lunes, 26 de julio de 2010

"Trastornos de personalidad asociados a antecedentes de maltrato infantil", póster presentado en el Congreso Iberoamericano de Psicología

Estoy de vuelta del Congreso Iberoamericano de Psicología celebrado en Oviedo y la verdad es que ha sido un éxito de público y participación. La única pega que se le puede poner es que son tantos los simposios, las sesiones temáticas y los pósters científicos y sobre tan variados temas, que es prácticamente imposible que no te coincidan dos sesiones que te puedan atraer. Este congreso abarca todas las áreas de conocimiento científico y de aplicación profesional de la psicología, lo cual es muy estimulante pero los solapamientos con dos sesiones que te puedan gustar son bastante probables. Quizá el inconveniente que le pongo sea una virtud, pero es un comentario que escuché a varios colegas de congreso.

Así pues, he seleccionado en función de mis áreas de interés y he asistido a sesiones (a cargo de profesionales y profesores universitarios de reconocido prestigio) muy atractivas en torno al apego, la adopción, los menores del sistema de protección, los trastornos de la conducta alimentaria y los tratamientos psicológicos. Os iré contando a lo largo de los diferentes posts.

Hoy me centro en el trabajo (un póster científico) que presentamos en el congreso mis colegas psiquiatras (Rafael Benito, de la Clínica Quirón, de Donostia y Mikel Ruiz, de una clínica de rehabilitación en Pamplona) y servidor sobre antecedentes de maltrato infantil en adultos con trastornos de personalidad.

Se trata de los primeros resultados y conclusiones provisionales de un trabajo que no ha hecho más que empezar y que iremos completando añadiendo más personas a la muestra de pacientes y aplicando análisis estadísticos más complejos de los empleados. Pero los primeros resultados y conclusiones son sorprendentes en una área que no ha sido demasiado investigada: no hay que sospechar antecedentes de maltrato sólo en los trastornos de personalidad más graves sino también en los trastornos de personalidad menos severos.

Aquí os dejo el texto del póster para quien esté interesado, y hasta pronto.

INTRODUCCIÓN

Diversos estudios han relacionado la presencia de trastornos de la personalidad en el adulto con antecedentes de maltrato infantil (1-4); sin embargo son pocas las investigaciones dirigidas a identificar relaciones más específicas entre los diversos trastornos de personalidad y el tipo y gravedad del maltrato sufrido. En nuestra revisión sólo hemos identificado tres estudios que se ocupen del tema. En uno de ellos se encuentra asociación entre síntomas esquizotípicos y una historia de maltrato (5). En el segundo se concluye que adultos con historia de maltrato en la infancia tienen con más frecuencia rasgos anómalos de personalidad (6). Por último un estudio reciente ha puesto en evidencia que hay cierta relación entre el tipo de maltrato sufrido y el trastorno de personalidad detectado (7).

En este trabajo hemos intentado relacionar la presencia de maltrato en la infancia, su tipo y su gravedad, con la existencia de trastornos de la personalidad en un grupo de pacientes (n=24) que acudieron a consulta buscando atención psiquiátrica ó psicológica.

MÉTODO

Se presenta un análisis de la asociación de trastornos de la personalidad detectados a través del INVENTARIO CLÍNICO MULTIAXIAL DE MILLON MCMI-III (8) Millon 1997, adaptación española de Cardenal V, y Sánchez MP, 2006) con la presencia de maltrato en la infancia evaluada a través del CHILDHOOD TRAUMA QUESTIONNAIRE (9). Para la identificación del trastorno de personalidad se consideran las escalas del MCMI que superan una puntuación directa de 75. La presencia de maltrato durante la infancia sigue las instrucciones de baremación expuestas en el manual del CTQ.

RESULTADO

Las formas de maltrato más prevalentes e intensas correspondieron a la negligencia emocional y el abuso emocional. Los trastornos de personalidad que con más frecuencia se presentaron en los pacientes estudiados fueron el EVITATIVO (10 casos) y el DEPENDIENTE (6 casos), seguidos por el compulsivo y el depresivo (con 3 casos cada uno). Todos estos pacientes tenían en común haber sufrido una negligencia emocional de moderada a severa.

En nuestros resultados se comprueba una correlación entre la negligencia emocional y el abuso emocional. Los pacientes con un trastorno evitativo de la personalidad parecen haber sufrido abuso sexual con más frecuencia que quienes padecen un trastorno dependiente o compulsiva.

