martes, 19 de marzo de 2019

"El talisman de Luna", nuevo Senticuento para explicar el trauma a los niños/as, por Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan, será presentado en Madrid el día 27 de marzo y en Barcelona el día 4 de abril 2019.


El Talisman de Luna / Lunaren talismana
trauma, duelo y resiliencia en la infancia
También en euskera y catalán

Autores del cuento:

Jorge Barudy
Maryorie Dantagnan
María Jesús Santos Heredero

Presentaciones del cuento en:

Madrid: miércoles, 27 de marzo a las 18,00h 
Libre Espacio Librería
c/ Joaquín María López, 25



Barcelona: miércoles, 4 de abril a las 18,00h
Abbacus Librería
C/ Córcega, 269



PRESENTACIÓN DEL CUENTO


A Luna le gusta mucho jugar y divertirse, pero le ha ocurrido algo terrible. ¿Quieres averiguar cómo se siente? ¿Quieres ayudarle a sentirse mejor? ¿Te ha ocurrido alguna vez algo difícil? Elige las pegatinas y dibuja las cosas que te hacen sentir mejor.

Los niños y niñas afectados por traumas necesitan y tienen derecho a que los adultos de su entorno les brinden cariño, seguridad y comprensión reconociéndoles la injusticia de ser afectados por sucesos en los que ellos no tienen culpa.

Para ver un avance del cuento, haz click aquí.

Los autores de este cuento son Maryorie Dantagnan y Jorge Barudy. 

Maryorie es psicóloga y psicoterapeuta infantil, experta en psicoterapia adaptada al sufrimiento, a los daños traumáticos y a los trastornos de apego de niños maltratados. Es responsable del programa de psicoterapia del Centro EXIL para niños traumatizados, coordina el programa terapéutico para hijos de madres víctimas de violencia de género y es codirectora del IFIV de España. 

Maryorie Dantagnan y Jorge Barudy con un ejemplar
cada uno de su cuento "El talismán de Luna"

Jorge es director y fundador de la Asociación EXIL. Es también neuropsiquiatra, psiquiatra infantil y terapeuta familiar, establecido en Barcelona desde hace varios años. Fue docente en terapia familiar sistémica en la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), es profesor invitado a varias universidades españolas y chilenas, y es autor de diversas publicaciones.

Este cuento se recomienda a niños y niñas entre 4 y 8 años, proporciona un lenguaje claro, sencillo y divertido al mismo tiempo, contiene elementos que ayudan a entender la difícil situación por la que pasa la protagonista, Luna, y permite sacar a la luz parte del universo interior del pequeño/a lector/a a través de:

Preguntas que fomentan la reflexión y el desarrollo 
Elemento de transición a buscar por las páginas del cuento
Pegatinas relacionadas con la historia
Páginas para dibujar
Recomendaciones para adultos

Próximos talleres para el aprendizaje de la técnica de la caja de arena: lugares, fechas y organizadores


Próximos talleres de la técnica de la caja de arena:
lugares, fechas y entidades organizadoras.



Para reservar plaza 
ponerse en contacto 
con los organizadores

TARRAGONA

Día: 28 de abril de 2019
Horario: 10,00h - 14,00h y de 16,00h - 20,00h
Nivel: Básico
Organiza: Colegio Oficial de la Psicología de Catalunya (Delegación Tarragona)
Contacto: 977 21 41 02 (María)

LLEIDA

Día: 29 de marzo de 2019
Horario: 10,00h - 14,00h y de 16,00h - 20,00h
Nivel: Especializado trauma
Organiza: Colegio Oficial de la Psicología de Catalunya (Delegación Lleida)
Contacto: 973 230 437 (Susana)

Día: 30 de marzo de 2019
Horario: 10,00h - 14,00h y de 16,00h - 20,00h
Nivel: Básico
Organiza: Colegio Oficial de la Psicología de Catalunya (Delegación Lleida)
Contacto: 973 230 437 (Susana)



PAMPLONA-IRUÑA

Día: 4 de mayo de 2019
Horario: 10,15h - 14,15h y de 15,30h - 19,30h
Nivel: Básico
Organiza: Centro de Psicoterapia Indargi
Contacto: Tel: ‭609 176 689‬ / arantza@indargi.es (Arantza)





MADRID

Día: 17 de mayo de 2019
Horario: 10,00h - 14,00h y de 15,30h - 18,30h
Nivel: Básico
Organiza: Centro de Psicoterapia UmayQuipa
Contacto: umayquipae@gmail.com (Ximena)

Día: 18 de mayo de 2019
Horario: 10,00h - 14,00h y de 15,30h - 18,30h
Nivel: Especializado trauma
Organiza: Centro de Psicoterapia UmayQuipa
Contacto: umayquipae@gmail.con (Ximena)


Día: 8 de junio de 2019
Horario: 9,00h - 13,30h y de 14,30h - 18,00h
Nivel: Básico
Organiza: Centro de Psicoterapia Psicoveritas
Contacto:  Tel: 91 594 36 72 / 656 913 859 / mlapastora@gmail.com (Montse)

Día: 9 de junio de 2019
Horario: 9,00h - 13,30h y de 14,30h - 18,00h
Nivel: Avanzado trauma
Organiza: Centro de Psicoterapia Psicoveritas
Contacto:  Tel: 91 594 36 72 / 656 913 859 / mlapastora@gmail.com (Montse)


SEVILLA

Día: 29 de junio de 2019
Horario: 10,00h - 14,00h y de 15,30h - 19,30h
Nivel: Básico
Organiza: Centro Reddes de Intervención
Contacto: zulaima.higazi@gmail.com (Zulaima)

lunes, 18 de marzo de 2019

Entrevista a Rafael Benito Moraga, psiquiatra y traumaterapeuta, ponente en las IV Conversaciones sobre apego y resiliencia infantil, San Sebastián, 4 y 5 de octubre de 2019


IV CONVERSACIONES SOBRE 

APEGO Y RESILIENCIA 

INFANTIL

SAN SEBASTIÁN, 4 y 5 DE OCTUBRE 2019


Damos a conocer al cuarto ponente que participará en las Conversaciones impartiendo una conferencia plenaria.

Mes a mes, iremos conociendo a todos/as los/as ponentes, mediante una entrevista.

El día 6 de mayo de 2019 se abrirá el plazo de inscripción.

