lunes, 5 de marzo de 2012

EMDR, una técnica eficaz para el tratamiento del trauma y de otros problemas psicológicos


Hoy escribo -lo tenía pendiente desde hace semanas- sobre el abordaje psicoterapéutico llamado EMDR (siglas en inglés que significan Eye Movement Desensizitation and Reprocessing – Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares), en el cual me estoy formando desde septiembre de 2011, fecha en la cual los docentes de la Asociación EMDR España se trasladaron hasta Donostia-San Sebastián y pude hacer el primer nivel de formación. Toda una suerte que ocurriera esto, y no quise  desaprovechar esta ocasión brindada en bandeja. Son varios niveles, y en ello estoy con gusto.

Para los que no conozcan este abordaje terapéutico, han de saber que fue ideado por la Doctora Francine Shapiro en los años 80. Esta psicóloga comprobó, según cuentan, paseando una tarde por el campus universitario, que las preocupaciones en las que había estado pensando mientras andaba le habían dejado de perturbar y que las sentía con menos intensidad emocional negativa. Reflexionó sobre qué había estado haciendo durante el paseo y cayó en la cuenta de que había movido sus ojos de izquierda a derecha. A partir de aquí desarrolló su método terapéutico y toda una investigación, con un protocolo básico diseñado y validado empíricamente, que se usa para el tratamiento de distintos trastornos emocionales y, particularmente, para el estrés postraumático (Para trauma complejo y trastornos disociativos se utiliza un abordaje progresivo, tal y como podemos aprender en este excelente libro de las psicólogas Dolores Mosquera y Anabel González) Actualmente, se ha extendido el campo de intervención en el cual el EMDR puede usarse, junto con otras técnicas, para un abanico variado de trastornos como los de personalidad, depresivos, alimentación, etc.

Tal y como nos explican en la página web de la Asociación EMDR España (transcribo literalmente, pues es el lugar al que acudir donde obtener información y formarse de una manera fiable pues sus profesionales están cualificados para ello): “EMDR - Desensibilización y Reprocesamiento por los Movimientos Oculares es un abordaje psiterapeútico en el tratamiento de las dificultades emocionales causadas por experiencias difíciles en la vida del sujeto, desde fobias, ataques de pánico, muerte traumática y duelos o incidentes traumáticos en la infancia hasta accidentes y desastres naturales. También se usa EMDR para aliviar la angustia y/o la fobia de hablar en público, para mejorar el rendimiento en el trabajo, en los deportes y en las interpretaciones artísticas.

EMDR como método combina elementos teórico-clínicos de orientaciones tales como el psicoanálisis, cognitivo-conductual y otras. Para muchos pacientes EMDR resulta de mayor ayuda para sus problemas que otras terapias convencionales. En 1987, Francine Shapiro, psicóloga norteamericana, descubrió que los movimientos oculares voluntarios reducían la intensidad de la angustia de los pensamientos negativos. Inició una investigación (Shapiro, 1989) con sujetos traumatizados en la guerra de Vietnam y víctimas de abuso sexual para medir la eficacia del EMDR. EMDR reducía de manera significativa los síntomas del Trastorno por Estrés Post Traumático en estos sujetos.

En el proceso con EMDR, el terapeuta trabaja con el paciente para identificar un problema específico que será el foco del tratamiento. El paciente describe el incidente traumático, a partir del cual es ayudado por el terapeuta para que seleccione los aspectos más importantes y que más lo angustian de dicho incidente. Mientras el paciente hace movimientos oculares (o cualquier otra estimulación bilateral) le vienen a la mente otras partes del recuerdo traumático u otros recuerdos. El terapeuta interrumpe los movimientos oculares cada tanto para asegurarse que el paciente esté procesando adecuadamente.

La estimulación bilateral puede ser: a) visual (el paciente mueve los ojos de un lado al otro guiado por el terapeuta); b) auditiva (el paciente escucha sonidos alternados en ambos oídos) c) kinestésica (el terapeuta golpetea suavemente y en forma alternada sobre las manos o los hombros del paciente). Esto facilita la conexión entre los dos hemisferios cerebrales logrando el procesamiento de la información y la disminución de la carga emocional.