CONCLUSIONES

En general son los pacientes pertenecientes al “cluster dramático” quienes han recibido más atención en esta área. En nuestro análisis encontramos que los pacientes con trastornos evitativo, dependiente, y compulsivo eran quienes habían sufrido maltrato con más frecuencia. Además, el abuso sexual se presentaba más en quienes padecían un trastorno evitativo. En nuestra opinión el clínico no debería sospechar una infancia traumática sólo en los pacientes con trastornos del Cluster B, descuidando la posibilidad de que quienes sufren trastornos de personalidad del “cluster ansioso” estén soportando también la pesada carga del maltrato infantil.

REFERENCIAS

1.Bradley R, Jenei J, Westen D. Etiology of borderline personality disorder - disentangling the contributions of intercorrelated antecedents. J Nerv Ment Dis 2005; 193:24-31.
2. Katerndahl D, Burge S, Kellogg N. Predictors of development of adult psychopathology in female victims of childhood sexual abuse. J Nerv Ment Dis 2005; 193:258-264.
3. Luecken LJ, Appelhans BM, Kraft A, Brown A. Never far from home: a cognitive-affective model of the impact of early-life family relationships on physiological stress responses in adulthood. J Soc Pers Relat 2006; 23:189-203.
4. Rogosch FA, Cicchetti D. Child maltreatment, attention networks, and potential precursors to borderline personality disorder. Dev Psychopathol 2005; 17:1071-1089.
5. Berenbaum H, Thompson RJ, Milanek ME, Boden MT, Bredemeier K: Psychological trauma and schizotypal personality disorder. J Abnorm Psychol. 2008 ;117(3):502-19.
6. Fosse G.K., Holen, A. Reported maltreatment in childhood in relation to the personality features of Norwegian adult psychiatric outpatients. J. Ner. Ment. Dis. 2007; 195 (1): 79-82.
7. Tyrka AR, Wyche MC, Kelly MM, Price LH, Carpenter LL. Childhood maltreatment and adult personality disorder symptoms: influence of maltreatment type.
Psychiatry Res. 2009 28;165(3):281-7. Epub 2009 Jan 21.
8. Cardenal, V. y Sánchez, M.P. (2006) Inventario Clínico Multiaxial de Millon. Adaptación y baremación españolas. Tea Ediciones. Madrid
9. Bernstein D P, Fink L: Childhood Trauma Questionnaire A Retrospective Self-report. 1998 The Psychological Corporation, Harcourt Brace and Company. San Antonio.

viernes, 16 de julio de 2010

Un artículo sobre psicoterapia para la reconstrucción de la historia de vida en niños/as traumatizados por los malos tratos

Recientemente, la revista Cuadernos de Psiquiatría y Psicoterapia del Niño y del Adolescente, de la Asociación Sepypna (Sociedad Española de Psiquiatría y Psicoterapia del Niño y del Adolescente) ha tenido a bien el publicar un artículo que les propuse hace un año en el cual diserto sobre cómo realizar el trabajo de reconstrucción de la historia de vida de los niños y niñas crónicamente traumatizados y cómo esta tarea debe acometerse, en mi opinión, cuando la relación terapéutica está sólidamente establecida. Me detengo en tres conceptos como son la sintonización y la resonancia con el niño/a, el diálogo mentalizador reflexivo y el apego terapéutico, imprescindibles en la psicoterapia con las víctimas traumatizadas por los malos tratos.

Hace tiempo que tenía la ilusión y la intención de exponer este tipo de trabajo y encontré la posibilidad el pasado año, recién venido de la formación en IFIV (Instituto de Investigación Acción sobre la Violencia y sus Consecuencias, dirigido por mis colegas y amigos Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan), de trabajar como formador en el Diplomado de formación especializada para psicoterapeutas infantiles. Tenía recientes una serie de ideas y conceptos que se expusieron en ese contexto formativo y fue, el pasado verano, cuando les di forma y estructura.

Podéis acceder al artículo completo siguiendo este enlace. También, si entráis en la página de Sepypna, tendréis acceso a los números y artículos anteriores de la revista, así como la posibilidad de conocer las actividades de esta prestigiosa Sociedad de la cual soy socio.

Estaré con todos vosotros/as a la vuelta del Congreso Iberoamericano de Psicología, en el cual presento una breve comunicación sobre la traumatización y su tratamiento y un póster científico en colaboración con mis compañeros Rafael Benito, psiquiatra de la Clínica Quirón de Donostia y Mikel Ruíz, psiquiatra en una clínica de rehabilitación en Pamplona. Es una interesante investigación (que aún seguimos completando, digamos son los primeros datos) sobre trastornos de personalidad en adultos asociados a antecedentes de maltrato en la infancia.

