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viernes, 5 de diciembre de 2025

Podcast "La adversidad temprana y la importancia de los buenos tratos en la infancia", jóvenes adoptados de Ume Alaia con José Luis Gonzalo, psicólogo.


Podcast


La adversidad temprana y la importancia de los buenos tratos en la infancia


Disponible en Spotify



Jóvenes adoptados de la Asociación Ume Alaia Gipuzkoa


entrevistan a Jose Luis Gonzalo Marrodán, psicólogo.







Un grupo de jóvenes de la Asociación de Familias Adoptivas de Gipuzkoa Ume Alaia me han entrevistado con el fin de dar a conocer la importancia de los buenos tratos a la infancia. También abordamos temas como el maltrato temprano y sus consecuencias, el trauma y la resiliencia y de qué factores depende hacer un buen proceso de adaptación e integración socio-emocional. Al final, se ha convertido en una agradable tertulia donde todos y todas hemos participado y hemos compartido nuestros puntos de vista: ellas y ellos como jóvenes adoptados y, por mi parte, desde la óptica de un profesional conocedor del tema y que ha vivido y compartido muchas historias en psicoterapia con niños/as y jóvenes como ellos/as. 


Ha sido un verdadero placer, felicito a estos jóvenes por esta iniciativa y les animo a seguir dando voz a la adopción y a sus experiencias. 


Os dejo el objetivo de la sesión y un resumen de los contenidos que os podéis encontrar en el podcast, explicado por los mismos jóvenes. 


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Objetivo: reflexionar sobre los buenos tratos que necesitamos en la infancia.

Jose Luis Gonzalo Marrodán es el creador del blog Buenos tratos donde recopila recursos y materiales sobre este tema que necesitamos en la infancia. 

Muchos de nosotros, como personas adoptadas, hemos sufrido malos tratos en nuestra infancia.

A través de la conversación con Jose Luis, analizaremos cómo afectan esos tratos a nuestra infancia, adolescencia y a lo largo de nuestra vida. Tienen impacto en nuestra autoestima, en la manera de relacionarnos, en como experimentamos el miedo... ¿Lo sabías?

lunes, 21 de octubre de 2024

"Los hijos no tienen la culpa (O parecíamos una familia muy normal)", por Sergio Urriola



"Los hijos no tienen la culpa 
(O parecíamos una familia muy normal)"
Por Sergio Urriola


Fotografía de Sergio Urriola y de la portada de su libro

Para adquirir el libro en pre-venta: click aquí

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Reseña bibliográfica cuya autora es 
Carolina Saavedra, psicóloga y traumaterapeuta sistémica


Carolina Saavedra. Psicóloga de origen chileno. Vive en Viña del Mar junto a su esposo y dos hijos. Actualmente, se desempeña como coordinadora y docente del Diplomado Formación Especializada en Traumaterapia Sistémica Infantil (versión Chile-Hispanoamérica), dirigido por Dr. Jorge Barudy y Ps. Maryorie Dantagnan (Instituto de Formación e Investigación-Acción sobre las Consecuencias de la Violencia y la Promoción de la Resiliencia IFIV), y como asesora técnica de programas especializados en reparación de grave vulneración de derechos infantiles en la Corporación ONG Paicabi. Co-autora de artículos en áreas asociadas a la intervención psicosocial y vulneración de derechos en infancia. También trabaja en consulta privada como psicóloga y psicoterapeuta infantil y de adolescentes.  Licenciada en Psicología Universidad de Valparaíso. Diplomada en Formación Especializada para Psicoterapeutas Infantiles IFIV Barcelona. Master en Paidopsiquiatría y Psicología de la Infancia y la Adolescencia, Universitat Autónoma de Barcelona. Magíster en Psicología, Mención Psicología Comunitaria, Universidad de Chile. Diplomada (en línea) en Terapia Narrativa, Pranas Chile y Capacitada (en línea) y teórico-práctica en Terapia Cognitiva Conductual Focalizada en el Trauma, The Medical University of South Carolina – Universidad Santo Tomás.

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Escribir la reseña de este libro es un honor y un regalo para mí. Me sentí profundamente afortunada cuando, hace poco más de un mes, recibí un mensaje de su autor, a quien había acompañado terapéuticamente el año pasado. En ese mensaje, compartía conmigo que había escrito un libro y deseaba enviarme una copia.

Sinceramente no me sorprendió que emprendiera este proyecto y que lo haya logrado materializar, pues -al conocerle- una de las motivaciones que aprecié en él fue justamente su preocupación y sensible sentido de solidaridad ante las experiencias de dolor que los niños y niñas pueden llegar a atravesar en sus vidas, debido a las decisiones y la falta de protección de los adultos responsables de su cuidado.

