lunes, 20 de junio de 2016

Resumen de la ponencia de Maryorie Dantagnan en el Congreso de Norbera titulado: "La adolescencia, una estación para la oportunidad",celebrado en San Sebastián, los pasados 27-28 de mayo.

Maryorie Dantagnan impartiendo su ponencia en el Congreso el pasado
27 de mayo de 2016. Junto a ella, Leire, de Norbera, quien le presentó.
Foto: José Luis Gonzalo
Maryorie Dantagnan completa la trilogía de ponentes de auténtico lujo que acudieron a San Sebastián, invitados por IZAN-Norbera, para participar en el Congreso titulado: "La adolescencia una estación para la oportunidad". 

Nuestra querida profesora y formadora, para muchos de nosotros un referente en psicoterapia infantil para niños y adolescentes traumatizados, con quien tanto aprendemos, bordó la ponencia y nos ofreció un resumen muy completo de los aspectos más importantes en los que debe de centrarse la traumaterapia con menores, tanto en la evaluación como en la intervención. Maryorie Dantagnan estuvo sensacional y me encantó su participación porque no hay día que no aprendamos de sus conocimientos y sobre todo, de su pasión por amar y comprometerse éticamente con los niños y adolescentes víctimas de todo tipo de formas de maltrato que tanto les dañan.

Paso a resumiros los aspectos más importantes de su ponencia utilizando el powerpoint que ella preparó (Iré comentándolos con aportaciones personales porque de todo lo que ella expresó no me acuerdo literalmente; creo que seré fiel a sus propósitos)

Muchas veces los profesionales pensamos que la psicoterapia es un tratamiento que podemos prescribir y llevar adelante sin ningún tipo de consideración previa. La psicoterapia puede tener efectos adversos que hay que conocer y tratar de controlar. El psicoterapeuta, su saber, su experiencia y conocimientos, no lo pueden todo. Maryorie Dantagnan quiso poner el acento precisamente en esto: la traumaterapia no puede nunca sustituir al derecho del niño a ser protegido. Esta evidencia es fruto de sus más de veinte años de trabajo, constatando que la traumaterapia o cualquier otra forma de psicoterapia para menores solamente puede darse si se cumplen unos requisitos. Y entre éstos, el más fundamental es que el niño esté protegido de cualquier forma de maltrato o abuso y que disponga de al menos una persona que le cuide, le dé seguridad y satisfaga sus necesidades, colaborando y trabajando codo con codo con el psicoterapeuta para poder beneficiar y sanar al niño. Esto me parece especialmente importante para la administración pública que financia sesiones de psicoterapia para los menores. Mientras éstos estén en una situación de desprotección no debe de proporcionárseles psicoterapia. Es invertir inadecuadamente el dinero público. El niño necesita protección y después, ya más seguro, poder reunir la fuerza y el coraje que necesita, apoyándose en sus referentes adultos, para trabajar en psicoterapia los contenidos traumáticos. Es entonces cuando podemos intervenir para que vaya modificando sus conductas y defensas adaptativas en el contexto traumatogénico pero desadaptativas para el contexto actual.

Por eso, Maryorie Dantagnan dijo sabiamente al principio de su intervención:

La trauma-terapia es uno de los pilares de la intervención terapéutica que se puede ofrecer a  los chicos y chicas afectados por traumas. Pero ésta no debería reemplazar el derecho a la protección y a contar como mínimo con un cuidador/a  “fiable y estable” que crea en sus recursos.

A continuación pasó a hablarnos de los cuatro pilares básicos de la traumaterapia:

1. La evaluación comprensiva. Es qué trabajamos, qué aspectos del niño están dañados (hay que reconocer que la mayoría de los niños van a presentar más que dificultades; presentan un daño psíquico y cerebral como consecuencia del maltrato, que puede alterar el cerebro, incluso permanentemente) y que hemos de evaluar cuidadosamente con un instrumento completísimo elaborado por Maryorie Dantagnan donde se consignan todos los apartados de dicha evaluación. Sin ésta, realmente se dan palos de ciego, se hace una mala práctica y se aplican técnicas sin ton ni son. La evaluación permite establecer objetivos de trabajo en función de las áreas que están afectadas en el menor.

2. Metodología coherente. Es cómo trabajamos, tal y como Maryorie Dantagnan explicó brillantemente. Es el camino y la manera (coherente con las teorías en las que se sustenta) de poder llegar a la consecución del qué, de los objetivos y metas que nos proponemos en función de los resultados y conclusiones comprensivas del menor.