Os lo cuento a la vuelta, y entretanto, felices vacaciones a quienes disfrutéis de ellas.

viernes, 9 de julio de 2010

Hazte socio solidario de Exil

Tal y como se indica en su página web, "la asociación se implantó en Barcelona hace cuatro años como una sede del Centro EXIL de Bruselas que cuenta con más de 25 años de existencia. La finalidad del centro es ofrecer una atención médico-psico-social a inmigrantes víctimas de violación de Derechos Humanos y de tortura que viven en el territorio español, con frecuencia en una situación de discriminación y marginalidad. El Centro EXIL tiene la especificidad de desarrollar un programa destinado a las víctimas directas de persecución, encarcelamiento y tortura, residentes en el estado español y, más particularmente, en Cataluña. Uno de los principios de nuestro trabajo es coordinar a los profesionales y los servicios que se ocupan del sufrimiento de estas personas, para desarrollar una verdadera práctica en redes sociales. Se trata de promover una coordinación más eficaz y coherente entre las diversas instituciones y asociaciones para que las personas sean mejor acogidas y atendidas, con sus sufrimientos, sus potencialidades y sus riquezas humanas, contribuyendo así a una mejor integración en la sociedad y cultura catalana actual y del futuro"

Recientemente, he tenido noticia de que el Centro EXIL nos permite hacernos socios solidarios pudiendo, con una contribución anual (o en otra modalidad y cantidad que se desee) ayudar a que ellos ayuden a niños, niñas, hombres y mujeres afectados por la violencia. Personas severamente traumatizadas, víctimas de lo más dañino que existe: la violencia ejercida por el hombre hacia el propio hombre (Jorge Barudy)

Con este apoyo económico vamos a lograr que estas personas, desorientadas, desamparadas y dañadas puedan transformar su sufrimiento y convertirlo en resiliencia, pues desde EXIL van a coordinar toda una red de apoyo médico y psico-social para lograr entretejer en torno a ellos recursos que les permitan rehacerse: recibir tratamiento psicológico, médico, asesoramiento legal, orientación y apoyo para la integración socio-laboral…

He podido conocer cómo trabaja esta asociación, así como a quienes la dirigen en Barcelona, y he quedado impresionado por su labor humanitaria dentro de un marco de intervención profesional que redunda en el beneficio de los más desfavorecidos socialmente y a quienes creo debemos ayudar.

Por eso, os animo a que os hagáis socios solidarios ingresando una cuota anual de 20€, 60€, 120€ ó 200€, o la cantidad que deseéis en este número de cuenta corriente de LA CAIXA: 2100 3084 83 2200375882
Para más información:
Tel.: 93 238 57 60
Mis felicitaciones y mi reconocimiento a todos los que forman EXIL.

Volveré a publicar un post a la vuelta del Congreso Iberoamericano de Psicología (28 julio), comentándoos este importante evento. Entretanto, felices vacaciones a quienes disfrutéis de ellas.

domingo, 4 de julio de 2010

Abierto el plazo de inscripción para el Diplomado de Formación Especializada para Psicoterapeutas Infantiles organizado por IFIV de Barcelona

Vengo de participar como profesor en el Diplomado de Formación Especializada para Psicoterapeutas Infantiles que, con una semana intensiva, pone en marcha su segundo año (para la segunda promoción) Como ya sabéis, lo organiza IFIV (Instituto de Formación e Investigación/Acción sobre las Consecuencias de la Violencia), dirigido por Jorge Barudy (neuropsiquiatra, psicoterapeuta y psicoterapeuta de familia) y Maryorie Dantagnan (psicóloga y psicoterapeuta infantil) El segundo año se prolongará hasta junio de 2011 durante 10 viernes, a razón de uno por mes.

La formación que se imparte desde el IFIV para poder ejercer como psicoterapeuta especializado en los daños que los malos tratos provocan en los niños y niñas se fundamenta en contrastados modelos explicativos (los trastornos del apego; los procesos traumáticos y sus manifestaciones, los trastornos de estrés postraumático, las alteraciones de los procesos educativos y de socialización, los trastornos infantiles como expresión de intentos de adaptación de los niños y niñas, etc.) Es por ello por lo que distintos talleres de técnicas psicoterapéuticas que se han trabajado a lo largo de estos días se imbrican y engranan en esos modelos. Para nosotros, la técnica encuentra su sentido y su lugar en el tratamiento de un niño/a cuando tiene un sustento teórico en el que descansar. Es peligroso, y un error, como dice Jorge Barudy, convertir una técnica en un paradigma.

