lunes, 3 de diciembre de 2018

Presentación en Madrid del cuento "Cuando mi corazón tiembla", diseñado para explicar a los niños la separación de los padres y seres queridos.

Presentación en Madrid del cuento

"Cuando mi corazón tiembla"

José Luis Gonzalo Marrodán, autor.
María Jesús Santos Heredero, ilustradora
Mercedes Bermejo Boixareu, directora de la colección Senticuentos

Sábado, 15 de diciembre
12,30h
En la Librería Lé
Paseo de la Castellana, 154
Madrid




Desde el 14 noviembre de 2018, disponible en librerías.
Publicado también en catalán y euskera.
Para niños/as entre 3 y 10 años

Es para mi un motivo de inmensa alegría y satisfacción anunciaros la publicación del cuento “Cuando mi corazón tiembla”, relato breve que es resultado de las sinergias surgidas en un grupo de trabajo formado por la directora de la Colección Senticuentos -a la que pertenece este-, Mercedes Bermejo, psicóloga, María Jesús Santos Heredero, ilustradora, y el autor de este blog, a quien, a estas alturas, sabéis de sobra quién soy.

El cuento está ideado para explicar la separación de los padres u otros adultos queridos a los niños/as, pero también para que aquéllos sean conscientes de lo que realmente supone un acontecimiento de esta naturaleza en la vida de una persona menor de edad. Siempre, exprese como lo exprese el niño/a, conlleva dolor. Lo que queremos es que no se convierta en un suceso que devenga en traumático.

La Colección Senticuentos tiene como finalidad ofrecer a los niños/as y a los padres y educadores un material que sirva como herramienta de comunicación para poder ayudarles a abordar temas emocionalmente complejos y/o dolorosos, sabiendo que el acompañamiento y la capacidad de sintonizar del adulto con el niño/a es fundamental e insustituible. El cuento fomenta el diálogo y la interacción con el niño/a haciéndole preguntas e invitándole a expresarse mediante el dibujo o el uso de pegatinas. 

Uno de los temas que a la editorial le preocupa es la separación de los padres o de figuras adultas queridas para los niños/as. Hay un número alto de divorcios conflictivos e incluso advierten de la judicialización de los mismos, viviendo los niños/as un estrés crónico que puede afectar a su desarrollo psicológico e incluso neurobiológico. El estrés excesivo continuado -que los padres o adultos significativos se peleen y/o instrumentalicen al niño/a en el conflicto, es de los peores estresores- está demostrado científicamente que, a la larga, puede alterar el funcionamiento cerebral porque la hormona del estrés que se segrega, el cortisol, en grandes cantidades, es tóxica para el mismo.

El diario ABC, recientemente, en septiembre de 2018, dice en un titular que “Los jueces están actuando como terceros padres” “Los jueces están actuando como terceros padres y se está produciendo un colapso de los juzgados especializados en Familia y de Instancia. Así lo afirma la presidenta de la Asociación Española de Abogados de Familia (AEAFA), María Dolores Lozano, quien asegura que está teniendo lugar una judicialización de la vida familiar y cotidiana.

Hay ex-parejas que parecen funcionar a golpe de decisión del juez, pero es necesario que hagan un esfuerzo en intenten consensuar y negociar un acuerdo antes de acudir a la vía judicial, afirma María Dolores Lozano. Estas personas deberían tener en cuenta el altísimo impacto emocional que estas crisis familiares causan tanto en los hijos como en las partes implicadas…”

Cuando me invitaron a participar en este proyecto emocional, la idea central que yo transmití al equipo de trabajo fue la necesidad de que el niño/a lector/a se sintiera automáticamente identificado con lo que le podía estar sucediendo y comprendiera, gracias a los dibujos y a lo sencillo, pero claro y directo del texto, lo que puede sentir -y cómo reacciona- en una situación familiar de ese tipo. También mi pretensión era transmitir la imperiosa necesidad de que el adulto o los padres que lean el cuento sean capaces de tomar conciencia de que deben de ver al niño/a, mentalizarlo (darse cuenta de que es un ser humano que tiene emociones, ideas, deseos, sueños… en suma, necesidades) para poder empatizar con él/ella. Que el adulto no se quede con las alteraciones de conducta u otras respuestas a través de las cuales los niños/as suelen expresar el dolor emocional, o que no mentalice estas conductas atribuyendo a las mismas un significado distorsionado y valore con una etiqueta culpabilizadora a aquéllos; o simplemente se quede con las conductas observables y las censure, castigue o ignore, con lo que esto conlleva de señalar al niño/a como foco del problema o conflicto, o dejarle en un vacío y en una soledad angustiosa con todo lo que puede sentir... Los niños/as a través de las conductas expresan sus necesidades o emociones, y en el caso de un divorcio lo harán de la manera en la que puedan (no siempre pueden elegir cómo reaccionan) y que se muestran en el cuento: agresividad, desconexión, aislamiento…

Hay algo en la mente del niño diferenciado de la nuestra como padres o adultos.

Teníamos claro todos los miembros del equipo que era importante despertar la ternura y sentir una infinita empatía por el niño/a. Para ello, qué mejor que remover las propias emociones y poner de uno mismo en lo que hace. Y si es en un encuentro con el propio pasado, mucho mejor, una nueva oportunidad de poder volver a mirar al niño interior con ojos de amor. Decidimos, en el equipo, que el niño protagonista del cuento se llamara Koke: es precisamente cómo me llaman a mi en mi casa, y también mis amigos de la cuadrilla, y cómo soy conocido en los grupos en los que de joven, me moví, esto es, mi apodo. Decidimos, además, que María Jesús Santos, una maga de la ilustración, dibujara al personaje de Koke en base a fotografías que yo le entregara. De ahí lo de mi encuentro con mi niño interior, yendo al álbum familiar en una nueva oportunidad para reelaborar la propia biografía. ¡Emotivo viaje!

Koke no podía no tener, inicialmente, a nadie que no supiera lo que sufría con la separación de sus padres; es por ello por lo que decidimos que una amiga le apoyara. Y para eso creamos a Janire, el nombre de mi ahijada. Su personaje fue creado en base a las fotografías que de ella de niña proporcioné a María Jesús. Una maravilla sus creaciones.