Rafael Benito Moraga




Mi amigo y colega Rafael Benito Moraga, psiquiatra, compañero de docencia en el Postgrado de Traumaterapia Infanto-juvenil Sistémica de Barudy y Dantagnan, con quien colaboro estrechamente, y a quien muchos ya conocéis por su participación en múltiples conferencias y formaciones, y por las colaboraciones en el blog Buenos tratos, es el cuarto ponente invitado en las IV Conversaciones.

Rafael Benito Moraga es especialista en neurobiología del apego, el trauma y el desarrollo. Ha participado desde la primera edición de las Conversaciones. Rafael, además de atesorar múltiples conocimientos en las materias en las que es especialista, tiene la gran virtud de saberlo contar y transmitir. Aúna pasión, conocimientos, experticia en su ámbito y capacidad docente. Algo que no está al alcance de cualquiera.

Siento un gran cariño por Rafael Benito Moraga porque además de colega es amigo, y lo ha demostrado siempre estando ahí, incondicional, disponible cuando le necesitas. Por todo lo que nos comparte siempre generosamente. 

Ha sido siempre uno de los ponentes más valorados de las Conversaciones, por eso repite, porque todo el mundo lo desea y todos aprendemos mucho con él.

Con motivo de esta IV edición de las Conversaciones, para que todos sepamos de qué nos hablará esta vez, y para que le conozcamos un poco más profundamente, ha accedido a concedernos esta entrevista.

Muchas gracias, Rafael Benito Moraga, por tu generosidad, una vez más.

1. A estas alturas de recorrido en el tiempo del blog, la mayoría de los que nos citamos aquí te conocemos. No obstante, para las personas que acceden por primera vez, y para los que ya te conocen lo hagan un poco más, preséntate en unas líneas por favor.

Me llamo Rafael Benito Moraga y soy psiquiatra desde hace ya treinta años (¡Cómo pasa el tiempo!). Nací en San Sebastián por casualidad, y a los pocos meses de vida el trabajo de mi padre obligó a que nos trasladáramos a Alcalá de Henares, donde viví hasta finalizar la carrera de Medicina; después regresé a San Sebastián, la preciosa ciudad en la que vivo y trabajo.

2. ¿Por qué decidiste hacerte psiquiatra?

Desde que era un niño quería ser médico, y cuando llegué a la adolescencia tenía clara mi vocación por la psiquiatría. Me interesaba mucho todo lo relacionado con la filosofía, las humanidades, los interrogantes clásicos: “¿quiénes somos?”, “¿de dónde venimos?”, “¿hacia dónde vamos?”; además, quería ser médico y no encontré mejor modo de combinar ambos intereses que a través de la psiquiatría. Me apasiona mi trabajo, aunque a veces resulte duro; y me fascina el misterio que encierra la relación entre el funcionamiento del sistema nervioso, la mente y el cuerpo.

3. El estudio del neurodesarrollo tanto en su evolución normal como en las alteraciones que se pueden dar es uno de tus campos de interés. ¿Por que consideras que este ámbito es tan importante?

El hecho de que vengamos al mundo con un sistema nervioso a medio hacer es nuestra gran ventaja como especie; pero también es nuestra maldición. Nacemos con un sistema operativo básico para apegarnos a un miembro de nuestra especie; todo lo demás lo vamos construyendo sobre la marcha, a partir de los cuidados recibidos y de nuestras experiencias. Si los cuidados y las experiencias son suficientemente favorables, conseguimos un desarrollo neurobiológico flexible y adaptado; si, por el contrario, sufrimos circunstancias adversas tempranas y duraderas, nuestro sistema nervioso experimentará alteraciones en el desarrollo que pueden afectar a la salud mental a lo largo de toda la vida; y no sólo a la salud mental. En realidad, el sistema nervioso no surge a lo largo de la evolución para ser servido, sino para servir. Nace cuando los organismos se vuelven cada vez más complejos, con diversos sistemas especializados (cardiovascular, digestivo, hormonal, inmunitario) que deben integrar su funcionamiento para asegurar la supervivencia en un ambiente cada vez más complejo. Y el sistema nervioso es el regulador maestro de las funciones corporales (tensión arterial, temperatura, peso, etc.); el mediador entre las circunstancias ambientales y nuestro medio interno. Por tanto, cualquier perjuicio para el crecimiento del sistema nervioso supone un riesgo para la salud física.

4. Estarás en San Sebastián en las IV Conversaciones. Tu ponencia versará sobre trauma en la infancia y neurodesarrollo en la adolescencia. ¿Puedes hacernos un resumen de lo que vas a abordar? Trata de que quien te lea se motive a ir a escucharte...

Aunque lo dicho anteriormente nos puede sobrecoger y asustar, tenemos también motivos para la esperanza. La naturaleza nos ha regalado tiempo: un crecimiento muy prolongado de nuestro sistema nervioso, que no se completa ¡hasta los 25 años! Y uno de los periodos en los que hay más cambios, y más posibilidades de enriquecimiento personal, es la adolescencia. Esta fase no es una etapa de inmadurez que los adultos deben soportar; sino una etapa de desarrollo personal. El cerebro de los/las adolescentes experimenta muchas modificaciones a lo largo de los años que van desde la pubertad hasta el inicio de la vida adulta, pasada la veintena. Muchas de las características emocionales y conductuales típicas de este periodo (inestabilidad emocional, emotividad, impulsividad, rebeldía) dependen justamente de los cambios que se están produciendo en el cerebro.

Se trata de una etapa enormemente sensible a las influencias del entorno. Un tiempo en el que se pueden consolidar, o bien “torcer”, los logros del neurodesarrollo alcanzados durante la infancia; y en el que también se pueden corregir los daños producidos por unas circunstancias adversas tempranas.

5. Aún hay determinados ámbitos donde se niega que el maltrato afecte al neurodesarrollo. Incluso hay quien ve al castigo físico como necesario para disciplinar. ¿Cómo se puede argumentar científicamente que el maltrato, en cualquiera de sus formas, es dañino para el ser humano y aún más para el niño?

En este momento tenemos suficientes pruebas como para afirmar con rotundidad que el maltrato en la infancia produce un daño en el neurodesarrollo que puede afectar a la salud física y mental a lo largo de la vida. Tenemos evidencias científicas de ello a través de estudios que correlacionan los antecedentes de adversidad en la infancia con problemas psíquicos como la depresión o la esquizofrenia, así como con problemas orgánicos como la diabetes, la obesidad o las enfermedades cardiovasculares. Otras pruebas emanan de estudios de neuroimagen, que nos han permitido identificar alteraciones anatómicas y funcionales del sistema nervioso provocadas por el maltrato en la infancia.

