lunes, 15 de junio de 2015

Buenos tratos cierra la temporada con un tema sobre el primer año de vida del niño/a y con un adelanto de lo que nos espera la próxima. Novedad bibliográfica importante: “Detrás de la pared”, publicado por Desclée de Brouwer ¡Regresamos el 7 septiembre de 2015!

Los tres primeros años de vida del niño son fundamentales y entre éstos, el más fundamental, el primero.  Las modernas teorías sobre el neurodesarrollo infantil nos aportan conocimientos que nos ayudan a entender que esos tres primeros años son como los cimientos de un edificio: dan solidez a toda la estructura de la personalidad. Sientan las bases de la confianza, la seguridad y la capacidad de regular las emociones. También muchas experiencias sobrecargantes para la mente humana, traumáticas, se pueden grabar en la memoria implícita, como una película que no recordamos (no somos conscientes) el argumento, ni sabemos la narrativa de la misma, pero sentimos en la piel como bonita y buena o fea y mala.

¿Por qué el primer año el más fundamental? Y dentro de estos doce meses, ¿hay algún periodo más sensible? La respuesta es sí. En el último libro que estoy leyendo (del cual llevo ya unos cuantos post hablando: What´s going on in there?, excelente manual sobre el desarrollo infantil, estoy disfrutando muchísimo con su lectura) la autora expone que la vida emocional y social de los bebés experimenta un cambio notable en el segundo semestre de vida porque es cuando el lóbulo frontal comienza su funcionamiento de manera más seria. Actualmente esto se sabe porque los escáneres basados en tomografía por emisión de positrones revelan actividad metabólica en la zona medial frontal –situada en el giro orbitofrontal- alrededor del octavo mes de vida. Existe un crecimiento masivo de dendritas y sinapsis en las neuronas de todo el lóbulo frontal. Además, muchas rutas neuronales del sistema límbico comienzan la mielinización durante este periodo, aunque el proceso se prolonga durante unos cuantos años más. Como sabéis, la mielina es como una vaina grasosa que recubre los axones de las neuronas sirviendo de conductor de los impulsos eléctricos que favorecen la conectividad de las células del sistema nervioso. Toda esta maduración significa que durante el segundo semestre la información emocional comienza a caminar desde el sistema límbico inferior para llegar a ser parte del principio de una conciencia emergente (lóbulo prefrontal) Esto se puede comprobar en las medidas de EEG (Electroencefalografía). Mientras un recién nacido muestra sólo pequeñas trazas de actividad en el lóbulo frontal en respuesta a estímulos emocionales, un bebé de diez meses muestra patrones más maduros de respuestas eléctricas. Esta mayor presencia del lóbulo frontal significa además que los bebés pueden finalmente empezar a adquirir noción y a tener sentido de sus emociones.

No es casualidad que la naturaleza haya dotado al lóbulo frontal de mayor actividad y conectividad neuronal a partir del segundo semestre porque si os paráis a pensar un momento, os daréis cuenta de... ¿qué fenómeno de vital importancia tiene lugar durante el segundo semestre de vida? A estas alturas de blog, tras casi cuatrocientos posts, los/as que me seguís habitualmente, podéis contestar. ¿Estoy oyendo bien? Sí. En efecto. El apego. Gracias a que este lóbulo frontal es más activo, el apego centrado empieza a tomar protagonismo. No es que antes no existiera apego (que sí) Es que ahora, en esta etapa, segundo semestre, empieza la cima del apego. El bebé va a preferir a su madre o cuidador principal por encima de cualquier otra persona. Es más: a los ocho meses asistiremos a otro fenómeno que nos indica que el apego está centrado en la madre: el miedo a los extraños. Si a un bebé se le deja en manos de un desconocido, llorará y protestará desconsoladamente.

Y si nos fijamos aún más, nos daremos cuenta de que el apego empieza a ser centrado justo en el segundo semestre porque aparece otro hito en el desarrollo: el poder desplazarse gateando y el comienzo de una incipiente autonomía. Anteriormente el bebé atraía al cuidador mediante el llanto, la sonrisa, pedir brazos… Ahora se le añade la marcha, lo cual le permite acercarse al cuidador en caso de peligro para buscar la seguridad en la madre o cuidador principal. Ésta/e se convierte en una base segura para poder explorar el entorno y activar el desarrollo aprendiendo y obteniendo estimulación.

El desarrollo del lóbulo frontal además, es muy posible que añada la aparición de otro fenómeno de enorme importancia: la constancia objetal. La madre desaparece pero continúa existiendo aunque el bebé no la vea. La puede evocar en su mente, al menos durante un tiempo. Y esa evocación supone interiorizar recursos de autocalma ya que el lóbulo frontal tiene una importante función inhibitoria de la ansiedad, los impulsos y las emociones que tienen su sede principal en el límbico. Evocar a la madre o figura de apego principal puede suponer tener además, una primera noción de uno, primitiva quizá, pero que, si el cuidador permanece (esta es la palabra clave: permanecer) cuidando al bebé durante el desarrollo, se conseguirá la noción de permanencia de uno mismo: las intenciones, deseos, pensamientos, emociones… son estables. Puede tener sentido de sí sin necesidad de que esté el cuidador presente.

Así pues, todos y todas los y las grandes estudiosos de la psicología del desarrollo (Bowlby, Anna Freud, Piaget…) acertaron plenamente en sus observaciones y estudios sobre la mente y el desarrollo infantil. La neurociencia avala con descubrimientos -sobre cuándo y cómo se crean las estructuras biológicas cerebrales- que apoyan estos logros emocionales y cognitivos preconizados por los autores de la segunda mitad del siglo pasado.

Ahora entendemos por qué los niños con trastorno del apego (posiblemente lo padezcan con más probabilidad los niños tempranamente institucionalizados donde los cuidados y la presencia adulta han sido escasas) que han carecido de una permanencia (una permanencia suficiente de un adulto) suelen presentar déficits en el control de impulsos, regulación emocional, gestión del estrés… Muchas veces se comportan como barcos sin timón. Su lóbulo frontal posiblemente (con esta función planificadora, reguladora e inhibitoria favorecida por el adulto que promueve la constancia objetal a través de un apego seguro: ¡es increíble cómo apego y neurobiología se dan la mano, es una fusión entre cerebro y crianza que maravilla!) no se ha conectado ni desarrollado con la eficiencia debida. Por eso, como postula Rygaard en su magnífico libro “El niño abandonado”, en la segunda infancia (e incluso en la adolescencia), cuando el adulto desaparece, no tienen capacidad de permanencia ni por lo tanto de estabilizar ni mantener sus buenos deseos. Su discurso no está integrado. Es por ello por lo que, por ejemplo, pueden prometer que no caerán en conductas negativas como robar, mostrarse agresivos o inhibir un impulso, pero su propósito se desvanece en cuanto desaparece la referencia adulta.  

Todo esto influye poderosamente el desarrollo del niño y condiciona su conducta y relaciones durante su vida posterior. Sin embargo, no debemos nunca ser deterministas. Porque  si algo tengo claro es que la resiliencia es posible. Hay capacidad de reversibilidad en unos casos y en otros, margen amplio de mejora tras este trauma temprano. Si la etapa entre los cero y los tres años es un periodo sensible y una oportunidad, más adelante, desde la adolescencia hasta los veinticinco años (que es cuando ésta termina cerebralmente, sí. El cerebro no completa su maduración hasta esa edad) se vuelve a abrir una nueva ventana de oportunidad. Los años de la adolescencia más temprana, serán más vitales. Si somos capaces de trabajar entendiendo al menor, para ayudarle y no censurándole o yendo contra él, limitándole con determinación pero sin crispación, adecuando la exigencia, salvaguardando el vínculo (no se aceptan las conductas negativas que pueda mostrar pero siempre se le acepta a él como persona) y apoyándole dándole seguridad y confianza, el tiempo que necesite para que sus funciones cerebrales se conecten y madure psicológicamente, se puede proyectar hacia el futuro adaptándose socialmente. La fórmula es límite más empatía, comentaba con un colega esta semana: limitar con respeto pero a la vez dar al niño/joven una experiencia en la que pueda sentirse sentido, obtener permanencia y adquirir la seguridad y las herramientas emocionales que no pudo desarrollar tempranamente. Con buenas dosis de paciencia y perseverancia, cuidándonos nosotros como padres/cuidadores y profesionales (es muy importante que creemos una red de apoyo para nosotros y para el niño) porque la tarea de la crianza puede agotar nuestros recursos. Hay que tratar de no tirar la toalla a pesar de que las cosas se tuerzan mucho. Me lo decía un joven esta semana: ¿Qué fue lo que evitó que te suicidaras? Que mis padres pese a todo lo que les hice, fueron incondicionales y aguantaron. En realidad yo les hacía todas esas cosas tan malas porque no sabía si me querían o no- Respondió.