3. La co-construcción de una relación terapéutica: apego terapéutico. Como Maryorie Dantagnan expresó, es con qué trabajamos. La persona del terapeuta es el principal instrumento de reparación y cambio del niño. Precisamente, al producirse el daño en una de las áreas fundamentales como lo es el vínculo de apego inicial, los menores están afectados en la manera en la que establecen y mantienen los vínculos afectivos posteriores, pues sus primeras vivencias y representaciones mentales (cargadas de inseguridad, abandono; o temor, miedo, desconfianza, ambivalencia...) influyen en dichos vínculos. Las representaciones mentales de apego del niño, codificadas en su memoria implícita, van a interactuar con las representaciones mentales del terapeuta, también codificadas en esta memoria y ambos las enactuarán (escenificarán, corporalizarán...) en el aquí y ahora de la terapia. Por eso un terapeuta debe de trabajar su persona y su historia de vida y elaborarla. Trabajarla para poder conducir su propio apego a la seguridad y poder manejar adecuadamente estas relaciones de transferencia-contratransferencia, ayudando y favoreciendo con sus fortalezas personales, a la creación de un apego terapéutico en el niño, fundamental a lo largo de toda la terapia y la base para que todo lo demás (objetivos, técnicas...) funcione y contribuya a reparar al niño de los daños en el apego.

4. Apoyo y promoción de la resiliencia. Es el para qué trabajamos, como nos recordó Maryorie Dantagnan. Evidentemente, la finalidad es la consecución de la resiliencia secundaria: cuando en el niño ha fallado la resiliencia primaria (el apego seguro entre los 0 y los 2 años), necesitamos que desarrolle un proceso de construcción de resiliencia secundaria. La resiliencia secundaria emerge en el niño gracias a los tutores de resiliencia en los que nos podemos convertir explícita o implícitamente, los psicoterapeutas. Pero también el psicoterapeuta necesita trabajar (y el niño lo requiere para que pueda hacer un proceso de reconstrucción resiliente) con el referente del niño (el o los adultos que se ocupan de su persona y le acompañan), los maestros, familiares significativos, educadores, monitores deportivos o de otras actividades... La resiliencia secundaria son un conjunto de cualidades insospechadas que irán emergiendo en el niño gracias a la disposición de recursos externos a lo largo de todo su desarrollo. No son rasgos, no son características estáticas, sino que están en constante proceso de cambio y evolución a lo largo de su desarrollo. Cualidades como el coraje, el orgullo, la perseverancia, el humor positivo, la experimentación creativa, los vínculos cada vez más sanos y positivos que va creando, los límites, las oportunidades de participación en la comunidad, el autocuidado, la toma de opciones más responsables, pedir ayuda, una regulación emocional cada vez más eficaz... son manifestaciones de que la resiliencia, el para qué, emerge.

La evaluación comprende la valoración del niño, del cuidador y del contexto. Maryorie Dantagnan basándose en sus años de experiencia y trabajo con niños y menores con trauma complejo, y recogiendo los aportes de la neurobiología interpersonal, incluye estos tres elementos porque son inseparables y se interinfluencian unos con otros. "No podemos entender nada si lo aislamos de su entorno" El principio budista de que el todo contiene a las partes, y a la inversa (las partes forman un todo en estrecha comunicación) es llevado a su máxima expresión por Maryorie Dantagnan. Sería una psicoterapia negligente la que dejara fuera de la valoración y la intervención al cuidador o referente del niño, así como la que prescindiera de la influencia (y transacciones entre menor / ambiente) del contexto. Muchas veces este último (hemos aprendido con Maryorie Dantagnan) influye y hasta condiciona poderosamente la terapia y su proceso.

Evaluación del niño

Evaluación del niño “eco-biográfica” de su funcionamiento y desarrollo. Hemos de incluir una visión del niño, sus características de personalidad, sus síntomas y conductas actuales en su contexto pero a la par atendiendo al significado de los mismos dentro de una perspectiva historiográfica. Las caracterísiticas psicopatológicas que pueda presentar se consideran, pero no se hace una lectura exclusivamente patográfica de las mismas sino teniendo en cuenta el ser del niño y sus determinantes actuales (contexto de vida actual) y pasados (historia familiar, apego temprano, vínculos posteriores)

Recursos y habilidades. Una visión resiliente del niño o menor debe de incluir que áreas de su personalidad presentan una particular resiliencia. O qué tipo contextos (personas, situaciones...) favorece que emerjan esos recursos y habilidades. Todos los puntos fuertes del menor, en suma, han de ser cuidadosamente evaluados.