6. Tempus fugit es el lema del congreso. Con ello queremos aludir a lo que tú nos has enseñado en tus clases y ponencias, a que el neurodesarrollo no espera y que un niño necesita los nutrientes físicos y afectivos necesarios para un pleno desarrollo físico y psicológico. ¿Crees que existe una verdadera concienciación social sobre estos periodos sensibles del desarrollo o por el contrario aún estamos muy lejos de darnos cuenta de ello y actuar en consecuencia y protegiendo al niño?

Efectivamente, el tiempo transcurre inexorable en el desarrollo del sistema nervioso infantil. Las distintas fases del neurodesarrollo se inician con un programa genético imparable, abriendo ventanas de oportunidad y vulnerabilidad, en las que, en función de las circunstancias ambientales, el enriquecimiento o el daño pueden ser máximos. Por ello, ante una situación de maltrato, tanto por acción como por omisión, se debe procurar la protección del niño/a lo antes posible; y sobre todo durante los primeros dos años de vida, en los que se producen numerosos acontecimientos en el sistema nervioso que cementan el crecimiento y la maduración posterior del mismo.

Desgraciadamente no siempre se actúa con esta rapidez; a veces por la complejidad de algunos casos; otras veces porque no se tiene en cuenta ese carácter imparable del neurodesarrollo.

7. Hay algunos niños que se recuperan mejor que otros de un trauma relacional o complejo. Desde tus conocimientos y experiencia profesional, ¿de qué factores depende?

Esta cuestión nos remite al concepto de resiliencia, es decir, la capacidad para superar el daño producido por el trauma. Todos los que hemos tenido contacto con chicos y chicas afectados por circunstancias traumáticas, nos hemos asombrado muchas veces de la capacidad resiliente que muestran a pesar de su corta edad. La explicación puede estar en que nuestro sistema nervioso muestra una tendencia natural a adaptarse lo mejor posible a las circunstancias dadas, aunque sean adversas o traumáticas. Además, se sabe que niños y niñas que nacen con determinados genes, tienen un cerebro más resiliente.



8. El tratamiento farmacológico es muy denostado por algunos sectores para los síndromes asociados al maltrato infantil. Sin embargo, hoy en día dentro de un programa integral de intervención, sabemos que tiene la función incluso de favorecer la restauración de la afectación neurobiológica que el maltrato puede dejar en el cerebro de los niños. ¿Es así?

El trauma temprano supone un daño para el neurodesarrollo que afecta al funcionamiento de las células nerviosas, las neuronas, produciendo problemas psíquicos que pueden ser tratados con fármacos. Hoy día disponemos de medicamentos muy seguros y eficaces, que logran aliviar el sufrimiento de los niños y niñas afectados por estas circunstancias. Me gusta decir que el fármaco no siempre es necesario y nunca es suficiente por sí sólo; pero sí puede mejorar mucho el estado de los niños y las niñas, facilitando también la intervención psicoterapéutica o educativa.

9. ¿Qué consideras que las familias, educadores, maestros, psicólogos, médicos... que acompañan y trabajan con los niños deben tener presente en su día a día en su mente y no olvidar?

En primer lugar, que el vínculo y una relación interpersonal que proporcione buenos tratos modifican de un modo muy profundo el funcionamiento y el desarrollo del cerebro; aunque hay que tener paciencia, ya que a este órgano le cuesta más lograr los cambios y estabilizarlos. Esto nos lleva a la necesidad de mantenernos presentes para ellos y ellas de un modo constante y coherente.

Y, en segundo lugar, creer en la tendencia natural de nuestro sistema nervioso hacia la salud y la felicidad. Luchar contra el desánimo, mantener la esperanza y confiar en que el efecto de lo que hacemos se notará tarde o temprano.

10. ¿Tu cita favorita?

No una sino dos. Las he escogido porque tienen mucho que ver con nuestra labor:

'La palabra progreso no tiene ningún sentido
mientras haya niños infelices' (Albert Einstein).
'Es más fácil criar niños fuertes
que reparar hombres rotos' (Frederick Douglas).





lunes, 11 de marzo de 2019

La postura mentalizadora (1)

Maryorie Dantagnan -como sabéis amiga, colega y formadora, mi referente en psicoterapia infantil- lleva unos años estudiando e investigando -como sólo ella lo hace: con total dedicación y trabajo exhaustivo- sobre el paradigma de la mentalización para mejorar y actualizar su Modelo de intervención en traumaterapia infanto-juvenil.

En consecuencia, en la formación del Postgrado en traumaterapia de Barudy y Dantagnan, Maryorie ya ha incorporado para los nuevos alumnos/as el estudio de la evaluación e intervención en mentalización. 

Norka Malberg, psicoanalista experta en este ámbito, nos impartió, el pasado octubre de 2018, una formación en un encuentro en la localidad de Vilanova i la Geltrú para los profesionales egresados del Postgrado en traumaterapia (red apega de profesionales) sobre mentalización. Ella es miembro del equipo que ha creado, estudiado e impulsado este paradigma, y recientemente han estado todos en una jornada celebrada en Pamplona y organizada por la Fundación Xilema.

El pasado día 1 de marzo pude disfrutar de un seminario formativo con Peter Fonagy, quien nos cautivó no sólo por sus conocimientos (eso está fuera de toda duda) sino por la sencillez y el sentido del humor, fino e inteligente, del que hizo gala. Nos regaló una serie de frases antológicas que merecen estar en la entrada de muchos centros educativos y terapéuticos.

En este post ofrezco, nuevamente, a las familias adoptivas, acogedoras, biológicas… y a los profesionales de la educación y protección a la infancia lo que considero que deben saber sobre este paradigma y por qué es importante en su vida, trabajo y/o crianza con los niños/as. 

En otras ocasiones hemos hablado de la mentalización en el blog. Aquí tenéis un listado de los artículos más relevantes. (Los últimos escritos con motivo de la visita y formación que nos impartió Norka Malberg)





Hoy quiero describir otros aspectos no mencionados en los post anteriores, o hechos muy de pasada. Utilizo para la elaboración de este post los apuntes que pacientemente tomé en la formación que recibí con Norka Malberg en el Encuentro de profesionales de la red apega de Vilanova i la Geltrú.

Recordando qué es la mentalización 

La capacidad imaginativa para interpretar el sentido de la conducta de otros considerando sus estados mentales y sus intenciones, así como comprender el impacto de nuestros afectos y conductas en los otros (Fonagy et al. 2002).


