lunes, 8 de octubre de 2018

"I see you" Importancia de la mentalización en la parentalidad adoptiva y acogedora (II y final)

Tal y como os prometí, aquí está la segunda parte del post dedicado al concepto de la mentalización aplicado a la parentalidad o marentalidad adoptiva y acogedora.

Un tren no es el lugar más cómodo para escribir, pero cuando no se dispone de más tiempo, me motiva más llegar puntual a mi cita mensual con vosotros/as que lo que me pueda molestar ponerme a redactar en un intercity con el portátil en mis rodillas, la espalda un tanto doblada y notando el tembleque del tren en el cuerpo. Vengo de A Coruña (Galicia), donde he recibido formación por parte de una gran profesional y excelente persona: Anabel González, psiquiatra y psicoterapeuta. Sin duda, es una de los referentes mundiales en el tema de los trastornos disociativos, una autoridad en la materia. He tenido esa suerte, la de tener un hueco en la agenda para acercarme a hacer el segundo módulo sobre este dominio programado por la Asociación EMDR España. Anabel González destaca, además, por la humanidad que desprende por todos los poros de su piel, por su capacidad de acogida y por la generosidad al compartir lo que sabe. Esa sonrisa que está siempre presente en su rostro que favorece la conexión emocional con las personas, anima a estar con y aprender de y con ella.

El curso ha sido magnífico porque Anabel González ha trascendido en disociación más allá del clásico modelo de partes, similar al que proponen Van der Hart y colaboradores (2008), hacia un modelo comprensivo del paciente donde el sistema de partes (la división de la estructura de la personalidad ante la persistencia de un trauma complejo grave) es sólo uno de los puntos de mira para valorar al paciente. 

Anabel González propone también el análisis de la capacidad de mentalización, esas capacidades “meta” (metacognitivas, pero también metaemocionales) de verse a uno mismo y ser capaz de ver al otro como una persona diferenciada de mí: me puedo representar al otro y mentalizarlo como un sujeto que tiene pensamientos, emociones, intenciones y deseos propios… Capacidad de verme primero a mí a ese nivel y observarme sin actuar (sin pasar a los sistemas de acción), observar todo ese mundo interno que las personas tenemos. Y, por consiguiente, capacidad de ver al otro y mentalizar sus afectos y devolvérselos como propios, marcándolos.

¿Cuál sería la metáfora de la mentalización? Anabel González nos hizo un regalo durante la formación y ese fue -entre muchos- mencionarnos la película Avatar -que confieso, con rubor, no he visto pero pienso ver en cuanto llegue y tenga oportunidad- y la máxima expresión de afecto que se prodigan entre los miembros de la tribu de los Na´vi, protagonistas de la película: 

“I see you!” = “¡Te veo!”

Evidentemente, hace referencia a que te veo no sólo físicamente sino a que te veo espiritualmente (o si queréis, psicológicamente).

Como podéis comprobar en esta imagen que he subido de internet sobre la película está resumida la esencia de lo que tenemos que hacer como padres y madres adoptivos y acogedores que se plantean una parentalidad reparadora, que sane a sus hijos de sus heridas psicológicas infligidas por cuidadores tempranos que no les vieron (les ignoraron o rechazaron) o distorsionaron gravemente el modo de verles porque su historia propia se enredó con la persona del niño que les gatilla a ellos sus memorias traumáticas, y no diferenciaron, cayendo en el maltrato o el abuso, lo cual implica que tampoco son vistos como sujetos con mente propia y merecedora de respeto básico a sus derechos.



Traduciendo el cartel con la imagen de la película Avatar dice:

“Yo veo tu alma.
Tu verdadera esencia.
Yo veo quién eres tú realmente.
Yo te respeto, yo te saludo, yo te amo, yo te honro, yo te reconozco.
Yo te recibo, yo conecto contigo.
Tú no estás solo”

Y si nos paramos a pensar reflexivamente durante unos minutos, caeremos en la cuenta que esa es la verdadera esencia de todo/a niño/a o joven que es nuestro hijo/a o el niño/a acogido o adoptado antes de ser traumatizado: un ser humano que realmente fue un bebé con un equipamiento básico para apegarse al cuidador, lleno de ternura y capacidad para la risa y el juego y para que le calmen el llanto. Una esencia de bebé limpio e inocente a quien un adulto o adultos tempranamente dañaron y entonces capas de defensas para protegerse se instalaron en el niño/a como costras que envuelven esa esencia que está ahí pero que no vemos porque lo que se nos aparece es la conducta observable que muestra esas defensas: evitar, esconderse, no sentir, agredir, huir, dañar… 

Por eso, estas frases de la película Avatar nos recuerdan que la esencia de niño está dentro, se conserva, hay que llegar a ella. Es verdad que cuesta mucho tiempo, pero ese es el trabajo. No podemos ver a un “adulto malicioso” como muchos adultos valoran a estos niños/as porque solo tienen capacidad para fijarse en la conducta externa y no se plantean que esta refleja siempre una traumatización compleja. Sé que es muy difícil porque muchas veces los niños/as nos lo ponen muy complicado al ser muy resistentes estas defensas, durar mucho tiempo y generar mucha perturbación y dolor hacia él y hacia quienes le rodean. A veces estas conductas precisamente se mantienen en el tiempo porque es su modo de decirnos: necesito de ti que me digas:

“I see you...”

“Veo quién eres tú realmente” = Te comportas así porque tienes heridas que se expresan acorde a tu nivel madurativo afectado por el daño del abandono y del maltrato. Pero tú eres -realmente- un niño/a. Dañado, eso sí, con intenciones positivas o si no las tienes, no es por ti sino porque un adulto perturbó severamente tu capacidad innata para apegarte sanamente. En una experiencia segura y contenedora conmigo y con otros aprenderás a que tus intenciones hacia los adultos sean buenas y no de recelo o persecutorias. Porque tú realmente, eres un niño/a…

“Yo te respeto, yo te amo, yo te honro, yo te reconozco” = Te respeto porque todo niño/a es una persona, sujeto con derechos, a quien no debo nunca pegar ni insultar ni vejar… Porque eso es, además, lo que le hicieron. Puede empujarme a mi inconscientemente a que caiga en esa espiral de vínculo insano, pero si yo le mentalizo (si veo quien es él realmente) sabré mentalizarme yo (mentalizar mis afectos alterados por su conducta, ser consciente de los botones de mi propia historia no revisada que pulsa…) podré calmarme para con tiempo, paciencia y perseverancia tranquilizarle a él y contenerle del mejor modo posible, pero respetuoso. “Te honro” Profundamente. Porque eres un héroe que tuvo que enfrentarse del mejor modo que pudo a experiencias terribles de vacío interno, rabia, soledad prolongada, hambre, violencia, guerras, muertes, ser violado en su intimidad y sexualidad y sentimientos de niño/a que no puede entender el por qué de esto y vivirlo como una traición a su confianza… “Y te amo y te reconozco” en ese dolor y me pongo manos a la obra para hacer equipo con profesionales que nos apoyen para hacer un camino largo y lento de sanación. Reconocerle a una persona su dolor y validárselo lo hemos aprendido de Jorge Barudy, quien fue de los primeros en saber que el dolor de la infancia maltratada es invisible… Hemos de verlo y reconocerlo.