También, para hacerlo más entrañable aún, situamos una de las primeras escenas en un lugar para mí afectivamente cargado de manera positiva, y grávido de honduras y recuerdos plenos de sensaciones físicas placenteras, con la nostalgia que evocar conscientemente siempre conlleva: La Playa de La Concha, La Playa de mi vida -y de  todos y todas los y las donostiarras e incluso foráneos enamorados de la misma- donde fui con mis padres, mis abuelos, mis amigos, amigas, mi novia, mis compañeros de Facultad en la fiesta de paso del ecuador de carrera, colegas de otras ciudades, amigos/as de otras ciudades… Y sigo yendo… También en esa barandilla famosa de la bahía uno se apoya para ver atardecer, amanecer, reflexionar, serenarse, calmar su ansiedad o tristeza...

De este modo, María Jesús Santos Heredero, gracias a sus magníficas neuronas espejo, se fue contagiando de este ambiente y estas proyecciones personales y logró crear a los personajes con una expresión y en unas situaciones familiares que despiertan ternura e infinitas ganas de cuidarles, y proteger al niño protagonista y decirle: “yo te veo”

En el cuento, mediante un relato breve pero a la vez claro y sencillo, accesible a los niños/as, se pone de relieve que los padres se separan: las reacciones del niño/a, la actitud incorrecta y perjudicial de estos, lo invasivo que es el juzgado, los sentimientos del niño/a (ahondando, con bellas metáforas, en forma de dibujos, en la necesidad de ser capaces de leer qué hay detrás de la conducta que se manifiesta), cómo los padres piden ayuda profesional (aparezco dibujado yo como psicólogo con mi caja de arena) y el cambio de actitud de los progenitores: de distante, racional y no mentalizadora a cercana afectivamente, sintonizada y siendo capaces de interpretar adecuadamente qué expresa el niño/a mediante sus conductas y reacciones. 

Por todo ello, para incidir con intensidad en la necesidad de que en el proceso de separación el niño/a debe ser visto, reconocido y sentido (como afirma la psicóloga Ana Gómez) por ambos padres, creé la metáfora de la lupa. El mensaje para los padres es que deben ser conscientes, como digo, de que hay que mentalizar al niño/a (ir más allá de lo que muestra en su conducta y saber leer que tras o mediante la misma se expresan necesidades y emociones): ver su mundo interno y recogerlo con empatía. La lupa puede agrandar y ver mejor al niño o joven a este nivel.

En el cuento, el conejito llamado Txuri, que está siempre al lado de Koke (el protagonista), simboliza la necesidad de ser conscientes de que el niño/a necesita ser sentido para sentirse seguro en un momento de su vida crítico e inestable. Representa la seguridad y la permanencia que los niños/as precisan para su buen desarrollo. Pese a la separación, el niño o joven necesita sentir que su entorno y la disponibilidad de sus progenitores cambia lo menos posible y permanece inalterable porque sus padres estarán junto a ellos. Txuri es el nombre del conejito en el cuento y en la realidad lo fue de un peluche, objeto transicional, que acompañaba a mi ahijada de bebé y de niña.

El cuento se completa con unas recomendaciones para los padres o seres queridos del niño/a escritas por mi con el fin de que tengan en cuenta cuáles son las cuestiones fundamentales en un proceso de separación y a qué tienen que atender, dar respuesta y cómo hacerlo.

Todo esto es fruto del excelente trabajo que como equipo hemos hecho. Mercedes Bermejo coordinaba el plan de creación del cuento y los pasos a seguir, tomando notas de todo y haciendo una primera redacción a la que fuimos contribuyendo. Quien suscribe estas líneas, se ha encargado de transmitir las ideas cruciales que el cuento debe de incorporar, los conceptos psicológicos subyacentes: el vínculo de apego debe de preservarse, la mentalización (ver, sentir y reconocer al niño/a), las reacciones psicobiológicas ante el sufrimiento, la posible instrumentalización del niño/a, la inversión de roles, satisfacer las necesidades del niño/a y el rol parental que deben de ejercer los padres) Y, finalmente, María Jesús Santos Heredero ha hecho unas ilustraciones fascinantes y ha llevado a las imágenes y a los dibujos la fuerza expresiva que yo buscaba: los afectos, las reacciones y la empatía hacia Koke, de tal modo que sensorialmente uno queda cautivado por el cuento. María Jesús lo ha ilustrado conforme le iba indicando y según lo que necesitábamos transmitir al niño/a y a los padres en cada página.

Finalmente, el título: “Cuando mi corazón tiembla”, poniendo el énfasis en que la fisiología del niño/a se ve afectada en una situación de este tipo, todo el ser y sentir del niño/a se van a convulsionar cuando para él sus padres, su casa y su mundo se resquebrajan. Desde sus entrañas.

Hemos puesto el acento en que la separación de los padres u otros adultos queridos no es baladí. Si los padres no actúan con sensibilidad y empatía hacia el niño/a, el riesgo de que sea una separación traumática es alta, con los riesgos que conlleva de vulnerabilidad a problemas y trastornos psicobiológicos en un futuro. 

En vuestras manos ponemos este instrumento elaborado con todo el cariño y sabiduría que hemos sido capaces de transmitir. Esperemos que penséis como nosotros/as: que lo hemos logrado. Vosotros/as lo diréis. Ojalá sirva para que muchos padres y adultos significativos no conscientes de lo que supone una separación para los niños/as, lo sean a partir de leer este material. 

El cuento se publica en castellano, catalán y euskera. 

Os invitamos a las presentaciones que tendrán lugar en Barcelona, el jueves 15 de noviembre, en la Librería PANGEA, en la Rambla de Catalunya, 23, a las 18,30h. Nos acompañarán Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan. 

Y en San Sebastián, el jueves 22 de noviembre, a las 19,00h en la FNAC, en la calle Urbieta, 9.

¡Os esperamos a todos/as con mucha ilusión!

lunes, 26 de noviembre de 2018

"Las víctimas que causan víctimas", por Patricia López Alonso de Caballero, educadora social.