Espero que todo esto os aporte un marco de comprensión de vuestros/as hijos/as o niños/as, una nueva mirada que fomente la capacidad de que éstos/as puedan crecer y rehacerse desde la adversidad.

Como ya he puesto en el título, este es el último post de esta temporada. Buenos tratos y servidor que redacta los posts y coordina el blog, cierra por vacaciones de verano para volver nuevamente en septiembre con energías renovadas. Antes de daros las gracias por seguirme y estar ahí, quiero adelantaros las novedades para la próxima temporada (2015-16) Son tres:

1/ La publicación de mi último libro titulado: Vincúlate. Relaciones reparadoras del vínculo en niños adoptados y acogidos. En septiembre de este año sale a la venta. Os avisaré oportunamente. Estoy feliz por el resultado, por cómo ha quedado. Va en la misma línea que el anterior libro “¿Todo niño viene con un pan bajo el brazo?”, esta vez centrándonos en la teoría del apego en exclusiva y en cómo las familias y profesionales podemos, desde nuestra relación con los menores, contribuir a la reparación del apego. Prologa el libro mi admirada y querida profesora de psicoterapia, Maryorie Dantagnan.

2/ La celebración de las II Conversaciones sobre Apego y Resiliencia. Teniendo en cuenta la fenomenal acogida que tuvieron las I Conversaciones, -celebradas hace dos años- en esta ocasión -y también como la anterior vez, sirviendo de marco para presentaros el libro- tendremos nuevamente el placer de juntarnos en San Sebastián (Gipuzkoa) todos/as los/as seguidores de éste nuestro blog Buenos tratos. Apuntad estas fechas: 27 y 28 de noviembre de 2015 y reservarlas en el calendario para pasaros un fin de semana en la Bella Easo y asistir y participar en las jornadas. Vamos a contar con profesionales de prestigio y hablaremos de apego y resiliencia, por supuesto. A principios de septiembre anunciaré en el blog la web desde la cual podréis tener toda la información sobre este evento y también apuntaros desde la misma, esta vez con mucha más comodidad que antes. Espero que se celebren, se harán si vosotros/as, como en la primera edición, queréis y las apoyáis decididamente. Todos/as las participantes de la primera edición expresasteis el deseo de repetir, así que... ¡aquí estamos otra vez! Hemos previsto una sala más grande para que podáis apuntaros muchas más personas, ya que en la primera edición nos quedamos un poco justos de sitio y hubo personas que -me quedé con pena- no pudieron participar.

3/ Diez meses, diez firmas. Esta es la última novedad para la temporada que viene. Además de que servidor vuestro/a o de ustedes -como prefiráis/prefieran- seguirá escribiendo mientras la salud y las obligaciones se lo permitan, contaremos cada mes con una firma invitada. Un profesional o académico del mundo de la protección a la infancia y el buen trato escribirá sobre nuestros temas favoritos: apego, trauma, desarrollo, resiliencia… Pienso que es positivo que abra el blog a otras aportaciones que, aunque dentro de una misma filosofía, están diferenciadas de la que yo habitualmente os ofrezco. Así añadimos diversidad, y con ello riqueza, variedad, nuevos puntos de vista, conceptos, metodologías… Cada mes, una firma invitada. Diez meses de blog (de septiembre de 2015 a junio de 2016), diez firmas. A muchos/as de los/as que van a participar, los/as conocéis porque los he citado varias veces a lo largo de los años. Y ellos también aman, como yo, como vosotros/as, los buenos tratos.

¿Qué nos falta antes de despedirnos? ¡La picada, claro! Hoy es un libro que no se me puede ni debe de pasar por alto y que os recomiendo a todos/as, y en especial a los/as profesionales que trabajáis en el ámbito de la violencia de género: Detrás de la pared, en el cual ejerce de coordinadora (y una de las autoras), Sofia Czalbowski. Un libro escrito por mujeres (y un hombre), entre ellas participa mi colega (a quien tuve el gusto de conocer en el diplomado en trauma terapia infantil sistémica de Barudy y Dantagnan) Beatriz Atenciano, psicóloga. Si en un libro toma parte Beatriz, excelente profesional solidaria y comprometida con la infancia maltratada, este libro seguro, merece la pena. Son autoras, además (justo es citarlas): Liliana Orjuela, Lola Aguilar, Elizabeth Alvarado, Antonio Escudero, Nuria de la Osa, Lourdes Ezpeleta, Carolina Jiménez y Miriam Lucas.

He empezado a leerlo y me está cautivando. Un libro en el que participan profesionales con años de dedicación en el ámbito de la infancia y la adolescencia expuestas a violencia de género. En el mismo se abordan las consecuencias físicas y psicológicas de la exposición a la violencia. Leyéndolo nos damos cuenta de hasta donde se puede llegar a hacer daño, mucho más de lo que todavía, algunos sectores de nuestra sociedad, lamentablemente, se empeñan en no querer admitir. Le siguen dos apartados: uno dedicado a la valoración y otro centrado en cómo intervenir terapéuticamente. Y, por supuesto, no podía faltar un capítulo centrado en la prevención. El libro es riguroso, claro, directo, completo y con investigación científica pero sobre todo con práctica clínica, donde se trasluce que las autoras y el autor saben sobradamente de lo que hablan (conocimientos y amplia experiencia en su trabajo con las víctimas), pues ofrecen ejemplos detallados de intervenciones psicológicas que pocas veces se incluyen en los libros. La recuperación pasa por ofrecer a las víctimas experiencias terapéuticas relacionales reparadoras. Un libro que está en total comunión con este blog y que os animo que adquiráis. ¿Por qué se llama Detrás de la pared? El título, nos dice la coordinadora, "...se inspira en la conocida canción Behind the wall de la cantante Tracy Chapman, que narra de forma desgarradora cómo es percibida la violencia de género por un niño, una niña o una persona adolescente. Esta obra quiere dar a conocer de forma precisa la gran capacidad destructiva de esta violencia, pero también los diferentes recursos terapéuticos que como profesionales que ayudamos a estas víctimas podemos ofrecerles para superar conjuntamente el daño producido".

Reanudaremos el blog el lunes 7 de septiembre ¡Os espero! Ahora Buenos tratos y su autor necesitan un descanso y recargar energía para volver, una temporada más -será la novena-, con el compromiso de ofreceros diez meses de entradas sobre los temas que nos apasionan y ayudan a comprender y sintonizar emocionalmente con los niños/as y adolescentes, tanto si son nuestros hijos/as como si son menores con los que tenemos una relación profesional.

Gracias a todos/as de corazón por vuestra fidelidad y por valorar las aportaciones que os traigo. Cuando redacto estas líneas, siento pena al despedirme, me encantaría seguir en verano, pero entiendo que el descanso es necesario, es autocuidado. También viene bien para reposar lo que vamos ofreciendo. Hay mucho escrito y podéis revisarlo de nuevo durante el verano.

Un abrazo inmenso, que os llegue a todos/as con la misma calidez como si estuviéramos físicamente presentes.