Las técnicas que se han trabajado han sido varias, entre las cuales destacan el uso de la música, el dibujo, el rol-playing, las metáforas… y muchas más. Son algunas de las más idóneas para el tratamiento del daño que estos niños y niñas presentan y con ellas pretendemos ayudarles en sus déficits y dificultades emocionales y comportamentales consecuencia de los trastornos del apego y del psicotrauma. Las técnicas se trabajan en formato taller, de tal manera que se vivencian, se ensayan y se aprenden a utilizar. O bien se utilizan vídeos donde se enseñan ejemplos de cómo llevarlas a la práctica, bajo qué condiciones y con qué objetivos.
Uno de los temas estrella que hemos abordado ha sido el de la disociación estructural (propuesto por el autor Van der Hart) y cómo aplicar estos conocimientos al ámbito de la psicoterapia infantil, ya que el autor sólo los utiliza para adultos. Este seminario sobre la disociación ha contado con numerosos aportes y comentarios expertos de Jorge Barudy, así como de actividades, estudio de casos y ensayo de las técnicas ideadas e imaginadas por Maryorie Dantagnan y servidor, con el fin de adecuarlas a los niños y niñas.

Jorge Barudy trabajó otro taller sobre la técnica de la escultura en psicoterapia de familia, pudiendo aprender y aplicar vivencialmente la misma y reflexionando sobre los contextos en los cuáles es conveniente y prudente aplicarla. Jorge Barudy también ha ofrecido un interesantísimo seminario sobre la comunicación que al final se puede decir que ha sido hilo conductor de toda la semana pues en definitiva la comunicación está implicada en todo proceso relacional.
El seminario sobre la resistencia de los niños/as en psicoterapia y cómo entenderla desde la óptica de un menor que ha sufrido malos tratos, a cargo de Maryorie Dantagnan, se desarrollará de otoño en adelante debido a que el tema de la disociación en niños y niñas víctimas de los traumatismos provocados por los malos tratos ha ocupado buena parte de la semana debido a la complejidad que presenta. Ha sido muy importante reflexionar sobre este mecanismo y cómo trabajarlo con los menores que reciben tratamiento psicoterapéutico.
Todo ello ha sido enriquecido por las aportaciones de los alumnos/as participantes, del grupo, sus interesantes matizaciones, reflexiones, experiencias, aportaciones de casos, ideas, conocimientos… Eso es en verdad un curso: aprender haciendo con el grupo. Este Diplomado se basa en la reflexión teórica de los modelos explicativos que aportan un marco comprehensivo de los diferentes trastornos que los niños y niñas presentan en la esfera del apego y del trauma y en cómo debe de ser concebida y diseñada la psicoterapia para estos menores.
Y el tiempo libre que hemos podido compartir en el que intercambiamos informaciones, puntos de vista, experiencias, referencias de libros, artículos…
Termino informando que se abre un nuevo plazo de inscripción para el Diplomado, la tercera promoción, que se desarrollará el próximo curso 2010-11. Son plazas limitadas, así que si estáis interesados/as poneos en contacto con:

IFIV Barcelona

Avda. República Argentina, 6, 4º 2ª

08023 - Barcelona

Tel/Fax: 93 238 57 60



Para conocer el calendario del diplomado, haz clic aquí.
Para acceder al programa completo, haz clic aquí.

viernes, 25 de junio de 2010

¿Qué fue lo que te sostuvo?

Frecuentemente hablamos en este blog sobre el trauma que los malos tratos continuados pueden generar en las personas y en particular en la mente en desarrollo del niño, que es cuando se es más vulnerable y se fijan determinadas acciones mentales defensivas, como decíamos la pasada semana.

También me suelo referir, aunque mucho menos, en verdad, a la resiliencia, ese concepto que tanto nos atrae porque pone de relieve la capacidad de muchas personas, incluidos los niños y las niñas, de mantenerse suficientemente equilibrados pese a los impactos de los traumas.

Me gustaría hoy centrarme en este punto porque es necesario investigar y conocer qué es lo que a las personas, ante el trauma, les sostuvo, les dio fortaleza, recursos, energía, ilusión o coraje para ser resilientes o para al menos, desarrollarla en parte. Afortunadamente, muchas víctimas nos enseñan que existen partes emocionales dañadas cuando se vive el infierno del abandono o los malos tratos psicológicos y físicos, pero también nos ofrecen el testimonio de que otras partes de su personalidad conservan áreas fuertes que deben ser detectadas y potenciadas para que ayuden a sanar al resto.