Y, finalmente, “tú no estás solo”, porque solo te dejaron muchas veces, o fuiste abandonado en instituciones que no pudieron y/o supieron dar respuesta a tus necesidades, porque la experiencia del maltrato y el abandono deja el cerebro del niño/a en unos niveles de desorganización que precisa de alguien a su lado… Dejarte solo abre tus heridas tempranas y es como echar sal en una corte en la piel… El abandono es sumamente doloroso… No podemos ni debemos dejarle solo, lo cual implica que haya presencia física pero también emocional. No podemos permitir que su historia se repita… 



Dicho esto, tan importante, que me ha venido inspirado gracias a Anabel González, psiquiatra, psicoterapeuta y experta en trauma complejo y disociación, retomo el post donde lo dejamos el mes pasado para culminar, con estas líneas que siguen, la segunda parte: dificultades en la mentalización infantil y psicopatología e intervenciones para potenciar la capacidad mentalizadora de nuestro niño/a y así contribuir a su mejoría emocional y conductual, en suma, hacia un desarrollo integral de su personalidad.

Ya vimos en el anterior post que la mentalización (aquí, dentro de este constructo de la mentalización, que tiene varios componentes, nos centramos en el que se refiere a la Función reflexiva, esto es, ser capaces de reflexionar sobre la mente infantil) Tiene componentes interpersonales: "¿qué le puede ocurrir por dentro?" Y tiene componentes reflexivos: "Y ahora, ¿cómo lo hago?"

Como padres y madres vamos más allá de lo que la conducta ha mostrado y nos planteamos: "¿qué le puede ocurrir por dentro?" Más que acertar y ser infalibles -que es imposible-, es tratar de acercarnos a esa decodificación y plantearnos hipótesis: se sintió abrumado, no era capaz de tolerar la frustración por sí solo, malinterpretó la conducta de los demás, lo ocurrido le confrontó como una pintura al fresco, con sus propias heridas… [Por ejemplo, un niño/a agrede a sus propios amigos durante la comida, les incordia sin más, sin que medie provocación…Todos los padres le riñen severamente, lo cual intensifica su rabia… Nadie es capaz de ver que, dentro de esa reunión con padres y niños, él es el único que no tiene padre, va sólo con su madre, pues este falleció dolorosamente a causa de un cáncer. Posiblemente, dolido por esto, no puede expresar ese dolor de otro modo… Pero nadie lo ve, nadie le dice: “I see you” Nadie ve que esa conducta expresa una tragedia, la de quedarse sin padre a los 5 años y comprobar, a diario, que todos los que le rodean lo tienen menos él… Nadie le dice: “Siento que sufres por la desgracia que te ha ocurrido, lo siento mucho, debe ser muy duro. Pero sacarlo así, pegando, no te va a ayudar, has de aprender a darte cuenta de qué sientes para expresarlo y controlarlo adecuadamente” El niño es etiquetado como “rebelde”, “negativo”, “incordión”… Y esta etiquetación puede marcar poderosamente su futuro…]

El “cómo lo hago” es muy importante porque quedarse solo con la conducta observable del niño/a o atribuirle etiquetas o intenciones exclusivamente malévolas lleva al adulto a desconectarse de la función reflexiva. Actuamos como un resorte y funcionamos como adultos desde la rabia (poniendo castigos imposibles de cumplir) para frenar “eso que es intolerable” O cuando ya no podamos frenarle desde el castigo, optaremos por la indiferencia absoluta. “Y el peor de los mensajes que podemos lanzar a todo/a niño/a y adolescente es que pasamos de él” (Jorge Barudy) Nos necesita imperiosamente.

El “cómo lo hago” implica un trabajo mayor por nuestra parte. Nunca dejamos de reconocer a padres y profesionales lo complejo de nuestra labor educativa y terapéutica, pero, a largo plazo, dará mejor fruto porque ayudaremos a nuestro hijo a hacer reflexiones sobre lo que le pasa, a mentalizar su mundo interno, a modular mejor sus emociones, y por lo tanto disminuirá la probabilidad de una deriva hacia desórdenes de conducta y/o emocionales.

Veamos cómo no desarrollar esta capacidad mentalizadora se asocia a diferentes tipos de psicopatología infantil. Recojo lo que Norka Malberg, psicóloga y psicoterapeuta infantil experta en TBM (Terapia Basada en la Mentalización) expuso en su ponencia de Madrid el pasado mes de junio de 2018:

Dificultades en mentalización infantil y psicopatología

“El funcionamiento reflexivo bajo ya es en sí un factor de riesgo en términos de psicopatología, pero no toda psicopatología es el resultado de un funcionamiento reflexivo bajo” 

“El funcionamiento reflexivo es relevante para el funcionamiento adaptativo aún cuando no es la causa de la patología”

Trastorno de conducta

Dice Norka Malberg “que los niños/as con problemas de conducta (y sus padres) tienden a exhibir una capacidad pobre de mentalizar”. Desde luego que cuando uno se sienta a repasar los niños/as más graves que ha tenido en cuanto a presentar alteraciones de conducta recuerda menores rígidos de mente, con el pensamiento polarizado (“bueno” o “malo”) y que distorsionaban la mente del otro de tal manera que proyectaban o negaban cualquier responsabilidad en un conflicto o problema. Conducirles a la reflexión suponía una cerrazón y una negativa, sobre todo cuando se hacía una confrontación con la realidad. Es como si construyeran un mundo representacional simulado que se aleja mucho de un reflejo que se aproxime a los hechos. El camino con ellos era trabajar con otros métodos para tratar de llegar a ellos, dejando las confrontaciones para cuestiones relevantes y/o para cuando se construyera una confianza de base entre psicólogo y paciente niño/a o joven.

También han tenido padres con capacidad pobre de mentalizar… Así pues, si nosotros como padres tenemos un problema en este sentido o caemos por circunstancias u otras causas (estrés, agobio, queme…) en no mentalizarles, imaginaos hacia dónde caminará el menor…

Porque como afirma Norka Malberg “un enfoque exclusivo en conducta contribuye a la desregulación afectiva y conductual del niño” Y ella misma nos recuerda que “hay una tendencia en niños/as con problemas de conducta de atribuir intenciones hostiles a otros/as en situaciones ambiguas” Recordemos que muchos vivieron malos tratos, luego las intenciones serán hostiles… ¿De qué otro modo sería esperable que fueran? Los padres adoptivos y acogedores representan una esperanza, pero a la vez también encarnan simbólicamente el que se pueda volver a repetir su historia de abandono y dolor. Por ello, habrá que mostrar coherencia y firmeza (que no hostilidad) con sus conductas negativas, así como consecuencias, pero… ¡no solo esto! Hay que recoger su mundo interno como un na´vi y que pueda llegar a sentir el

“I see you...”




Finalmente, recogemos las propuestas de Norka Malberg y de mi querida profesora Maryorie Dantagnan para fomentar una parentalidad/marentalidad basada en el fomento de la mentalización.