Diez meses, diez firmas IV


Profesional invitada en el mes de noviembre de 2018: 

Patricia López Alonso de Caballero
Educadora y Traumaterapeuta


Nuestra invitada del mes, Patricia López Alonso de Caballero, educadora de un centro de reforma, ha sido alumna del Postgrado de Traumaterapia Infanto-juvenil Sistémica de Barudy y Dantagnan en su edición en San Sebastián-Donostia. Hemos tenido ese honor y esa suerte de conocerla.

Entre las tareas a realizar en el Postgrado, una de ellas es una técnica para trabajar un objetivo de la Tabla metodológica de intervención en traumaterapia con un niño o joven. A Patricia, perteneciente a la promoción APEGA 3 Donostia, ya la tenía "fichada", como se dice popularmente. Cuando le llegó su turno de exposición y vi lo que había presentado, la calidad y la sensibilidad con la que estaba -está- hecho su cuaderno psicoeducativo, me sentí impresionado y a la vez agradecido porque, ¡por fin!, veía la luz algo tan necesario. Patricia López Alonso de Caballero tiene el inmenso placer de compartir hoy con nosotros sus reflexiones como educadora de un centro de reforma y, además, contarnos cómo se gestó el referido cuaderno psicoeducativo para trabajar con los jóvenes de estos centros (hay una versión para menores que conviven en acogimiento residencial) desde otro paradigma. Ella lo diseñó como trabajo fin de curso del Postgrado, pero pronto tendremos el honor de que nos lo presente aquí. 


Animé y felicité conmovido a Patricia diciéndole que su trabajo era excelente y que merecía un post, y además darlo a conocer, no podía quedarse sólo entre los miembros de la red APEGA. Y ella aceptó gustosamente, claro. Le estoy muy agradecido por su desinteresada participación y por compartir con nosotros su extraordinaria labor como educadora. ¡Cuánto me alegra saber que hay jóvenes que son acompañados y educados por Patricia! Me costó animarla un poco, no porque no quiera, al contrario, ella es una persona generosa. Es  porque Patricia tiene el don de la humildad y de la discreción, de quien trabaja ardua y calladamente.



Portada del cuaderno "AcogiendoTE", cuya autora es
Patricia López Alonso de Caballero.

Patricia creo que va a beneficiar a muchos educadores, y en consecuencia, a muchos chicos y chicas de otros centros que no están en este registro y han pensado alguna vez que debe hacerse algo más que tratarles en base a programas de modificación de conducta. Para sensibilizarnos, ella ha preparado hoy este precioso artículo académico y vivencial, que te atrapa en cuanto empiezas a leerlo. Sabiduría profesional y experiencia propia se dan la mano magistralmente. Además, el material que nos presenta, el cuaderno psicopedagógico para apoyar a jóvenes que entran en un centro de reforma, como ya he dicho, lo publicará y en unos meses podréis contar con él en vuestros centros. Se llama AcogiéndoTE (BESARKAtuz) y se centra -aunque no exclusivamente- en cómo hacer la acogida a estos chicos y chicas. Pues un buen comienzo puede ser el inicio de cambios más profundos. Como he referido, hay una versión para menores que residen en centros de reforma y otra para quienes viven en centros de acogida. 

Patricia López Alonso de Caballero, bienvenida al elenco de ilustres autores colaboradores/as del blog Buenos tratos. ¡¡Mil gracias por tu alma sensible y por tu generosidad!! Por pensar en estos chicos y chicas y verles más allá de lo que nos muestran (su repertorio de conductas propias de un cerebro reptil sobreestimulado para sobrevivir) Su último síntoma, como muy bien lo has expresado, fue cometer un delito.

Me siento muy orgulloso de tu trabajo y tu progresión en APEGA 3 Donostia. Zorionak!!

Patricia López Alonso de Caballero. Soy educadora social por convicción y recientemente Diplomada en traumaterapia infanto-juvenil sistémica. En este momento me encuentro cursando psicopedagogía y sigo formándome cada día.

Siempre he estado relacionada con el mundo de la educación, que es una de mis pasiones. Trabajé con muchos grupos de niños y niñas en el ámbito no formal como monitora y directora de tiempo libre, pero tuve la suerte de conocer a la infancia más vulnerable durante los años que pasé en una guardería municipal en uno de los barrios más deprimidos de Bilbao. Creo que ahí empezó mi cambio y el comienzo de un proceso de implicación personal para con los niños, niñas y adolescentes más dañados y afectados por sus vivencias sociales y familiares. 

La vida me llevo a trabajar en un centro de reforma de nivel I, en el cual llevo ya más de 12 años, al que  llegan los chicos que han cometido los delitos de mayor gravedad, alguno de ellos lo tuve en mis brazos cuando era un bebé. Y esto me hace pensar en la relación entre sus experiencias tempranas y como estas influyen en su desarrollo a lo largo de los años, basando gran parte de mi formación en encontrar respuestas a estas preguntas.


Título de su artículo: Las víctimas que causan víctimas

La primera vez que crucé la puerta de aquella habitación sobrevoló un avión de papel a escasos centímetros de mi cabeza. Durante unos segundos no fui capaz de explicarme que sucedía. Las primeras entradas a las habitaciones de los chicos recién llegados a un centro de reforma siempre son una caja de sorpresas.

Los ojos mas enfadados y llenos de ira que había visto hasta ese momento me hicieron fijarme en el autor de toda una flota de “cazas” hechos con el arte de un verdadero experto en origami. Seguramente me dijo que me fuera con las peores palabras que pudo encontrar, lo resumiría en un utilizadísimo “VETE”, pero yo tenía tanta curiosidad por saber de donde procedían aquellos objetos voladores que hice que no les escuchaba, ni a él, ni a su mirada.

A los niños hay que escucharles con los ojos, analizar todo lo que proyectan, como se relacionan, como se expresan, como se mueven, como se sienten. Iñigo Martínez de Mandojana

Sentía que le ardían los ojos y su postura física transmitía todo el miedo y la desconfianza que yo le creaba. En aquella habitación, con puerta de hierro, ventanas con rejas, una educadora que no conocía de nada y dos personas del equipo de seguridad detrás de mí por si tenían que entrar en acción, se arrinconó sobre una mesa, pero estaba claro que en cualquier momento podría saltar sobre nosotros, como en la sabana cuando un animal no tiene más alternativa que defenderse atacando. Optó por escupirme a la cara que los aviones los había hecho con las 39 hojas de normas que le habíamos dado para leer. Fue compasivo porque en su opinión podía haber hecho algo peor conmigo y el documento base que le habíamos entregado para que fuese interiorizando el funcionamiento diario. Jaque mate.