El terapeuta guía el proceso, tomando decisiones clínicas sobre la dirección que debe seguir la intervención. La meta es que el paciente procese la información sobre el incidente traumático, llevándolo a una "resolución adaptativa". En las palabras de Francine Shapiro, esto significa: a) una reducción de los síntomas; b) un cambio en las creencias y c) la posibilidad de funcionar mejor en la vida cotidiana” (Para seguir leyendo, haz clic aquí)

EMDR me ha sorprendido muy gratamente. Estoy encantado. En la formación que hicimos en San Sebastián (y que se oferta en otras ciudades de España, en la página web de la Asociación podéis estar al tanto) practicamos el protocolo básico tanto con adultos como con niños, experimentándolo en nosotros mismos y trabajándolo con compañeros de curso. Yo mismo me sometí a una sesión con un contenido traumático personal (un accidente que sufrió mi hermano de pequeño, afortunadamente nada le ocurrió aunque estuvo grave) que creía resuelto pero que aún me generaba ansiedad pensar en ello. EMDR se centra en recuerdos que hemos vivido y que están sin procesar en las redes neurales. La estimulación de ambos hemisferios del cerebro provoca la activación de estas redes y "desatasca" (por entendernos) los recuerdos traumáticos que están sin integrar, provocando la abreacción (la liberación emocional) y con ello la reducción de la ansiedad o la sintomatología.

En el nivel I se aprende el protocolo básico. Pero EMDR son un conjunto de varios protocolos que se van aprendiendo a lo largo de todo el proceso formativo que requiere hacer nivel II y formaciones avanzadas y supervisiones. Por mi parte, comienzo mi formación y espero llegar, poco a poco, a Clínico EMDR. 

El protocolo básico está diseñado y, como todos, validado empíricamente. Debe, primero, de dotar de recursos al paciente (de relajación o de creación de un lugar mental de seguridad, con el fin de que éste tenga una herramienta a la cual recurrir si las emociones, durante el procesamiento del trauma, se vuelven muy intensas o le desestabilizan a la persona) Segundo, el paciente con ayuda del terapeuta, debe de hacer un recorrido y recoger, en la historia clínica (junto con otros datos relevantes) los recuerdos más significativos, traumáticos (tanto traumas con la “T”, esto es, sucesos puntuales o impactantes que han sido una amenaza o riesgo para la vida de la persona, como una violación o un accidente de coche; como traumas llamados “t”, no por ello menos importantes, que son una sucesión de  eventos traumáticos que impactan a nivel relacional como el abandono, las carencias afectivas…) Esos recuerdos se asocian con imágenes, sensaciones y emociones que son las que se someten a procesamiento mediante la estimulación bilateral. También se puede partir de las sensaciones o emociones negativas del cliente, evaluar a qué imágenes se asocian y hacer el procesamiento.

Compartiendo mi experiencia con vosotros, en la práctica que hicimos en la formación, procesé el recuerdo traumático en relación al accidente de mi hermano y el malestar, aunque inicialmente se elevó, posteriormente se fue reduciendo hasta que me invadió una sensación de profunda calma. Pero en cada persona es diferente, y cada caso hay que evaluarlo cuidadosamente (no es lo mismo una persona que tiene uno o dos eventos traumáticos que otra con una biografía con muchos traumas y un trastorno de personalidad, por ejemplo.  Las cosas son más complejas) En cualquier caso, que nadie pruebe la técnica sin la formación adecuada. Y los profesionales que empezamos lo hacemos con casos sencillos para ir aprendiendo el protocolo básico. En mi opinión, la técnica es muy eficaz y consigue en menos tiempo, para algunos aspectos, lo que hablando y hablando se tardaría meses o años. Porque es una técnica que va al procesamiento de las emociones asociadas a los recuerdos, emociones que no han sido procesadas por mucho que lo hablemos con el paciente. EMDR es una técnica emocional, las emociones están en el cuerpo, y EMDR va también al cuerpo. Además, tiene dos aspectos muy positivos de los cuales nos hablaron en el curso: (1) Es el propio paciente el que hace el procesamiento, su propio cerebro. La técnica lo que hace es favorecer la manera natural que el cerebro tiene de procesar (2) El paciente tiene el control en todo momento y puede parar. El procesamiento y lo que surge (otros recuerdos, sensaciones o emociones que se pueden generar en la persona según se le va estimulando, es único y propio, no igual para cada uno; no existe un “suponemos que” o “debe pasar esto”) es como si estuviésemos montados en un tren, sentados junto a la ventana, y viésemos pasar imágenes propias de nuestra vida ligadas a emociones y sensaciones corporales.

