bernardo, 97, bajo, MADRID

Tel.: 91 594 36 72 / 656 913 859

www.psicoveritas.es

sábado, 17 de septiembre de 2016

Curso "Lo esperado y lo inesperado. Formación en psicología evolutiva infantil aplicada a la Gestalt". Quedan pocas plazas y se continúa con las entrevistas. Comienzo del curso: enero 2017.



LO ESPERADO Y LO INESPERADO: 

Formación en psicología evolutiva  infantil aplicada a la Gestalt.




PRESENTACIÓN. Por Loretta Cornejo

Seguimos con las entrevistas para el curso de formación: DE LO ESPERADO A LO INESPERADO. La psicología evolutiva bajo una mirada gestáltica.

Seguimos considerando que todo profesional que se encargue de estar al lado de las familias y los niños y jóvenes debe actualizar los conceptos de evolutiva. Y por qué no, los que trabajan con personas adultas para entender desde un punto de vista diferente qué pasó, de qué se vio rodeado en su infancia, que cosas hicieron que la energía familiar derivara en conflictos irresolubles o en chispazos que llevaron a encuentros diferentes y sanadores.

Todo manual nos dice cuando un niño debe comer, cuándo caminar, cuándo sentarse, cuándo tener amigos... pero ninguno o casi ninguno nos habla de los ritmos, de las propia música que trae cada niño y cómo se engarza con la melodía de cada uno de los padres y que pieza instrumentará en el mundo.

Pocos manuales hablan de la angustia de los padres prematuros y cómo acompañarlos, de qué cosas que se hacen o se dejan de hacer en la niñez repercuten en la adolescencia y tampoco de la evolutiva de los niños en acogida o adoptados, que llegan con toda una historia y sus propios recursos a una nueva familia que ellos no saben aún si adoptarán o no y en cuánto tiempo. 

Hablaremos de los niños de alta sensibilidad que muchas veces son diagnósticados como déficit de atención, hiperactividad, trastornos del desarrollo y tantas cosas más. Son niños que vienen con otras tareas que cumplir en esta vida y no los estamos entendiendo. 

En esta formación son bienvenidos los padres que quieren entender y acompañar a sus hijos con estas características y saber más, un viaje que empezarán desde los 0 meses a los 12 años, pasando por conceptos introductorios de neurología afectiva, procesos de resiliencia, figuras de apego y daños que se pueden heredar junto a conceptos de psicoeducación. 

Ya no quedan muchas plazas, si están interesados: 

Llamar al 91 5493878  o escribir a: umayquipae@gmail.com


 La teoría infantil desde la psicología del desarrollo por edades




TEMARIO Y PROFESORADO

1-Crianza positivaapego y desarrollo en las distintas etapas evolutivasJOSE LUIS Gonzalo Marrodán.

2-La construcción del mundo emocional durante los primeros años de vida (o a 3 años): Los procesos emocionales necesarios a lograr durante el primer año de vida, y la prevención de posibles patologías. DIANA C. de Baumann.

3-Introducción a la neurología afectiva. LUCIA Ema.

4-La personalidad emocional de 3-6 años: Los seis años se termina la esencia de la personalidad adulta. Procesos evolutivos emocionales y formas de intervención. Trabajo con los padres o figuras parentales. Iniciación y desarrollo del  proceso de socialización.

5-La edad de la incertidumbre y la edad dorada De 7 a los doce años LORETTA Cornejo.

6-La primera infancia y sus diferentes etapas en correlación con las etapas de la adolescencia. MARGA de la Torre.

7- El no tirar la toalla: entre la fuerza y lo vulnerable: Acompañando a los hijos prematuros. PEDRO Valentín-Gamazo.

8-Cómo ayudar a sostener las relaciones afectivas desde el principio de la vida. Claves desde la psicoeducación e intervención comunitaria.

9- Distintos niveles de intervenciónDr. CARLOS Pitillas (Universidad de Comillas y Primera Alianza)

10.-Algunos temas especiales: Niños con alta sensibilidad. Evolutiva de los niños adoptados. LORETTA Cornejo Parolini. 

lunes, 12 de septiembre de 2016

La Universidad Ramón Llull organiza el Máster en Adopción y Acogimiento: Intervención Multidisciplinar. En convenio con la Universidad Pontificia Comillas de Madrid (¡Últimas plazas!)


Universidad Ramón Llull y Universidad Pontificia de Comillas (Madrid)

Master en Adopción y Acogimiento


Últimas plazas de matrícula para el curso 2016-18
Formación on line.

Información e inscripciones, click aquí


PRESENTACIÓN

La creciente existencia de familias de acogida y adoptivas y el importante número de niños en protección hace que cada vez sea más necesaria la especialización profesional en este ámbito. Los niños y las familias de acogida o adoptivas han de poder recurrir a profesionales que sepan cómo encarar las especificidades de estas formas de convivencia: las necesidades en el desarrollo infantil derivadas de las situaciones de riesgo y desamparo, la especificidad de la parentalidad adoptiva y los retos del proceso de acogida, residencial y familiar.

Aunque la acogida y la adopción cada vez estén más presentes en la sociedad occidental, y en los medios de comunicación es frecuente el abordaje de estos temas, no es tan frecuente para las familias de acogida o adoptivas poder encontrar un apoyo profesional y bien formado para afrontar las dificultades cotidianas y los problemas específicos, y poder potenciar el mejor desarrollo de los niños que pasan a formar parte de estas familias.

Por este motivo que se hace necesaria la especialización, teóricamente bien fundamentada e interdisciplinar, de los profesionales que trabajan con familias de acogida y adoptivas y con los niños en el sistema de protección.