Me presento, soy Patricia, educadora de un centro de reforma y os lo presento, él es uno de los chavales que me han hecho crecer a golpe de realidad.

Llegaba derrotado, cansado, asustado. Tenia 15 años y el cuerpo de alguien mucho más pequeño. Se negaba a llorar. Era autor de atracos a mano armada y…  se hacía pis en la cama. Si su cuerpo llevaba la cuenta, su apartado de débito era muy extenso.

Intentaba asustarnos, herirnos, no accedía a ninguna intervención, nos recordaba constantemente que éramos unos extraños y no nos quería en su vida.

Le respondimos con puertas cerradas con llave y las dichosas 300 normas que tenía que leer. No fue el mejor planteamiento, como no lo es muchas de las veces.

Los primeros días hizo una declaración de guerra unilateral hacia todo el equipo educativo, sólo conseguimos un canal de comunicación con una de las compañeras más pacientes y sensibles, que fue capaz en los 50 minutos que pudo salir al patio de proporcionarle un ápice de seguridad y confianza. Conectó, sintonizó, en su misma frecuencia. Desafortunadamente, ella tenía unos días libres… volvió el caos en cuanto se enteró… lo avisó: “Si te vas la liaré todo el rato”.

Cuando se trabaja con niños que presentan trastorno de apego reactivo se muestra dolorosa y claramente que el niño sólo crece cuando el terapeuta es capaz de reconocer su naturaleza fundamental y de ayudar a esta naturaleza a salir lentamente de la inmadurez. Rygaard

Comenzaba mi segundo año de traumaterapia y se me agolpaban en la mente Fonagy, Bolwby, Cyrulnik, los van der, Barudy, Rafa y Jose Luis... que me decían que en aquella habitación tenia un adolescente herido, lo suficientemente dañado para poner todo su sistema de alerta en pie. No hablábamos de un reptiliano cualquiera, estaba enfrente de un verdadero cocodrilo; las cosas tenían que haber ido muy mal a lo largo de los años para llegar en ese estado.

A veces la conducta antisocial no es otra cosa que un S.O.S en busca del control ejercido por personas fuertes, cariñosas y seguras. Winnicott

No era un caso aislado, la inmensa mayoría de los chicos llegan así; rotos. Llevan en sus mochilas historias de negligencia, abandono y los malos tratos más duros de los que he oído hablar. Son hijos del trauma que va bajando en sus líneas generacionales hasta aplastarlos y abocarlos a una vida infernal.

Y entonces se quedo embarazada. Aquello supuso un desplome largo, torpe y doloroso. Parecía que había ocurrido un cataclismo, aunque nada tangible había cambiado; empecé a sumirme en una desesperación y un pánico cada vez mas profundos, motivados por lo que estaba a punto de pasar. James Rhodes

Él no tenia madre, muerta a sus 5 años. Sobredosis. Su herencia fue un síndrome de abstinencia que le llevo a la incubadora varios meses. Soledad, falta materna, sufrimiento… Su padre murió, posiblemente no sepa ni porqué. Se configuró a través de la heroína, estableciendo circuitos neuronales diferentes, seguramente deficientes y que le abocaron a una falla del desarrollo en casi todos sus campos.

Lo criaron sus abuelos que, en su entendimiento, le pegaban por eso de enderezarlo. Él los quería, los quería mucho, y ellos a él parece que también, porque conserva cierta capacidad de dar cariño.

Si alguien lo mentalizó…. escapa a nuestro conocimiento, pero le cuesta tanto entenderse, sentirse y entender y sentir al otro… que podemos intuir que tuvo que sobrevivir a no ser casi visto. Pensamos que es egoísta, pero lo etiquetamos mal. Es una afección en la empatía, derivada de una escasa mentalización; si aprendemos a ver y entender a los demás a través de la mente prestada de nuestras figuras de referencia, él no tuvo esa suerte.

Los abuelos también murieron, uno detrás del otro, tan rápido que no le dio tiempo a integrar nada más. Todavía hoy cuenta diferentes historias sobre la muerte de su madre. Yo tuve suerte, me tocó una cálida. Presenta un estado disociativo en el que sus diferentes partes hacen lo imposible por permitirle seguir sobreviviendo. Lo protegen del horror mas absoluto, del dolor que ha tenido que suponer una vida de negligencia y ausencia parental

Si el bloqueo ha sido grande, y no se han dado las condiciones para que se resuelva, puede alterarse el acceso a estas memorias…Cuanto mas pronto ocurre, más prolongada fue la situación, mas implicadas estuvieron las personas más cercanas, más probable será que nos veamos ante mayores niveles de bloqueo. Con el tiempo la niebla puede cubrirlo todo. Anabel González.

Podía haber sido cualquiera de ellos, no conozco ninguno que haya tenido una infancia feliz, pero fue él, capitaneando aquellos aviones, quien me despertó de mi letargo. Ante una historia de vida así…. ¿Iba yo a colaborar en algo con mis 39 hojas de normativa?

Ya llevaba un largo tiempo de duda, de sentirme egodistónica en mi asiento, me parecía no tener norte, haberme dejado encerrar en la jaula de las ratitas de Skinner. Y lo peor de todo, no encontraba mi esencia.

Responder con “castigos, respuestas o consecuencias” a las conductas “disruptivas” … no parecía que conllevase una mejora de casi nada. Intentábamos domar cocodrilos a golpe de leyes y protocolos que un cocodrilo no sabe ni quiere leer.

La situación fue mejorando con el paso del tiempo; las 3 P de Maryorie; Paciencia, Permanencia y Perseverancia fueron engordando su alma a la vez que la estabilidad, la seguridad y el cuidado fueron engordando su cuerpo.

Desde la constatación de ciertos adultos lo suficientemente estables para él, fue elaborando sus relaciones, que siempre tuvieron un punto de desconexión, de congelación… de mirada tal vez perdida.