Posteriormente, me he animado a trabajar y sigo trabajando con la técnica (bajo supervisión) aplicada a los niños y adolescentes como una herramienta más, y los resultados que estoy obteniendo (usando la técnica en combinación con otras y dentro de un proceso de psicoterapia basado en el apego, sobre todo con los pacientes más dañados en este sentido) son buenos y muy buenos, pero como todo en la vida, no es la panacea y los casos graves requieren de mucho trabajo (con EMDR como con otras técnicas), un recorrido terapéutico largo, la implicación de los padres o familias y mucha paciencia y perseverancia. Pero ninguna técnica es la panacea. De todos modos, a mí me ha cambiado la forma de concebir la psicoterapia y creo que es una técnica revolucionaria porque nos enseña que la mente tiene un lenguaje emocional propio que está intrincado en las redes neurales de nuestro cerebro que son las que portan la información. EMDR viene avalado por la investigación científica de los más prestigiosos autores en trauma.

Con niños se adapta el protocolo y se utiliza el juego, el dibujo y la colaboración de los padres o referentes con los que exista una buena relación de afectividad para realizar el procesamiento, tanto para la instalación de los recursos como del material traumático propio del niño. A partir de los once-doce años (edad madurativa), más se parece el protocolo al de los adultos. Lo estoy aplicando a un niño adoptado, bajo supervisión, con graves problemas de agresividad, y está aportando un plus en la estabilización emocional del niño que antes no había obtenido. Pero insisto, que ningún padre o madre piense que es milagroso. No existen los milagros. Con este niño –como acabo de mencionar, pero lo repito- hay que seguir trabajando con esta técnica como con otras, y el proceso de psicoterapia requerirá de la colaboración de los padres, de la motivación del propio niño, del buen hacer del terapeuta y de la paciencia y la perseverancia.

En junio va a tener lugar, en Madrid, del 15 al 17, la 13ª Conferencia EMDR Europa, con la presencia de los más prestigiosos investigadores y profesionales en EMDR y trauma. Hay un pre-congreso previo en el que se va a exponer cómo se trabaja EMDR con niños adoptados, una población que puede beneficiarse de este abordaje psicoterapéutico. Allí que voy, entusiasmado. A todos los profesionales interesados, os recomiendo, sin ninguna duda, que os apuntéis a la Conferencia como que os forméis en esta técnica.

Termino comentándoos que esta semana, el día 10 de marzo, sábado, presentamos Óscar Pérez-Muga y servidor nuestro libro "¿Todo niño viene con un pan bajo el brazo? Guía para padres adoptivos con hijos con trastornos del apego" en Gijón. Invitados por Asturadop (Asociación Asturiana de Adoptantes), estamos felices de compartir un tiempo de diálogo con las familias adoptivas y hablarles también de nuestra publicación. Será a las 13,00h en el Centro integrado Gijón Sur ¡Allí nos vemos!

18 comentarios:

Mei dijo...

Madre mía...qué interesante...!! Cuántos métodos desconocidos para procurar la superación!!! Gracias

José Luis Gonzalo Marrodán. dijo...

Hola, Mei: la verdad es que este abordaje es fascinante y ayuda mucho. Aunque con niños muy dañados el trabajo es mas largo y arduo, aunque van mejorando, y mucho!! Un abrazo.

Anónimo dijo...

Hola,
Me alegra mucho que trates este tema, yo ley acerca del EMDR hace años, en el libro "Curación emocional" del médico psiquiatra francés David Servan Schreiber, que fue publicado en el 2003.
Todavía no era madre adoptiva, nuestro proceso ha sido muy complicado y pensé que esta terapia podría ser apropiada para mi hijo.
El año pasado contacté con varios terapeutas pero vi que les faltaba formación en el tema del vínculo.
Me alegro que te estés formando y hayas encontrado otro camino para ayudarnos.
Saludos, Elsa

Beatriz dijo...