Bloques necesarios para mentalizar (Norka Malberg)

Hemos de valorar al niño/a o adolescente en estos tres bloques y preguntarnos si es capaz de hacer lo que la autora experta indica.

Regulación de la atención

¿El niño puede notar cambios emocionales?

¿Es capaz de enfocar su atención en sí mismo y en otros? 

Para la regular la atención, probablemente tendremos que descender a nivel sensomotor, nivel de desarrollo que no ha sido estimulado lo suficiente para estabilizar estas funciones. Pueden tener dificultades con el sonido (ambientes ruidosos les excitan), con la modulación de la luz, con la percepción de la temperatura (no es raro que no discriminen que ropa es adecuada ponerse) con el movimiento… Norka Malberg nos recuerda que el sentido de nosotros mismos proviene de un “sí mismo encarnado” (la mentalización tiene sus raíces en el cuerpo)

Norka Malberg propone estas intervenciones para regular la atención:

Reflejo, sintonía y validación para estimular patrones de estar juntos.

Encontrar el mismo ritmo.

Crear estructuras predecibles.

Tomar conciencia de las señales corporales.

Detenerse y parar mientras permanece en contacto.

Regular la excitación y la impulsividad prestando atención y enseñando al niño a estar atento.

Bloque de regulación de emociones

Enfoque de lo que le ocurre en el momento.

Curiosidad sobre la percepción y los movimientos.

Estimular la fantasía y el juego (son contenedores)

Ayuda al niño a expresar sus sentimientos

Jugar con límites

Ofrecer seguridad y predectibilidad.

Ayudarle a asumir la responsabilidad en lo que hace.

Bloque de mentalizar

¿Tiene el niño algún sentido, alguna representación de sí mismo o de los demás?

¿Puede el niño dar sentido a las relaciones?

¿Puede el niño explicar su comportamiento en términos de estados internos / mentales?

¿Usa el niño fantasía e imaginación sin perder el sentido de la realidad?

¿Puede el niño jugar, usar símbolos o humor en el juego o en el diálogo interpersonal?

¿Cuándo el niño interrumpe la mentalización?

Técnicas para apoyar y promover la mentalización explícita

Ofrecer apoyo y empatía en el contexto de desregulación y rupturas de mentalización.

Parar y retroceder y explorar.

Buscar oportunidades de validar manifestación de estados mentales tales como pensamientos, sentimientos, deseos e intenciones en historias y juego.

Mejorar toma de perspectiva y diferenciación entre el yo y los otros a través de la mentalización de relaciones, dentro y fuera del contexto terapéutico.




¿Cómo podemos fomentar las capacidades mentalizadoras en la parentalidad/marentalidad terapéutica? (Maryorie Dantagnan)

Trabajando desde una perspectiva mentalizadora, como padres/madres acogedores y/o adoptivos, tenemos que ver cuál es nuestro nivel de intensidad emocional y cuál es nuestro nivel de funcionamiento mentalizador. Si es pobre o bajo, somos candidatos a hacer terapia con un profesional que trabaje desde este enfoque. Si no, seremos con nuestros niños/as o jóvenes como ciegos que conducirán a otros ciegos…

Después, hemos de valorar cuál es el nivel de intensidad emocional del niño/a o joven y cuál es su funcionamiento mentalizador. Para que podamos hacer intervenciones que potencien este nivel, dependiendo de estas variables, necesitará más o menos ayuda de nuestra parte.

Reconocer qué implica una parentalidad o marentalidad mentalizadora

Lo más difícil en la parentalidad o marentalidad terapéutica es contener los afectos inquietantes del niño/a, por tanto, ayudaremos a los padres para que… (Los padres necesitan de todo nuestro apoyo y experticia profesional)

Puedan comprender la causa de la angustia de su hijo, y la de ellos, así como el impacto emocional en cada uno.

Puedan afrontar mejor la angustia y aliviarla.

Puedan reconocer lo que hay detrás del comportamiento de su hijo/a, mejorando su capacidad de inferir las intenciones, deseos, necesidades, motivaciones que subyacen a la conducta.

Ofrecer recursos psicoeducativos que promuevan la mentalización parental/marental

Espero que os haya resultado interesante y útil.

Este mes, la firma invitada que colabora escribiendo un post es José Ángel Giménez Alvira, psicólogo y responsable del servicio de adopción en Aragón durante muchos años, padre adoptivo de un hijo cuya historia familiar la narra (es un relato de resiliencia pura en adopción) en el genial y famosísimo libro “Indómito y entrañable. El hijo que vino de fuera” Es un honor contar con José Ángel Giménez Alvira entre el elenco de ilustres colaboradores del blog porque tiene mucho y muy bueno que enseñarnos en este ámbito, además de encarnar la esperanza realista de que es posible que los menores hagan procesos resilientes si nos damos el tiempo, el trabajo, la paciencia y la perseverancia que él y su pareja, Carmen Julve, se dieron. A pesar de las enormes dificultades por las que pasaron, nunca tiraron la toalla y son la prueba más visible y clara de lo que es y significa la aceptación incondicional, clave en resiliencia con menores. Estará disponible el 22 de octubre de 2018.

Gracias por construir y difundir Buenos tratos.

Cuidaos / Zaindu

lunes, 1 de octubre de 2018

Seminario sobre "La teoría de la mentalización y su aplicación clínica y terapéutica en el tratamiento de niños, adolescentes, padres y familias", impartido por la Dra. Norka Malberg, 18 y 19 de octubre, organizado por IFIV, en Vilanova i la Geltrú (Barcelona)

IFIV Instituto de Investigación-Acción sobre la Violencia y la Promoción de la Resiliencia dirigido por Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan


Organiza


El Seminario La Teoría de la Mentalización: su aplicación clínica y terapéutica en el tratamiento de niños, adolescentes, padres y familias en contextos deriesgo social y de traumas.


Impartido por la Dra. Norka Malberg




Norka Malberg. Con 25 años de experiencia trabajando como psicoterapeuta, Norka Malberg se graduó en el Centro Anna Freud de Londres y completó un doctorado en la University College London en el Reino Unido. Lleva a su práctica su experiencia como clínica, investigadora y formadora de otros profesionales, así como su dedicación al bienestar de sus pacientes. Ella se esfuerza en llevar adelante una práctica profesional basada en la apertura, la flexibilidad y el compromiso con sus clientes y sus necesidades emocionales. Psicoterapeuta infantil y juvenil con una larga trayectoria en Chile, Inglaterra y Estados Unidos en la atención comunitaria y trabajo con familias e infancia en contextos de riesgo social y trauma. Docente e investigadora en el Yale Child Study Center, New Haven, Connecticut (EEUU)


Norka Malberg ha publicado este magnífico libro, junto con otros autores, que aún no ha sido traducido al español (están en ello): “Mentalization-Based Treatment for Children: A Time-Limited Approach” (“Terapia Basada en la Mentalización para Niños: Una aproximación de tiempo limitado”)



PRECIO de la inscripción:

170 €
Inscripción con hotel y desayuno: 245€

Pago por transferencia bancaria indicando el nombre.