Estos profesionales han de conocer la legislación relativa a la protección del menor en España, el desarrollo de los procesos de acogida y adopción, así como saber diagnosticar e intervenir en las dificultades que a menudo se presentan durante la acogida y la post-adopción. El máster que proponemos pretende alcanzar estos objetivos y hacerlo desde una perspectiva teóricamente fundamentada e interdisciplinar.

Destinatarios

Licenciados, graduados y diplomados universitarios de los ámbitos de la Psicología, Trabajo Social, Derecho, Pedagogía, Magisterio y Educación Social que quieran conocer, ampliar y profundizar en los conocimientos de los procesos de acogida, adopción y post-adopción, así como adquirir competencias profesionales para la intervención desde el propio ámbito de especialización.

Profesionales del ámbito de la protección de menores interesados en poner al día sus conocimientos tras la reciente aprobación de la nueva legislación de protección de menores.

Tengo el honor de colaborar en este Master como profesor de un módulo sobre establecimiento del vínculo con las familias adoptivas y acogedoras.

Para información e inscripciones: click aquí

martes, 6 de septiembre de 2016

Nueva edición del diplomado en "Crianza terapéutica" 2016-18 organizado por el Centro Alen, en A Coruña.

Todos los profesionales que tienen la delicada labor de acompañar y criar a un menor que presenta trauma complejo y alteraciones en la vinculación, están de enhorabuena pues se abre una nueva edición de la formación en crianza terapéutica. Programa formativo en el cual tengo el honor de colaborar impartiendo un módulo.

Elena Borrajo, María Vergara y Laura Fariña, psicólogas especializadas en el tratamiento de estos menores (de las cuales habéis podido leer este pasado curso artículos aquí, en este blog: artículo María / artículo Elena) son las directoras de esta formación que se celebra en A Coruña (Galicia, España)


NUEVA EDICIÓN DEL DIPLOMADO 2016-18 
"CRIANZA TERAPÉUTICA"

FORMACIÓN ESPECIALIZADA (150 h)



Crianza Terapéutica nace con la idea de ofrecer una formación especializada a profesionales, tanto educadores, acogedores u otros técnicos del ámbito de la protección infantil, psicólogos o psiquiatras, cuya labor es el acompañamiento y apoyo al desarrollo de niños/as y adolescentes que han sufrido situaciones de malos tratos, abandono, negligencia o violencia, o aquellos que han de ayudar a otros (familias acogedoras, familias adoptivas, etc...) para hacerlo.



Después de varios años de trabajo y aprendizaje en el ámbito de la psicoterapia en sala, el contexto educativo, así como el acompañamiento con los cuidadores, se ha elaborado un modelo de intervención adaptado a las características especiales de la crianza en los contextos del acogimiento residencial o familiar profesionalizado. Este programa se basa en la metodología y las técnicas, especialmente en el modelo de Trauma Terapia Infantil Sistémica de Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan, y de otros autores especialistas en trauma temprano, apego y desarrollo del panorama nacional e internacional (D. Siegel, M. Blaustein, D. Huges, N. Thomas, Bretherton… etc)



Esto con el objetivo de dotar a los profesionales de herramientas que les permitan hacer frente a los retos específicos que implican la crianza de niños/as y adolescentes con vivencias de estrés traumático. ¿Cómo detectar las necesidades de los niños/as? ¿Qué aspectos priorizar? ¿Cómo construir y mantener un contexto educativo-terapéutico durante la crianza? ¿Qué intervenciones resultan más eficaces y por qué? ¿Cómo desarrollar intervenciones focalizadas en el apego? ¿Cómo ayudar a estos niños y niñas a descubrirse más allá de lo que han sufrido? ¿Cómo hacerles ver lo bueno que hay en ellos? ¿Cómo fortalecer determinadas capacidades parentales?...etc. Proponemos además un espacio para fortalecer estrategias de auto-cuidado y prevención del desgaste de los propios cuidadores, figuras de resiliencia fundamentales en la crianza de estos niños/as.

En la página web ponemos a vuestra disposición el programa detallado. Cualquier duda o consulta al respecto trataremos de respondérosla de la forma más breve:

https://crianzaterapeutica.wordpress.com

Recibid un afectuoso saludo

Elena Borrajo, Laura Fariña y María Vergara



"La distancia entre dos puntos geográficos cualesquiera en nuestro entorno, se asemejan a la medida del pasillo de un avión" E. Borrajo


lunes, 5 de septiembre de 2016

Crecer en una familia de acogida: proveer una base segura a lo largo de la adolescencia (¡Bienvenidos/as a la nueva temporada del blog Buenos tratos 2016-17!)

Os doy mi más afectuosa bienvenida a esta nueva temporada del blog Buenos tratos, la décima, desde que en el curso 2007-08 decidí abrirlo y afianzarlo como un espacio de conocimiento y reflexión sobre los temas del apego, el trauma y la resiliencia aplicados a los menores que han sufrido malos tratos, abandono y/o abuso sexual y que acarrean estas pesadas cargas. Espero y deseo que los/as que habéis gozado de las vacaciones de verano, del merecido descanso, hayáis disfrutado de la vida y de vivir a otro ritmo diferente, saboreando lo que, a veces, el día a día y sus prisas no nos deja degustar y vivir con atención plena.

Estoy encantado de volver a escribir para vosotros/as, de estar aquí, otro curso más. Éste con más ilusión si cabe, porque el año próximo, 2017, es el décimo aniversario de Buenos tratos y el 11 de septiembre el blog cumplirá exactamente diez años de vida. Diez años en los que ha nacido, crecido y sigue desarrollándose porque cada día son más las visitas que recibe de personas interesadas en esta manera de concebir, sentir y practicar la psicología y la educación. 

Os doy las gracias de todo corazón a todos/as vosotros/as porque con vuestro apoyo y elogios al blog habéis sido y sois la energía que lo/me mueve.