Evaluación del cuidador

Competencias parentales. Maryorie Dantagnan nos recordó que competencias parentales no debemos de confundirlas con las habilidades parentales. A menudo, las primeras se obvian y se trabaja exclusivamente a nivel de habilidades. Los cuidadores que carecen de competencias parentales suficientes, no pueden aprender habilidades porque las capacidades básicas (vincularse promoviendo un apego seguro y la empatía) están afectadas. Los cuidadores con competencias parciales podrían acompañar a los niños en el proceso de trabajo en la psicoterapia colaborando con el psicoterapeuta (y recibiendo ellos una psicoterapia orientada a trabajar su parentalidad, con su propio espacio). Pero los cuidadores con competencias parentales severas y crónicas, que carecen de empatía, que tienen traumas no resueltos e incapaces de integrar (ésta es la palabra clave) lo que se habla (es decir, pueden leer su mente y la de los demás, pero carecen de la función reflexiva) no pueden acompañar al niño o adolescente en un trabajo terapéutico. Habrá que esperar a que este niño o adolescente tenga un contexto protector para empezar la psicoterapia.

Parte activa del proceso terapéutico. Porque efectivamente, los cuidadores son parte activa en el proceso terapéutico. Trabajan codo con codo con el profesional y el niño. Forman un equipo. Pensemos que con una hora de media (normalmente, ésta suele ser la frecuencia) a la semana un psicoterapeuta puede hacer relativamente poco con niño dañado por los malos tratos. Con un co-terapeuta (el cuidador del niño) con el que se van abordando aspectos relacionales, de manejo de su propia regulación emocional, de la del niño, de los límites, que dé permanencia al chico o chica... Que trabaje con el profesional cómo sintonizar y conectar emocionalmente, cómo ir haciendo el proceso de vinculación en función de las características de ese menor de edad, etc. multiplica el beneficio que se obtiene en la sanación del niño. Por eso en el modelo de traumaterapia de Maryorie Dantagnan son imprescindibles estos componentes: porque el niño careció en demasía de figuras y contextos que estructuraran y ordenaran su cerebro/mente. Disponer de estos elementos ahora moldea dicho cerebro y va fortaleciendo las áreas del cortex prefrontal, sede de la regulación de las emociones y los impulsos.

Evaluación del contexto

Qué factores dificultan, amplifican o mantienen  un determinado  funcionamiento en  el niño/a o impiden su desarrollo.

Ejes de la evaluación susceptibles de presentar daño

A continuación, Maryorie Dantagnan expuso los tres ejes de la evaluación y las preguntas que hemos de hacernos -en cada uno de los ejes- que constituyen los contenidos a valorar. Son preguntas operativas que nos son muy útiles para situarnos desde esa visión eco-biográfica.

Apego
Trauma
Desarrollo

Contenidos:

Trauma

Qué ha vivido este joven (Traumatogénesis)
Cómo lo ha vivido (Las percepciones e internalizaciones de las experiencias traumáticas.)
Cuál ha sido el impacto en su desarrollo (Tipología, fisiología y manifestaciones del trauma)
Qué estrategias ha utilizado para sobrevivir.
Cómo el presente amplifica, mantiene o reduce este impacto.

Contenidos:

Apego

La historia (Ontología, conceptos claves)
Las representaciones mentales del apego (Evaluación del apego).
La conducta del apego.
Las estrategias adaptativas (Tipología del apego).
Las personas significativas del pasado y del presente del niño/a.
El modelo de apego del referente (Evaluación del apego adulto, recursos de la crianza terapéutica).
El modo de relación con la persona del terapeuta (Apego y psicoterapia)

Contenidos:

Desarrollo

Desarrollo evolutivo sano/ impactado por el trauma. (Modelo Integral del desarrollo)
Historia evolutiva.
Áreas del desarrollo, niveles y modo de afectación.
Estadios de auto-organización.

Seguidamente, y para finalizar la ponencia, contempló los contenidos a tener en cuenta al evaluar las dos áreas relacionales importantes en todo menor: Competencias del cuidador (que es el eje sanador del daño del niño y debe estar capacitado y apoyado) y el contexto de vida del niño o menor (relaciones sociales y capacidad del cuidador, profesores, otros adultos... de dar afecto y contención al chico o chica)

Evaluación de las competencias parentales del cuidador

Contenidos:

Capacidades.
Habilidades y plasticidad  en el ejercicio de la parentaldad o la crianza terapéutica.
La capacidad de función reflexiva.

La evaluación de los factores contextuales

Contenidos:

¿Qué y quiénes conforman el contexto vital y social del adolescente?
¿Cómo y en qué impacta éste contexto en el niño/a?
¿Apoya el contexto la propuesta de tratamiento?
Su estructura y funcionamiento ¿Permite un control externo?

Maryorie Dantagnan nos regaló esta genial y a la vez clara y contundente metáfora. Muy a tener en cuenta.