ES 41 2100 0869 1502 0023 1457

Para la inscripción:

Enviar la ficha de inscripción y el comprobante bancario a ifiv2000@gmail.com

Plazas limitadas por orden de inscripción

INFORMACIÓN

Marina Mas

ifiv2000@gmail.com

Tel: 93.2385760

DÍAS, HORARIO Y LUGAR 

Octubre de 2018 en VILANOVA I LA GELTRU

Jueves 18, de 10:00h a 20:00h

Viernes 19, 10,00 a 14,00h

El seminario se impartirá en el HOTEL CÈSAR

C/ Isaac Peral, 4-8 
08800 VILANOVA I LA GELTRÚ 
TEL: +34 93 815 11 25

POSIBILIDAD DE ALOJAMIENTO EN EL MISMO

lunes, 24 de septiembre de 2018

"Nuestros cuentos favoritos", por Udane Vecino Molinos, psicóloga y Verónica Pérez Gutiérrez, educadora social.

Diez meses, diez firmas IV

Profesionales invitadas mes de septiembre de 2018: 

Udane Vecino Molinos
Psicóloga y traumaterapeuta

Verónica Pérez Gutiérrez
Educadora social

Título de su artículo: 

Nuestros cuentos favoritos


Los veteranos y veteranas del lugar ya sabéis de sobra que los contenidos de Buenos tratos versan sobre temas de reflexión científico-técnicos, tratando de acercarlos al gran público para que todos/as podamos entender. Mario Marrone comenta que John Bowlby (a quien conoció y con quien se formó), el creador de la teoría del apego, era de la opinión de que la psicología, y en concreto, el psicoanálisis, debía de usar un lenguaje que fuera accesible y comprensible para todo el mundo. 

También en Buenos tratos difundimos investigaciones científicas, promocionamos libros, anunciamos eventos, cursos y jornadas de formación… todos ello relacionado siempre con los ámbitos del conocimiento a los que adoptamos como modelos de referencia: apego, trauma, desarrollo y resiliencia.

Pero, además, no podemos olvidarnos de dar a conocer otros recursos técnicos como el dibujo, la caja de arena, el juego y… ¡los cuentos!

Hace ya un tiempo que no hablamos de este preciado material que acerca al niño/a a un lenguaje (verbal y no verbal) adaptado a su edad y posibilidades de desarrollo cognitivo y emocional. El cuento engancha al niño/a porque su magia y su potencia para poder conectar (¡si la persona que está al lado del niño/a es un adulto capaz de hacerlo, claro está!) emocionalmente con los temas que pertenecen al ámbito universal se pierden en la noche de los tiempos. A través de personajes, lugares e historias de ficción se logran crear poderosas metáforas que tienen capacidad de estimular y sanar emocionalmente a los/as niños y niñas.

Las entradas sobre cuentos son muy apreciadas por vosotros/as, hemos recogido unos cuantos materiales, desde hace once años, valiosos como instrumentos en nuestra labor educativo-terapéutica. Nosotros somos partidarios de que tras un cuento (tras cada técnica) exista un modelo (que es como un faro que nos guía en nuestra singladura) teórico de intervención sobre el cual asentar y dirigir nuestra praxis profesional. De lo contrario, se corre el riesgo de confundir, como dice el gran sabio Jorge Barudy, nuestro querido profesor, la técnica con el modelo.

Gracias a los y las colaboradores y colaboradoras del blog Buenos tratos, este trabajo de recopilación, de vez en cuando, de cuentos útiles por sus virtudes educativo-terapéuticas, la han hecho, este mes, como firmas invitadas, la psicóloga y traumaterapeuta infantil Udane Vecino Molinos y la educadora y madre acogedora, Verónica Pérez Gutiérrez, a quien todos/as conocéis por sus exitosos y excelentes Cuentos para Haizea, dedicados como herramienta para tratar y abordar temas delicados en el ámbito del acogimiento familiar. Sus entradas sobre estos cuentos han sido de las más visitadas en el blog.

Comentaros que tanto Udane Vecino Molinos como Verónica Pérez Gutiérrez son excelentes personas y profesionales que ponen cada día al servicio de la infancia maltratada todo su saber, experiencia y cualidades personales. Udane Vecino Molinos ha sido alumna del Postgrado en Traumaterapia Infanto-juvenil sistémica de Barudy y Dantagnan, a quien, un día, hablando sobre el tema y viendo su dominio, le pedí escribiera para Buenos tratos. Ella es discreta, pero al entender el propósito del blog y el servicio que iba a ofrecer a todos/as, accedió encantada, generosa y gustosamente. Verónica Pérez Gutiérrez ha contribuido igualmente a la elaboración de este listado de cuentos interesantes y útiles para nuestro ámbito.

A las dos les doy las gracias de todo corazón por formar parte del elenco de profesionales colaboradoras/es de Buenos tratos, una pléyade de profesionales dedicados en cuerpo y alma a la difícil, pero a la vez apasionante y gratificante tarea, de ayudar a sanar de las heridas que los traumas provocados por los malos tratos dejan a los seres humanos.

Pronto os ofreceré una entrada más sobre cuentos especialmente preparados por profesionales de la psicología destacados en sus áreas y que descollan por su calidad técnico-profesional, sus magníficas ilustraciones y su concepción interactiva.

Y, en la línea con esto último, pronto también podré hablaros de un cuento que será publicado en el mes de noviembre, destinado a explicar y tratar con los niños/as -y con los padres- la separación, creado con sensibilidad y empatía y desde la mirada del -y hacia el- niño/a.

Os dejo ya con los cuentos favoritos de Udane y Verónica.



Así es la vida (Ana-Luisa Ramírez y Carmen Ramírez) 

A veces cuando la vida se pone en nuestra contra resulta ser el mejor momento para redescubrirnos. Se trata de un cuento que describe situaciones de diferente magnitud con las que un niño o niña se puede encontrar y donde las autoras posibilitan al niño o niña hacer un ajuste creativo. Así, se trata de un cuento muy útil para trabajar las pérdidas, tanto en situaciones de duelo como de frustración, tan habituales en los niños y niñas más pequeños.




Pedro preocupadáctilo (Brian Moses y Mike Gordon)

Interesante cuento que facilita al niño o niña hablar de sus preocupaciones. Siguiendo las herramientas que el cuento ofrece a Pedro, el protagonista, podemos crear con el niño o niña su propia “cajita de preocupaciones”. El niño o la niña, de esta manera, escribe, colorea, recorta… sus preocupaciones al mismo tiempo que nos permite hablar sobre ellas.



Yo voy conmigo (Raquel Díaz Reguera)

A veces por querer gustar a los demás, encajar, que nos acepten… dejamos de ser nosotros mismos. La protagonista, en su afán de atraer al chico que le gusta, y dejándose guiar por los (malos) consejos de los demás, va desprendiéndose de su propia identidad. Aunque así consigue su objetivo, ahora es ella la que no se encuentra. 
Destaca especialmente en este cuento lo gráfico de las ilustraciones y lo mucho que ayuda a captar el mensaje. Excelente cuento tanto para los más pequeños como para los que ya no lo son tanto.