Peter Fonagy durante el seminario que impartió
en Pamplona invitado por la Fundación Xilema.

Sería la capacidad de comprendernos y comprender a otros, basándonos en lo que nos pasa por dentro.

Tiene componentes interpersonales: "¿qué le puede ocurrir por dentro?" Y tiene componentes reflexivos: "Y ahora, ¿cómo lo hago?"

Los niños/as que han sufrido maltrato o abandono pueden presentar problemas con la mentalización.

Muchos padres y familias adoptivas y de acogida, y también educadores, observan que estos niños y jóvenes presentan dificultades en comprender el impacto de sus afectos y conductas en los otros. La frase más escuchada en consulta es: “parece no tener empatía, nosotros es como si no existiéramos” También es habitual que parezca que hagan razonamientos excelentes, promesas de buena conducta o de superación de un problema… pero no están comprendiendo realmente nada, no están reflexionando. Lo que hacen es un proceso de imitación o expresión de aquello que intuyen queremos oír.

El paradigma de la mentalización ha supuesto una aportación inestimable y las alteraciones en este proceso nos dan una idea del daño tan profundamente arraigado (pero a veces muy escondido o maquillado) y temprano que presentan las personas menores de edad maltratadas.

Evaluar la mentalización, estimar el nivel en el que el menor de edad puede situarse y tratarle desde este marco -o incorporando las técnicas e intervenciones que nos ofrece el mismo- para intentar paliar, reparar o atenuar los déficits que presente en este dominio, adquiere un gran relieve en un marco de trabajo educativo y terapéutico.

De nada nos servirá poner solamente consecuencias a una conducta negativa del niño o joven cuando hay, por poner un ejemplo, una negación de la misma; o una elaboración mental que simula una realidad de modo que se aleja de un reflejo más ajustado a los hechos. “Yo agredí gravemente a un educador porque él intentó pegarme” [NOTA: solamente le rozó al pasar sin querer ] Y he aquí precisamente, donde está el núcleo del problema: en la interpretación de esa intención (hace una inferencia sin fundamento de la misma).

Trabajar con la mentalización supone “bajar” o descender a los niveles de desarrollo primeros, a la edad bebé, a la etapa de los tres primeros años, en la cual contar con unos padres o cuidadores que hicieran una labor de ver al infante como un sujeto intencional (con una mente que tiene pensamientos, emociones, imaginación…) y mentalizarle sus afectos de una manera reflexiva, es primordial.

Winnicott, el gran psicoanalista infantil, ya decía que para poder mentalizar has de haber sido mentalizado por la madre. Lo explicamos hace tiempo en este post.

Para Peter Fonagy es, además, lo que define un apego seguro. Las madres mentalizadoras (que fueron mentalizadas por sus propias madres, o desarrollaron esta capacidad a posteriori) a pesar de tener historias de vida duras a sus espaldas, criaron con más probabilidad hijos con apego seguro. Como dice Wallin (2012), lo importante no es haber padecido un trauma sino haber podido trabajarlo, tomar conciencia y cambiar la actitud.

Apego y desarrollo de la capacidad de mentalización 

La gran mayoría de nosotros estamos más familiarizados con las funciones del apego que clásicamente hemos estudiado:

1. Nos da una base de seguridad y sentimiento de protección ante las amenazas.

2. El apego y la regulación. Aprendemos a desarrollar la capacidad de modular nuestras emociones, impulsos y conductas.

3. El apego y la regulación de la atención. La figura de apego es lo primero en lo que el niño se fija y su ausencia o presencia le ayuda a diferenciar qué es figura y fondo, qué es atencionalmente relevante y qué no, a conectar y sintonizar emocionalmente fijando la mirada y los sentidos en la figura de apego que calma y modula y evita así que el infante tenga que estar pendiente del exterior.

Peter Fonagy y equipo (2002) han añadido una función más, menos conocida y que está empezando a emerger con fuerza, y que debe ir incorporándose en todas las intervenciones:

4. Función de mentalizar. Esto es, la figura de apego nos ayuda a entender nuestras reacciones internas, y con ello nos hace experimentar e ir dándonos cuenta, en un proceso evolutivo, que tenemos una mente. Y que esa mente la vivimos como propia y productora de pensamientos, sentimientos, intenciones, deseos… porque nos la han marcado y hecho vivir como propia de manera reflexiva.

Cómo se desarrolla la capacidad de mentalización. Aspectos importantes en los padres 

Para desarrollar la capacidad de mentalización los padres deben poder imaginarse qué puede ser un bebé. Los padres suficientemente buenos descubren la subjetividad del bebé y hacen una inferencia de lo que le pasa. Alguien está curioseando sobre lo que pasa en mi mente.

Para ello los padres deben de haber desarrollado a su vez esta capacidad. Si no, no podrán mentalizar adecuadamente a sus hijos.

Dos maneras de mentalizar: 

1/ Reflejo del afecto marcado: reflejar la reacción afectiva del bebé de manera marcada. El bebé ve sus propios afectos representados. 

En el clásico vídeo del experimento de la cara congelada “still face” podemos ver en la primera parte un claro y excelente ejemplo de una madre que mentaliza a su bebé adecuadamente. Este video tiene una lectura en este sentido también. 



Cuando la madre hace un gesto muy marcado con la cara, amplificando la emoción del infante, este la vive como propia al verla representada. Para que el bebé vaya reconociendo sus estados mentales deben ser reflejados por la madre.

Por eso el bebé se angustia tanto cuando la madre interrumpe la estimulación. 

Esto promueve el sentido temprano de uno mismo.

Y como vemos en el vídeo, la mentalización tiene un componente implícito (sensorial, no-verbal…) muy claro. Por ejemplo, cuando la madre recorre con la mano la piernita, en el vídeo, del bebé, le está haciendo entender que entiende que ese es uno de sus juegos favoritos, pero lo hace de una manera implícita. O cuando el bebé le señala algo a la madre y esta mira y exagera el gesto diciéndole implícitamente algo así como: “sí, ya sé que te interesa mucho eso, a mí también” 

Hay una congruencia entre la vivencia expresada por el niño y la respuesta reflejada de la madre. El bebé vivencia que tiene un control sobre la conducta materna y surge un primer sentido de uno mismo como agente regulador. 