Es así como prontamente tuve en mis manos el testimonio Sergio Urriola, nacido en Santiago de Chile en 1969, quien emigró a los Estados Unidos a los casi 20 años. Con mucho esfuerzo y determinación, Sergio logró forjar una destacada carrera como comunicador radial para la comunidad hispana y ahora liderar una empresa de turismo y viajes en Washington DC.

Probablemente, ser la voz de importantes programas y marcas reconocidas fue la antesala de este valiente desafío: sacar la voz de su propia historia. En ella desentraña vivencias que muestran las adversidades que un niño puede enfrentar a temprana edad. Sin embargo, gracias al fenómeno de la resiliencia secundaria, es decir, esa energía constructiva apoyada en experiencias y personas significativas, logra transformarse y generar opciones positivas de cambio.

Sergio cuenta su historia en primera persona, desde la mirada de un niño que, entre juegos con sus hermanos y animales en un entorno semirural, va descubriendo cómo las decisiones de los adultos, aunque incomprensibles para él, marcan su destino. El abandono de su padre y el consecuente periplo de su madre, a cargo de él y sus tres hermanos, en un contexto de pobreza y bajo la dictadura militar en Chile, nos permiten entender las dificultades que enfrentó.

La miseria y la escasez material marcaron la vida de Dimitri, el protagonista de esta historia. Pero fueron las largas ausencias de su madre al salir a trabajar, sus castigos físicos y, sobre todo, la falta de cariño y cercanía afectiva, lo que provocaría un profundo dolor y sentido de injusticia en este pequeño, quien no logra comprender cómo quienes deben protegerle y cuidarle le pueden causar tanto daño, o en palabras de Jorge Barudy, le someten a esa paradoja irresoluble. Sin embargo, encuentra consuelo en los gestos de cariño y atención de su tía Carmen y Mirita, que le permitían creer que merecía ser tratado con amor.

Muchos pasajes de este relato nos adentran en sus vivencias infantiles, revelando cómo la mirada adultocentrista de aquellos años impactaba la vida de Dimitri y sus hermanos, quienes -como muchos otros niños y niñas- silenciosamente viven estas experiencias, sin que haya al menos un adulto que los vea y pueda ayudarles o apoyar a esta madre quien, también influida por una dolorosa trayectoria de sufrimiento infantil, no pudo hacer consciente cómo sus actos afectaban a sus hijos.

“Al poco tiempo, Mario comenzó a mostrarse como era y, claro, estaba en su territorio y el trato hacia nosotros era de ignorarnos a ratos y autoritario en otros. Su adicción al alcohol se hacía evidente y es ahí cuando no lograba entender a mamá. Sus borracheras se volvieron eternas y muchas veces me tocó junto a mi hermano Fernando lo más denigrante que le puede tocar a un niño vivir en público ante la mirada de todo aquel que pasaba por la calle: ver a dos niños tratando de levantar a un borracho todo orinado para llevárselo a casa. Nos costaba una eternidad. Aún percibo ese desagradable olor a trago y orines. Llegábamos con él a casa y mamá nos recibía con cierto grado de vergüenza. Ella lo tomaba con todas sus fuerzas y se lo llevaba al baño sin techo y desde ahí se escuchaban sus gritos a mamá”

Afortunadamente, algunos faros en su camino, como Perico y Elías, así como adultos anónimos, le ayudaron a recuperar la confianza en sí mismo y en la humanidad, convenciéndose poco a poco de que era posible construir un futuro.

“Salté la reja de la casa y abrí la puerta muy despacio, entré a la casa a oscuras. Todos dormían, bueno eso creí yo en ese momento. Me metí en el cuarto que compartía con mis hermanos y Luz se acerca a mi cama y susurrándome muy despacio me dice:

¿Hueón, dónde estabas? Me tenías muy preocupada, por favor ¡¡no me hagas esto nunca más!! –me dice en un susto muy despacio. La amo por eso hasta el día de hoy, ya que fue la única de mi familia que ese día se preocupó por mí como pudo y la que supo que esa noche caminé solo y llegué a casa a las 3 de la mañana.

De la pareja que me ayudo y me salvó esa noche nunca más supe de ellos, ni siquiera recuerdo cómo se llaman. Conservé por mucho tiempo el sweater por si volvía a verlos alguna vez y regresárselo. ¡Les debo una! Sería genial saber de ellos y poder abrazarlos por lo que hicieron. Gracias a la Mirita, que yo sé que ella me los mandó, porque hasta ahora ella nunca me ha abandonado”.

La motivación de Sergio para compartir su testimonio radica en honrar a su niño interior, ayudarle a comprender lo vivido y percibirlo de una manera diferente, sin culpa y enseñándole lo que le ayudará a crecer y quienes le acompañarán en esos aprendizajes.