Rosa caramelo (Adela Turin y Nella Bosnia)

¿Qué distingue a los elefantes de las elefantas? Margarita, la protagonista del cuento, en un entorno donde mandan los estereotipos de género, se permite ser diferente. Bonito cuento que invita a la reflexión sobre el peso que suponen estos estereotipos y las posibilidades que nos ofrecen desprendernos de ellos.







Simón, el topo (Carmen de Manuel)

Cuento que ayuda a abordar una temática poco habitual entre los textos para los más pequeños, la homosexualidad. Simón, a lo largo de las páginas, consigue hacer de la diferencia, su mayor virtud. Al no tratar la homosexualidad de manera explícita, permite utilizar este cuento también para abordar con los niños y las niñas la importancia de respetar y aceptar la diversidad y además, poder sacar con ello lo mejor de uno mismo.






El emocionómetro del Inspector Drilo (Susanna Isern)

Además de explicar de manera divertida a los niños y niñas las diferentes emociones, animándoles a convertirse en auténticos detectives, resulta especialmente interesante porque trata, por un lado, algunas emociones complejas y, por otro, porque ayuda a los niños y niñas tanto a comprender las cogniciones que las preceden como a identificar las sensaciones corporales que habitualmente las acompañan. Como aporte práctico, el cuento ofrece algunas recetaspara regular las emociones. Ideal, sobre todo, para los más pequeñines.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Curso "Desarrollo del vínculo durante el embarazo y los primeros años: intervención y prevención a través de SAFE (Secure Attachment Family Education)" y Curso de "Primera Alianza: programa para el fortalecimiento y la reparación de las relaciones de apego en familias vulnerables", organizado por la Universidad de Comillas.

Os hago llegar esta interesantísima propuesta formativa que me han enviado desde el Instituto de la Familia de la Universidad Pontificia de Comillas de Madrid.

Un año más, el proyecto Primera Alianza trae a España una oferta de formación internacional destinada a los profesionales de la intervención familiar y de la protección infantil. 

En esta ocasión, la propuesta formativa es novedosa, ya que contiene dos formaciones que pueden ser cursadas de manera independiente o conjunta. 

Ambas formaciones son complementarias, pues hacen un recorrido evolutivo que abarca desde el embarazo hasta el final de la etapa preescolar (6 años), y exploran algunas de las herramientas esenciales para comprender, evaluar y tratar las dificultades en el establecimiento del vínculo entre los padres y sus niños, desde la gestación. 

Estos son los cursos que se incluyen en la presente oferta de formación:

DESARROLLO DEL VÍNCULO DURANTE EL EMBARAZO Y LOS PRIMEROS AÑOS: INTERVENCIÓN Y PREVENCIÓN A TRAVÉS DE SAFE (SECURE ATTACHMENT FAMILY EDUCATION)

Este curso tiene como objetivo familiarizar a los asistentes con algunas de las principales aplicaciones de la teoría del apego y del psicoanálisis al estudio, diagnóstico e intervención durante el embarazo y el primer año de vida. Se prestará especial atención a cuestiones como el vínculo materno-fetal, procesos patológicos y de riesgo en el contexto del embarazo y el período perinatal, la transmisión intergeneracional del trauma, la negligencia y el maltrato. Será ponente de este curso el prestigioso Dr. Karl Heinz Brisch, experto en trauma y trastornos del apego... [Para saber más e inscribirse]


PRIMERA ALIANZA: PROGRAMA PARA EL FORTALECIMIENTO Y LA REPARACIÓN DE LAS RELACIONES DE APEGO EN FAMILIAS VULNERABLES

Primera Alianza es un programa de protección del menor cuyo objetivo nuclear es fortalecer o reparar las relaciones afectivas tempranas entre niños en edad preescolar y sus cuidadores primarios, en familias afectadas por diversas formas de trauma o en riesgo de exclusión social. Se trata de un programa breve, de carácter grupal, basado en la experiencia. Esto implica el uso de una metodología orientada a activar procesos de cambio basados en la auto-observación, entre otros. El videofeedback y el uso terapéutico de los grupos constituyen las dos herramientas metodológicas básicas del programa... Serán profesores de este grupo el equipo de Primera Alianza: Carlos Pitillas, Ana Berástegui y Amaia Halty [Para saber más e inscribirse]

lunes, 17 de septiembre de 2018

Curso de formación en psicología evolutiva infantil aplicada a la Gestalt 2019: comienzan las entrevistas de selección.

Os hago llegar la información de la apertura del periodo de entrevistas para el Curso "Formación en psicología evolutiva infantil aplicada a la Gestalt". Es muy importante que todo profesional se forme en esta evolutiva actualizada, ya sea que trabaje con adultos, niños o adolescentes, pues es la base para cualquier acompañamiento educativo o terapéutico.


CURSO LO ESPERADO Y LO INESPERADO: 

Formación en psicología evolutiva infantil aplicada a la Gestalt.


"DE LO ESPERADO A LO INESPERADO. 
La psicología evolutiva bajo una mirada gestáltica"



PRESENTACIÓN. Por Loretta Cornejo

Seguimos considerando que todo profesional que se encargue de estar al lado de las familias y los niños y jóvenes debe actualizar los conceptos de evolutiva. Y por qué no, los que trabajan con personas adultas para entender desde un punto de vista diferente qué pasó, de qué se vio rodeado en su infancia, que cosas hicieron que la energía familiar derivara en conflictos irresolubles o en chispazos que llevaron a encuentros diferentes y sanadores.

Todo manual nos dice cuando un niño debe comer, cuándo caminar, cuándo sentarse, cuándo tener amigos... pero ninguno o casi ninguno nos habla de los ritmos, de las propia música que trae cada niño y cómo se engarza con la melodía de cada uno de los padres y que pieza instrumentará en el mundo.

Pocos manuales hablan de la angustia de los padres prematuros y cómo acompañarlos, de qué cosas que se hacen o se dejan de hacer en la niñez repercuten en la adolescencia y tampoco de la evolutiva de los niños en acogida o adoptados, que llegan con toda una historia y sus propios recursos a una nueva familia que ellos no saben aún si adoptarán o no y en cuánto tiempo. 

Hablaremos de los niños de alta sensibilidad que muchas veces son diagnósticados como déficit de atención, hiperactividad, trastornos del desarrollo y tantas cosas más. Son niños que vienen con otras tareas que cumplir en esta vida y no los estamos entendiendo. 

En esta formación son bienvenidos los padres que quieren entender y acompañar a sus hijos con estas características y saber más, un viaje que empezarán desde los 0 meses a los 12 años, pasando por conceptos introductorios de neurología afectiva, procesos de resiliencia, figuras de apego y daños que se pueden heredar junto a conceptos de psicoeducación. 

Si están interesados/as: 

Llamar al 91 5493878  o escribir a: umayquipae@gmail.com


 La teoría infantil desde la psicología del desarrollo por edades




TEMARIO Y PROFESORADO

1-Crianza positivaapego y desarrollo en las distintas etapas evolutivasJOSE LUIS Gonzalo Marrodán.

2-La construcción del mundo emocional durante los primeros años de vida (o a 3 años): Los procesos emocionales necesarios a lograr durante el primer año de vida, y la prevención de posibles patologías. DIANA C. de Baumann.

3-Introducción a la neurología afectiva. LUCIA Ema.