Durante el verano podéis seguirme en Facebook, desde donde frecuentemente publicaré miniposts sobre los temas que nos apasionan:

https://es-es.facebook.com/joseluis.gonzalomarrodan

¡Felices vacaciones a todos/as! / Oporrak ondo pasa!

Cuidaos / Zaindu

jueves, 4 de junio de 2015

Diploma en Promoción de la Resiliencia (on line) reconocido por la Universidad de Barcelona 2015-16. Abierto el plazo de preinscripción. Con posibilidad de admitir alumnado sin titulación universitaria.

Me es grato informaos de la celebración, por segundo año, de un postgrado de alta calidad en el que participan como profesores un elenco de los mejores profesionales y académicos del ámbito de la resiliencia.

¿Os imagináis poder formaros de la mano de Barudy, Vanistendael, Kotliarenko, Grané, Forés… y muchos más? Pues esto es posible gracias al Diploma Universitario de Postgrado en Promoción de la Resiliencia.


También tengo el honor de participar como docente en el mismo dentro de un módulo denominado "encuentros de autor", donde trabajaremos con la técnica de la caja de arena.

El postgrado comienza en octubre de 2015 y tiene plazas abiertas para aquellas personas que no poseyendo formación Universitaria, estuvieran interesadas en cursarlo. Hay que cumplir unas condiciones y requisitos de acceso.



UNIVERSIDAD DE BARCELONA 



POSTGRADO UNIVERSITARIO (ON LINE)

 PROMOCIÓN DE LA RESILIENCIA

 2015 - 2016



DESCRIPCIÓN

Curso de Postgrado en Promoción de la Resiliencia reconocido por la Universidad de Barcelona como Título propio.

Número de créditos: 30
Duración en años académicos: 1
Modalidad: A distancia
Dirección: Anna Forés Miravalles y Jordi Grané Ortega
Coordinación: Pilar Surjo de Bunes
Centro impulsor: Facultad de Pedagogía
Convenio: Universidad de Barcelona, Ceanim y Comunidad Latinoamericana en Resilencia

Importe de la matrícula: 2.100,00

A este precio se le podrá aplicar un incremento de como máximo 70 € en concepto de tasa administrativa


Información y reserva de plazas:

http://www.ub.edu/web/ub/es/estudis/oferta_formativa/masters_propis/fitxa/P/201411513/index.html


Fecha de inicio: 15/10/2014
Fecha de finalización: 15/7/2015


DIRIGIDO A

Cualquier persona interesada en la promoción de la resiliencia, así como maestras/os, educadoras/es sociales, trabajadoras/es sociales, psicólogas/os, pedagogas/os, etc.


Acceso para no titulados:

Este curso preveé la posibilidad de admitir alumnado sin titulación universitaria que optará a la obtención de un título de extensión universitaria.

Fecha inicial de preinscripción: 1/5/2014
Fecha final de preinscripción: 3/10/2014

METODOLOGÍA


La metodología propuesta para el postgrado parte de la indagación sobre los conceptos clave de la resiliencia. El análisis de casos y de buenas prácticas sobre resiliencia. La reflexión y participación activa en el aula por parte de todas las personas implicadas en el postgrado, a partir de lecturas, o material audiovisual. Y la corresponsabilidad en el aprendizaje y la transferencia a la sociedad.

OBJETIVOS


Conocer el concepto de resiliencia y profundizar en él.
Analizar los factores para promover la resiliencia.
Reflexionar sobre las buenas prácticas de resiliencia.
Intercambiar propuestas de promoción de la resiliencia.
Conocer el estado del arte de la resiliencia, y las últimas investigaciones y tendencias.

TRABAJO FIN DE POSTGRADO

El Trabajo Fin de Postgrado consistirá en la realización por parte del alumnado de un proyecto, memoria o estudio en el que se aplique y desarrolle los conocimientos y competencias adquiridas.



Será supervisado por un/a tutor/a según la temática elegida.

DOCENTES

Sandra Alvarán López.
Jorge Barudy
Marta Burguet Arfelis
Irma Cáceres Orellana
Pablo Cortés González
Jesús Damián Fernández Solís
Raquel Flores Buils
Anna Forés Miravalles
Nuria Fuentes Peláez
Mónica García Renedo
José Manuel Gil Beltrán.
Gloria Elena Gil Hernández
Jose Luis Gonzalo Marrodán
Jordi Grané Ortega
María Angélica Kotliarenco A. Ph.D.
José María Madariaga Orbea.
Concepción Martinez Vázquez
Rosa Mateu Pérez.
María Cruz Molina Garuz
Jorge Montoya Avecías
Francisco Javier Morales Lapuerta
Maura Morales
Anna Mundet Bolós
Rosa María Ollé
María de las Olas Palma García
Crescencia Pastor Vicente
Óscar Pérez-Muga
Gema Puig Esteve
F. Javier Romeu Soriano
Jose Luis Rubio
Eugenio Saavedra Guajardo
María Gabriela Simpson
Pilar Surjo de Bunes
Stefan Vanistendael
Cristina Villalba Quesada

MÁS INFORMACIÓN

Institución o contacto: Anna Forés Miravalles


Dirección: P. Vall d'Hebron, 171 - 08035 Barcelona España

Dirección electrónica: annafores@ub.edu


Dirección electrónica: pilarsurjo@gmail.com

lunes, 25 de mayo de 2015

Estrés, apego y desarrollo cerebral.

Sigo entusiasmado con el nuevo descubrimiento (que ha venido de la mano de mi amigo y colega Rafael Benito, médico psiquiatra, cuya consulta está en Donostia-San Sebastián, especializado en trauma, apego y neurodesarrollo) a saber, el libro del que os vengo hablando desde hace unas semanas: What´s going on in there? (¿Qué pasa ahí dentro?) Hace referencia al cerebro, claro. Es un manual completo y detallado acerca de cómo la mente y el cerebro se desarrollan durante los cinco primeros años de vida. Hace un repaso exhaustivo por todos los temas importantes en cuanto a neurodesarrollo: biología básica, influencias prenatales en el cerebro, cómo afecta el nacimiento al cerebro, la importancia de tocar y acariciar (que ya vimos en un precioso post), el mundo de los sentidos, la emergencia de la memoria, el desarrollo socio-emocional, el lenguaje, la inteligencia… Y la buena noticia es que es para todos los públicos, esto es, los padres y las madres podéis acercaros al mismo tranquilamente y aprender sobre un tema trascendente para poder comprender a los niños y las niñas. El único requisito es que debéis saber inglés al menos como para poder leer.

Estoy revisando el apartado dedicado al área socio-emocional y he leído con verdadero gusto los epígrafes dedicados al apego. Hay uno que ha cautivado mi atención e interés más que otros, porque guarda estrecha relación con mi trabajo con los niños traumatizados y con problemas y trastorno del apego, y también me imagino que os atrae e interesa a vosotros/as que tenéis hijos/as o niños/as adoptados o acogidos a vuestro cargo y posiblemente algunos de ellos presenten problemas en estos aspectos. Me estoy refiriendo a los vínculos existentes entre estrés, apego y desarrollo cerebral. Tópico que ya hemos tratado en este blog en otras ocasiones pero siempre se hace necesario volver sobre ello y recoger las nuevas aportaciones, como las que este libro contiene.

Voy a exponeros lo más importante sobre el particular y os lo comento.

Lise Eliot -la autora- refiere que el apego y el desarrollo cerebral son como una calle con dos sentidos. La maduración del lóbulo frontal es un aspecto clave en el apego. Como ya sabéis -y sintetizando- en este lóbulo reside la capacidad del cerebro, entre otras funciones, de modular las emociones y los impulsos provenientes del sistema límbico (el área del cerebro donde residen dichos impulsos y emociones): esto implica regulación emocional, tolerar la demora de la gratificación, calmarse cuando se experimenta ansiedad o malestar, dar una respuesta meditada y planificada… Un apego seguro con el cuidador es esencial –nos dice la autora- para el normal desarrollo del cerebro y en concreto, para un funcionamiento saludable del sistema límbico. Lo que más puede afectar a esta amplia zona del cerebro responsable de nuestras vivencias emocionales, lo que más puede desregularla, es desgraciadamente, lo que muchos niños y niñas adoptados/as o acogidos/as han padecido en demasía y a edades tempranas: el estrés.

