lunes, 22 de abril de 2019

Hoy sale en preventa "Caminares", una mirada ilustrada para que niños y jóvenes comprendan el apego.


Diez meses, diez firmas IV

Profesional invitada en el mes de abril de 2019: 

Itziar Fernández Cortés

Psicóloga clínica

Título de su artículo: 
"Caminares, una mirada ilustrada para que niños y jóvenes comprendan el apego"





Para adquirirlo en preventa haz click aquí

Presentación

Es un auténtico placer, un gusto, que mi amiga, colega y profesora Maryorie Dantagnan y yo hayamos sido elegidos por Itziar Fernández Cortes para prologar este relato que ella ha ideado para que niños y jóvenes puedan aproximarse a la comprensión del apego de una manera vivencial -sin nombrarlo, pero poniendo palabras que describen y explican los diferentes estilos de apego- y que ha sido ilustrado maravillosamente por Zaida Escobar. Desde que conocimos su proyecto, que Itziar tuvo a bien compartir con nosotros, nos sentimos entusiasmados y valoramos la excelencia y la calidad de esta innovadora idea y de cómo ha sido capaz de plasmarla en un relato con sugestivas imágenes. Creemos que ha superado con nota el reto de acercar el apego y sus estilos a los más jóvenes.

Como solemos decir muchas veces en este blog, no andamos sobrados de materiales que acerquen la comprensión del apego a niños y jóvenes. Caminares viene a cumplir esta función psicoeducativa que muchos echamos de menos, ya que es útil para trabajar, de una manera adaptada a su nivel de desarrollo, algo que, explicado con palabras, puede resultar tedioso y, sobre todo, complicado de transmitir a las personas menores de edad, además de que prescindiríamos del componente sensorial visual, tan imaginativo e importante en la infancia. Los relatos ilustrados favorecen también ese acercamiento simbólico a temas que a veces son dolorosos de abordar, reduciendo las posibilidades de retraumatizar a quienes ya pueden estarlo por vivencias que afectaron de manera negativa al proceso del establecimiento del vínculo de apego. Me acuerdo que Boris Cyrulnik recomienda que las personas tengan acercamientos simbólicos (mediante la literatura, el cine, la música, el teatro...) a vivencias duras, como un modo más seguro y menos retraumatizante que con la palabra directa, pura y dura.

Es un honor que la firma invitada del mes sea la autora de la obra Caminares, Itziar Fernández Cortés, y que en el post de hoy nos presente la misma en primicia. Hoy comienza la preventa de Caminares, por eso os animo a que apoyéis esta iniciativa porque Maryorie Dantagnan y yo la consideramos de gran valor y utilidad en el acompañamiento educativo y terapéutico a niños, jóvenes y adultos. Con la presencia y la sensibilidad de un adulto, el relato de Caminares adquiere aún mayor potencial, pues puede constituirse en ese tercer elemento en el que apoyarse para psicoeducar al niño/a o joven y honrarle por su historia, de la que también forman parte, por supuesto, los vínculos que ha ido forjando a lo largo de su vida para convertirse en lo que hoy es.

Sólo nos queda a Maryorie Dantagnan y a mi felicitar a Itziar Fernández Cortés por este precioso relato, Caminares, y agradecerle su participación en el blog al escribir sobre el mismo. Enhorabuena, Itziar, ya formas parte del elenco de ilustres invitados e invitadas colaboradores/as de este blog. ¡Muchas gracias por hacer y construir Buenos tratos!.


Itziar Fernández Cortés. Psicóloga clínica y psicoterapeuta infantil experta en intervención en trauma y violencia de género. Desarrolla su labor profesional a nivel terapéutico con niños, niñas y adolescentes en el Servicio Insular de Atención Especializada para Víctimas de Violencia de Género de Tenerife. Colabora como investigadora especializada con Espirales Consultoría de Infancia, realizando estudios sobre protección a la infancia desde un enfoque de derechos. Autora de “La Casa del Mar el Calma” y coautora de “Diario Arcoíris”. Contacto: itxitas@hotmail.com.