2/ Modulando los afectos inquietantes del bebé devolviéndoselos de manera reflexiva: como afirma Wallin (2012: “Fonagy sugiere que los padres pueden contener los afectos inquietantes del niño comunicando (afectivamente y mediante el lenguaje del cariño físico) que: (1) entienden la causa de la angustia y su impacto emocional; (2) pueden afrontar la angustia y aliviarla; y (3) pueden reconocer la postura intencional emergente del niño, entendida como su capacidad de inferir las intenciones que subyacen a la conducta (y en particular a la conducta del padre o de la madre)” 

En este gráfico, extraído de mis apuntes de la clase con Norka Malberg, podemos ver que los padres o cuidadores crean la postura mentalizadora cuando estos comienzan la sintonización (flecha circular de arriba) y el niño baja la activación; y, de nuevo, vuelve a subir (flecha circular de abajo) y necesita volver a sintonizar, si los padres entran a ello. 


El círculo de seguridad

¿Y cuando el yo se desorganiza? 

Para poder mentalizar el clima que los padres o cuidadores han de crear ha de ser cálido y afectivo, haciendo de filtro estabilizador y de contención de las amenazas inquietantes del bebé (tanto externas como internas) No puede existir un clima estresante y de excitación intensa y contínua del bebé que no le lleve a un estado óptimo de activación, a una zona templada. Esto impide el desarrollo de una adecuada mentalización.

Por eso, en estados de muy alta activación, situaciones traumáticas, contextos de apego inseguro entre bebé-cuidador, cansancio físico o privaciones… puede llevar a errores en la mentalización. 

El bebé activará el sistema de apego, las conductas programadas genéticamente que le conducen a llorar, pedir brazos, mirar… a la figura de apego con el fin de usar el contacto y la interacción con esta para regularse. Pero si la persona que es figura de apego crea estrés mediante conductas de amenaza, el niño inhibirá tempranamente la función reflexiva. Tal y como sostiene Siegel (2007): "Si la situación es muy sobrecargante para el niño, se postula que se produce en el cerebro el bloqueo de las fibras de un órgano llamado cuerpo calloso (es como el puente que interconecta la información de los dos hemisferios del cerebro) Esto es un mecanismo que corta la mentalización (el niño no sintoniza con el adulto) Este mecanismo permite impedir la visión mental como forma de adaptación a ciertas situaciones sobrecargantes. Si las comunicaciones con los progenitores son emocionalmente vacías o terroríficas, un niño se adapta a un contexto relacional particular inhibiendo o cortando la función reflexiva de la que hemos hablado". 


"No hemos de decir de un niño pequeño 'pienso luego existo', sino 'alguien
piensa en mí, luego existo" (Peter Fonagy)

Cuando el yo está desorganizado, las fallas en la mentalización se dan a tres niveles. También se denominan Modos de subjetividad prementalizadora, anteriores al surgimiento de la capacidad mentalizadora. Los explico de un modo sencillo y con un ejemplo:

1/ Estado de equivalencia psíquica. Lo que yo siento es lo que la otra persona siente: “si yo estoy irascible, él está irascible”. Se percibe la realidad en bruto, tal y como se siente. 

Marta cada vez que un chico le atrae siente que él también se siente atraído. Su desregulación y excitación emocional es intensa. Le escribe múltiples mensajes a través del whataap, cada vez que le gusta un vídeo de Youtube se lo manda, le va a buscar sin avisar… el chico se siente atosigado. Su madre adoptiva le deja caer que quizá esas conductas a él le hagan sentirse un tanto asfixiado, se acaban de conocer… ella obvia todo esto y continúa con su discurso sobre él y sobre lo que siente por él y lo que se gustan… Al final el chico termina sintiéndose agobiado y le bloquea por el móvil diciéndole que le deje en paz. Tras ello, la joven no se lo explica y se siente abandonada y deprimida. 

2/ Modo de pretender o simular. El niño construye una realidad mental que no refleja de  un modo ajustado los hechos o el mundo externo. Son niños denominados hipermentalizadores (se construyen una realidad mental desligada del mundo externo) y se observa mucho en el ámbito del maltrato. También los niños o jóvenes pseudomentalizadores: parece que reflexionan adecuadamente sobre su mente y la de los demás pero no es auténtica sino falsa o incongruente con sus actos. Puede parecer mentalización, pero no lo es, aunque pueden llegar a aparentar, como digo, una pseudomentalización. No hay coherencia y congruencia entre lo que se dice y hace. 

Manuel le cuenta al terapeuta que ha estado con su padre, han ido a ver un partido de fútbol y después a cenar juntos. Le ha prometido que irán en verano a Eurodisney. Cuando el terapeuta se lo transmite a los educadores del centro en el que reside para contrastar este relato, le dicen que su padre le ha visto apenas un par de veces en siete años… 

Fredy Mercury (también The Platters) con la famosa y bella canción titulada "The great pretender" ("El gran farsante") recoge y canta a este tipo de personas que se crean una falsa realidad, un self falso o "alien self", como dice Fonagy (2002):



Oh si, soy el gran farsante (ooh ooh) 
Fingiendo que me va bien (ooh ooh) 
Mi necesidad es tanta que aparento demasiado 

Estoy solo pero nadie se da cuenta 
Oh si, soy el gran farsante (ooh ooh) 
Un vago en un mundo propio (ooh ooh) 
Juego mi juego pero para mi desgracia 
Me dejaste para soñar solo. 

3/ Modo teleológico. La persona necesita desesperadamente ver para creer. Es un “si no lo veo, no lo creo” 

Roberto es un paciente adulto que pide atención inmediata a las llamadas y los mails que le envía entre sesiones a su terapeuta. Si no recibe una respuesta rápida, entonces no es un profesional que se preocupa por sus pacientes. El terapeuta le explica que no puede responder a esa inmediatez y entonces Roberto se siente como atacado y de un modo irascible le responde que le va a obligar abrirle un expediente en su colegio profesional. 

En el siguiente post nos adentraremos en cómo ayudar y trabajar estos aspectos con los niños. Cuanto antes se detecten, mejor pronóstico tenemos pues podemos intervenir tempranamente. 

Todo requiere de paciencia y perseverancia, no hay ninguna terapia ni intervención que supla el trabajo de toda una red de personas en torno al niño: los padres y madres, los profesores, el terapeuta y otros significativos son los que pueden aprender sobre esto y tratar de aplicar posturas mentalizadoras en la relación con los niños dañados por los malos tratos y con trastornos en esta capacidad. 