4-La personalidad emocional de 3-6 años: Los seis años se termina la esencia de la personalidad adulta. Procesos evolutivos emocionales y formas de intervención. Trabajo con los padres o figuras parentales. Iniciación y desarrollo del  proceso de socialización.

5-La edad de la incertidumbre y la edad dorada De 7 a los doce años LORETTA Cornejo.

6-La primera infancia y sus diferentes etapas en correlación con las etapas de la adolescencia. MARGA de la Torre.

7- El no tirar la toalla: entre la fuerza y lo vulnerable: Acompañando a los hijos prematuros. PEDRO Valentín-Gamazo.

8-Cómo ayudar a sostener las relaciones afectivas desde el principio de la vida. Claves desde la psicoeducación e intervención comunitaria.

9- Distintos niveles de intervenciónDr. CARLOS Pitillas (Universidad de Comillas y Primera Alianza)

10.-Algunos temas especiales: Niños con alta sensibilidad. Evolutiva de los niños adoptados. LORETTA Cornejo Parolini.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Importancia de la mentalización en la parentalidad adoptiva y acogedora (I) ¡Bienvenidos/as de nuevo, Buenos tratos alcanzó en agosto los... 2.000.000 de visitas! ¡Muchas gracias!.

Lo primero, saludaros cariñosamente a todos y todas, amigos y amigas, de este blog, Buenos tratos. He pasado unas relajadas y descansadas vacaciones, espero que vosotros/as también. Ya estoy de nuevo, sentado frente a mi ordenador, que es lo que más me gusta, pensando sobre qué voy a escribir, qué voy a contaros... 

Lo que ahora mismo emerge de mi mente es que me siento feliz de volver a mi tarea de escritor bloguero, una temporada más. Cumplimos once años como blog, casi nada. El año pasado celebramos el décimo aniversario con un congreso y una bonita fiesta en San Sebastián-Donostia, dos días maravillosamente irrepetibles, plenos de emociones y de aprendizaje. 

Antes de empezar a desarrollar el post temático de hoy, comentaros con suma alegría que en agosto hemos alcanzado en el blog... ¡Los 2.000.000 de visitas! Impresionante. ¡Gracias a todos/as de todo corazón!. Por construir Buenos tratos en el día a día. Nuestro desafío, de la mano de todos/as los/as que estén por la labor, es difundir la cultura del buen trato, de los cuidados empáticos, de la comunicación neuroafectiva, del total respeto a los derechos de las personas y de los niños... por todos y cada uno de los rincones de este viejo planeta llamado tierra.

Este curso 2018-19 vendrá también con novedades, de las cuales os iré avisando. Una de ellas es de carácter editorial, pues voy a publicar nuevamente en octubre, si todo va bien. No será un libro sino un cuento. Y el próximo año 2019 celebraremos las IV Conversaciones sobre Apego y Resiliencia Infantil, el 4 y 5 de octubre de 2019. Reservad las fechas porque volveremos a reunirnos todos/as nuevamente en La bella Easo, en San Sebastián-Donostia. En esta cuarta edición de las Conversaciones, tendremos un completo programa con excelentes profesionales, uno de ellos una eminencia internacional en el ámbito del maltrato y la afectación al desarrollo cerebral, será un lujo contar con su participación. 

Además, contaremos, mes a mes, como es habitual, con la colaboración de profesionales y académicos que participarán como firmas invitadas escribiendo para el blog. 

Arrancamos con el post de este mes de septiembre, el cual lo centro en el tema de la Mentalización.

Norka Malberg
El pasado junio de 2018 tuve la oportunidad de conocer y escuchar, en Madrid, a Norka Malberg, psicóloga y psicoanalista infantil especialista en TBM (Terapia Basada en la Mentalización) La Asociación Internacional para el Desarrollo de la Mentalización (AIEDEM) que dirigen y promueven Itziar Bilbao y Gustavo Lanza, organizaron unas jornadas sobre el tema que fueron interesantísimas. Invitaron a las mismas a Norka Malberg.

[Comentario personal: Yo siempre valoro que el profesional que presenta una ponencia sea competente en la materia (la mayoría lo son), pero, sobre todo, la coherencia entre su vida profesional y personal. Me resultaría inasumible que el ponente estuviera hablando de la mentalización y que, posterior a su intervención, me acercara y declinara atenderme (a no ser que tuviera sus buenas razones) o lo hiciera con desdén. Suelo pensar: "hace unos minutos el profesional habla en su ponencia sobre mentalización y la extrema importancia de poder ver la mente del otro, con sus sentimientos, pensamientos e intenciones, y cuando llega el momento de atender a las personas que se acercan, cae en la contradicción de no ver esa mente..." No me resultaría coherente y francamente me decepcionaría. No daría credibilidad a su discurso, me parecería impostado.] 

Norka Malberg, tras su excelente ponencia, se mostró amable, agradable, atenta y sencilla. Respondió con ganas a nuestras preguntas y comentarios. Nos gustó tanto y nos  atrajo tanto su Terapia Basada en la mentalización (TBM) que la hemos fichado para unas jornadas en exclusiva (II Encuentro de Profesionales de la Red Apega) para los profesionales integrantes de la RED APEGA, en octubre. Apuntaos porque es una suerte y una oportunidad poder aprender de Norka Malberg.

[De la página web de Norka Malberg: tiene 25 años de experiencia trabajando como psicoterapeuta. Se graduó en el Centro Anna Freud de Londres y completó un doctorado en la University College London en el Reino Unido. Lleva a su práctica su experiencia como clínica, investigadora y formadora de otros profesionales, así como su dedicación al bienestar de sus pacientes. Ella se esfuerza en llevar adelante una práctica profesional basada en la apertura, la flexibilidad y el compromiso con sus clientes y sus necesidades emocionales.]

Norka Malberg ha publicado este magnífico libro, junto con otros autores, que aún no ha sido traducido al español (están en ello): “Mentalization-Based Treatment for Children: A Time-Limited Approach” (“Terapia Basada en la Mentalización para Niños: Una aproximación de tiempo limitado”)

Portada del libro de Norka Malberg y otros autores
que desarrolla la Terapia Basada en la Mentalización para niños.

Antes de empezar a resumiros el contenido de los aspectos más importantes de la ponencia que Norka impartió, quizá lo mejor será empezar antes por explicar qué entendemos por mentalización. También iré introduciendo las aportaciones de otra persona que ha estudiado y aplicado en su trabajo terapéutico este modelo de la mentalización: mi querida y admirada Maryorie Dantagnan.

Qué es la mentalización

La capacidad imaginativa para interpretar el sentido de la conducta de otros considerando sus estados mentales y sus intenciones, así como comprender el impacto de nuestros afectos y conductas en los otros (Fonagy et al. 2002).

Sería la capacidad de comprendernos y comprender a otros, basándonos en lo que nos pasa por dentro.

Tiene componentes interpersonales: "¿qué le puede ocurrir por dentro?" Y tiene componentes reflexivos: "Y ahora, ¿cómo lo hago?"