Le propuse realizar con él mis practicas de fin de diplomado, la Evaluación Comprensiva; le gustó mucho la idea y lo cerramos todo a cambio de una tableta de chocolate con fresas, un lujo ilegal en aquel dispositivo. También me dio un abrazo que me fisuró una costilla… son las cosas de aprender a abrazar con 80 kilos de peso.

Trabajamos duro, hizo un esfuerzo enorme, quería regalar al resto de chicos que llegaran su experiencia. Se mostró generoso con todos y sobre todo conmigo, haciéndome dar un giro de 180º al trabajo que realizo en el sistema de reforma.

Hubo momentos muy duros, el que más cuando el canal al que yo llamo de “banda ancha” para espanto de Wallin, se llenaba de historias no habladas, de dolor y porqué no confesarlo... de mi ser nueva en aquella forma de mirar.

Los resultados eran abrumadores. En resumen, nacer en circunstancias muy difíciles, siendo víctima de la incompetencia parental mas severa, del propio trauma de sus generaciones anteriores, de la deprivación social, de la pobreza y de la falta de recursos sociales, configuran un niño física, psicológica, emocional y moralmente dañado en casi todas sus áreas de desarrollo.

Los niños maltratados que no reciben una protección adecuada y coherente pueden manifestar sus sufrimientos con comportamientos violentos hacia los demás o hacia ellos mismos muchos años después. Jorge Barudy.

Nos comimos aquella tableta de chocolate, la más grande que encontramos… y todavía hoy no me explico que nos salvo de una indigestión segura.

Y en el celebrar de aquel espacio que habíamos conseguido, de matriz, de respeto, de conexión… recordamos aquella flota de aviación militar del primer día. Y decidimos qué podíamos cambiar aquella acogida.

Entender que quien llega puede ser visto más allá de las conductas que presenta… incluso entendiendo precisamente esas conductas como consecuencia de todo lo vivido, nos posibilita impregnar nuestro trabajo de una filosofía humanista, más personal, mas autentica y más liberadora.

¿Qué pasaría si cuando entras en un centro, cargado con tu propio sufrimiento, en vez de coserte a normas, aislamiento y rigidez… te explicasen tus propios compañeros cómo se sintieron cuando estuvieron en tu lugar validando todo aquello por lo que estas pasando?

Se llamó BesarkaTUz (AbrazandoTE) y participaron chicos y chicas de protección y reforma; todos ellos con muchísimas ganas de ayudar a los que llegan, demostrando y mostrando una generosidad infinita sobre quienes son y lo que han vivido.

Creamos un cuaderno con todas sus experiencias, AcogiéndoTE, cuyo objetivo es acompañar a los adolescentes y niños que por un motivo u otro dejan sus casas y tienen que ingresar en un centro, un piso o un nuevo hogar desconocido para ellos. Sentirse comprendido, acogido y visto puede suponer un comienzo totalmente diferente.

AcogiéndoTE supone un cambio de mirada en nuestro quehacer, en nuestra experiencia y en nuestro día a día. Los profesionales también están llamados a cuestionar sus visiones, sus antiguos aprendizajes y sus actuaciones. Es una herramienta que las personas con las que trabajamos nos regalan para hacernos mirar más allá, para hacernos avanzar y comenzar un camino basado en los buenos tratos.

Le conté todo esto el último día que estuve con él. Le pedí permiso para publicar parte de su historia (obviamente cambié los aspectos importantes que pudieran identificarlo). “Para eso lo hicimos Patri, para ayudar, para que otros niños, niñas y adolescentes que se encuentran en situación bien difícil, se sientan sentidos”

“¿Puedo ir contigo a presentarlo?” me preguntó. “Me pondré la gorra que tanto me gusta. No se si hacia delante o hacia atrás, nunca a un lado… que yo no soy ningún moñas”.

NO. NO LO ERES. Eres un superviviente, con una capacidad resiliente envidiable. A tu manera, me abriste un mundo. GRACIAS.


BIBLIOGRAFÍA

Winnicott, D.W. (1991). Deprivación y delincuencia. (4ª reimpresión, 2005). Buenos Aires, Argentina. Paidós.

Rygaard, N.P. El niño abandonado. (2008). Barcelona, España. Gedisa.

Barudy, J y Dantagnan, M. (2005). Los buenos tratos a la infancia. (4ª reimpresión 2009). Barcelona, España. Gedisa

Martínez de Mandojana, I. (2017) Profesionales portadores de oxitocina. Los buenos tratos profesionales. Madrid, España. El hilo ediciones

González, A. (2017) No soy yo. 

Rhodes, J. (2015) Instrumental. (7ª edición 2016)). Barcelona, España. Blackie books.

Bessel van der Kolk, M.D. (2014). El cuerpo lleva la cuenta. (2015). Barcelona, España. Editorial Eleftheria

lunes, 19 de noviembre de 2018

Taller básico de la caja de arena. En Madrid, organizado por Psicoveritas, 2 y 3 de marzo de 2019

Taller básico de la técnica de la caja de arena
Nivel I: Cómo conducir una sesión con la caja de arena (Sandtray) 
Madrid, 2 y 3 de marzo 2019
Organiza: Psicoveritas
www.psicoveritas.com



PRESENTACIÓN

Esta técnica permite trabajar cuando resulta difícil la verbalización de los contenidos psíquicos; y esto es especialmente importante cuando el paciente tiene dificultades en ponerlos en palabras, como ocurre habitualmente en los niños. Cuando el origen del problema es un trauma infantil, recordar y explicar es una fuente adicional de sufrimiento. Utilizar la caja de arena permite la distancia emocional necesaria para ir elaborando la experiencia traumática sin tanto dolor. Además, el juego es el lenguaje natural del niño y le aporta una narrativa que le permite liberar, expresar y simbolizar, desarrollando sentimientos de control, lo que sucede y lo que vive en su interior. El modelo teórico en el que insertamos la aplicación de la técnica se basa, pues, en las aplicaciones del trauma, el apego y la resiliencia.

En este curso básico pretendemos que los alumnos/as puedan sentir la experiencia de hacer una caja de arena aplicando correctamente los pasos que se deben de seguir para llevar adelante una sesión con la caja de arena en sus tres fases: preparación, creación y postcreación, tanto desde el rol del paciente como del psicoterapeuta.