Ya os imaginaréis que como padres y madres hemos de haber desarrollado una suficiente capacidad de mentalización. No buscamos ni mucho menos, pediros que lo hagáis de una forma perfecta porque no existe. Si no de una manera consciente: todos podemos desconectarnos de la capacidad de mentalizar al niño en un momento dado, por efecto de un enfado, del estrés, del agotamiento, del queme... pero podemos luego, como dice Maryorie Dantagnan, mentalizar en diferido y reparar estas acciones. Lo que es negativo, a veces fatal, es tener una capacidad de mentalizar afectada, ausente o distorsionada en alguno de los modos que hemos presentado de manera permanente. 

REFERENCIAS

Fonagy, P. Gergely., Jurist, E. & Target,M (2002). Affect regulation, mentalization, and the development of the self. NY: Other Press.

Siegel, D. (2007) La mente en desarrollo. Bilbao: Desclée de Brouwer.

Wallin, D.J.(2012) El apego en psicoterapia. Bilbao: Desclée de Brouwer.

lunes, 25 de febrero de 2019

"Cuídame", por Dolores Urizar Nieto, educadora social y traumaterapeuta.

Diez meses, diez firmas IV

Profesional invitada en el mes de febrero de 2019: 

Dolores Urizar Nieto

Educadora social y Traumaterapeuta de IFIV

Título de su artículo: 
"Cuídame"

Presentación

Me siento muy honrado al presentar como firma invitada de este mes a Dolores Urizar Nieto. Me siento especialmente orgulloso y feliz porque he podido acompañar y asistir personalmente a la excelente evolución de esta educadora social y traumaterapeuta que trabaja actualmente en el ámbito de protección a la infancia. Ella impulsa un proyecto de aplicación del paradigma de los buenos tratos a la infancia de Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan, fundamentándose en la metodología de la traumaterapia, para contarnos, como ella dice, que es posible otra manera de trabajar con los niños y jóvenes.

Dolores Urizar Nieto relata en este post un bello proceso. La conozco en el marco formativo del Postgrado en Traumaterapia Infanto-Juvenil Sistémica, segunda promoción en el Pais Vasco, concretamente en Donostia (Apega 2) Llega allí animada por una mentora que se convierte, sin ella pretenderlo, en tutora de resiliencia. Dolores Urizar Nieto, Loli para los emocionalmente cercanos, destaca por su implicación y por su capacidad para integrar qué significa cuidar, no solo a los niños sino también a las personas adultas que forman parte de su red psicoafectiva, a quienes siempre tiene en mente y trata con bondad y ternura. Loli te hace sentir sentido.

Si quieres conocer y sentir este proceso que Loli ha hecho durante estos últimos 4 años, te invito a que te adentres de su mano en el post que tienes a continuación y que nos regala con la generosidad que le caracteriza. En el mismo veremos cómo evoluciona yendo desde el trabajo personal y el conocimiento técnico-científico hacia la integración e implementación de lo aprendido en el ámbito laboral. Un excelente camino de transformación personal que jalona con citas de autores que durante su formación le han inspirado.

Por mi parte, darle millones de gracias a Loli por haber confiado en nosotros, el equipo docente del Postgrado en Traumaterapia, y haberle acompañado estos años, y seguir haciéndolo. Personalmente, siento mucha felicidad al descubrir que he sido base segura para ella, es el mejor de los regalos que te pueden hacer. He aprendido mucho de Loli y de sus grandes cualidades humanas.

Bienvenida, Loli, al ilustre elenco de firmas colaboradores que construyen Buenos tratos. Ya formas parte de ella. Espero que más adelante nos obsequies con más participaciones.




Dolores Urizar Nieto. Soy Educadora Social, durante 27 años trabajé en un Centro de Apoyo a la Integración para personas con discapacidad, y desde el 2015 formo parte de un Equipo de Intervención Técnica de Apoyo a la Familia (EITAF). Esto ha sido un cambio importante en el plano profesional pero también en el personal. En el 2017 finalicé el Diplomado en Traumaterapia Infanto Juvenil Sistémica y en el 2018 inicie mi formación como Experta en Intervenciones Sistémicas, con la que continuo. Estoy siempre en proceso de formación, consciente de mis carencias, que me permita una mejor práctica profesional enmarcada, como dice Jorge Barudy (2009), “en un modelo de intervención destinado a tratar el sufrimiento y los daños que son resultado de los malos tratos, un modelo cuyos ejes fundamentales son ofrecer buenos tratos a los niños y las niñas, así como promover su resiliencia”.

"Cuídame"

En primer lugar, José Luis, quiero agradecerte la invitación para participar con un post en tu Blog Buenos Tratos, espacio de referencia para profesionales y familias que formamos parte de la red de los buenos tratos. Recibí esta invitación como el mejor de los regalos, con muchísima emoción tanto a nivel personal como profesional. Pero también consciente de la responsabilidad que significaba aceptar esta invitación: escribir en el mismo blog que lo hacen profesionales referentes de los buenos tratos a los que admiro, de los que me nutro y aprendo. Espero que este post sea mi pequeña aportación a la defensa por los derechos y el bienestar de la infancia y mi forma de expresar, alto y claro, mi pertenencia a la manada de mujeres y hombres buenos comprometidos con los buenos tratos.

“El fuego puede calentar o consumir, el agua puede saciar o ahogar, el viento puede acariciar o arrancar… Lo mismo sucede con las relaciones humanas: podemos tanto crear como destruir, criar o intimidar, traumatizarnos o curarnos unos a otros”. Bruce Perry & Maia Szalavitz

Mi relacion con la infancia que sufre malos tratos y sus familias se inicia cuando me incorporo a un EITAF, recurso de carácter preventivo y de apoyo a la familia que tiene como finalidad restablecer y facilitar el adecuado ejercicio de las funciones parentales, mejorando las relaciones sociofamiliares y promoviendo el buen trato a l@s niñ@s y adolescentes y desarrollar y ejecutar la medida de protección infantil de apoyo familiar en su modalidad de intervención técnica. Desde el primer momento, y siempre acompañada de todos mis miedos e inseguridades, se generó en mí la necesidad de formarme para comprender y ayudar a las víctimas de malos tratos. Fue mi compañera, psicóloga en el EITAF, quien abrió mi mente al mundo del trauma, el apego, las competencias parentales... me apoyó y orientó en ese inicio, lo siguió haciendo, pero sobre todo creyó en mí. Desde aquí, gracias por los buenos tratos que siempre me regalaste. Accedo entonces al Diplomado en Traumaterapia Infanto-Juvenil Sistémica, nuevamente alguien vuelve a creer en mí, e inicio la formación en la promoción Apega2 Donosti, formación que me proporcionará el modelo teórico y las herramientas de intervención para promover una parentalidad bientratante que garantice el desarrollo integral de l@s niñ@s y adolescentes, y los recursos resilientes propios de l@s p/madres y de sus hij@s. 