Implicaciones del paradigma de la mentalización

El paradigma de la mentalización tiene importantes implicaciones en muchos ámbitos del desarrollo infantil. Lo ha incorporado sistemáticamente Maryorie Dantagnan a su modelo de intervención en psicotraumaterapia infantil (nuestro modelo también, pues trabajamos en base al mismo) porque lo considera un dominio que hay evaluar en el niño/a y o adolescente. Su correcta evaluación es determinante para poder hacer adaptaciones del programa de tratamiento a las necesidades del menor de edad. ¿Cómo voy a trabajar con el niño/a, pongamos por caso, la reflexión de lo que supone la conducta de robo si no es capaz de reconocer los estados internos ni suyos ni de los otros? O si presenta una distorsión en la mentalización (esto es, distorsiona las intenciones, emociones y pensamientos) de tal modo que le lleva a atribuir significados incorrectos.

Y su evaluación es necesaria también para asesorar a los padres y familias sobre los trastornos y alteraciones de conducta y emocionales de sus hijos, que están en la base de problemas con la mentalización. Podemos criticar y castigar a un niño porque roba, pero no servirá de mucho porque no intervenimos en el dominio de la mentalización: para poder desarrollar empatía primero ha de ser capaz de darse cuenta de que existe una mente que tiene emociones, pensamientos e intenciones, y reflexionar adecuadamente sobre los mismos. Reflexionar para poder contener los impulsos (“no debo de robar porque mi amigo se enfadará, la confianza es básica para tener amigos, he de respirar para calmar un poco el ansia”) 

Para Peter Fonagy, uno de los principales representantes del paradigma de la mentalización, esta capacidad se desarrolla tempranamente en el contexto de un apego seguro: un cuidador competente desde el nacimiento contiene y regula los afectos del bebé. Cuando se trata de afectos positivos, este cuidador los amplifica y los exagera, marcándolos, para que los sienta como propios. Y, cuando son afectos negativos, como rabia, agresividad, tensión interna, ansiedad... los regula mediante la palabra afectuosa y reflexionando sobre los mismos, calmándolos.

El famoso vídeo de Still face, que muchos ya conocéis, es un ejemplo, además de la perturbación que puede causar la ruptura de la conexión emocional y la consiguiente cara inexpresiva (congelada) de la madre o cuidador, de afectividad en sincronía positiva amplificada y marcándola como propia del bebé.

Ya sabemos lo que, desgraciadamente, han sufrido muchos de nuestros niños/as adoptados o acogidos a edad temprana en sus lugares y con sus cuidadores (padres, madres u otros) de origen: experiencias repetidas de malos tratos que pueden conllevar un posible déficit en el desarrollo de la capacidad de mentalización de los niños/as, o la aparición de lo que se denomina trastornos o alteraciones en la mentalización (el niño/a sí sería capaz de ver la mente del otro y ser consciente de que tiene pensamientos, emociones e intenciones estables pero, como consecuencia de la vivencia de experiencias adversas, los distorsiona)

Mentalizar es una capacidad que hemos de desarrollar si queremos ser padres y madres y adultos competentes

Por lo tanto, si queremos ser padres o madres adoptivos y acogedores competentes que sean capaces de reparar los daños que los menores de edad presentan como consecuencia de los malos tratos, tenemos que haber logrado un buen desarrollo de esta capacidad mentalizadora. Del mismo modo, como psicoterapeutas, también tenemos que formarnos en un Terapia Basada en la Mentalización. Como decía Winnicott, mentalizar depende de haber sido mentalizado por la madre. Nuestra madre, desde el primer momento, vio un bebé con necesidades propias, y mediante el lenguaje del cariño y la función reflexiva, fue devolviendo en sincronía emocional la existencia de estos estados, haciéndonoslos vivir como propios. De adultos, si no fuimos suficientemente mentalizados en la infancia, podemos tener la oportunidad de vivir con un terapeuta formado la experiencia de ser vistos, sentidos y reconocidos, validados, en nuestro mundo interno.

Ha habido paradigmas y modelos educativos como el basado en los principios del aprendizaje de conductas, que han descartado la importancia de ver la mente del otro. 

La psicología de la conducta, al rechazar durante casi todo el siglo XX la mente humana no porque no fuera importante sino porque no se podía operacionalizar y hacer de ella una ciencia experimental, rechazó de plano que fuera importante tener en cuenta el mundo interno de las personas. Lo más antagónico al actual paradigma de la mentalización sería la psicología de la conducta y sus aplicaciones a la terapia y a la educación. Una educación en base “al palo y la zanahoria”, la exigencia, la instauración de hábitos y normas y buenas costumbres, junto con discursos moralizantes y ejemplarizantes, han constituido la base de la educación familiar de muchas personas. Auto-referenciales que de adultos vamos a utilizar en la educación de los niños, "un poco lo que me enseñaron" - dicen muchos padres y madres.

Pongamos un ejemplo aplicado a la adopción. En un libro bastante reciente (2007), titulado "La psicología que nos ayuda a vivir", Silvia Álava Sordo escribe, en el capítulo dedicado a la adopción, lo siguiente: "Los niños pueden utilizar expresiones del tipo "es que tú no me quieres", para librarse de de realizar alguna de las tareas encomendadas o de cumplir las normas establecidas. De nuevo, no caigamos en su manipulación. Si se atreven a decirnos eso, es porque están muy seguros de nuestro amor, pero necesitan que les sigamos marcando las pautas y normas de conducta. No cedamos ante su chantaje si no queremos reforzar esos comportamientos." Como podéis ver, psicología de la conducta aplicada a los niños adoptados. El niño es implícitamente mentalizado como manipulador y su expresión "no me quieres" es para no asumir sus responsabilidades. He aquí una distorsión, pues es posible que el niño genuinamente sienta eso y no sea ninguna excusa ni ningún intento de manipulación. No se está contemplando su mundo emocional más que en una dirección: posible manipulador que busca escaquearse. 

Nosotros sabemos que nuestros menores de edad adoptados y acogidos tienen historias muy duras a sus espaldas y que nuestra tarea debe ir más allá. Si queremos reparar y sanar a niños afectados por experiencias tempranas de malos tartos, es muy importante cuestionar y criticar estos autoreferenciales, totalmente anacrónicos, basados en postulados que buscan entrenar conductas en niños y que se olvidan de la visión del apego (modelo apartado por otros modelos imperantes en psicología), del desarrollo del niño, tan fundamentales para construir un ser humano psicológicamente sano. Nosotros mismos como adultos tenemos la obligación de reflexionar sobre nuestra vida pasada, vivencias, traumas propios, experiencias tempranas de apego y relaciones, cuestionarlas y reelaborarlas a la luz de los nuevos paradigmas que suponen la visión del niño como un sujeto (con mente propia) y no un objeto (tratar solo sus conductas).

Como Maryorie Dantagnan expuso en su conferencia sobre mentalización y parentalidad adoptiva y acogedora, el bebé no tiene aún una mente con intenciones, deseos y emociones estables (hasta los 4 años no se adquiere esta capacidad, y sin embargo... ¡el mundo adulto ya hace todo tipo de atribuciones internas, proyecciones adultas, sobre ese mundo interno del bebé y el significado de sus conductas! Si una mamá atribuye que el bebé llora porque quiere manipularle y agobiarle y que lo mejor es ignorarle, ya está desarrollando una manera distorsionada de mentalizar a su hijo, que tendrá importantes repercusiones a largo plazo).