Pienso que este aniversario debemos celebrarlo como se merece, por ello estoy inmerso ya en la organización de un evento formativo y festivo en el que nos congregaremos todos/as el año que viene, en Donostia-San Sebastián (País Vasco, España), la ciudad donde vivo y trabajo, para darnos un homenaje por todo lo alto. Os avisaré con antelación suficiente para que podáis organizaros y acudir a festejarlo los/as que nos citamos aquí y compartimos pasión por este modo de vivir la vida. 

Y dicho esto, comenzamos con el post de hoy.

Este verano he podido leer un artículo de investigación publicado en la revista Child and Family Social Work, 2009, 14, páginas 255-266 que el pasado mes de mayo tuvo a bien en enviarme mi amiga y colega Cristina Herce Sellán (¡muchas gracias Cristina por todas las picadas que me facilitas para poder darlas a conocer a través del blog!) En el mensaje de correo que me envió me dijo que era un artículo excelente e interesantísimo para todos/as los/as que trabajamos en acogimiento familiar, bien como acogedores, técnicos, psicólogos, pedagogos, maestros, psicoterapeutas, psiquiatras, trabajadores sociales…

Se titula Crecer en una familia de acogida: proveer una base segura a lo largo de la adolescencia. Los autores son Gillian Schofield y Mary Beek, ambos del Centre for Research on the Child and Family.

El artículo es excelente, en efecto. Pone de relieve y subraya la importancia que la familia (biológica o acogedora) tiene para todo menor, pues a menudo se ha extendido la idea de que siendo la adolescencia un periodo donde el joven se centra en el grupo de iguales y/o en las relaciones románticas, las relaciones familiares como fuente de apoyo y ayuda para que el joven pueda proyectarse a futuro como un adulto sano y responsable no han sido consideradas por las políticas sociales y educativas como tan determinantes. En concreto, los autores subrayan el sustantivo papel que la familia acogedora tiene para los adolescentes que conviven en ella -especialmente para los que no han podido experimentar durante un periodo suficiente en la vida de la base segura- en la transición a la adultez. E incluso para los jóvenes que pueden ser acogidos en la etapa adolescente y no han experimentado esta base, tener la oportunidad de sentirla y vivirla por primera vez puede ser reparador.

Los autores del artículo utilizan un modelo de parentalidad basada en el apego y en la resiliencia que contiene cuatro dimensiones de cuidado: disponibilidad, sensibilidad, aceptación y cooperación, las cuales fueron identificadas por Mary Ainsworth (1971) como promotoras de apego seguro en la infancia, y las aplican en el cuidado de los adolescentes acogidos. Como podemos comprobar, es una aportación novedosa porque no son demasiados los estudios y programas de intervención que se ocupan de la promoción del apego en la adolescencia en familia de acogida. Hay una quinta dimensión, la pertenencia a la familia, que han añadido, con muy buen criterio, al modelo, porque la consideran clave y necesaria para el mantenimiento satisfactorio del acogimiento familiar a largo plazo. Este sensible aspecto lo hemos abordado en muchas ocasiones: a los adolescentes acogidos, sobre todo con los que presentan problemas de comportamiento, es fundamental resaltarles la pertenencia a la familia, y no vulnerar este principio nunca. La pertenencia y la disponibilidad de los acogedores como fuente de apoyo y ayuda no se cuestionan jamás, aunque seamos muy firmes con las normas y la convivencia en el mutuo respeto. Esto ofrece elementos de reparación en la capacidad de relacionarse y vincularse sanamente, la cual estos jóvenes presentan alteraciones desde que su primer vínculo, el de apego, fue dañado (desorganizado) en los dos primeros años de vida.

Dimensiones de la base segura en la adolescencia propuestas por Gillian Schofield y Mary Beek.

Este modelo de base segura –exponen los autores en el artículo- se recomienda porque promueve la competencia, la confianza y el vínculo en niños y por lo tanto, como una valiosa base sobre la que formar y apoyar a los acogedores (no nos cansaremos de incidir e insistir en que las formaciones para los acogedores deben ser continuas e incluir contenidos de crianza terapéutica y también trabajo sobre la persona del acogedor y el sistema familiar)

El modelo de intervención de estos autores es relevante y por ello forma parte de un programa de entrenamiento en el Reino Unido denominado Habilidades para Acoger. También ha sido aplicado en Noruega.

Los autores examinan cómo la investigación sugiere que el modelo de base segura puede ser útil en la comprensión de cómo aproximarse al cuidado de los adolescentes que están en acogimiento permanente.

A continuación, os ofrezco un resumen del primer tema que los autores abordan en el artículo (la importancia de la familia para el adolescente acogido); y para un próximo post me centraré en exponeros las principales características de las dimensiones. Ello se debe a que el artículo es extenso.

La importancia de la vida familiar para los adolescentes acogidos

En este modelo, las relaciones familiares positivas que tuvieron lugar en la infancia, continúan siendo importantes en la adolescencia. En una completa ausencia de relaciones familiares de apoyo, esto es, cuando un preadolescente o adolescente es precipitadamente puesto en la “independencia” o se le permite confiar en la familia biológica (cuando es incompetente parentalmente) y puede volver a dañarle, probablemente no podrán desarrollarse, si han de contar solo en su resiliencia o características personales.

Este tema que abordan estos autores lo podemos confirmar desde nuestra experiencia: los jóvenes que no han podido utilizar el tiempo que necesiten la base segura que es la familia o persona significativa sobre la que apoyarse y a partir de la cual hacer la transición de la adolescencia a la adultez, y se les empuja o “anima” a “hacerse mayores”, “saber lo que es la vida”, “hacerse un hombre/mujer”, “aprender a base de…”, cuando no están preparados porque aún padecen y acarrean las consecuencias en forma de secuelas que el maltrato deja a nivel de vínculo, trauma y desarrollo madurativo, tienen riesgo de fracasar en este proceso porque se sienten literalmente en el vacío. Las transiciones han de hacerse adaptadas al ritmo y posibilidades de cada menor. Lo que suele ocurrir es que se confunde base segura con dependencia, mimos, infantilización del joven… Y este concepto de Ainsworth no tiene nada que ver con eso, porque precisamente la finalidad de esta base segura es conseguir un sano equilibrio en la vida entre autonomía y necesidad de los otros.