Escribimos un post presentando en este blog "La casa del mar en calma"





"Caminares", una mirada ilustrada para que niños y jóvenes comprendan el apego. 

Aterrizar en el blog Buenos tratos de José Luis Gonzalo Marrodán y pretender hablar de apego es algo más que un riesgo, una temeridad. Sin embargo aquí estoy aceptando el reto con más miedo que vergüenza. 

Esta invitación es un viaje de ida y vuelta. Yo me aventuré a contactar con él para pedirle que me honrase con el prólogo de “Caminares”. Él se aventuró a invitarme a escribir en su blog para presentaros el mismo.

Este es uno de esos ejemplos en los que lanzarse a la aventura, a veces sale bien.

“Aquí estás, llegaste.
Los miembros de tu manada te enseñan a caminar.
Serán tus primeros espejos,
y aprenderás a mirarte a partir de la imagen que reflejan de ti”

A lo largo de todos estos años como terapeuta,y sobre todo, a partir de mi proceso terapéutico personal, he podido comprobar lo importante que es detenerse a mirar más allá del malestar que trae a las personas a consulta, puesto que lo que duele ahora es tan sólo el síntoma, la punta del iceberg que se sostiene en una masa de hielo interiorizado.



Esta masa de hielo es nuestra historia de vida: nuestras propias creencias, valores, mandatos culturales y experiencias vitales que generan emociones y patrones de comportamiento aprendidos y en ocasiones automatizados.

Nuestra tarea consiste en atender lo inmediato, reducir el malestar, pero no podemos dejar pasar la oportunidad que nos brinda la relación de intimidad y confianza que se establece en terapia para ir un poco más allá. Debemos aprovechar el momento de autocuidado que la persona se está regalando a sí misma cuando decide venir a vernos para acompañarla en su proceso reflexivo.

Rememorar su historia, traerla al presente, evocar recuerdos y personas significativas, sentir y comprender el impacto o la huella que todavía persiste al acercarnos a su niño o niña interior. Analizar con ella como todo esto ha influido en el desarrollo de su personalidad y ayudarla a entender que lo que fue adaptativo ayer, puede generar sufrimiento ahora. 

Todo ello nos permitirá comprender como hemos ido ajustando “la brújula que nos guía en el mundo de las relaciones interpersonales”. Sobre todo cuando esa brújula nos trae a terapia porque a veces nos confunde y otras, directamente, nos hace daño.

Si llegamos hasta aquí, nos toca hablar del apego. 

Nos toca hablar de Caminares.

En ocasiones, intentamos transmitir teorías explicativas para ayudar a las personas a comprender lo que les pasa. Para ello recurrimos a multitud de técnicas e instrumentos, en función de la formación y especialización de cada terapeuta. 

Una de estas técnicas son los cuentos, los relatos y las metáforas, que a través de un lenguaje simbólico permiten a la persona identificarse con las vivencias de sus protagonistas y externalizar el discurso, reduciendo las defensas y la tensión emocional. 

Nuestra intención es aproximar la teoría del apego a adolescentes y personas adultas de una forma amable, tierna y cercana. Invitando a la reflexión sobre qué aspectos del adulto o adulta que somos hoy están relacionados con las experiencias vividas con nuestras figuras de apego durante la infancia. 

Para ello, hemos tejido un puente entre la imagen y la palabra, entre la emoción y la cognición, poniendo a trabajar en equipo a ambos hemisferios cerebrales para integrar su mensaje. 

Caminares pretende ser una mirada que legitime, una narrativa que explique y nos ayude a comprender que todos y todas aprendimos a querer a partir de cómo nos sentimos queridos. 

Los vínculos afectivos van dejando huella y son la base sobre la que construimos nuestra historia de vida. Dependiendo del relato que podamos contarnos a nosotros y nosotras mismas, afrontaremos nuevas experiencias y relaciones, construiremos nuestra forma de ser y nuestra confianza en el mundo.