Un cuerpo creciente de investigación muestra que una elevación de las hormonas del estrés puede ser nocivo para el cerebro, especialmente para partes del sistema límbico como el hipocampo, el giro cingulado (hace de frontera del sistema límbico) y la amígdala (como una almendrita, órgano responsable de procesar muchas respuestas emocionales rápidas como la ansiedad, la ira…) En ratas adultas, por ejemplo, un exceso de hormonas del estrés hace a las neuronas del hipocampo (una estructura clave para el desarrollo de la memoria y el aprendizaje) más vulnerables. Si estas hormonas permanecen elevadas mucho tiempo, mayor es la extensión del daño. Los humanos también somos vulnerables: se ha observado atrofia en el hipocampo en pacientes que sufren depresión o trastorno por estrés postraumático, dos síndromes en los que se sabe que la hormona del estrés, el cortisol, es elevada.

Un estudio hecho con niños de un año con niveles elevados de cortisol mostró una disminución de la actividad eléctrica procedente del hipocampo, sugiriendo que el cerebro de los bebés puede ser vulnerable a los efectos del estrés.

¿Cómo hemos de interpretar esto? Si mi hijo/a o mi niño/a ha vivido el estrés de la separación a edad temprana, significa que su hipocampo y su sistema límbico quedan dañados y afectados de por vida? No. Lo que hemos contado en el párrafo anterior tiene importancia a nivel de investigación: examinada una población de niños cuyo hipocampo está afectado, aislados muchos factores, se observa que en todos esos niños estaba presente una variable: el estrés del abandono temprano. Por ello, ambos factores o variables correlacionan. Por lo tanto, un exceso de cortisol pudo estar presente y pudo afectarlo. Incluso si el volumen del hipocampo presentara un tamaño inferior a la media, eso no quiere decir necesariamente que ese hipocampo falle en su funcionalidad. Y en los casos en los que el sistema límbico y el hipocampo estuvieran alterados por ese exceso de cortisol que afectó a su funcionamiento, con cuidados adecuados, estimulación y tratamiento, el cerebro es cambiable y se puede producir neuroplasticidad (regeneración y creación de nuevas conexiones neuronales) Por ello, las pruebas de neuroimagen no tienen demasiada utilidad a nivel de diagnóstico porque los tratamientos son de estimulación (con terapias que potencien el neurodesarrollo) y psicoterapia. Así que nadie se obsesione ni agobie, que los datos son estadísticos (¡con mucha utilidad para saber cómo el ambiente temprano afecta a nuestro cerebro, desde luego, y ayudarnos en el diseño de terapias!) 

Una evaluación neuropsicológica sí puede ser necesaria, si se observan alteraciones severas de memoria, atención, lenguaje… u otras áreas del desarrollo que han podido quedar afectadas por el estrés de la separación materna, al cual debemos sumar el estrés de la institucionalización (si la hubo) en orfanatos o casas de acogida donde pudieron sufrir abandono emocional y/o los cuidados (físicos y emocionales) no fueron de calidad. Una evaluación (junto con una intervención, si se precisa) temprana es importantísima. Por eso, una vez que el niño/a está en la familia (adoptiva o acogedora) y si existen dudas a este respecto, lo más adecuado es hacer esta evaluación. Los niños y niñas, además de psicoterapia, pueden precisar (antes o después) otro tipo de intervenciones especializadas conducentes a reparar otros daños producidos en su desarrollo por efecto del maltrato o el abandono: neuropsicología, logopedia, psicomotricidad… En España Montse Lapastora y equipo, en Madrid, además de terapia, ofrecen un buen número de terapias destinadas a este fin. En Donostia-San Sebastián Uxue Doñate, miembro del Basque Center of Cognition, Brain and Language y con consulta privada. Y en Iruña contamos con Cristina Cortés y equipo.

Porque los niños y niñas tienen que aprender con programas pedagógicos adaptados a sus posibilidades. Porque si no, si el niño/a percibe que las demandas superan su capacidad, o si hay una exigencia muy alta de trabajo y tarea, entonces sobrevendrá nuevamente el estrés. ¡Y el sistema de estos niños está ya muy afectado desde temprana edad! Eso es tóxico para todos los niños/as, pero para los que han sufrido esas adversas experiencias en la infancia temprana, es como golpear sobre heridas. Los niños/as no podrán gestionar ese estrés y a no mucho tardar el menor de edad desarrollará trastornos de ansiedad, de conducta, del estado de ánimo, se afectará el proceso de vinculación con la familia si se le presiona para lo que no puede… Sé (en el caso de que, por ejemplo, el aprendizaje escolar sea fuente de estrés) que no hay soluciones fáciles con lo que ofrece nuestro actual sistema de enseñanza, pero podemos y debemos exigir que el niño/a sea evaluado por los equipos psicopedagógicos escolares y que se le ofrezcan adaptaciones (si las necesita) del currículo. Para respetar su estilo, capacidad y ritmo de aprendizaje. Psicoeducar a los centros escolares (orientadores, profesores, tutores…) es fundamental para que puedan comprender todo esto y aplicar las medidas de atención a la diversidad que el niño/a necesite.

¿Quién puede modular y reparar poco a poco el sistema de respuesta al estrés afectado desde temprana edad? A este respecto, Lise Eliot nos dice lo siguiente: "Como con las ratas y los monos, en los humanos el apego seguro con la madre (o persona sustituta) parece ser el responsable de modular este sistema de estrés. En efecto, los niños apegados seguramente mostraban niveles más bajos en las hormonas del estrés en respuesta a acontecimientos extraños o de miedo"

¿Qué podemos hacer? Si nuestro hijo/a tiene el sistema de estrés desregulado desde muy temprana edad, ¿significa que no podemos hacer nada por recuperar a nuestro/a hijo/a? Nada de eso. Lo primero es proteger adecuadamente a los niños y sacarlos fuera de las fuentes de estrés. Para ello, los acogimientos familiares a temprana edad (bebés) y la adopción son las mejores medidas porque garantizan la continuidad de los cuidados que el menor de edad precisa (con adoptantes y acogedores competentes, claro) Lise Eliot afirma que "los estudios científicos muestran que siempre y cuando los cuidadores (padres, madres acogedores, adoptivos… y también el resto de personas significativas en la vida del niño/a) sean receptivos emocionalmente, capaces de jugar, sensitivos… el niño/a no experimentará una elevación significativa del cortisol. Pero si el cuidador es frío, distante y no vincula… ¡los niños/as pueden elevar la tasa de cortisol!" Un cuidador competente podrá incluso ser filtro estabilizador y amortiguador de las fuentes de estrés que el niño/a pueda tener en su vida cotidiana. Y además, con los niños/as más dañados en este sentido, con sistemas de respuesta al estrés hiperalterados (con respuestas de lucha/huida hiperactivadas), con pautas adecuadas que muestran empatía y límite (con autoridad calmada), se consigue darle la vuelta y regularlo. Pero no existen recetas mágicas ni soluciones a corto plazo: toda la red social debe acompañar al niño/a para ayudarle a lograrlo, durante todo su desarrollo. Con ese trabajo y esa perseverancia, se logra devolverles (todo o parte) del bienestar que se les robó de bebés o niños/as. Con el post de hoy hemos podido comprobar que la calidad de los cuidados es la clave para proteger a los niños/as y contribuir a reparar el daño.

Cerramos el post de hoy como siempre, con la picada y el recordatorio de entradas antiguas en Buenos tratos.