Aunque para algunos jóvenes pueden existir algunos miembros en su familia biológica que les pueden proporcionar apoyo práctico o emocional, para la gran mayoría es la familia acogedora la que seguirá ejerciendo un rol decisivo en cuanto a la importancia que tiene para ayudarles a dar pasos seguros en el afrontamiento de los desafíos a los que tienen que hacer frente a partir de los 16 años en educación, búsqueda de empleo, gestión del dinero, relaciones interpersonales e incluso paternidad. En definitiva, continúan ayudándoles a construir resiliencia transmitiéndoles un sentimiento que les hace sentir a ellos la seguridad. Esto lo saben -y lo hacen- cientos y cientos de familias acogedoras que lo son todo para sus menores acogidos. Gracias a la solidaridad de muchísimas personas anónimas que sacan adelante a estos menores, la gran mayoría de las veces con apoyos institucionales mínimos.

Las relaciones de vínculo en la adolescencia -dicen los autores- cambian en esta etapa en la familia. Además, las relaciones entre los miembros de la familia en cuanto a que los cuidadores sean base segura, se negocian En las relaciones padres-adolescentes el grado de reciprocidad es probable que aumente, pues los adolescentes comienzan a ofrecer, así como a esperar, apoyo e interés. Les preguntan, por ejemplo, por su día en el trabajo y se interesan por cómo ha pasado el profesor las vacaciones. Los adolescentes pasan a ser receptores de cuidado para convertirse en potenciales proveedores del mismo. 

Esto mismo pasa también en las relaciones familiares de los adolescentes acogidos, pero la gran diferencia es que las reciprocidades suceden con menos probabilidad en las familias donde no se ha dado esa base de seguridad. Cuando los adolescentes son ansiosos, inseguros y desconfiados, y particularmente cuando no tienen resueltas en las relaciones la pérdida y el daño sufridos, encontrarán muy difícil no solo ajustarse a las demandas de los otros adolescentes sino utilizar a los cuidadores como una base segura para ayudarles a gestionar sus desafíos diarios. La necesidad de defenderse contra la ansiedad, el miedo a la soledad, a fallar, a ser dañado o dañar a otros hace que estas estrategias maladaptativas aprendidas tempranamente en la infancia puedan seguir persistiendo en la adolescencia, haciendo que sean más disruptivos.

Los adolescentes pueden, además, reaccionar al estrés de la transición adolescente mostrándose muy demandantes, dependientes y emocionalmente preocupados por los cuidadores, miembros de su familia biológica e iguales. Mediante la evitación de la expresión de emociones y retirándose de la necesidad de relacionarse; o mediante el control, la depresión o la estrategia punitiva/agresiva.

La intensidad de las reacciones de algunos jóvenes acogidos para impedir la llegada de la adultez (algunos jóvenes entran literalmente en pánico y lo muestran de muchos modos) y la pérdida de la infancia y del derecho a ser apoyado por la familia como niño, no es sorprendente en el contexto de sus experiencias previas de pérdida y separación. Lo que sorprende es –prosiguen los autores- como, en contra de todo pronóstico, algunos jóvenes provenientes de una infancia traumática son capaces de hacer un buen uso de un cuidado sensitivo y activo cuando se les ofrece, y además les ayuda a desarrollarse y crecer como personas en casa y en el colegio. Sin embargo, a pesar de que la evidencia teórica y de investigación apoya la importancia de las relaciones seguras -que apoyan a los jóvenes incondicionalmente- entre los miembros de la familia en la adolescencia, estas necesidades son a menudo infraestimadas o minimizadas. Es un tema complejo, pero el hecho de que algunos adolescentes encuentren las relaciones familiares íntimas o cercanas demasiado demandantes o amenazantes parece haber conducido a una política y práctica que espera que los adolescentes no serán capaces de beneficiarse de un cuidado sensible familiar.

Sin embargo, la investigación demuestra que tanto para los chicos/as que continúan en los acogimientos familiares permanentes en la adolescencia como para los que cambian de hogar en esta etapa, la tarea de lograr una familia acogedora que pueda proveer de una base segura hacia la vida adulta es muy importante y –para algunos- una meta alcanzable.

Me satisface y me atrae muchísimo la propuesta de estos autores porque cuestionan el concepto de que los acogimientos familiares en la adolescencia tengan menos interés y fundamento reparador de los daños que en la infancia. Es cierto que cuanto antes se intervenga en una situación de maltrato grave y prolongado en la infancia, mejor. Antes de los dos años, como afirma mi amigo y colega Rafael Benito, hay que tratar de darle al niño la oportunidad de reparar los daños con una experiencia de base segura, e incluso evitar los susodichos daños desde la prevención. Pero ello no quiere decir que sea imposible intervenir desde la base segura con adolescentes. Lo que necesitamos es ser conscientes de la afectación psíquica que presentan y ofrecerles ese cuidado sensible del cual muchos chicos/as se pueden aún beneficiar. Para ello la familia de acogida debe estar bien seleccionada, motivada, formada y acompañada.