Durante los dos años de formación como Traumaterapeuta se dieron dos procesos paralelos y complementarios: 

1. Un trabajo personal que me permitió integrar las experiencias presentes en mi historia de vida, especialmente en mi infancia y adolescencia. En palabras de Jorge Barudy “… cada profesional que trabaje con niños realice una labor reflexiva y personal sobre sus valores y representaciones.” (Barudy 2009). Poner conciencia de la influencia de los elementos de mi historia de vida en mi personalidad como adulta, cónyuge, madre y profesional, sobre todo en la forma de vivir y definir las relaciones interpersonales. La más complicada, la que me confrontaba con mi rol de madre, reconocerme en mis competencias y aceptar “que hice lo que pude hacer”. Reconocer a mi niña interior, dar voz a mi memoria implícita, y los mecanismos de defensa con los que me protegió, permitiéndome crecer y convertirme en la persona que soy. Hacer una relectura consciente de mi historia familiar y las relaciones que se dieron en ella. Conocer los estilos de crianza que se dieron en mi familia, modelos de crianza que se aprenden en la familia de origen y que se trasmiten de generación en generación, y por tanto hacerme consciente del modelo de crianza que puse en práctica con mi propio hijo. Iñigo Martínez de Mandojana en su libro “Profesionales portadores de oxitocina” dice “no somos robots, ni programas de un diseñador informático, ni siquiera lo más parecido a un vulcaniano de la saga de Star Treck, cuya vida está basada en la razón y la lógica. Somos personas que no pueden reprimir sus sentimientos ni emociones y cada uno tenemos nuestra historia de vida… Estar donde estamos tiene un porqué, una justificación motivacional que nos ha llevado a formarnos y dedicarnos a la profesión que desempeñamos”. Este trabajo de autoconocimiento y autoexploración fue posible gracias a la empatía, sintonía emocional y contención que me ofrecieron mis compañer@s APEGA2 Donosti, quienes generaron un contexto seguro para ello y a l@s profesor@s que facilitaron y me acompañaron en el proceso. Gracias a tod@s por permitirme “sentirme sentida”. 

2. La adquisición de conocimientos teóricos relacionados con el apego, el trauma, el neurodesarrollo y la resiliencia. Esta base teórica me iba a permitir comprender el origen de las competencias parentales y evaluar su existencia o carencia y la recuperación o rehabilitación, con el fin de promoverlas y de ofrecer a los padres con dificultades las intervenciones necesarias para desarrollarlas. 

Durante mi segundo año de formación empiezo a comprender la dimensión del modelo de trabajo de la Traumaterapia, todo lo aprendido el año anterior empieza a encajar como si de piezas de un puzle se tratará, proceso e integro todo lo que voy aprendiendo de Barudy, Maryorie, José Luis Gonzalo, Rafael Benito, Cyrulnik, Pepa Horno, Baita, Di Bartolo, Gema Puig y José Luis Rubio, Siegel, Rygaard,… Lo anterior y mi trabajo con familias con hij@s en centros de acogimiento residencial que me acercan a esa realidad que viven l@s niñ@s y adolescentes y empiezo a pensar que otro modelo de acogimiento residencial es posible: uno que incorpore la Traumaterapia y su metodología para garantizar a l@s niñ@s y adolescentes, cuando las incompetencias parentales de sus figuras cuidadoras obligan a poner en marcha una medida protectora de acogimiento residencial, el derecho a un centro que asegure su bienestar y desarrollo. 

Suelo poner música a mis experiencias, muchas veces trabajo con la música el tema de las emociones, con l@s adolescentes principalmente, y para ello les pido que busquen una canción que represente una relación, un momento, una experiencia, lo que les preocupa o hace sentir mal… Pues bien, si yo tuviera que poner una canción a mi primera experiencia en un centro de acogimiento residencial seria MA SOLITUDE, una loa a la soledad, a esa soledad que tanto temen y tan bien conocen l@s niñ@s y adolescentes en centros, esa soledad rodeada de compañer@s y profesionales, esa soledad que les protege y les destruye, esa soledad que les hace compañía, que necesitan y que nos piden, con gritos silenciosos, que la sustituyamos y transformemos, esa soledad compañera inseparable del miedo y la tristeza.. Una hermosísima canción para escuchar, degustar y meditar… 



Esta idea pasa a ser una realidad en junio de 2017 cuando me incorporo, como Educadora Social y Traumaterapeuta, al equipo de trabajo de un centro de acogimiento residencial para implementar, junto con otra profesional de la Red Apega del centro, el modelo de Traumaterapia Infanto Juvenil Sistémica de Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan. Apostamos en este proyecto, de manera consciente, por un modelo de trabajo dentro del paradigma de los buenos tratos y la promoción de los recursos resilientes de l@s niñ@s y adolescentes y en el que se busca proporcionar al/la niñ@, desde su ingreso en el centro, una experiencia terapéutica que le permita la reparación del daño psicológico producido por los malos tratos, el abandono y/o el abuso sexual. 

“La traumaterapia es uno de los pilares de la intervención terapéutica que se puede ofrecer a los chicos y chicas afectados por traumas. Pero ésta no debería reemplazar el derecho a la protección y a contar como mínimo con un cuidador/a “fiable y estable” que crea en sus recursos”. Maryorie Dantagnan

Lo primero que debíamos hacer era promover el cambio de mirada de los profesionales hacia l@s niñ@s y adolescentes: todos los profesionales debían practicar la mirada apreciativa, esa mirada que va más allá de las conductas, dificultades, carencias,… que les permita entender que su comportamiento forma parte de su sufrimiento. Una mirada que busca, y encuentra, las capacidades, las posibilidades, los recursos y las fortalezas de l@s niñ@s y adolescentes, y que a la vez les devuelva una visión positiva de ellos mismos, de sus limitaciones y de sus fortalezas, una mirada para ellos desconocida hasta ese momento y de la que no se fían. Profesionales con las tres “P”(paciencia, perseverancia y permanencia), incondicionales, que den seguridad. Profesionales capaces de “decodificar” a l@s niñ@s y adolescentes, reconociéndolos en su historia de vida, en sus relaciones pasadas y presentes, en los recursos de supervivencia que han utilizado en el pasado, adaptativos, y que en el contexto actual se presentan como desadaptativos, y que deben mantener hasta que desarrollen unos nuevos ajustados a su contexto de vida actual. 