Mi amiga y colega psicóloga Naiara Zamora me ha facilitado una picada buenísima: me ha pasado el enlace a un blog titulado: Mamás Gallina (me encanta este título) Su autora basándose en la literatura científica, "intenta responder a las principales dudas que nos invaden durante los primeros años del bebé" En dicho blog ha publicado recientemente un artículo titulado: "Los peligros de dejar llorar al bebé", en el cual desarrolla magistralmente por qué no se debe de dejar llorar a los bebés; además, nos expone los puntos de vista de Sue Gerhardt sobre cómo el adulto responsable del cuidado del infante regula la respuesta al estrés de su organismo. No os perdáis este magnífico artículo, al tiempo que os recomiendo el blog.

El post que recuperamos hoy de los archivos de Buenos tratos no es uno sino ¡dos!: los que en su día dedicamos, precisamente, al libro “El amor maternal” de Sue Gerhardt, el cual habla sobre cómo el afecto maternal regula todo el sistema hormonal y de respuesta psicofisiológica del niño de manera temprana. Son: La importancia de la edad bebé y Los buenos tratos regulan el sistema de respuesta fisiológico y emocional del individuo desde temprana edad.


Regresamos el 15 de junio con un post que despedirá la temporada. ¡No os lo perdáis!  Porque en el mismo -además de tratar un tema, como habitualmente hacemos- os daré un adelanto de las novedades -muy jugosas- que nos esperan la próxima temporada 2015-16, la cual dará comienzo en septiembre.

Cuidaos / Zaindu.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Abierto el plazo de matrícula en el diplomado de formación en trauma terapia infantil-sistémica de Barudy y Dantagnan en Bilbao (curso 2015-17)


Diploma de formación en trauma terapia 

infantil-sistémica de Barudy y Dantagnan


Curso 2015-17


Bilbao


Co-organizan: IFIV Barcelona y Psikolan






Co-organizado por el IFIV de Barcelona (Instituto de Investigación-Acción sobre la Violencia y la Promoción de la Resiliencia) y Psikolan (Centro de desarrollo profesional), tengo el gusto de anunciaros que se abre el plazo para matricularse en el diploma de formación en la trauma terapia infantil-sistémica. El programa comprende dos cursos académicos (bienio 2015-17) y se celebrará en Bilbao. Esta es la segunda promoción de profesionales denominada apega 2. El plazo de matrícula está abierto desde hoy hasta el 1 de octubre de 2015. 

Es una formación especializada para poder trabajar en psicoterapia -o en contextos laborales donde puedan realizarse evaluaciones e intervenciones de carácter psicoterapéutico y/o psicoeducativo- con menores de edad que han sufrido abandono, malos tratos, negligencia y diferentes tipos de violencia. Éstos suelen presentar con alta probabilidad, trastornos del apego y traumas crónicos, tempranos y complejos. La formación se apoya en los cuatro dominios de la intervención con los niños y adolescentes dañados: apego, trauma, desarrollo y resiliencia. 

En este diplomado se aprende a aplicar el modelo de intervención psicoterapéutica para la trauma terapia infantil sistémica diseñado por Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan. Esta formación ya viene celebrándose en Barcelona desde el año 2004, denominando a cada promoción de profesionales egresados con el nombre APEGA. Siempre os he comentado que es la formación que a mí me cambió la vida a nivel profesional porque con este modelo de psicoterapia he podido y puedo comprender, evaluar e intervenir adaptándome al sufrimiento y daño que estos niños y adolescentes acarrean. 

La formación contempla tanto el aprendizaje de los conceptos y conocimientos (provenientes de la neurociencia, la psiquiatría, la psicología y la psicoterapia articulados y diseñados en un modelo -adaptado al sufrimiento infantil- propio tanto de evaluación como de intervención, que por encima de todo es respetuoso con la persona del menor de edad) como de las técnicas y metodologías de intervención psicoterapéutica necesarias para trabajar en cada uno de los tres bloques de tratamiento que se contemplan y que siguen un orden neurosecuencial. Finalmente, la formación da un lugar prominente al autoconocimiento y trabajo de la persona del terapeuta pues el niño o el adolescente desarrolla su proceso de sanación emocional en la interacción y relación con aquél. 

Participan como docentes de este diplomado: Jorge Barudy, psiquiatra y psicoterapeuta de familia; Maryorie Dantagnan, psicóloga y psicoterapeuta, del IFIV de Barcelona. Rafael Benito, psiquiatra y psicoterapeuta; Tatiana Caseda, psicóloga y psicoterapeuta y José Luis Gonzalo (servidor), psicólogo clínico y psicoterapeuta. Todos diplomados en trauma terapia infantil sistémica por el IFIV de Barcelona.

Las plazas son limitadas porque se requiere un grupo pequeño para poder trabajar individualizadamente con los alumnos/as. Se contempla la posibilidad de 2-3 plazas para personas de profesiones afines a la psicología y a la psiquiatría que tengan una trayectoria contrastada en el ámbito de trabajo que nos ocupa y tengan la posibilidad de aplicar los conocimientos y técnicas tratados en la formación. 

Para información detallada sobre el programa, el calendario, fechas... y para realizar las inscripciones, haced click aquí. Psikolan es la institución que lleva adelante los aspectos informativos, organizativos y de matriculación.

martes, 12 de mayo de 2015

"Vacaciones, una oportunidad para divertirse y crecer como personas y familia", charla-coloquio en Barcelona y desde el ordenador de casa, sábado 30 de mayo.




Charla Coloquio de mayo en Barcelona y 
en el ordenador de tu casa 





Las vacaciones de verano son un espacio de ocio y tiempo libre para disfrutar y crecer como personas y familia, haciendo otras actividades que aporten un valor añadido. Os invitamos a venir a esta charla con vuestros hijos.



En la charla coloquio de mayo vamos a reunir a diferentes profesionales que nos hablarán de sus experiencias con niños y adolescentes en un espacio lúdico y terapéutico, en diferentes ámbitos, como:

Danza creativa, con Aina de Gispert, adoptada y madre biológica que hace muchos años empezó con el mundo de la danza contemporánea y el jazz y decidió redirigir sus cursos hacia un espacio más libre, creativo y terapéutico. 

Teatro, con Rosa Galindo de Eòlia, que es mucho más que una escuela de teatro; es un proyecto vivo, un espacio donde todo el mundo puede encontrar un lugar en el que desarrollarse. 

Vela, con Toni Olivas hablaremos de una actividad que ya os hemos recomendado desde Instituto Familia y Adopción en otras ocasiones. "Acompañados por el viento" es un proyecto que nace con la intención de que los adolescentes se dejen acompañar por el viento navegando con velero.  

Y más....

Ponentes:

Toni Olives.  Educador Social y Capitán de barco con atribuciones profesionales (P.P.E.R.) 

Xavi Pérez. Educador social.

Aina de Gispert. Adoptada, madre biológica y profesora de danza.

Rosa Galindo. directora Escola Eolia ESAD (Escola Superior d’Art Dramàtic), fundada el año 2000  y asociada con las compañías de teatro Tricicle, Dagoll Dagom y desde 2012 también con Projecte Galilei.

Facilitadora:
Eva Gispert, Fundadora y Directora del Instituto Familia y Adopción, Terapeuta y Mediadora Familiar. Adoptada y madre adoptiva. 
Día y hora:
Sábado, 30 de mayo del 2015. 
HORARIO de 11:30 a 13:30 horas.
Información y reservas: aquí

lunes, 11 de mayo de 2015

Acariciar como terapia: el contacto temprano y el masaje pueden promover el crecimiento y desarrollo de los niños adoptados y acogidos

Cuando en el año 1995 Documentos TV emitió un reportaje titulado “Las habitaciones de la muerte”, pudimos conocer cómo los niños chinos (sobre todo las niñas) eran abandonados/as en las calles y llevados/as a orfanatos con escaso personal. Los/as que enfermaban eran literalmente dejados/as a su suerte en habitaciones, sin casi contacto humano. Pudimos sentir el terrible sufrimiento al que eran sometidos/as estos niños y niñas. He estado viendo el comienzo del documental (no he podido seguir, se encoge el corazón y como a muchos/as de nosotros/as, se me saltan las lágrimas), el cual, si lo deseáis, podéis visionar en Youtube (tecleando: “Las habitaciones de la muerte”) Es muy dura esta realidad, pero gracias a este reportaje de denuncia la comunidad internacional se concienció y las condiciones de los orfanatos chinos mejoraron.