Acompañada y formada en las cinco dimensiones que favorecen el desarrollo (maduración, crecimiento personal), a saber: disponibilidad, sensibilidad, aceptación, relaciones familiares y cooperación. Dado que desarrollarlo todo, como he comentado, en un solo artículo es muy extenso, en el próximo post volveré con el tema para lo que falta. Será para el 3 de octubre porque antes, el día 19 de septiembre debuta este curso, inaugurando la temporada de Doce meses, doce firmas Anna Badia Munill, psicóloga experta en apego y trauma, que tiene su consulta particular en Madrid y Vicepresidenta de La Voz de los Adoptados. Un lujo contar con ella.


La primera picada de esta temporada es un vídeo que me ha enternecido. Todas las personas sensibles que lo han visto comparten ese mismo sentimiento. Me gusta este vídeo porque desacraliza el origen biológico y todas esas supuestas leyes del amor que afirman que los vínculos de consanguinidad son los válidos y los otros, de menor valor. 

El sistema de cuidados y el vínculo de apego tienen un punto de apoyo en la biología pero no son patrimonio exclusivo de ella. Es una experiencia neuroafectiva que hunde sus raíces en el conocimiento relacional implícito almacenado en la memoria. La búsqueda del vínculo de apego tiene un valor etológico porque así podemos sobrevivir pero no quiere decir que tengamos que formarlo exclusivamente con quienes tenemos un parentesco biológico. Así nos lo demuestra esta perra Husky que ha sentido la necesidad de cuidar de este gatito y lo adopta. Una perra y un gato son mamíferos pero no son de la misma especie biológica; y sin embargo una cuida, el otro vincula y se asegura sobrevivir. Esto es lo verdaderamente asombroso. El vídeo me ha venido a la mente mientras escribía este post sobre acogimiento familiar: los vínculos que se establecen entre los menores acogidos y las familias pueden ser igual de sólidos que el de esta perra y este gatito, si sabemos ser tan sensibles y disponibles como lo es ella. Con los humanos todo es más complejo, de acuerdo, pero no por ello imposible. Un bello y tierno vídeo para empezar el curso.


lunes, 4 de julio de 2016

Dos post en uno: vínculo amoroso en la adolescencia en menores con historias de vida traumáticas / Felices vacaciones de verano, Buenos tratos regresa en septiembre de 2016.

Post 1: Vínculo amoroso en la adolescencia en menores con historia de vida traumática.

En las vinculaciones amorosas que los adolescentes establecen tenemos una oportunidad única para valorar que están escenificando con el otro. La idea de que las personas actúan su pasado en vez de recordarlo es un viejo concepto freudiano (retomado con fuerza hoy en día por una corriente psicoterapéutica denominada intersubjetiva), antes de que éste abandonara el enfoque basado en el trauma para dedicarse a la teoría sexual. 

Wallin (2012) refiere que la actuación no es sólo propia de uno de los dos miembros de la diada, sino que es una enactuación. Uno actúa en el otro y a la inversa, y juntos escenifican (o corporizan: lo sienten en su cuerpo) contenidos psíquicos que están en la mente relacionados con cómo fueron nuestras primeras experiencias de cuidado con nuestra figura de apego principal. Además de enactuar y corporizar, otra manera de expresar el pasado es la evocación. Estas son las maneras con las que los pacientes comunican lo que saben pero no han pensado ni pueden expresar con palabras. ¡Es tremendamente fascinante el funcionamiento del psiquismo humano! 

El conocimiento temprano a nivel de apego tiene que ver con estas preguntas: ¿fueron satisfechos nuestros primeros deseos -inherentes a todo bebé- de conexión emocional? ¿Los cuidados fueron empáticos, sensibles, afectuosos…? ¿Se validó el mundo emocional del niño o todo lo referido a emociones fue desechado? ¿Sufrí una pérdida de una figura de apego importante en la primera infancia y la representación de ese golpe no fue sanada? ¿Me maltrataron y abandonaron de facto mis figuras parentales y no encontré tutores de resiliencia con quienes reparar la herida emocional? ¿Cambié constantemente de cuidadores, de contextos de vida, con múltiples rupturas, sin poder reparar las disrupciones, sin poder desarrollar un sentido de mí mismo coherente a lo largo del tiempo porque nada o casi nada permaneció? Etc. Aunque el concepto de enactuación se usa para la relación paciente-terapeuta, considero que en otros contextos relacionales (pareja, educativos…) también se producen enactuaciones (Lyons-Ruth, 1999)

Si no ha habido un trabajo personal previo (e incluso, a veces, habiéndolo) los adolescentes (acogidos u adoptados, y muchas veces también los biológicos) y los adultos llegan a la edad de las primeras relaciones amorosas y en las mismas van a expresar lo que saben sobre sus primeras experiencias de apego pero no han pensado sobre ello. Los primeros chicos o chicas que les pueden atraer. En ocasiones, se sienten atraídos por un determinado tipo de perfil. Es posible que ni siquiera lo tengan reflexionado. Surge una fuerza poderosa en su interior que les impele a buscar a esa persona y estar con ella. Cuando lo reflexionan (con su persona de confianza) descubrimos aspectos fascinantes hacia los que personalmente les animo a mostrar curiosidad, pues casi siempre guardan relación con lo que esa persona ha despertado en ellos y no son conscientes. No les gusta contactar con ello porque son aspectos internos asociados a representaciones dolorosas, vulnerables… Pero trato de animarles a observar la experiencia y abrirle la puerta, mostrando curiosidad. Como dice Pat Ogden (2016) en “Psicoterapia sensoriomotriz” sana más la comunicación afectiva paciente terapeuta (mostrando empatía y receptividad) que cualquier interpretación de lo que al paciente le ocurre en su mundo psíquico.

Los adolescentes adoptados y acogidos, en general, se suelen sentir atraídos y tienen relaciones -e incluso pueden llegar a formar pareja más o menos estable- con chicos y chicas que presentan unos rasgos determinados de personalidad. A veces, las elecciones que hacen (se eligen ambos, es una fuerza de atracción mutua) no son las que van a generarles precisamente bienestar emocional. Esto suele preocupar a los padres o familias que ven en el elegido/a un peligro potencial que puede dañar a su hijo/a o contribuir a sacar lo peor de él.