Hola José Luis:

Me alegra mucho que incorpores EMDR al trabajo con tus pequeños pacientes. Hace ya un par de años que la psicóloga con la que estamos en contacto la aplica y está absolutamente fascinada con ella. Con mi hija no la hemos hecho porque hasta el momento no ha necesitado terapia pero es algo que no descarto más adelante. Como tú dices no es milagrosa pero puede ser de mucha utilidad.

Me recuerda, en cierto sentido, a la intervención neuropsicológica que hacemos con los niños a nivel de integración sensorial y de reflejos primarios: se trata de ofrecer estímulos al cerebro para que él mismo haga un proceso de rehabilitación. ¡Prodigioso!

Te mando un abrazo y enhorabuena por los éxitos de vuestro libro,
Beatriz

Jordi Badia dijo...

Hola Jose Luis, no conocía el EMDR, me ha interesado mucho. Gracias por presentármelo, lo seguiré de cerca.

José Luis Gonzalo Marrodán. dijo...

Me alegra mucho que haya despertado vuestro interés. Creo que cada vez somos más los psicólogos que nos estamos formando en esta técnica que tan buenos resultados nos está ofreciendo.

No había pensado en el paralelismo que estableces, Bea, entre EMDR y la terapia de integración de reflejos. Ambos parece que aprovechan los recursos que el cerebro tiene para procesar los estímulos.

Convengo con Elsa en que la formación en psicología del apego es muy importante, combinando ésta con EMDR se consigue una comprensión e intervención con el paciente más completa.

Saludos a todos/as

Chiquita adorada dijo...

Al igual que Beatriz, al leerte pensé en que hay algunas similitudes con la terapia con reflejos primarios. Cuánto he aprendido en los blogs!!! Hace un par de semanas que iniciamos la TMR con mi hija y parece increíble pero ya la maestra el otro día me dijo que está sorprendida con el avance de mi hija. Voy a buscar si alguien está trabajando EMDR en México. Muchas gracias por tus aportes, siempre aprendo leyéndote!!

José Luis Gonzalo Marrodán. dijo...

Es estupendo que los blogs te estén aportando y me alegra mucho que hayas conocido EMDR!! Saludos para ti y para esa bella tierra que es México.

Anónimo dijo...

Hola! Después de un año con terapia gestalt y no ver muy buenos resultados me gustaría que alguién me pudiera dar un/una terapeuta formado/a en EMDR y con experiencia en adopcion. Me lo podéis dar en mi correo personal gemma_canizares@yahoo.es

Muchas gracias por todo

Anónimo dijo...

Buenos días,

Tengo una hija a la que con 11 años diagnosticaron Anorexia Nerviosa, por lo que estuvo ingresada durante dos meses en una unidad especializada. Hasta hace dos años ha estado tratada por un par de psicólogos, abordando el problema, su baja autoestima, etc. Desde el día de su alta hospitalaria come de todo, pero su control es absoluto y utiliza la "compensación" continuamente. Luego el problema sigue ahí. Ahora se ha ido a estudiar a Francia y la psicóloga de la universidad le ha hablado del EMDR. He consultado por internet y sólo en tu blog he visto que haces mención a los trastornos alimentarios. ¿Crees que esta terapia puede ser útil para estos trastornos? Porque ella no sabe describir un hecho traumático que le haya podido provocar este trastorno.

Muchas gracias.

José Luis Gonzalo Marrodán. dijo...

Hola, sí que EMDR puede ser una técnica eficaz para este trastorno. Lo más conveniente es que sea evaluado y tratado por un profesional psicólogo con formación en EMDR y que haya hecho la especialidad de EMDR aplicado al tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria. Para ello contacta con la Asociación EMDR España (http://www.emdr-es.org/index.htm) y en la misma te orientarán acerca de qué profesional, en tu región, puede hacerse cargo del caso. Saludos cordiales.

Anónimo dijo...

Muchas gracias, pero tendrá que tratarse en Francia que es donde vive. Pero eso si, ha contactado con un psicólogo con formación EMDR.

De nuevo, gracias

José Luis Gonzalo Marrodán. dijo...

Bien. Si esta formado en EMDR y además conoce como se aplica este abordaje en trastornos de la conducta alimentaria, es el profesional de elección. Saludos cordiales,

olgavc dijo...

