Llueve en Donostia, así que me pongo a escribir que es una de las mejores maneras de hacer un ocio cum dignitate, como decían los antiguos griegos. En el Festival Internacional de Cine de San Sebastián se proyectan esta 57 edición dos películas que, a priori, revisten interés y atraen nuestra atención porque tocan temáticas de este blog. Y me parece necesario que estemos abiertos a cómo abordan estos temas personas que no forman parte del mundo de la psicología sino que pertenecen a otras disciplinas, en este caso, el cine. Estar en conexión con la actualidad y con el mundo es necesario y vital si no queremos quedarnos aislados y encerrados en nosotros mismos. Ver cómo otros plantean las mismas temáticas es enriquecedor.
La primera película, Precious, triunfó este año en los festivales de Toronto y Sundance. El Festival de San Sebastián, el Zinemaldi, la incluye dentro de una acertadísima sección que se llama Perlas de otros festivales, en la cual se pueden visionar las películas más exitosas y premiadas en otros festivales de cine de todo el mundo a lo largo del año. Una oportunidad de asistir a su estreno en primicia antes de que lleguen a la cartelera. Yo iba a verla… pero las entradas se agotaron ¡¡el primer día!! (poco después de que se acabaran las de la película que presentaban Tarantino y Brad Pitt en persona, Gloriosos Bastardos) Uno no esperaba que captara tanto la atención del público y se lleva una bonita y frustrante sorpresa...
La primera película, Precious, triunfó este año en los festivales de Toronto y Sundance. El Festival de San Sebastián, el Zinemaldi, la incluye dentro de una acertadísima sección que se llama Perlas de otros festivales, en la cual se pueden visionar las películas más exitosas y premiadas en otros festivales de cine de todo el mundo a lo largo del año. Una oportunidad de asistir a su estreno en primicia antes de que lleguen a la cartelera. Yo iba a verla… pero las entradas se agotaron ¡¡el primer día!! (poco después de que se acabaran las de la película que presentaban Tarantino y Brad Pitt en persona, Gloriosos Bastardos) Uno no esperaba que captara tanto la atención del público y se lleva una bonita y frustrante sorpresa...
Precious (en la fotografía, podéis ver, ayer, en San Sebastián, a la actriz protagonista y al director de la película) cuenta la historia de una adolescente de 16 años que malvive en el complicado barrio de Harlem; sufre a causa de su obesidad y de los embarazos fruto de una relación incestuosa con su padre. Tema duro, pues, y cuando la veamos podremos opinar. De momento, sólo he leído una crítica de hoy mismo (el film se presentó ayer) y la califica de cine de kilates, pesado, que es capaz de entrar en lo que hay que entrar, de dar y no amagar. Además, parece que la joven sale adelante, es una historia de resiliencia.
La vergüenza se centra en un tema que nos interesa mucho: unos padres adoptan un niño (su hijo) y hasta tal punto les desborda la situación (el muchacho presenta trastorno del comportamiento que, como siempre, alude a un apego disfuncional) que piensan en devolverlo. Se presentó en el Festival de Cine Español de Málaga (donde obtuvo la Brizna de Oro a la mejor película) y ahora, en la sección Made in Spain del Zinemaldi de Donostia, se vuelve a proyectar. Iba a verla… ¡pero tampoco hay entradas! Estoy hablando del segundo día desde que se pusieron a la venta. O sea, que tampoco puedo opinar. Tendremos que esperar. Desde luego, el director se atreve con una realidad que viven muchos padres adoptivos en silencio: los problemas para hacerse con la educación de su hijo. Veremos el enfoque que le da a la cuestión.
Es una buena noticia que el cine social tenga tanto tirón.
En cuanto veáis las películas –si os interesan y las veis, claro está- dejad vuestros comentarios.
En cuanto veáis las películas –si os interesan y las veis, claro está- dejad vuestros comentarios.






Otra explicación -que también sostienen otros-