En otras ocasiones, en cambio, la pareja se convierte en una figura que favorece la resiliencia. Boris Cyrulnik ha escrito un precioso ensayo sobre este tema: “El amor que nos cura”, en el que enfatiza el poder sanador que tienen las relaciones afectivas, no sólo las amorosas sino vínculos afectivos de otra naturaleza (amistad, parentesco…)

En cualquier caso, la vivencia del enamoramiento, de la atracción e impulso a estar con el otro, y el enganche (vínculo) amoroso posterior, irrumpen en la vida de los jóvenes, unos antes, otros después. Como Pablo Milanés en "Yolanda", una hermosa canción, los jóvenes sienten:


Esto no puede ser no mas que una canción
Quisiera fuera una declaracion de amor
Romantica sin reparar en formas tales
Que ponga freno a lo que siento ahora a raudales
Te amo
Te amo
Eternamente te amo
Si me faltaras no voy a morirme
Si he de morir quiero que sea contigo
Mi soledad se siente acompañada
Por eso a veces se que necesito
Tu mano
Tu mano
Eternamente tu mano





Por ello, lo que os voy a trasladar a continuación son solo ejemplos de vivencias que he tenido con los pacientes adolescentes en el marco de mi consulta, con la validez que le corresponde, sin pretender generalizar ni categorizar. Las agruparé bajo unos epígrafes. Dichas experiencias nos suceden a todos los seres humanos por igual. Tanto a los/as que tenemos -en terminología de Ogden (2016)- “un apego imperfecto aunque todavía seguro” como a los que tienen un apego inseguro. Bromberg (citado por Ogden, 2016) sostiene que la diferencia con las personas con trauma complejo y trastorno del apego es que en éstas sucede de una manera más intensa y severa y además con grandes dificultades para poder verse a sí mismos. 

Siento que te estoy perdiendo…  Así lamenta la canción de Luis Eduardo Aute. Hay jóvenes que se sienten felices al descubrir que hay otro que les ama, con quien conectan, se entienden, ríen, comparten… Llegan incluso a poder traspasar la barrera de la intimidad por la seguridad que el otro les ofrece, nunca habían vivido eso antes y con tanta plenitud. Pero… una sensación corporal de incomodidad, de ansiedad, en el pecho o en el estómago, se instala y sienten malestar… Están corporalizando probablemente, sensaciones (memoria corporal) del pasado, asociadas a la pérdida de la figura de apego y del bienestar asociado. Esa sensación que nunca se apaga del todo (si se trabaja sobre ella y sobre toda la representación puede transformarse, sin duda) relativa a que “esto bueno que tengo ahora puedo perderlo” “Algo malo hará que esto acabe” “No lo merezco, esto bueno terminará” A veces la creencia que acompaña a la sensación y a la emoción está nucleada en torno a la posibilidad de ser dañado (si el joven fue maltratado psíquicamente) por el otro: “Me harán daño” O puede estar referida a la seguridad que la relación le merece: “No me fío” Cuando los jóvenes tratan estos problemas con valentía en el marco de la psicoterapia suelen terminar diciendo que es la herida del abandono. “Estas sensaciones siempre me han acompañado y se hacen más intensas y fastidiosas cuando me embarco en una relación” Se descubre que la sensación (saber) está asociada a lo que descubren cuando reflexionan (creen que pueden ser abandonados por la pareja como lo fueron por la figura de apego) (pensar)




El amor preocupado. “Ansiedad, de tenerte en mis brazos musitando palabras de amor” Esta canción, ya antigua, refleja de una manera muy plástica el amor ansioso. Algunos adolescentes, los de tendencia ansioso-ambivalente, se acercan temprano a las relaciones amorosas. Pueden sentirse atraídos por otros chicos/as que son lo opuesto a ellos/as (o similar a ellos/as) pero también presentan heridas del pasado en relación al apego temprano. Es curioso cómo son capaces de leerse internamente, de adivinar que dentro se esconde la carencia, la vulnerabilidad, la necesidad… El personaje de la serie Dexter lo expresa de este modo cuando afirma que una chica hacia la que se sintió fuertemente atraído, con rasgos límite de personalidad, fue capaz de sondear y captar su mundo interior como nadie lo había hecho hasta ese momento. Casi hackearlo, como haría un pirata informático. Leen la carencia en el otro (saben) pero no reflexionan sobre lo que esta lectura significa (pensar) Leer la mente no es lo mismo que pensar sobre ella.




Cuando el adolescente tiene una representación mental con respecto al apego de tipo "preocupado" (en la infancia a este tipo de vínculo se le denomina ansioso-ambivalente), la enactuación, corporización o evocación que emergerá estará asociada a una experiencia insegura, de incertidumbre, de falta de alineación de estados de mente con la figura de apego, de ansiedad no calmada por lo cambiante que fue ésta en la infancia. El adolescente con rasgos de apego preocupado es romántico en la relación, extremo, pasional, puede ser posesivo y con grandes dificultades para la separación psicológica del otro. Grandes corrientes emocionales le invadirán, de ansiedad de separación, cuando no estén juntos. Temores a la infidelidad, celos intensísimos y necesidad de control pueden atormentar al joven y la relación. En algunos adolescentes el control puede conducir, por desgracia, a los temidos y reprobables malos tratos que con demasiada frecuencia suceden. Los casos de maltrato machista entre adolescentes se han disparado en el último año (por ejemplo, tómese como referencia esta noticia para la Comunidad Autónoma de Andalucía) Es por ello, de enorme trascendencia trabajar en la edad bebé y en la infancia por un apego seguro.