Es esta historia la que me impulsa a presentarles este libro, pues creo que puede ser una fuente de esperanza y transformación para otros. Dimitri nos enseña que la vida puede cambiar y que podemos resistir las experiencias más difíciles. Espero haber podido transmitirles este mensaje e invitarles a leer y compartir sus propias impresiones.

viernes, 1 de abril de 2022

Entrevista a Felix López Sánchez, Catedrático de la Universidad de Salamanca, ponente en las V Conversaciones sobre apego y resiliencia, San Sebastián 6 y 7 de mayo de 2022.


Conociendo a los ponentes de las V Conversaciones
y los temas sobre los que nos hablarán


Programa e inscripciones

https://joseluisgonzalo.com/producto/v-conversaciones-sobre-apego-resiliencia-infantil/ 

Hoy presentamos a:

Felix López Sánchez

Félix López

He aquí un resumen de los méritos que atesora Félix López: Doctor en psicología. Máster en psicología clínica. Máster en sexología. Catedrático de psicología de la Universidad de Salamanca. 30 años de investigación reconocidos por la Agencia Nacional de Evaluación. Director del ICE: Instituto de Ciencias de la Educación. Doctor Honoris Causa por la Universidad de San Marcos (Perú), la más antigua de América. Premio profesional de Infancia de Castilla y León. Premio a la Trayectoria Profesional: Academia Española de Medicina y Sexología. Miembro de Honor de la Sociedad Española de Pediatría de la Adolescencia. Autor de numerosísimos libros y artículos sobre educación sexual, necesidades en la infancia y adolescencia, menores infractores, promoción del desarrollo personal y social, ética de las relaciones sexuales… Su último libro sale el año 2022 y se titula: “Estilos amorosos: De qué depende nuestra vida sexual y amorosa”.

Hoy en día la teoría del apego conoce una gran expansión. Y esto en nuestro país se lo debemos en gran parte a Félix, porque como bien recoge el profesor de la Universidad del País Vasco Javier Gómez Zapiain"en un momento en que la psicología académica ponía su atención en el cognitivismo, considerando que el futuro pasaría por él, Félix quedó fascinado con el estudio de la trilogía de Bowlby acerca del apego y tuvo la gran visión de pensar que el futuro pasaría por el estudio y profundización en la vinculación afectiva, los afectos y las emociones (empatia, comportamiento prosocial, altruismo). De hecho se puede considerar a Félix López como el introductor de la teoría del apego en la psicología española. Las primeras traducciones, los primeros proyectos de investigación, tesis doctorales, publicaciones, vinieron de su mano. Parecía una visión heterodoxa respecto a los planteamientos científicos del momento, pero el tiempo le ha dado la razón". 

Lo primero, Félix, permítame expresarle lo felices que nos sentimos al poder contar con su participación en las V Conversaciones sobre apego y resiliencia infantil. Es un honor que haya aceptado nuestra invitación y que podamos compartir con usted este tiempo de aprendizaje en San Sebastián. ¿Puede darnos una visión general sobre lo que tratará su ponencia titulada "Estilos amorosos: crisis del sistema de cuidados y la importancia de la historia de apego"?

Los seres humanos no solamente nos buscamos unos a otros movidos por los afectos sexuales (deseo, atracción y enamoramiento), sino también por los afectos sociales. Somos seres sociales que no podemos sobrevivir ni resolver nuestras necesidades en soledad. La dependencia social forma parte de la naturaleza humana, porque los recién nacidos (durante varios años, al menos) no pueden sobrevivir físicamente sin adultos que les cuiden. Y los adolescentes, adultos y personas viejas no alcanzan el bienestar sin vincularse afectivamente a algunas personas.

Los afectos sexuales son necesarios para la reproducción de la especie, aunque entre los humanos cumplen otras muchas funciones sexuales, amorosas y sociales. Los afectos sociales son necesarios para que la supervivencia, la crianza y la socialización de cada niño sea un éxito. Los afectos sociales aseguran que cada niño que nace se sienta impulsado y motivado para formar parte de una familia y un grupo social y que los adultos se sientan impulsados y motivados para criar, cuidar y socializar a los hijos. Este doble impulso o motivación, en concreto, se expresan en un conjunto de conductas del menor y de los adultos que tienen básicamente el fin de asegurar la supervivencia de cada niño y del grupo, así como la socialización de todas las personas.

Como bien sabe, el lema de las Conversaciones es Basis est fundamentum, aludiendo con ello a la importancia del sistema de cuidados, del cual usted nos hablará en su conferencia de San Sebastián...

Somos seres para el contacto y la vinculación. De cómo resolvamos nuestra vida emocional y los afectos depende en gran medida nuestro bienestar o malestar. 