Cuando pregunto a los adultos que acuden a consulta, víctimas de malos tratos durante mucho tiempo, o de los abusos, o del abandono, si hubo alguna persona de su entorno que acompañó y actuó para ayudar a hacer frente a tanto dolor y resistir, me encuentro con respuestas que dan cuenta de que el entorno social puede jugar un importantísimo papel amortiguador y resiliente.

Una abuela especialmente sensible y empática, un profesor que primó los aspectos afectivos en vez de los escolares, un terapeuta que acompañó a una persona en su infancia, un club deportivo con un entrenador que creyó en alguien y le dio confianza, un educador de calle que potenció la autoestima, un vecino que acogía a un niño o niña en los momentos más difíciles, un novio o una novia, una determinada conversación con alguien, una situación determinada, una experiencia concreta…

Muchas personas afirman que, efectivamente, el contacto y la relación con esas personas les ayudó a desarrollar recursos internos para resistir el dolor y poder incluso encauzar sus vidas por caminos que no supusieran la autodestrucción, una de las nefastas tendencias en personas severamente traumatizadas.

Quienes rodean a los niños y niñas que han padecido malos tratos siguen jugando un determinante papel para poder ayudarles en la recuperación y desarrollo de la resiliencia, sobre todo para mostrarse empáticos y firmes ante sus trastornos de conducta y de aprendizaje derivados de los trastornos del apego que pueden presentar, problemas que se mantienen tiempo después de que los sucesos traumáticos pasen. Para desarrollar con ellos un modelo de buen trato que pueda ser interiorizado y que favorezca la resiliencia.

Nunca sabemos exactamente qué puede hacer resiliente a una persona, como podemos comprobar en esta frase de Boris Cyrulnik que me ha impactado y que guarda relación con el tema que estamos tratando, y con la cual me despido: "Un tutor de resiliencia es alguien, una persona, un lugar, un acontecimiento, una obra de arte que provoca un renacer del desarrollo psicológico tras el trauma. Casi siempre se trata de un adulto que encuentra al niño y que asume para él el significado de un modelo de identidad, el viraje de su existencia. No se trata necesariamente de un profesional. Un encuentro significativo puede ser suficiente. Conozco a un joven maltratado, a quien echaron a la calle, delincuente, prostituido, jefe de una pandilla que un día se puso a conversar en la terraza de un café con un editor. El joven salió transformado, diciendo: "Es la primera vez que me hablaron como a un hombre". El editor jamás se dio cuenta hasta qué punto había logrado encantar al joven violento y desesperado"

viernes, 18 de junio de 2010

La receptividad empática

Los niños/as y jóvenes, en suma todas las personas, traumatizados como consecuencia de los malos tratos, desarrollan, sobre todo si los acontecimientos han sido duraderos e intensos, impactantes y sobrecargantes para la mente, como una barrera entre una parte de ellos mismos que sigue adelante, que intenta ser y llevar una vida aparentemente normal, y otras partes emocionales que están dañadas y que contienen sentimientos, pensamientos, creencias… respecto a los acontecimientos vividos. Las personas tratan de mantener apartadas, evitadas, de defenderse, de los contenidos de esas partes y desarrollan una auténtica fobia a las mismas. Tratan de no contactar con el miedo, la vergüenza, el pánico o la cólera que sintieron en el momento que el trauma impactó en su mente. El autor Van der Hart denomina "fobia a las acciones mentales derivadas del trauma” a las conductas o mecanismos que utilizan para evitar entrar en su mundo interior y contactar con esas emociones que les devastaron.

Una de las habilidades que el autor recomienda en la psicoterapia con niños/as, adolescentes y adultos traumatizados es la receptividad empática. Recoger el sentimiento por parte del terapeuta y sentirlo sin actuarlo. Esto de por sí ayuda sobremanera no sólo a fortalecer el vínculo terapéutico sino a regular al paciente emocionalmente (la desregulación emocional que padecen como consecuencia del trauma favorece la aparición de contenidos traumáticos dolorosos) y a que se sienta sentido, resonando su experiencia pero desde la presentificación, desde el aquí y el ahora, desde lo que siente en ese preciso momento. Importante para separar la vivencia del pasado de cómo la evoca o le asalta en el presente.