“En el mejor de los casos, pudiste sentir el abrazo de tu manada. 
Sin miedo, con calma y seguridad, encontraron el equilibrio entre protección y autonomía”

Sin embargo, la visión idealizada de los vínculos afectivos hace que pensemos que las personas que nos quieren nunca nos dañan, y nada más lejos de la realidad. Sólo tenemos que acercarnos a las cifras de maltrato infantil, abuso sexual o violencia de género. En estos casos, el entorno que debía ser protector se convierte en caos y confusión. 

“El miedo te invitaba a huir mientras que el amor te pedía aproximarte. 
Un enigma sin solución que brotaba con rabia”




Pero este daño también puede darse desde el mayor de los afectos, cuando padres y madres tienen integradas una serie de creencias acerca de cómo fueron educados en su niñez. Hablamos de los apegos inseguros que están tan integrados entre nuestros patrones de crianza y que han ido evolucionando culturalmente, llevándonos a los dos extremos del continuo “autonomía versus protección”.

“Resolviste tus dudas sin el consejo de tus mayores. 
Todo lo hace sola, siempre tan madura”

“Quisieron evitar tus tropiezos, sin saber que con sus consejos 
te hacían dudar de cada paso que dabas”

Los estilos de apego que aquí detallamos no son compartimentos estancos, de hecho, ni tan siquiera mencionamos sus nombres. Tampoco son estables y permanentes, aunque tengamos nuestra tendencia hacia alguno de ellos. Esto se debe a que, normalmente, no tenemos una persona única como referente afectivo en nuestra infancia, y a lo largo de nuestra vida nos vamos vinculando con personas distintas, en diferente grado de intimidad, que pueden ir moldeando nuestra experiencia afectiva y nuestra manera de relacionarnos en el futuro. 

Por ello, Caminares te invita a reflexionar sobre las huellas del apego para terminar proponiendo “un viaje de ida y vuelta a la niñez”. Tanto si quieres reflexionar sobre tu estilo a la hora de establecer relaciones afectivas como si quieres plantearte tu forma de ejercer la parentalidad, repensando tu propia crianza, puesto que una vez que le pones consciencia tienes la capacidad de modificar reacciones y actitudes interiorizadas.

“Porque somos manada y seguiremos vinculándonos toda la vida.
Porque somos y seremos referentes afectivos
para los niños y niñas que vienen detrás”




Todo esto y mucho más es lo que puedes encontrar en Caminares. Un libro ilustrado escrito por mí e ilustrado por Zaida Escobar (www.zaidaescobar.com) que pretende ser una herramienta terapéutica, una aproximación a la teoría del apego y  una excusa que te lleve al recuerdo de tu primera infancia desde el respeto, porque siempre lo hicieron lo mejor que pudieron.

En esta aventura han creído José Luis y Maryorie, que nos ponen su sello de calidad y calidez regalándonos un prólogo a modo de introducción teórica.  Como ellos mismos dicen “existen numerosos libros y revistas científicas que exponen la teoría del apego y su trascendencia para el ser humano. Sin embargo, existen pocos que la acerquen al gran público, que divulguen la misma y la hagan formar parte del acervo común” 

Solo nos faltaba conquistar a una editorial, y nos encontramos con El Hilo Ediciones (https://www.elhiloediciones.comsello editorial independiente especializado en la publicación de libros sobre ciencias humanas, especialmente psicología, pedagogía y crianza. Buscaban autoras arriesgadas, esas éramos nosotras. Aquí les tenemos apostando por un proyecto literario innovador.

Ahora solo nos queda esperar que llegue a tocar el corazón de gente como tú y te animes a conocerlo en persona, por lo que te invitamos a conseguir tu ejemplar en la preventa (disponible hasta el 1 de mayo de 2019), a encargarlo por internet, o a solicitarlo en tu librería más cercana:

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