Para implementar el modelo de Traumaterapia en Acogimiento Residencial necesitábamos:

SABER qué trabajar, que aspectos del niñ@ están dañados. Esta evaluación nos permitirá establecer objetivos de trabajo en función de las áreas dañadas que presente el/la niñ@. Utilizaremos la Pauta de Evaluación Comprensiva (herramienta diseñada por Maryorie Dantagnan) y a partir de ella se elaborara un PEI (Proyecto Educativo Individualizado) que priorice la integración emocional de su historia afectiva a la intervención reeducativa o la reintegración social y laboral, que interprete su modelo de trabajo interno, a partir de su edad madurativa, frente a la cronológica, en los diferentes dominios de su desarrollo y con objetivos que favorezcan su resiliencia secundaria. 

“La resiliencia secundaria se define como la capacidad de un niño/a adolescente de desarrollarse suficiente bien y sano para proyectarse en el futuro como alguien no culpable, digno y valioso; a pesar de haber tenido condiciones de vida difíciles y sufrido diferentes tipos de traumas. Esto es posible gracias a sus recursos y a un entorno social e institucional afectivo y solidario”. Jorge Barudy

RECONOCER que l@s niñ@s y adolescentes de los centros de acogimiento residencial presentan un daño en su vinculo de apego inicial, no han tenido acceso a un cuidador competente, sensible, disponible y que les ofrezca seguridad. Han carecido de cuidadores que, mediante la relación, construyan la base de su seguridad, confianza y regulación emocional que les permita representarse a sí mismos y a los demás como alguien digno de ser amado, respetado y valorado. Esto conlleva para l@s niñ@s y adolescentes el aprendizaje y la interiorización de modelos afectivos negativos que van a modelar su modo de relacionarse y construir vínculos afectivos con otras personas. L@s Educadores deben poder reconocer, trabajar y mirar con consciencia estos modelos afectivos dañinos que l@s niñ@s y adolescentes internalizan, fruto de las vivencias afectivas de sus familias, y ofrecerles, desde la relación terapéutica, nuevos vínculos afectivos que favorezcan su desarrollo socio-neuro-emocional y sean un factor de protección frente a diversas formas de maltrato. 

“Lo que sucede interpersonalmente, en especial en la infancia, se incorpora en la mente, y desde allí imprime su sello en la vida emocional, en la vida de relación y en la personalidad”. Inés Di Bártolo

INTERVENIR desde la mirada consciente, esa en que los profesionales reconocen a l@s niñ@s y adolescentes como sujetos de derecho y como personas que están sufriendo, capaces de identificar los indicadores de sufrimiento en las conductas cotidianas y en los comportamientos desajustados de l@s niñ@s y adolescentes, que conocen la dimensión afectiva del trabajo e intervienen desde la relación, capaces de “escucharles con los ojos” para interpretar todo lo que proyectan, con timing, esa habilidad que permitirá sincronizar nuestra intervención con ellos. Profesionales que ponen consciencia en su propia historia afectiva y en sus circunstancias actuales y capaces de reconocer cómo esto les va a condicionar en su forma de mirar a l@s niñ@s y adolescentes, como a situarse ante sus conductas .

“Las relaciones afectivas que los equipos establecen con l@s niñ@s y los adolescentes a su cargo deben pasar de contemplarse como una cuestión de actitud personal o de mayor o menor capacidad de empatía a una obligación profesional del trabajo cotidiano”. Pepa Horno

CONVERTIR en co-terapeutas a l@s Educadores para que puedan ofrecer un apoyo especializado a l@s niñ@s y adolescentes que han sufrido situaciones de malos tratos, abandono, negligencia y/o abuso. Profesionales capaces de hacer una crianza terapéutica que permita reparar el daño de l@s niñ@s y adolescentes traumatizados y ofrecerse como figuras afectivas capaces de acompañarles en su proceso resiliente, como tutores explícitos de resiliencia. José Luis Rubio y Gema Puig en su libro “Tutores de resiliencia” dicen que el tutor de resiliencia explicito seria “C3PO, (Confianza + Compromiso + Creatividad) + Paciencia + Optimismo Terapéutico), ese simpático androide que acompañaba a la princesa Leía por todo el espacio en su arriesgada misión, y que era una fuente permanente de apoyo para ello… firme pero tierno, con sentido del humor, brillante pero humilde, observador y siempre pendiente de los demás, disponible y sincero”.

CREAR un espacio terapéutico en el centro, Sala de Valientes, para desarrollar el modelo de TRAUMATERAPIA INFANTO JUVENIL SISTÉMICA organizada en sus tres bloques. Un trabajo terapéutico desde el que ofrecer a l@s niñ@s/adolescentes un contexto físico seguro, contenedor y facilitador de su regulación, con respuestas sintonizadas, reguladas y consistentes por parte de los referentes, y desde el que con técnicas y herramientas psicoterapéuticas puedan desarrollar su autorregulación. Un trabajo terapéutico que facilite su proceso de empoderamiento y les permita acceder, desde la seguridad, a su historia de vida y los contenidos traumáticos de esta, facilitando su integración y dotándolas de sentido como parte de su proceso resiliente.

FORMAR a los profesionales que participan de este proyecto. En este proceso nos han acompañado Jorge Barudy, Maryorie Dantagnan, José Luis Gonzalo Marrodán y Rafael Benito que, demostrando una vez más su compromiso con la infancia y su apoyo incondicional a l@s profesionales de la Red Apega, acudieron a nuestra llamada de ayuda y han formado a l@s profesionales del centro. No era fácil para ellos hacer coincidir fechas libres de compromisos/trabajo, liberarse de responsabilidades, desplazarse,… pero lo consiguieron y disfrutamos de ell@s en lo profesional y en lo personal. 

Actualmente Pepa Horno nos acompaña con un proyecto de asesoramiento desde el que imparte formación, acompaña en la revisión de los documentos del proyecto educativo y proporciona pautas de auto cuidado afectivo al equipo. 

Desde el año pasado algunos profesionales del equipo reciben formación en Crianza Terapéutica que imparten Elena Borrajo, Laura Fariña y María Vergara y está organizado por la Asociación Educativa Biraka. 

A tod@s ell@s gracias por “acompañarnos” en este proyecto. 

Para finalizar quiero compartir la canción que para mi representa este proyecto, CUÍDAME y que pone el titulo a este post.