Porque los bebés no tienen esa capacidad de manipular. Al contrario, como Maryorie Dantagnan expuso sabiamente, "el bebé presenta una experiencia de activación fisiológica y visceral que no sabe regular por sí solo y que le puede resultar amenazante. Si la mamá o el cuidador tiene una historia de haberse sentido sentido, de haber sido mentalizado por su propia madre o cuidador, entonces podrá interactuar y sintonizar con su hijo/a y devolver su mundo interno en armonía, de una manera lo más ajustada posible a la realidad, será un reflejo adecuado de esta, sentando así las bases de la futura capacidad de mentalizar. El bebé recibirá el mensaje de que es capaz de experimentar cierto control sobre el ambiente y empezará a desarrollar el interés por descubrir los estados mentales de su cuidador".

Los padres o adultos, como hemos dicho, ya hacen toda una serie de atribuciones internas que a veces son sus propias proyecciones acerca de las supuestas intenciones y modo de ser de los niños, ¡incluso cuando estos aún no tienen conciencia de mente!. Norka Malberg comenzó su ponencia afirmando que “muchas veces me llaman porque me piden consulta para tratar a un niño /a manipulador, guerrero, etc. Tiene... ¡3 años! Llego y espero ver al tigre que me han reflejado en sus descripciones, pero yo veo al gatito. Lo malo es que, si los padres y adultos que rodean al niño le devuelven que es un tigre, en un futuro sí será un tigre”

Hay adultos que devuelven al niño un reflejo con una visión
distorsionada de sí. 

La mentalización que algunos padres biológicos pudieron presentar hacia los niños/as (y algunos padres adoptivos y acogedores, también, si no han desarrollado una adecuada capacidad de mentalización) va, en un continuum, desde, en un extremo, lo que Norka Malberg denomina “la ceguera mental (mind-blindness), es decir, la mente del niño/a no se ve, no se mentaliza en absoluto al menor de edad, es indiferente; hacia lo que ella denomina, en el otro extremo, la hipermentalización, es decir, padres que mentalizan al niño/a pero de una manera distorsionada (por ejemplo, un caso claro sería padres con tendencia a la paranoia”). Un paciente adulto me dijo que su padre pensó que él a los cuatro meses le puso mala cara, cara de malo, con lo cual ya desde ese día para él era un bebé malo. Este padre castigaba y humillaba a mi paciente repetidas veces durante la infancia. 

Relación entre mentalizar y regulación emocional

Norka Malberg planteó en su conferencia que un alto nivel de mentalización está asociado con mejor regulación cardiovascular durante el estrés y una recuperación más rápida. 

"Los niños con una buena mentalización son más eficientes en regular sus emociones." 

"Mentalizar facilita el metabolizar los afectos:

Porque desarrolla lo sistemas representacionales y simbólicos.
Porque facilita que el niño pueda pensar.
Facilita la construcción de narrativas
Y neurobiológicamente refuerza el sistema prefrontal en su conexión con las áreas regulatorias del cerebro".

El desarrollo de la capacidad de mentalización por edades

Norka describió que, "si se desarrolla en un entorno sano con unos adultos suficientemente mentalizadores, entre los 5 y los 7 años el niño puede describir lo que le gusta y lo que no le gusta. Aún tiene dificultad en describir características de su personalidad. Lo que supone la adquisición de los conceptos interpersonales, aún requiere del apoyo de adultos para comprender las batallas y situaciones implícitas con pares".

Si nos paramos un momento a reflexionar, muchos niños adoptados y acogidos con antecedentes de malos tratos tempranos, que tienen diez años o están en la adolescencia, presentan una capacidad de mentalización propia de este periodo de edad (5 años). Por ello, la tarea de las familias y profesionales que trabajan con ellos es la de ayudarles a entender su mundo propio y el de los demás, las emociones, las intenciones, los deseos... Les vemos tan mayores físicamente que pensamos que a esa edad “ya debería...” Pero el caso es que algunos de ellos mentalmente están mucho más atrás. Hay que abordar este nivel porque de lo contrario, la evolución de estos chicos y chicas es la de aislarse y no mantener relaciones con nadie porque no consiguen adaptarse ni integrarse. No entienden a los demás.

"A partir de los cinco años -continuó Norka-, los niños/as cada vez tienen cada vez más claro el sentido de sí mismo e interpretan las conductas de los otros en términos de personalidad. La regulación de emociones se hace cada vez más competente, es reflejo de ello, por ejemplo, que el niño/a es cada vez más capaz de no tener rabietas".

"Entre los 8 y los nueve años -refiere Norka Malberg-, el niño/a debe ser capaz de describir algo de su personalidad. Por ejemplo: soy amoroso y necesito amor, creo que me deprimiría mucho si no sintiese que me quieren. O: No sé porque no puedo dejar de enfadarme, es como soy y no sé qué hacer".

"Hacia los 11 y 12 años tienen una comprensión balanceada de su personalidad y son capaces de comprender sus aspectos fuertes y sus debilidades".

"Y en la adolescencia, los jóvenes tienen capacidad para atribuir estados mentales y mucha más capacidad de procesamiento emocional y empatía. Están concienciados sobre intenciones en el contexto de tomar decisiones o plantear dilemas morales".

¿En qué punto está mi hijo/a o el menor de edad al que acompaño?

Maryorie Dantagnan, quien estudia y trabaja en el dominio de la mentalización y lo está aplicando a su modelo de psicotraumaterapia infantil (el modelo de todos los profesionales de la red apega) presentó en su ponencia de San Sebastián, el pasado octubre 2017, en el marco de las "III Conversaciones sobre Apego y Resiliencia Infantil", una excelente comunicación sobre mentalización y parentalidad adoptiva y acogedora. 

En la misma, presentaba esta diapositiva en la que nos invitaba a reflexionar acerca de en qué punto está nuestro hijo/a o niño/a con respecto a su capacidad de mentalizar.

Diapositiva de la ponencia de Maryorie Dantagnan titulada:
"La aplicación del concepto de mentalización en la marentalidad/parentalidad
 terapéutica de los/as niños/as adoptados y acogidos".

En la flecha, por edades, la capacidad que se debe de desarrollar y que es indicativa de un adecuado desarrollo de la mentalización. Dependiendo de en qué etapa valoremos que está nuestro niño/a, trabajaremos para recuperar lo más posible al menor de edad desde ese nivel. Con paciencia y perseverancia, porque como sabemos, nuestra tarea es así, costosa como gota de agua que horada la piedra. 

Para el siguiente post continuaremos con los contenidos de la ponencia de Norka Malberg. También con contenidos aportados por Maryorie Dantagnan en relación a estos temas: dificultades para mentalizar del niño y psicopatología -trastornos- e intervenciones para potenciar la capacidad mentalizadora)

Buen comienzo de curso para todos/as

REFERENCIAS

Fonagy, P. Gergely., Jurist, E. &  Target,M (2002). Affect regulation, mentalization, and the development of the self. NY: Other Press.