Leyendo el concepto me preguntaba si esa misma habilidad podría ser utilizada por otros profesionales que trabajan con niños y adolescentes víctimas de los traumas como consecuencia de los malos tratos. Y en verdad, me parece necesario e imprescindible que se use porque se tiende mucho a normativizar a los niños, a censurar sus conductas cuando son negativas, a ponerles actividades, a que se relacionen con los iguales, a remarcarles la importancia de estudiar, de comer con modales en la mesa... Pero, en mi opinión, escasamente nos mostramos abiertos a que puedan comunicar lo que sienten, o lo que sintieron cuando sufrieron tanto por causa de múltiples calamidades y vivencias duras. Nos asusta, creemos que con ello van a tratar de justificar sus conductas negativas, que les vamos a hacer daño si conectan con ello, que se trata de hacer borrón y cuenta nueva o que, en el caso de los padres adoptivos, quizá les perjudique en su relación con ellos… Cuando realmente, y como ya hemos dicho en otras ocasiones, adoptar la actitud de la receptividad empática permite ser para el niño o niña un contenedor que siente, poniéndose en su piel, lo que han sufrido, contribuyendo poderosamente a que sane de su dolor y además a que funcione mejor en otras áreas de su vida.
¿Cuándo funcionamos mejor los adultos en nuestra pareja, trabajo o relaciones de amistad? Cuando nos encontramos con personas así, receptivas. A los niños y niñas les sucede igual, sólo que ellos lo necesitan más porque han vivido injusticias que ellos no eligieron.

Por todo eso, elogiamos aquí, y proponemos que seamos conscientes como padres, educadores, etc. de la necesidad, de lo imprescindible que es la receptividad empática para los menores y para nosotros mismos en nuestras vidas.

jueves, 10 de junio de 2010

VII Congreso Iberoamericano de Psicología en Oviedo

El mes de julio, del 20 al 24, en la magnífica ciudad asturiana de Oviedo, tendrá lugar el VII Congreso Iberoamericano de Psicología, una oportunidad única para compartir conocimientos y experiencias con profesionales de la psicología tanto de España como de Sudamérica, así como para actualizarse en este apasionante ámbito científico. Poder dialogar con infinidad de colegas de allende los mares no es algo que esté al alcance de cualquier profesional de la psicología, por ello hablamos de oportunidad única, ya que este evento no tendrá lugar, nuevamente, hasta pasados unos años.

Si echáis un vistazo al programa de conferenciantes destacados invitados, os daréis cuenta cómo van a estar los primeros espadas de la psicología presentando diferentes conferencias y simposios.

Además, la propuesta del Congreso es muy participativa, de tal manera que no sólo los expertos y reputados profesores universitarios intervienen, sino que todos los profesionales congresistas pueden proponer sus trabajos bien en formato póster o comunicación oral… El comité científico analiza todas las propuestas y si reúnen los requisitos, se aceptan.

Los números dan cuenta de la alta participación e interés suscitado por este evento que une a la psicología hispana: 2.600 trabajos han sido aceptados tocando prácticamente todas las temáticas que conforman la psicología científica actual. Hay comunicaciones, pósters y talleres que colman todas las áreas de interés de la psicología que podamos tener.

Por mi parte, junto con mi colega y amigo psiquiatra Rafael Benito, vamos a participar presentando dos comunicaciones y un póster porque la ocasión nos parece inmejorable para exponer y compartir nuestras ideas y experiencias. Las comunicaciones que presentaremos versan sobre El tratamiento multidisciplinar de la traumatización crónica y la Presencia de antecedentes de maltrato (bullying) en pacientes con trastornos de alimentación. El póster que expondremos recoge una investigación realizada en el marco de nuestras respectivas consultas de psicología y psiquiatría en torno al tema: Trastornos de personalidad asociados a antecedentes de maltrato infantil. Una cuestión poco estudiada y con resultados sorprendentes que, de momento, no puedo adelantar pero que en un futuro, pasado el Congreso, mostraré en un post. Como podéis observar, vamos a llevar nuestra área de interés preferida para compartirla y debatirla en el Congreso: el maltrato, el apego, el trauma y sus consecuencias...

Todavía es posible apuntarse a este evento tan relevante de la psicología, tanto por la trascendencia del acontecimiento como por disfrutar, en la medida que el Congreso nos lo permita, de Oviedo, una preciosa ciudad que conozco bien por motivos personales y profesionales pero en la que no he tenido el placer de estar desde hace mucho tiempo.
Y por ambas cosas, no me he podido resistir a acudir.