Hola, soy totalmente neofíta de cómo funciona un blog pero desde hace varias semanas te sigo con verdadera aficción. Tengo un hijo de 8 años que vino hace un año y medio de Rusia.La adaptación ha sido terrorífica. Yo he seguido las pautas de la psicología conductual y el estuvo en un Centro de Tepaia Ocupacional haciendo Integración sensorial en AYTONA (Madrid). Le dieron de baja este verano y hemos comenzado la TMR hace un mes. Me estoy planteando, bueno, de hecho tengo cita con Montse Lapastora para iniciar sesiones de EMDR, pero leyendo tu post sobre la caja de arena como técnica para la resilencia empiezo a dudar cúal sería mejor para mi hijo. Dicen que es mas rápida el EMDR..., ¿pero es mas eficaz? Necesitaría tu consejo pues tu blog y tu persona estais siendo un arcoiris en mi cueva.
Estoy de acuerdo contigo en que la psicología conductual en estos niños es contraproducente y aunque le mando a su tutor extractos de tu blog que le puedan ayudar a seguir una técnica de empatia con mi hijo y el siendo joven y abierto le veo que le cuesta entenderlo porque dice que el lo aplica ( y me lo creo, porque le veo unapersona muy tranquila) pero que no ve resultados y que cree necesario ponerle consecuencias como castigarle a no ir a clase de patinaje ( actividad extraescolar) y que se le dá muy bien y lo necesita para su autoestima.
Jose Luis te agradezco infinitamente tu experiencia y sobre todo tus gans de ayudar. Identifico a mi hijo en todo lo que cuentas sobre ellos. Empieza a recordar cosas que vivió en Rusia y me deja ojiplática y con el alma desgarrada. Ha vivido abusos y malos-tratos y tien una rabia que se dispara con facilidad. Soy monoparental y las fuerzas a veces no me acompañan. Solo con volver a releer tu blog me ayuda inmensamente a interiorizar mas la que tiene que ser mi estrategia de trabajo y poder entenderle mejor cuando lo que me provoca es darle un coscorrón.
Muchísimas gracias por tus conocimientos y su publicación en este blog

José Luis Gonzalo dijo...

Los niños que han vivido experiencias tan duras como tu hijo y abran temprana edad requieren de nuestro acompañamiento durante probablemente, más tiempo que otros niños. Necesitan adultos que sean capaces de regularles emocionalmente pues ellos no pueden por si solos, ya que al no tener experiencias de apego suficientemente óptimas les falla la autorregulación que es una herencia del apego seguro. Haces muy bien en llevar a tu hijo a que reciba ayuda profesional. Con ella irá poco consiguiendo procesar sus duras experiencias y estabilizandose emocionalmente. Si eres monoparental el desgaste suele ser mayor; pero tu autocuidado es fundamental, has de estar tu bien para poder cuidar. Has de echar mano de tu red social y tratar de buscar tu tiempo de descanso.

Respecto al tratamiento, en mi opinión lo fundamental es
la relación con el terapeuta, el apego terapéutico que se va creando entre el niño y el profesional. Esto va ayudando al niño en el apego y como consecuencia en la regulación. Después, viene la técnica. Tanto la caja de arena como EMDR son ambas válidas. Hasta se pueden combinar porque las dianas en la aplicación de EMDR con niños suelen tomar como base los dibujos, el juego, las cajas de arena... EMDR es eficaz y acorta los tiempos, puede seguir este abordaje terapéutico. Montse Lapastora es una excelente y experimentada profesional y conoce el mundo de la adopción, déjate guiar por ella y tu hijo irá mejorando y tu también te irás tranquilizando viendo que el avanza. Me alegra que este blog te ayude. Un saludo cordial.

Anónimo dijo...

Saludos desde Durango. El tema que aborda es interesante ...espero contar con su apoyo y me proporcione su correo electrónico para enviarle la descripción de los problemas psicológicos que presenta un niño de la escuela.
mi correo es:elenodelarosasolis@hotmail.com

Anónimo dijo...

Para la depresión ansiosa (sin conocer el motivo que la desencadena) también es válida la terapia EMDR? Muchas gracias!

José Luis Gonzalo dijo...

Para un cuadro mixto ansiedad/depresión es eficaz EMDR e incluso te puede ayudar a conocer que experiencias (registradas en forma de recuerdos) están relacionadas con los síntomas. El cuadro ansioso/depresivo en si mismo puede considerarse un evento traumático. Por eso EMDR te podría ayudar.