En Rumania, bajo la dictadura de Ceaucescu se fomentaron planes para promover la natalidad. Como consecuencia, miles y miles de niños y niñas nacieron. Dada la crisis económica que padeció el país, los menores de edad tuvieron que ser entregados al Gobierno Rumano, el cual los relegó en orfanatos hacinados, en unas condiciones extremadamente dañinas para el desarrollo (mal alimentados, sin apenas contacto humano y estimulación) Eso es abandono: una tipología de maltrato. La pasada semana, precisamente, El Semanal publicó un artículo titulado: Orfanatos, ¿un daño irreparable?, en el cual da cuenta de las devastadoras consecuencias de la institucionalización de baja calidad (en este caso infrahumana) El reportaje no nos ha dejado indiferentes a nadie. He tratado a algunos de estos niños y niñas en mi consulta (algunos/as continúan, dadas las secuelas permanentes que este daño deja en el cerebro/mente) y os puedo decir que en algunos/as de ellos/as las consecuencias de esta temprana institucionalización -maltratante para su salud mental y desarrollo- son arrasadoras: trauma complejo, trastorno del apego, retraso severo en el desarrollo, trastorno de conducta… A pesar de todo, con trabajo, paciencia, perseverancia y tratamientos especializados, estos chicos y chicas pueden llegar a tener una vida suficientemente buena.

Como ya sabéis, el Gobierno Rumano encargó al especialista en apego (psiquiatra Zeanah y equipo) un estudio sobre los efectos de la institucionalización temprana en los niños (podéis leer en este post las conclusiones) Gracias al mismo dicho Gobierno prohibió la institucionalización temprana de los niños/as y dedica sus esfuerzos al acogimiento familiar. Nunca es tarde, pero… ¡La Organización Mundial de la Salud contaba ya con un informe de este tipo realizado por el mismísimo Bowlby en los años 60…! El estudio -anteriormente referido- que refleja el artículo de El Semanal pretende lo mismo: evidenciar las secuelas del abandono en el cerebro. ¡Pero si ya se sabe! ¿Es ético en nombre de la investigación hacer dos grupos de menores sabiendo que uno de ellos lo componen niños que se van a quedar en el orfanato, expuestos al daño, y otro grupo de menores, en cambio, va a pasar a acogimiento familiar? Personalmente, yo no podría...

Estos dos ejemplos son casos de niños/as extremadamente perturbados a nivel emocional. Todos/as padecieron graves carencias físicas y emocionales. Sobre todo las emocionales, que todavía en determinados sectores, cuesta entender que se puedan sufrir carencias emocionales. Ninguno de esos niños/as vivió el confort y el calor de ser acariciado/a y sujetado/a, contenido/a (holding) No hubo apenas contacto humano.

Afortunadamente, no todos los casos son tan severos como estos. Los niños/as pueden haber residido en instituciones de una mayor calidad, o provenir de familias de acogida adecuadas. Además, hay grados a nivel de maltrato y abandono: leve, moderado y grave. Pero, hecha esta salvedad, aunque en la institución haya habido más calidad en los cuidados prodigados al niño/a, no es lo mismo que tener y sentir a un cuidador exclusivo con el que el niño/a establece un vínculo de apego seguro; un cuidador que comprende al niño/a, sabe lo que necesita y conoce como calmarle, es experto en leer sus estados internos y responder adecuada y rápidamente a sus necesidades físicas emocionales. Hay un buen número de niños/as que, debido a esto que estamos contando, han experimentado escasos momentos de caricias y de contacto piel con piel. Algunos de ellos/as, como referimos en el post anterior, al nacer prematuros, han tenido que estar aislados en incubadoras rodeados de ventiladores, tubos y otros dispositivos, con una política de “mínimo contacto” (“minimal touch”) Y, posteriormente, son derivados a un orfanato donde ahí dependen de la calidad de los cuidados que prodiga el personal de esa institución. Muchos niños y niñas pasaron al menos los dos primeros años de su vida en una institución donde es posible que el elevado número de menores no permitiera ese contacto, ese tocar y acariciar al niño con toda la dedicación y exclusividad que necesita. Y si además el niño/a presenta antecedentes de prematuridad, este tipo de experiencias de contacto piel con piel son muy necesarias para estimular su crecimiento y desarrollo físico y psicológico.

Los padres y madres que estáis en espera en adoptar, los que acabáis de adoptar y vuestro hijo/a es aún bebé (tiene 1 año, 18, 24 meses o más), los que acogéis niños/as de urgencia o de manera temporal o permanente, y también los que tenéis niños o niñas más mayores que han podido padecer esa ausencia (o escaso) contacto humano (e incluso un contacto maquinal, o que irritaba o alteraba al niño) podéis añadir ahora esa experiencia de diarimente acariciarles y darles un masaje.

En nuestro grupo de fomento de la resiliencia con los niños y niñas adoptados/as de la Asociación Ume Alaia (institución señera en el ámbito de la adopción, con multitud de actividades, servicios y programas psicopedagógicos encaminados al logro del bienestar de las familias y de los menores adoptados/as, con quien tengo el honor de colaborar) al final de cada sesión, dedicamos el último cuarto de hora a que los menores se tumben en el suelo y mientras escuchan una música ad hoc, les acariciamos el pelo, la cabeza, la espalda, con un suave masaje. A la mayoría les encanta y si por un casual nos retrasamos, ¡nos lo piden con insistencia!: "¡Qué, hoy no hay mimos!"- Nos dicen. Casi siempre hay uno o dos niños o niñas que no desean ser tocados/as, les desagrada. Nunca lo forzamos, por supuesto. Así pues, ya veis que es una conducta tremendamente reparadora para estos niños y niñas. Los que no desean ser acariciados/as y tocados/as es posible que su vínculo de apego se defienda en torno a la evitación como consecuencia del rechazo o el maltrato tempranos sufridos. Con estos niños/as hay que ir desensibilizando el contacto poco a poco. Nunca forzar. 

Así pues, añadid una rutina de masaje en la vida de vuestros niños y niñas, incluso podéis dejaros asesorar y enseñar por un especialista en estimulación temprana (los/as fisioterapeutas son los/as profesionales fiables a consultar en este sentido) Lise Eliot (en su maravilloso libro titulado: “What´s going on in there?”, al cual acudiremos muchas veces aquí, en Buenos tratos) nos dice que el masaje infantil ha tenido mucha tradición en el Sur de Asia, donde un masaje por todo el cuerpo del niño/a forma parte importante del cuidado de éste/a. Incluso (¡y esto sí que es una buena noticia!) en los orfanatos indios (por eso no todos los orfanatos son iguales) los niños/as son tratados regularmente con masajes, y estos niños/as crecen y se desarrollan especialmente bien, teniendo en cuenta otras muchas desventajas que tienen. En los Estados Unidos, muchos estudios controlados han mostrado que los masajes mejoran la salud y el desarrollo de los bebés que tienen varios problemas médicos, incluyendo la prematuridad, la exposición a la cocaína e infecciones como el virus de inmunodeficiencia.

Con los bebés, durante una hora, podéis masajear, frotando a un bebé prematuro por todo el cuerpo –cara, hombros, espalda, pecho, brazos y piernas- parando cuando se haga una zona para que el niño/a no resulte sobreestimulado/a (si el masaje es demasiado suave, los niños reaccionan aversivamente, como si estuvieran recibiendo cosquillas y no  experimentan los mismos beneficios para la salud) A esto, a menudo le sigue una suave flexión y extensión de los cuatro miembros, proveyéndoles de estimulación propioceptiva. Desde luego que nosotros tenemos que estar en sintonía y contacto emocional con el niño/a, claro.