Aprenderemos los orígenes de la técnica, los materiales que necesitamos y dónde adquirirlos, las consignas que deben de darse al paciente, los aspectos que deben de respetarse, alcances y limitaciones de la técnica, la actitud del terapeuta y las precauciones con determinados pacientes.

Lo más importante de todo es la vivencia de realizar la caja de arena con un terapeuta conectado emocionalmente y receptivo empáticamente. Por ello, la mayor parte del tiempo del taller la dedicaremos a la práctica, a que todos/as los/as alumnos/as hagan su caja de arena y puedan ensayar el rol de psicoterapeuta.

METODOLOGÍA

Comprende la elaboración de cajas de arena por parte de los alumnos, aprendiendo los pasos en la aplicación y conducción de una sesión junto con breves exposiciones teóricas y el visionado de vídeos con casos prácticos reales.

DURACIÓN

8 horas.

Sábado 2 de marzo de 16,00h a 20,00h
Domingo 3 de marzo de 9,00h a 13,00h

DOCENTE


José Luis Gonzalo Marrodán. San Sebastián-Donostia, 1967. Psicólogo Especialista en Psicología Clínica. Psicoterapeuta por la EFPA. Postgrado en traumaterapia sistémica-infantil por el IFIV de Barcelona. Clínico EMDR adultos y EMDR en niños y adolescentes (nivel II) Trabaja en su consulta privada realizando tratamiento psicoterapéutico a niños, adolescentes y adultos. Desde 1999 su campo de interés profesional se centra en la psicoterapia basada en el apego y en la traumaterapia con niños y jóvenes adoptados y acogidos. Combina su actividad como psicoterapeuta con la de formador de profesionales y familias. Dirige el blog: www.buenostratos.com.

INFORMACIÓN E INSCRIPCIONES

Enviar nombre y apellidos con el resguardo de la transferencia al correo:

mlapastora@gmail.com

Datos bancarios. Psicoveritas:

ES56 2095 0573 1091 14960247

Precio: 185 € si se realiza el pago antes del 15 de enero de 2019


200€ a partir del 16 de enero de 2019

LUGAR DEL CURSO

C/ San Bernardo, 97, bajo, MADRID

Tel.: 91 594 36 72 / 656 913 859

www.psicoveritas.com

lunes, 12 de noviembre de 2018

"Cuando mi corazón tiembla" - "Nire bihotzak dardara egiten duenean", un cuento para visibilizar al niño/a cuando los padres se separan. Presentaciones en Barcelona, el 15 de noviembre y en San Sebastián, el 22 de noviembre. ¡Os esperamos!



"Cuando mi corazón tiembla"
"Nire bihotzak dardara egiten duenean"
José Luis Gonzalo Marrodán
María Jesús Santos Heredero






Desde el 14 noviembre de 2018, disponible en librerías.
Publicado también en catalán y euskera.
Para niños/as entre 3 y 10 años

Es para mi un motivo de inmensa alegría y satisfacción anunciaros la publicación del cuento “Cuando mi corazón tiembla”, relato breve que es resultado de las sinergias surgidas en un grupo de trabajo formado por la directora de la Colección Senticuentos -a la que pertenece este-, Mercedes Bermejo, psicóloga, María Jesús Santos Heredero, ilustradora, y el autor de este blog, a quien, a estas alturas, sabéis de sobra quién soy.

El cuento está ideado para explicar la separación de los padres u otros adultos queridos a los niños/as, pero también para que aquéllos sean conscientes de lo que realmente supone un acontecimiento de esta naturaleza en la vida de una persona menor de edad. Siempre, exprese como lo exprese el niño/a, conlleva dolor. Lo que queremos es que no se convierta en un suceso que devenga en traumático.

La Colección Senticuentos tiene como finalidad ofrecer a los niños/as y a los padres y educadores un material que sirva como herramienta de comunicación para poder ayudarles a abordar temas emocionalmente complejos y/o dolorosos, sabiendo que el acompañamiento y la capacidad de sintonizar del adulto con el niño/a es fundamental e insustituible. El cuento fomenta el diálogo y la interacción con el niño/a haciéndole preguntas e invitándole a expresarse mediante el dibujo o el uso de pegatinas. 

Uno de los temas que a la editorial le preocupa es la separación de los padres o de figuras adultas queridas para los niños/as. Hay un número alto de divorcios conflictivos e incluso advierten de la judicialización de los mismos, viviendo los niños/as un estrés crónico que puede afectar a su desarrollo psicológico e incluso neurobiológico. El estrés excesivo continuado -que los padres o adultos significativos se peleen y/o instrumentalicen al niño/a en el conflicto, es de los peores estresores- está demostrado científicamente que, a la larga, puede alterar el funcionamiento cerebral porque la hormona del estrés que se segrega, el cortisol, en grandes cantidades, es tóxica para el mismo.

El diario ABC, recientemente, en septiembre de 2018, dice en un titular que “Los jueces están actuando como terceros padres” “Los jueces están actuando como terceros padres y se está produciendo un colapso de los juzgados especializados en Familia y de Instancia. Así lo afirma la presidenta de la Asociación Española de Abogados de Familia (AEAFA), María Dolores Lozano, quien asegura que está teniendo lugar una judicialización de la vida familiar y cotidiana.