El adolescente preocupado recuerda al amor romántico del siglo XIX, a la exaltación de una pasión arrebatada, a la desesperación por un amor que nunca termina de saciar el voraz apetito afectivo del adolescente preocupado, de la representación mental de incertidumbre, ansiedad no calmada, de temor a la desaparición y pérdida. Y si la pérdida finalmente (a veces la excesiva ansiedad y el control que asfixia al otro/a es tan abrumadora que contradictoriamente terminan generando lo que más temen) acontece quedan deprimidos y claman como Jacques Brel en “Ne me quitte pas” (“No me dejes”) Bella pero desgarradora letra y melodía (selecciono la versión de Celine Dion):

No me abandones.
Tienes que olvidar.
Todo lo que ya ha escapado
puede olvidarse.

Olvidar el tiempo 
de los malentendidos.
Y el tiempo perdido
a saber cómo.

Olvidar las horas
que a veces mataban
a golpes de por qué
el corazón de la felicidad.
No me abandones.



“Con mis conocimientos y mis cuidados cambiará “Caradura, caradura. Porque te vas prometiendo la luna. Si después de tus besos de Judas. Te me vas, te me vas, caradura” Asi canta Rosa López, la famosa de Operación Triunfo. Una canción que refleja un tipo de chico que aún está muy erotizado por las mujeres, desgraciadamente: el  denominado popularmente picaflor.

Otro ejemplo: una amante del personaje Antoine Doinel de la película “El amor en fuga”, de Françoise Truffaut, que retrata el recorrido vital de Antoine desde que es un niño (abandonado y maltratado por sus padres y llevado a un internado) en la primera película de la saga (la famosa “Los cuatrocientos golpes”), afirma que éste necesita “una amante, una esposa, una enfermera… ¿quién puede darle todo eso?”  Para entender cómo enactúa las relaciones Antoine Doinel hay que ver esta primera película y obra maestra:





Otro más: En una ácida secuencia de otra película, una psicóloga trata a un hombre y se enamora de él. Sabe que es un infiel irredento, un narcisista inmaduro que no tiene cura pero… se ha encontrado con ella (la psicóloga) “Yo conseguiré que cambie. Lo hará por mí” Esa omnipotencia de creer podemos cambiar al otro hace que la psicóloga de la película se empareje. Con un caradura, claro. Porque el individuo en cuestión... lo habéis adivinado: le es infiel. Mientras le grita y le echa de casa, le dice: “Creí que con mis conocimientos y mis cuidados podría cambiarte pero ya he visto que estás demasiado perturbado”

Algunas jovencitas responsables (y no tan jovencitas), un tanto obsesivas, de perfil de apego que contiene rasgos evitativos, se sienten atraídas por jóvenes que son lo contrario: infieles, (a veces desorganizados y caóticos), juerguistas, inestables, ligones, pero con estilo o trastorno narcisista de la personalidad. La necesidad de estas chicas es cuidar y creer que pueden cambiar al otro. Cuidando probablemente evitan contactar con su propia necesidad de ser cuidadas (en la esfera afectiva, y de ser vistas en lo emocional) Pueden ser chicos muy zalameros y encantadores de serpientes los que les atraen (curiosamente totalmente opuestas a ellas)

La gran pregunta en el tratamiento con ellas es por qué les atrae alguien que les hace daño pero que no pueden dejar. Les suelo presentar la metáfora de las drogas para trabajar que el enganche a alguien así puede estar ocultando una carencia afectiva tapada tras la fachada evitativa.

Cuando no hay vínculo. De pareja en pareja. Jóvenes que están muy cómodos en la seducción, es su terreno. Mientras no tienen al otro lo buscan. Les atrae el juego de la seducción y experimentan un intenso acting sexual. Pero sólo hay unión sexual, es como si a través de la sexualidad pudieran tener una experiencia de estar unido al otro. Pero no existe la experiencia de la intimidad emocional y menos del compromiso. No pueden vincularse porque no ha existido nadie en su vida lo suficientemente estable como para interiorizar y encontrar sentido a sentirse en unión y arraigo con el otro. Esta necesidad vincular no se ha construido en su mente/cerebro. Lo he visto en personas muy dañadas en la infancia, con trastorno del vínculo por ausencia de figura de apego en sus primeros años de vida o múltiples rupturas afectivas. Se insensibilizan desapegándose. O bien el otro no existe como tal, no son capaces de ver, sentir y reconocer al otro como un ser con mente propia. Sólo lo usan para su interés. Pueden tener una existencia errática de múltiples encuentros con múltiples personas. La famosa canción "J' taime moi non plus" ("Te amo... yo tampoco") de Gainsbourg y Birkin se acerca a esto, al amor que solo es permanencia orgánica. Ninguna canción hasta el momento había representado un acto sexual tan directo. Su letra dice:


Voy y vengo entre tus riñones
Tú eres la ola, yo la isla desnuda
El amor físico es un callejón sin salida





Cuando el vínculo amoroso es como un espejo roto. Esto suele suceder en personas con antecedentes de apego desorganizado en la infancia. Entonces pueden sentir tan pronto necesidad de alejarse de la persona amada, como de aproximarse ansiosamente y aferrarse con control excesivo (algunas personalidades podrían llegar a maltratar) Pueden odiar a la pareja como amarla a la vez o en breves intervalos de tiempo, experimentando sentimientos contradictorios. Pueden cortar la relación para después volver porque se sienten abandonados, con continuas idas y venidas. Se sienten inseguros en la relación, abandonados y algunos/as aterrorizados/as por alguien que representa una figura del pasado que les dañó. No tienen una mente coherente con lo cual no tienen una relación coherente. Quedaron atrapados en un patrón relacional de apego desorganizado que reproducen (enactúan) en la relación actual con otro que también se sentirá atraído porque evoca algo en él, un trauma concreto que ventila en una relación muy tóxica. 