Los resultados son muy beneficiosos, tanto para los bebés nacidos pretérmino, los bebes nacidos a término y para todos los niños/as que padecen diversos problemas psicológicos.

Los bebés pretérmino que reciben un masaje diario ganan peso más rápido, rinden mejor en los tests de conducta neonatal, y, debido a su más rápido progreso, son capaces de abandonar el hospital antes que otros bebés pretérmino que no recibieron estimulación. Estos masajes potenciaron además, la capacidad de tocarse a sí mismos. Seis meses después, en un estudio, aquéllos bebés que habían recibido los masajes rindieron mejor en los tests de reconocimiento visual que los comparados con los que no lo recibieron.

Los bebés que nacieron a término, comparados con los que no recibieron masajes, rindieron mejor en tests donde estímulos auditivos y visuales cambiaban y uno nuevo aparecía. También obtenían mejores resultados en CI que los que no recibieron masajes, sugiriendo que el masaje temprano y regular tiene importantes beneficios cognitivos para todos los niños y niñas.

Los masajes han demostrado mejorar el curso clínico con niños con todo tipo de problemas, incluyendo las condiciones de abandono y las patologías y secuelas físicas y psicológicas que pueden acarrear, por supuesto. Se incluye además: asma, diabetes, cáncer, autismo, problemas de piel, artritis juvenil, trastornos de alimentación y otros síndromes psiquiátricos. En general los niños/as mostraron niveles más bajos de ansiedad, mejor humor, mejoraron patrones de sueño y mayores niveles de atención cuando fueron masajeados/as por sus padres diariamente. Particularmente interesante es el descubrimiento acerca de que la terapia de masaje mejora el humor y la sociabilidad de los niños/as que han sido víctimas de abuso sexual o físico. Dada la importancia que esta terapia tiene y los beneficios físicos y psicológicos que se obtienen, sería necesario que los profesionales de jardines de infancia y preescolares incorporaran el mismo a sus programas de trabajo. Evidentemente, el masaje no es la panacea (ninguna terapia lo es, hay que hacer otras muchas cosas y tareas con los niños/as, no podemos ir  buscando ese "remedio mágico" que no existe; el secreto es acompañamiento, trabajo, paciencia, perseverancia, establecer un vínculo positivo con los niños/as, enseñar, empatizar, exigir según sus posibilidades y poner límites adecuadamente, durante el tiempo que el niño y la niña necesiten hasta que puedan desempeñarse por sí mismos/as) pero la investigación científica y los libros especializados avalan su utilización.

Despedida como siempre, presentando la picada: La de hoy es interesantísima, nos viene muy bien para aprender más sobre neurociencia y, más concretamente, sobre cómo se conectan las neuronas (a buen seguro que el masaje dado a los bebés potencia la interconexión neuronal) y el proyecto que a nivel mundial se está llevando a cabo para desentrañar este complejo y apasionante desafío. Os cuelgo a continuación un vídeo que me ha pasado una colega sudamericana (que recientemente ha estado en España), que corresponde a un programa de la serie Redes emitido por TVE (Televisión Española): "El neurocientífico Sebastian Seung afronta un reto titánico: desentrañar el patrón de conexiones que hay entre los 100.000 millones de neuronas de nuestro cerebro. Es el llamado conectoma humano y en él podrían residir aspectos de nuestra mente que todavía no logramos comprender, tales como el lugar donde residen los recuerdos. En este capítulo de Redes, Seung explica a Eduard Punset los detalles de su investigación y cómo su trabajo puede contribuir a entender mejor el cerebro y a combatir ciertas enfermedades mentales. Y en la Mirada de Elsa, veremos cómo podemos aprovechar la enorme capacidad plástica de nuestro cerebro para cambiar nuestros comportamientos más rígidos y rutinarios"



El post que rescato de los archivos de Buenos tratos entronca perfectamente con el tema que hoy hemos tratado: Cómo potenciar el apego seguro en los niños: parte I, parte II y parte III y última.


Cuidaos / Zaindu

lunes, 27 de abril de 2015

La importancia del contacto físico temprano en la vida de los bebés.










































Algunos de los niños y niñas adoptados y acogidos con los que trabajo en consulta tienen antecedentes de prematuridad (han nacido antes de la 37ª semana de gestación) He visto que es una condición que se da (al revisar los historiales clínicos) en algunos adoptados. Este relato lo he escuchado varias veces en los padres y madres adoptivos que han solicitado tratamiento en mi consulta: nada más nacer fue llevado al hospital. Al parecer, nació prematuro por lo que tuvo que estar bastante tiempo en la incubadora. Después, le llevaron directamente al orfanato y allí, a los dos años, fue cuando nosotros le adoptamos. ¿Os sentís reconocidos en esta historia? Me imagino que algunas familias tenéis hijos/as con estos antecedentes biográficos relevantes. Las causas de la prematuridad pueden estar asociadas, probablemente, a ausencia de cuidado durante el embarazo, consumo de alcohol, tabaco u otras drogas. Además, posteriormente, los niños, en los orfanatos, por norma general, no reciben los cuidados especializados que su prematuridad requiere. Es más, desgraciadamente, a veces, a este factor de riesgo para el neurodesarrollo se le añaden otros: abandono, maltrato...

Estos niños/as, al haber estado las primeras semanas en la incubadora, conectados a tubos y distintos dispositivos, necesarios para crear la humedad y temperatura adecuadas para que crezca ese ser vivo que es el bebé, han carecido del contacto piel con piel con la madre, una experiencia que como vamos a ver a continuación, es fundamental para el desarrollo global del niño o niña. Por ello, la posición hoy en día es la de dejar la incubadora neonatal sólo para patologías graves. El cuidado canguro con la madre, en posición vertical, en patologías menos graves, puede conseguir resultados similares.

He estado leyendo sobre la importancia de tocar, acariciar, tener contacto físico con el bebé durante los primeros años de vida. Resulta fascinante la conexión que existe entre los cuidados parentales y el desarrollo cerebral, como si la naturaleza fuera sabia y nos hubiese dotado de esas conductas, heredadas de la especie, para completar y orquestar el desarrollo fuera del útero (porque acariciar y tener contacto piel con piel es primordial también para todos los niños, no sólo para los prematuros. Nacemos con un cerebro no maduro que necesita del impacto positivo del ambiente para completar su desarrollo, y éste dura además, muchos años. El acariciar es un elemento que, según me he documentado, es importantísimo)

Ha caído en mis manos una joyita de libro (recomendado por mi amigo Rafael Benito Moraga, psiquiatra, experto entre otras muchas cosas, en neurobiología del apego y del desarrollo) titulado: What´s going on in there? Con este sugerente título (traducido al castellano significa: ¿Qué pasa ahí dentro?, en referencia al cerebro) nos adentra en todos los aspectos que son cruciales en el desarrollo humano, y cómo la biología y la actividad y conducta humana de cuidado se dan la mano para lograr la creación del ser. Está escrito para el gran público. Si podéis leer en inglés, merece mucho la pena. Es un libro extenso, por lo que se puede ir leyendo poco a poco. Pero aporta un conocimiento y una información actualizada excelente y rigurosa sobre neurodesarrollo humano.