Hay ex-parejas que parecen funcionar a golpe de decisión del juez, pero es necesario que hagan un esfuerzo en intenten consensuar y negociar un acuerdo antes de acudir a la vía judicial, afirma María Dolores Lozano. Estas personas deberían tener en cuenta el altísimo impacto emocional que estas crisis familiares causan tanto en los hijos como en las partes implicadas…”

Cuando me invitaron a participar en este proyecto emocional, la idea central que yo transmití al equipo de trabajo fue la necesidad de que el niño/a lector/a se sintiera automáticamente identificado con lo que le podía estar sucediendo y comprendiera, gracias a los dibujos y a lo sencillo, pero claro y directo del texto, lo que puede sentir -y cómo reacciona- en una situación familiar de ese tipo. También mi pretensión era transmitir la imperiosa necesidad de que el adulto o los padres que lean el cuento sean capaces de tomar conciencia de que deben de ver al niño/a, mentalizarlo (darse cuenta de que es un ser humano que tiene emociones, ideas, deseos, sueños… en suma, necesidades) para poder empatizar con él/ella. Que el adulto no se quede con las alteraciones de conducta u otras respuestas a través de las cuales los niños/as suelen expresar el dolor emocional, o que no mentalice estas conductas atribuyendo a las mismas un significado distorsionado y valore con una etiqueta culpabilizadora a aquéllos; o simplemente se quede con las conductas observables y las censure, castigue o ignore, con lo que esto conlleva de señalar al niño/a como foco del problema o conflicto, o dejarle en un vacío y en una soledad angustiosa con todo lo que puede sentir... Los niños/as a través de las conductas expresan sus necesidades o emociones, y en el caso de un divorcio lo harán de la manera en la que puedan (no siempre pueden elegir cómo reaccionan) y que se muestran en el cuento: agresividad, desconexión, aislamiento…

Hay algo en la mente del niño diferenciado de la nuestra como padres o adultos.

Teníamos claro todos los miembros del equipo que era importante despertar la ternura y sentir una infinita empatía por el niño/a. Para ello, qué mejor que remover las propias emociones y poner de uno mismo en lo que hace. Y si es en un encuentro con el propio pasado, mucho mejor, una nueva oportunidad de poder volver a mirar al niño interior con ojos de amor. Decidimos, en el equipo, que el niño protagonista del cuento se llamara Koke: es precisamente cómo me llaman a mi en mi casa, y también mis amigos de la cuadrilla, y cómo soy conocido en los grupos en los que de joven, me moví, esto es, mi apodo. Decidimos, además, que María Jesús Santos, una maga de la ilustración, dibujara al personaje de Koke en base a fotografías que yo le entregara. De ahí lo de mi encuentro con mi niño interior, yendo al álbum familiar en una nueva oportunidad para reelaborar la propia biografía. ¡Emotivo viaje!

Koke no podía no tener, inicialmente, a nadie que no supiera lo que sufría con la separación de sus padres; es por ello por lo que decidimos que una amiga le apoyara. Y para eso creamos a Janire, el nombre de mi ahijada. Su personaje fue creado en base a las fotografías que de ella de niña proporcioné a María Jesús. Una maravilla sus creaciones.

También, para hacerlo más entrañable aún, situamos una de las primeras escenas en un lugar para mí afectivamente cargado de manera positiva, y grávido de honduras y recuerdos plenos de sensaciones físicas placenteras, con la nostalgia que evocar conscientemente siempre conlleva: La Playa de La Concha, La Playa de mi vida -y de  todos y todas los y las donostiarras e incluso foráneos enamorados de la misma- donde fui con mis padres, mis abuelos, mis amigos, amigas, mi novia, mis compañeros de Facultad en la fiesta de paso del ecuador de carrera, colegas de otras ciudades, amigos/as de otras ciudades… Y sigo yendo… También en esa barandilla famosa de la bahía uno se apoya para ver atardecer, amanecer, reflexionar, serenarse, calmar su ansiedad o tristeza...

De este modo, María Jesús Santos Heredero, gracias a sus magníficas neuronas espejo, se fue contagiando de este ambiente y estas proyecciones personales y logró crear a los personajes con una expresión y en unas situaciones familiares que despiertan ternura e infinitas ganas de cuidarles, y proteger al niño protagonista y decirle: “yo te veo”

En el cuento, mediante un relato breve pero a la vez claro y sencillo, accesible a los niños/as, se pone de relieve que los padres se separan: las reacciones del niño/a, la actitud incorrecta y perjudicial de estos, lo invasivo que es el juzgado, los sentimientos del niño/a (ahondando, con bellas metáforas, en forma de dibujos, en la necesidad de ser capaces de leer qué hay detrás de la conducta que se manifiesta), cómo los padres piden ayuda profesional (aparezco dibujado yo como psicólogo con mi caja de arena) y el cambio de actitud de los progenitores: de distante, racional y no mentalizadora a cercana afectivamente, sintonizada y siendo capaces de interpretar adecuadamente qué expresa el niño/a mediante sus conductas y reacciones. 

Por todo ello, para incidir con intensidad en la necesidad de que en el proceso de separación el niño/a debe ser visto, reconocido y sentido (como afirma la psicóloga Ana Gómez) por ambos padres, creé la metáfora de la lupa. El mensaje para los padres es que deben ser conscientes, como digo, de que hay que mentalizar al niño/a (ir más allá de lo que muestra en su conducta y saber leer que tras o mediante la misma se expresan necesidades y emociones): ver su mundo interno y recogerlo con empatía. La lupa puede agrandar y ver mejor al niño o joven a este nivel.

En el cuento, el conejito llamado Txuri, que está siempre al lado de Koke (el protagonista), simboliza la necesidad de ser conscientes de que el niño/a necesita ser sentido para sentirse seguro en un momento de su vida crítico e inestable. Representa la seguridad y la permanencia que los niños/as precisan para su buen desarrollo. Pese a la separación, el niño o joven necesita sentir que su entorno y la disponibilidad de sus progenitores cambia lo menos posible y permanece inalterable porque sus padres estarán junto a ellos. Txuri es el nombre del conejito en el cuento y en la realidad lo fue de un peluche, objeto transicional, que acompañaba a mi ahijada de bebé y de niña.

El cuento se completa con unas recomendaciones para los padres o seres queridos del niño/a escritas por mi con el fin de que tengan en cuenta cuáles son las cuestiones fundamentales en un proceso de separación y a qué tienen que atender, dar respuesta y cómo hacerlo.