Si la relación termina definitivamente y desaparece el amado o la amada con quien enactuaban el vínculo de apego desorganizado, entonces puede emerger la evocación del sentimiento doloroso del vacío. La hermosamente bella canción francesa titulada "Et maintenant" ("Y ahora"), de Gilbert Bécaud, expresa este sentimiento de trauma no resuelto típico del apego desorganizado, con profundo pesar y nihilismo. 


Y ahora qué voy a hacer
De todos estos momentos que será de mi vida
De todas estas personas que me dejan indiferente
Ahora que tú has partido.
Todas esas noches, para qué, para quien
Y esta mañana que vuelve por nada
Este corazón que late, para quién, para qué
Que late demasiado fuerte, demasiado fuerte


Y al final, expresa con desesperación:


Realmente no tengo nada más que hacer
Realmente no tengo nada más
Realmente no tengo nada más que hacer
Realmente no tengo nada más
Nada más
Nada más





A un joven con rasgos de apego preocupado puede atraerle otro/a con rasgos de apego evitativo y a la inversa. Un tipo de apego es el opuesto del otro. Al preocupado le puede atraer la racionalización del evitativo, sus recursos y lo centrado que está en lo resolutivo. Lo independiente que es. Y al evitativo le atrae la emocionalidad del preocupado, lo que le despierta (sensaciones y emociones que quizá nunca sintió porque mueve su hemisferio derecho, un tanto yermo) Pero lo que empieza atrayendo -porque inconscientemente siente que le completa- termina convirtiéndose en lo que después no se tolera. Como dice Wallin, (2012) el evitativo terminará por comprenderle intelectualmente pero le costará conectar con los sentimientos profundos. Le terminará incomodando y agobiando el intenso afecto y los deseos de fusión. Y el evitativo terminará desconectándose, o negando. El preocupado mostrará sus dudas permanentes acerca de la disponibilidad del otro. Eso hará que el aumente sus deseos de conexión (hiperactiva el sistema de apego) Si ve distancia en el otro, aún más. La dramatización, las muestras de angustia, la docilidad, la seducción… son maneras de reducir la distancia y recabar apoyo, maneras que terminan por abrumar al evitativo que racionaliza o se retira.

Los rasgos evitativos, preocupados… pueden situarse en una dimensión, no es una cuestión categorial. La cuestión es el grado en el que se tienen los rasgos y no tanto tenerlos o no.

Y por supuesto, existe la posibilidad de hacer trabajo personal. La psicoterapia es una ocasión única para poder ir reflexionando sobre mi propia mente y la del otro, y desde el vínculo seguro con el terapeuta una buena oportunidad de explorar la naturaleza de éste y la relación con la propia historia. Lo importante no es la propia historia, no es lo que nos acontece sino el reflexionar sobre la misma y poder modificar las representaciones y conducirlas a la seguridad. Estas relaciones amorosas, aunque les desestabilicen y les hagan sufrir, son también oportunidades, acontecimientos activantes de representaciones mentales que están en su interior con contenidos inconscientes, muchas veces traumáticos, que se recuerdan escenificándolos, para conocerse mejor a uno mismo, aumentar la toma de conciencia y trabajar el propio pasado. Cuando uno se da cuenta de qué está actuando, aumenta la capacidad de estar menos sujeto a fuerzas inconscientes.


REFERENCIAS
Lyons-Ruth, K. (1999) The two person unconscious: Intersubjetive dialogue, enactive relacional representation and the emergence of new forms of relational organization. Psychoanalytic Inquiry, 19, 576-617

Ogden, P. ; Fisher, J. (2016) Psicoterapia sensoriomotriz. Bilbao: Desclée de Brouwer.

Wallin, D. (2012) El apego en psicoterapia. Bilbao: Desclée de Brouwer.



Post 2: Felices vacaciones de verano, Buenos tratos regresa en septiembre 2016.

Sirvan unas breves líneas para daros, un año más, las gracias a todos/as por vuestro apoyo al blog  y por las valoraciones tan positivas que hacéis del mismo. No puedo contestaros a todos/as como me gustaría por falta de tiempo. El blog conlleva esfuerzo, tiempo y trabajo pero merece la pena por personas como vosotros/as que estáis ahí aprovechando lo que escribo (escribimos) para mejorar vuestro trabajo o vuestra relación con los niños/as y jóvenes.

Este curso ha sido maravilloso e inolvidable. Comenzó con la publicación de Vincúlate, mi nuevo libro y su presentación en las II Conversaciones… que fueron multitudinarias. Fue una experiencia de conexión emocional con todos/as vosotros/as, que aprovechamos esos encuentros para acercarnos, conocernos y aprender juntos/as.

Os anuncio que seguirá habiendo más. El próximo curso 2016-17 es la ¡décima temporada del blog Buenos tratos! Y el año 2017 es el ¡¡décimo aniversario del mismo!!. Puedo adelantar que organizaré unas nuevas jornadas, las III Conversaciones y que nos volveremos a juntar para formarnos y celebrar el aniversario como merece. En el blog también contaremos, de nuevo, con la participación de diferentes profesionales que colaborarán como firmas invitadas. Así pues, la iniciativa Diez meses, diez firmas repetirá el curso que viene.

Os deseo un excelente verano los que residáis en el hemisferio sur. Que descanséis y disfrutéis de la familia, los amigos, los niños/as, la pareja… Ahora que hay más calma tened todos los días un tiempo con vuestro hijo/a, a solas, corazón a corazón, compartiendo el día: lo que más o menos os gustó, qué disfrutasteis, como os sentisteis en distintas situaciones y momentos… “Si quieres que crezca su mente, alimenta su corazón”


Volvemos en septiembre, saludos afectuosos a todos/as.