Y es que el apego –uno de los temas centrales de este blog- tiene tres componentes: sensorial, emocional y cognitivo. El vínculo de apego se va construyendo inicialmente mediante el componente sensorial que permite reconocer a la madre por el olor y sentir su tacto y su contacto. Reposando con seguridad en su regazo y pudiendo buscar el pecho para alimentarse (las areolas se oscurecen para que el bebé pueda encontrar el pezón más fácilmente)


Las primeras impresiones de seguridad e inseguridad vienen sobre todo, de este contacto piel con piel con la madre o sustituto/a que transmite al bebé cómo es el mundo de ahí fuera: calmado o tenso u hostil; y se van codificando en la memoria sensorial. Así pues, nos interesa -y mucho- la función que tocar y acariciar tiene para el desarrollo del bebé. Sabemos que muchos niños y niñas adoptados se han perdido -o han vivido escasamente- esta experiencia. Pero es posible, posteriormente, estimular al niño mediante masajes y caricias y obtener muchos beneficios. Esta es la buena noticia para todos/as las familias que tenéis hijos/as adoptados/as que presumiblemente se han perdido esta vivencia bien por haber tenido que estar en aislamiento en una incubadora bien por permanecer horas y horas en una cuna, con mínimo contacto humano: hasta cierto nivel, se pueden reparar o compensar este tipo de experiencias de las que muchos niños/as, desgraciadamente, carecieron

En esta primera parte hablaremos de hasta qué punto es importante acariciar y tener contacto piel con piel con el bebé recién nacido. En la segunda, disertaremos sobre el acariciar y tocar como todo un tratamiento. Todos los especialistas en estimulación temprana me imagino que podrán dar fe de ello.

Lise Eliot –la autora- refiere que acariciar o tocar juega un papel muy especial en la vida de los bebés. Es esencial para el desarrollo sensorio-motor de éstos, pero también tiene una sorprendente y poderosa influencia en el crecimiento físico, el bienestar emocional, el potencial cognitivo e incluso, sobre toda la salud en general, con algunos fascinantes efectos en la función inmunitaria.


Las caricias y el contacto temprano (nada más nacer) son fundamentales para estimular el crecimiento y el desarrollo, no sólo para los humanos sino también para otras especies de mamíferos. Para muchas especies, este contacto viene dado a través de las conductas de lamido, que hemos visto –y sentido con ternura y espíritu lúdico- en muchos documentales televisivos sobre naturaleza: las madres de los perros, gatos, roedores y caballos -todos sin excepción- lamen a sus crías con profusión, limpiando cada rincón de su cuerpo en los minutos y horas inmediatamente posteriores al nacimiento. Así pues, ¡cuán importante es!, ya que a menudo sin esta conducta de lamido, los animales recién nacidos ¡mueren normalmente por fallos en su tracto digestivo o urinario!

Lo que me ha cautivado y sorprendido es que esta ausencia de lamido o contacto corporal por parte de la madre puede ser sustituida por otras personas y hasta cierto punto, compensarla. En efecto, en investigaciones con monos, cuando las crías son separadas de sus madres y puestas en grupos pequeños, pasan mucho más tiempo trepando y poniéndose las unas con las otras, como una piña. Aunque estos monos socializados sin la madre son mucho más tímidos e inseguros que los que permanecieron con ella, socialmente son mucho más ajustados que los que se criaron en aislamiento. Pero si se les impide tocarse los unos a los otros, no obtienen los mismos beneficios emocionales. En el caso de los mamíferos que lamen a sus crías, si un veterinario les da un masaje extendido por todo el cuerpo con la mano (acariciando), en vez de la madre, ¡ya no fallecen! ¡Es impresionante!


Los científicos –prosigue Lise Eliot en su libro What´s going on in there?- han profundizado en esta última observación y han descubierto aspectos fascinantes en esa relación entre cuidados necesarios tempranos y desarrollo cerebral. Las ratas recién nacidas tomadas en la mano (para juguetear, acariciar…) durante un corto periodo de tiempo cada día por los investigadores muestran secreciones hormonales adecuadas, lo cual les acompañará toda su vida. Estas ratas son menos temerosas, tienen más receptores cerebrales para las benzodiacepinas (receptores relacionados con la tranquilidad y la calma y no con la ansiedad) menos degeneración del hipocampo en la edad madura (una estructura cerebral relacionada con la memoria y el aprendizaje) y mejor desempeño cognitivo cuando envejecen. El tocarles con la mano hace que estas ratas reduzcan permanentemente la reactividad de su sistema de respuesta al estrés. Ya que una prolongada elevación de las hormonas del estrés puede resultar dañina para muchos órganos del cuerpo, incluyendo el cerebro. Una respuesta al estrés mejor modulada es mucho más ventajosa para la salud física y mental del animal.

El más interesante descubrimiento es que el efecto de esta manipulación con las manos funciona ¡sólo durante los diez primeros días de la vida de una rata cría! Las ratas que son tocadas o acariciadas con las manos después de este periodo crítico no muestran de manera permanente las mismas ventajas. Desde luego que las manos humanas no son un estímulo natural para las ratas, sin embargo recientes investigaciones han descubierto los mismos beneficios que las que recibieron estimulación táctil por medio de sus madres. Aquellas ratas que dedicaron mucho más tiempo a lamer a sus crías indujeron los mismos y duraderos beneficios en ellas. Ellas tienen una mejor modulación del sistema de respuesta al estrés, incluyendo cambios en la neuroquímica cerebral que les hace ser menos temerosas en situaciones nuevas. No hay por qué no pensar que en los humanos los efectos de acariciar y tocar no sean los mismos, aunque evidentemente, con la complejidad que el ser humano tiene. Los niños separados de sus madres y con cuidadores alternativos no competentes, abandonados en un orfanato con cuidados de baja calidad, con contacto humano mínimo (a veces, sumamente maquinal: les manipulan sólo para alimentarles y/o cambiarles) suelen presentar una modulación emocional deficiente que influye y condiciona su desarrollo: enfrentar situaciones nuevas, regular el estrés del estudio, manejar la frustración, sentirse amenazados…

Seguiremos dentro de quince días con este atractivo tema. Antes de despedirme, que no se me olvide la picada: quiero anunciaros con mucho gusto, que en septiembre de este año publicaré un nuevo libro. Os adelanto el título: Vincúlate. Relaciones reparadoras del vínculo en niños adoptados y acogidos. Va a estar dedicado, precisamente, al apego y a cómo las familias adoptivas y de acogida pueden repararlo. Estoy realmente sensibilizado con este tema, creo que las familias necesitan que los conocimientos que la ciencia nos otorga les lleguen, de una manera accesible, así como también ofrecerles guías y orientaciones. Además, basadas en modelos avalados por la ciencia como el del apego y el trauma. 

Se trata un manual dirigido a vosotros/as, sí, las familias adoptivas y acogedoras, pero también a los profesionales de la protección a la infancia. Versa sobre cómo establecer relaciones reparadoras del apego con los niños/as adoptados/as y acogidos/as. Me siento satisfecho de cómo me ha quedado, del resultado. Además, la han evaluado -y corregido- familias adoptivas, biológicas y profesionales, y le han dado el visto bueno, animándome a editarla. Espero que os sea útil y os aporte luz, esperanza, comprensión de vuestro niño/a y orientaciones -que nunca son recetas porque éstas no existen- sino caminos a seguir para acompañar a nuestros/as niños/as a lo largo de todo su desarrollo. Tener claro qué podemos hacer y cómo desde la relación interpersonal y el total respeto al niño/a. El modelo del buen trato preside toda la obra.

Os anuncio además, que el 27-28 de noviembre de este año en Donostia-San Sebastián organizaré unas nuevas jornadas que servirán como marco de presentación del libro y una oportunidad para juntarnos todos/as los/as seguidores/as de nuestro blog Buenos tratos: las II Conversaciones de apego y resiliencia donde nuevamente podremos aprender y escuchar de especialistas en la materia. En cuanto tenga el programa y el evento perfilado, lo subo al blog. Permaneced pegaditos al mismo para estar al tanto y apuntaros. Me anima a organizarlas de nuevo el enorme éxito de asistencia y participación que tuvieron las anteriores.

El post que recupero del almacén de posts de Buenos tratos es uno que escribí hace relativamente poco pero que quiero volver a rescatar porque como un buen vino, marida muy bien con el tema de hoy: el fascinante mundo de la neurobiología del apego. ¡Leedlo a mi salud, y a la de todos/as!

Hasta dentro de quince días.

Cuidaos / Zaindu