Todo esto es fruto del excelente trabajo que como equipo hemos hecho. Mercedes Bermejo coordinaba el plan de creación del cuento y los pasos a seguir, tomando notas de todo y haciendo una primera redacción a la que fuimos contribuyendo. Quien suscribe estas líneas, se ha encargado de transmitir las ideas cruciales que el cuento debe de incorporar, los conceptos psicológicos subyacentes: el vínculo de apego debe de preservarse, la mentalización (ver, sentir y reconocer al niño/a), las reacciones psicobiológicas ante el sufrimiento, la posible instrumentalización del niño/a, la inversión de roles, satisfacer las necesidades del niño/a y el rol parental que deben de ejercer los padres) Y, finalmente, María Jesús Santos Heredero ha hecho unas ilustraciones fascinantes y ha llevado a las imágenes y a los dibujos la fuerza expresiva que yo buscaba: los afectos, las reacciones y la empatía hacia Koke, de tal modo que sensorialmente uno queda cautivado por el cuento. María Jesús lo ha ilustrado conforme le iba indicando y según lo que necesitábamos transmitir al niño/a y a los padres en cada página.

Finalmente, el título: “Cuando mi corazón tiembla”, poniendo el énfasis en que la fisiología del niño/a se ve afectada en una situación de este tipo, todo el ser y sentir del niño/a se van a convulsionar cuando para él sus padres, su casa y su mundo se resquebrajan. Desde sus entrañas.

Hemos puesto el acento en que la separación de los padres u otros adultos queridos no es baladí. Si los padres no actúan con sensibilidad y empatía hacia el niño/a, el riesgo de que sea una separación traumática es alta, con los riesgos que conlleva de vulnerabilidad a problemas y trastornos psicobiológicos en un futuro. 

En vuestras manos ponemos este instrumento elaborado con todo el cariño y sabiduría que hemos sido capaces de transmitir. Esperemos que penséis como nosotros/as: que lo hemos logrado. Vosotros/as lo diréis. Ojalá sirva para que muchos padres y adultos significativos no conscientes de lo que supone una separación para los niños/as, lo sean a partir de leer este material. 

El cuento se publica en castellano, catalán y euskera. 

Os invitamos a las presentaciones que tendrán lugar en Barcelona, el jueves 15 de noviembre, en la Librería PANGEA, en la Rambla de Catalunya, 23, a las 18,30h. Nos acompañarán Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan. 

Y en San Sebastián, el jueves 22 de noviembre, a las 19,00h en la FNAC, en la calle Urbieta, 9.

¡Os esperamos a todos/as con mucha ilusión!

domingo, 11 de noviembre de 2018

Abierto el plazo de matrícula para el curso "Formación en psicología evolutiva aplicada a la Gestalt", comienza en enero de 2019 en UmayQuipa.



Abierto el plazo de matrícula para este curso impartido por grandes profesionales, en el cual participo.

Comienzo en ENERO 2019.

Curso abierto a las familias, para que podáis formaros.


LO ESPERADO Y LO INESPERADO: 

Formación en psicología evolutiva infantil aplicada a la Gestalt.




"DE LO ESPERADO A LO INESPERADO. 
La psicología evolutiva bajo una mirada gestáltica"








PRESENTACIÓN. Por Loretta Cornejo

Seguimos considerando que todo profesional que se encargue de estar al lado de las familias y los niños y jóvenes debe actualizar los conceptos de evolutiva. Y por qué no, los que trabajan con personas adultas para entender desde un punto de vista diferente qué pasó, de qué se vio rodeado en su infancia, que cosas hicieron que la energía familiar derivara en conflictos irresolubles o en chispazos que llevaron a encuentros diferentes y sanadores.

Todo manual nos dice cuando un niño debe comer, cuándo caminar, cuándo sentarse, cuándo tener amigos... pero ninguno o casi ninguno nos habla de los ritmos, de las propia música que trae cada niño y cómo se engarza con la melodía de cada uno de los padres y que pieza instrumentará en el mundo.

Pocos manuales hablan de la angustia de los padres prematuros y cómo acompañarlos, de qué cosas que se hacen o se dejan de hacer en la niñez repercuten en la adolescencia y tampoco de la evolutiva de los niños en acogida o adoptados, que llegan con toda una historia y sus propios recursos a una nueva familia que ellos no saben aún si adoptarán o no y en cuánto tiempo. 

Hablaremos de los niños de alta sensibilidad que muchas veces son diagnósticados como déficit de atención, hiperactividad, trastornos del desarrollo y tantas cosas más. Son niños que vienen con otras tareas que cumplir en esta vida y no los estamos entendiendo. 

En esta formación son bienvenidos los padres que quieren entender y acompañar a sus hijos con estas características y saber más, un viaje que empezarán desde los 0 meses a los 12 años, pasando por conceptos introductorios de neurología afectiva, procesos de resiliencia, figuras de apego y daños que se pueden heredar junto a conceptos de psicoeducación. 

Si están interesados/as: 

Llamar al 91 5493878  o escribir a: umayquipae@gmail.com


 La teoría infantil desde la psicología del desarrollo por edades

PROGRAMA

1. La construcción del mundo emocional durante los primeros años de vida (0 á 3 años): Los procesos emocionales necesarios a lograr durante el primer año de vida y la prevención de posibles patologías. DIANA BAUMANN.

2. Cómo ayudar a sostener las relaciones afectivas desde el principio de la vida. CARLOS PITILLAS.

3. La personalidad emocional de 3-6 años: A los 6 años se termina la esencia de la personalidad adulta. MERCEDES BERMEJO.

- Procesos evolutivos emocionales y formas de intervención.

- Trabajo con los padres o figuras parentales.

- Iniciación y desarrollo del proceso de socialización.

4. Introducción a la neurología afectiva. LUCIA EMA

5. La primera infancia y sus diferentes etapas en correlación con las etapas de la adolescencia.  1ª Parte. MARGA DE LA TORRE

6. La edad de la incertidumbre y la edad dorada. De 7 a 12 años. LORETTA CORNEJO.

7. La primera infancia y sus diferentes etapas en correlación con las etapas de la adolescencia 2ª. parte. MARGA DE LA TORRE

8. Crianza positiva, apego y desarrollo en las distinta etapas evolutivas. JOSE LUIS GONZALO.

9. El no tirar la toalla: entre la fuerza y lo vulnerable: acompañando a los hijos/as prematuros/as. PEDRO VALENTIN GAMAZO.

- Claves desde la psicoeducación e intervención comunitaria

- Distintos niveles de intervención

10. Algunos temas especiales: niños con alta sensibilidad. Evolutiva de los niños adoptados. LORETTA CORNEJO.