El afecto más necesario es el apego, como veremos. Pero no puede ser un vínculo seguro y eficaz si a lo largo de la infancia y adolescencia no tenemos figuras de apego adecuadas, cuidadores incondicionales, afectivos y eficaces. Si eso no sucede sufriremos de soledad emocional, la más dolorosa y destructiva, porque es una falta de satisfacción de nuestra necesidad de vinculación. Por eso hablaré en la ponencia sobre el Sistema de Cuidados, que es el que garantiza la supervivencia y el adecuado desarrollo a lo largo de la infancia. El sistema de cuidados y el apego a los cuidadores es la esencia de la familia, cuyo núcleo lo forman, el menos, una persona adulta con capacidad de cuidar y una cría que se vincule a ella. Claro que es mucho más ventajoso para la infancia tener varias figuras de apego y una amplia red familiar.

El vínculo de apego es básico, pero usted aboga por el enriquecimiento del ser humano mediante la red psicosocial.

En efecto, no es suficiente el vínculo del apego. Es necesario que las crías se socialicen más allá de la familia, que tengan una red de amistades, compañeros de juego y escuela, vecinos, conocidos, etc. Es la red de relaciones sociales más allá de la familia. Esta red es hoy más necesaria por la reducción de la familia nuclear. Si no se resuelve esta necesidad se sufre de soledad social. La amistad es muy importante desde los 3 0 4 años, y esencial en la pubertad-adolescencia. Los amigos y amigas son lo más importante de la red social, la mejor respuesta a la necesidad de afiliación a personas, grupos, comunidades, etc. Por eso dedicaremos también un capítulo a la amistad.

Su paradigma de las necesidades infantiles recoge también las sociales...

Sí. La solidaridad, generosidad y altruismo o amor es una necesidad social. Siempre a lo largo de la vida la necesitamos por diferentes motivos. Y en toda organización social hay personas marginadas o necesitadas de ayuda. No hay una sociedad tan justa que lo haya evitado. Las enfermedades, catástrofes y diferentes avatares de la vida nos hacen muy vulnerables. Por eso, numerosas tareas y obras humanas solo son posibles con la cooperación y el trabajo en equipo y con personas solidarias.

De hecho, si no conseguimos socializar a las personas en estos valores, el egoísmo acaba destruyendo a las personas y a las comunidades o haciéndolas muy hostiles e inseguras.

Por último, nuestros afectos sexuales ponen de manifiesto nuestra necesidad de contacto placentero y de vínculos amorosos de naturaleza sexual. La soledad sexual-amorosa es compatible con la vida, pero se trata de una motivación tan grande que no es fácil vivir sin resolverla. Solo por razones personales muy poderosas o por no encontrar la persona o personas que respondan a nuestros afectos sexuales, puede entenderse renunciar a esta motivación. Por cierto, los afectos sexuales y sociales están abiertos toda la vida, incluso en la vejez.



Acaba de publicar un nuevo libro, ¿puede hacernos una breve reseña de los contenidos del mismo?

Antes de entrar de lleno en los capítulos dedicados a los afectos sociales, damos una visión general de la familia y reflexionaremos sobre un grave problema social de nuestra cultura: la crisis del Sistema de Cuidados. Esta crisis contamina y pone en riesgo la vida (especialmente en la infancia y vejez dependiente), las relaciones de pareja, la formación de familias, la demografía de numerosos países y el bienestar de las personas. El malestar afectivo y los problemas de soledad en nuestra cultura no está hoy en la represión sexual, como diagnosticaba Freud , a principios del siglo XX, sino en la crisis del Sistema de Cuidados, la piedra angular de todo entramado familiar y social. Es la nueva patología de querer ser cuidado, pero sin cuidar a los demás. 

Félix López Sánchez (2022). Estilos amorosos ¿De qué depende nuestra vida sexual y amorosa? Madrid: Editorial Pirámide. El listado de factores es más amplio:

(a)Herencia (temperamento y personalidad, heredados y modulados en la socialización).

(b)Socialización (Sistema de cuidados de los progenitores, historia de apego a familia, historia de amistades, capacidad de amar, socialización escolar, sociedad y generación, etc.

(c) Méritos propios: haber aprendido a cuidar a familia, amistades y pareja, etc., experiencias sexuales y ética sexual y amorosa, mejoras del temperamento y personalidad, elección de la pareja, etc.

(d) La buen a suerte o mala suerte en la vida: tipo de pareja elegido (resultado de mérito propio y suerte), experiencias sexuales y amorosas positivas, experiencias sexuales y amorosas negativas o traumáticas, otros muchos sucesos vitales.

(e) Pareja que de hecho tenemos, con la que podemos ser muy afortunados o desafortunados.


Muchas gracias, Felix, por dedicarnos este tiempo, estamos deseosos y esperando con mucha ilusión el momento de encontrarnos en San Sebastián y expresarle nuestro reconocimiento. Entre tanto, reciba un cariñoso saludo de todos y todas los y las seguidoras del blog Buenos tratos.