lunes, 28 de septiembre de 2015

Prólogo del libro "Vincúlate: Relaciones reparadoras del vínculo en los niños adoptados y acogidos", por Maryorie Dantagnan

Os transcribo gustosamente el prólogo (magistralmente hecho) del último libro que recientemente he publicado (Vincúlate. Relaciones reparadoras del vínculo de apego en los niños adoptados y acogidos. Editorial Desclée de Brouwer) He tenido el honor de que mi profesora, amiga y colega Maryorie Dantagnan haya realizado el mismo. Gracias desde estas líneas, Maryorie, por tu apoyo a la obra:

Estoy convencida que deben ser cientos y cientos de profesionales comprometidos con el bienestar de la infancia, que paulatinamente han hecho del Blog “Buenos tratos: Apego, trauma y resiliencia” de mi colega, amigo y colaborador, José Luis Gonzalo Marrodán, un valioso recurso que, al igual que la luz de una linterna en una noche oscura, ilumina sus prácticas como terapeutas infantiles. Es innegable que los contenidos de las diferentes versiones del blog de José Luis son por su diversidad, rigor y riqueza in-formativa aportes para fortalecer las prácticas de todas aquellas personas que nos sentimos parte de la manada de mujeres y hombres buenos. Esto, porque luchamos para que todos los niños y niñas tengan la oportunidad de participar en contextos sociales y familiares que les garanticen buenos tratos fundamentales, para asegurarles un desarrollo sano y facilitarles sus capacidades resilientes, es decir, la capacidad de hacer frente a las situaciones adversas en sus vidas y salir fortalecido de estas. Lo extraordinario –y que no podemos dejar de reconocer y agradecer– es que José Luis se ha sumado a todos quienes, fuera de ser excelentes profesionales, optan por compartir generosamente sus conocimientos y sobre todo, dar cuenta de sus prácticas terapéuticas. En este compartir me encuentro cumpliendo con el honor de prologar su último libro: Vincúlate. Relaciones reparadoras del vínculo en los niños adoptados y acogidos.

Estoy segura que este libro será un apoyo fundamental no solo para los profesionales que acompañan y apoyan a padres adoptivos y/o acogedores, sino también para estos últimos. Nadie puede negar que la parentalidad adoptiva y/o acogedora es una forma de parentalidad social que tiene un desafío fundamental: no solo responder a las necesidades de los hijos e hijas adoptados y/o acogidos como tales, sino que además, en la mayoría de los casos incluso sin saberlo, tienen que ejercer de padres y madres “terapeutas”. Esto es porque un porcentaje significativo de estos hijos e hijas han nacido de padres y madres biológicas a quienes ni la sociedad ni sus familias de origen les dieron la oportunidad de desarrollar las competencias parentales necesarias para asegurar una crianza suficientemente adecuada de dichos hijos e hijas. Basándose en los aportes actualizados de los nuevos conocimientos obtenidos de las investigaciones en el ámbito de la neurociencia interpersonal, la psico-traumatología y sobre todo, de los aportes de los y las investigadoras de la teoría del apego, José Luis nos comparte y nos ilustra el fruto de sus lecturas y sobre todo, de su rica experiencia clínica como uno de los terapeutas infantiles más reconocidos en el País Vasco.

Este libro es una magnifica síntesis entre el conocimiento resultado de la investigación científica del autor y de tantos otros y otras que él no deja de citar y reconocer en este libro. Otra singularidad preciada es que es una ilustración del conocimiento experiencial del autor en torno al apego del niño y la vinculación de los padres a este. Esto se traduce en que esta obra puede ser considerada como un Manual porque brinda a las familias y profesionales lo necesario e indispensable para establecer una relación reparadora con los niños adoptados o acogidos, especialmente aquellos con trastornos del apego, consecuencia de una historia de traumas tempranos, complejos y acumulativos, antes de la adopción. En otras palabras, el contenido de este libro es una metáfora de la integración casi perfecta del autor del hemisferio derecho e izquierdo de su cerebro, lo que permite que se pueda leer y sentir. Yo podría seguir insistiendo en la riqueza del contenido de esta obra, pero su autor me pidió un prólogo no un resumen, por lo que me propongo terminarlo insistiendo que su lectura no es solamente instructiva, sino también una fuente fundamental de aprendizaje, pues utiliza de una forma magistral los tres pilares que según los conocimientos aportados por la neurociencia, aseguran el maravilloso fenómeno del aprendizaje.

El autor promueve la visualización de lo que quiere explicar o ayudarnos a comprender. Para eso no solo da ejemplos de sus prácticas, sino que invita a los lectores y lectoras a visualizar diferentes documentales, accesibles, por ejemplo en Youtube. Por otra parte, en el contenido está presente otro fenó- meno: la repetición, que no tiene nada que ver con esas prácticas pedagó- gicas que nos obligan a memorizar o abordar monótonamente una y otra vez los conceptos, sino que aquí se trata de una metodología que permite integrar ideas y experiencias, manejando conceptos en diversas formas: el autor utiliza metáforas, cita otros autores y sobre todo, trae a este escenario lo que sus propios pacientes le han enseñado, lo que a mi criterio, es de un valor inestimable cuando se trata de escribir un libro en torno al apego infantil. Por último y quizás lo más significativo, es el afecto y cariño que se desprende de cada frase y de cada capítulo de este libro. Parafraseando, el concepto de “crianza y parentalidad terapéutica” que está muy bien tratado en esta obra, el lector podrá abordar este libro como una ”lectura terapéutica”. Estoy segura que producirá este mismo efecto tanto en las madres y padres adoptivos y acogedores, como en los educadores referentes de centros de acogida y en los profesionales de la infancia que se darán la buena oportunidad de leerlo.