Recordar: “Para  un  adolescente traumatizado la psicoterapia puede ser como hacer una excursión con un desconocido potencialmente peligroso en un campo minado”. Ser invitado a explorarse y explorar la mente de otro puede resultar tremendamente amenazante, sobre todo si el intento que se hizo al principio de la vida fue traumático.

La metodología ha de ser, como ya comentó al principio, una metodología coherente.

Es un proceso de aprendizaje activo.

Se basa en un proceso terapéutico, con instrumentos y técnicas resultado de una investigación-acción de 20 años.

Se procura que las técnicas y herramientas terapéuticas sean adecuadas a las necesidades singulares de los adolescentes. El espacio, lugar, técnicas... de la terapia han de ser para los niños y adolescentes: respetuosas, adecuados/as a ellos/as y adaptados/as a su sufrimiento, y no traspasar modelos adultos a los menores de edad.  

Algunas premisas:

El nivel de implicación está estrechamente relacionado con la capacidad mentalizadora de los adolescentes y niños.

No siempre es el mejor momento para un chico o chica iniciar un proceso psicoterapéutico. Si el niño o adolescente no puede hacer la psicoterapia, "sus buenas razones tendrá" Esta aseveración, una realidad empírica, nos muestra el total respeto a los menores que Maryorie Dantagnan les profesa, su capacidad para comprenderles y empatizar con ellos. Todo esto es reflejo de la experiencia y años de trabajo que ella atesora.

Es un proceso que requiere de  PACIENCIA, PERSEVERANCIA Y PERMANENCIA.

Sin duda, Maryorie. Muchísimas gracias por tu ponencia, ha sido un lujo y un placer aprender una vez más de ti.

Maryorie terminó su participación con un entrañable y emotivo (que hizo que nos emocionáramos y saltaran nuestras lágrimas) vídeo donde le dio voz a varios adolescentes que han hecho la traumaterapia; a ellos y a sus educadores (piezas clave en un modelo de trabajo de esta naturaleza) como homenaje y reconocimiento también para estos profesionales. Pudimos sentir y saber lo importante que son los educadores en la vida de los niños y cómo se implican desde lo profesional y lo personal. Pudimos conocer cómo se trabaja en el mundo real la traumaterapia, cómo la viven, la sienten, la cuentan… sus protagonistas. En mi mente se ha quedado guardada una imagen que creo me acompañará siempre: cómo una jovencita aferraba las manos de dos educadoras, sin soltarlas en ningún momento. Hablaba de que le llegaba el momento, con 18 años, de tener que dejar el centro de acogida… Su casa, su habitación, su cama, sus educadores y compañeros de centro (que son como su familia) Si de por sí es complicado que un joven normal sea plenamente independiente y autosuficiente a los 18 años, a los que tienen la herida del trauma y necesitan de proceso de acompañamiento más largos, ¿por qué (o que argumentos se pueden sostener para justificar esto) de la noche a la mañana, al llegar a los 18, la administración les obliga a dar un salto de tamaña altura? La adolescencia termina en el cerebro a los 25 años. En la ley, a los 18. La jovencita del video se echó a llorar mientras narraba con dolor este destino inexorable. Y nos dolió también a nosotros. Por ello, me parece que fue uno de los momentos clave que con gran acierto, Maryorie nos permitió compartir y conocer. Especialmente para los/as técnicos y políticos de la administración pública, los/as que toman las decisiones sustantivas, las que pueden marcar el devenir de una persona. Pienso que es muy necesario que tanto nosotros como aquéllos les escuchemos y hagamos por cambiar lo que no favorece su bienestar.

El día 27 de junio regresa el blog con el último profesional que participa en la iniciativa que este año hemos llevado a cabo: "Diez meses, diez firmas" Después, en julio, publicaré un post para despedirme de vosotros/as hasta septiembre.

Gracias por estar ahí, cuidaos / zaindu.

jueves, 16 de junio de 2016

Abierto el plazo de inscripción para la formación en Psicología evolutiva aplicada a la Gestalt 2016-17 en el Centro UmayQuipa deMadrid.

Loretta Cornejo, psicóloga y psicoterapeuta directora del Centro UmayQuipa de Madrid, me solicita que os informe de lo siguiente: mil gracias porque el grupo de Formación especialistas en Técnicas Gestálticas aplicadas a la infancia ya se ha completado. Todos/as los/as matriculados/as comenzarán en octubre de 2016. Muchas gracias por la confianza y el interés mostrado.

Al mismo tiempo me indica que se abre el plazo de inscripción para una nueva edición del siguiente curso, avalado por la Asociación Española de Terapia Gestalt.


LO ESPERADO Y LO INESPERADO: 

Formación en psicología evolutiva infantil aplicada a la Gestalt (2016-17)

Abierto el plazo para incribirse. 
Llamar al 91 5493878  o escribir a: umayquipae@gmail.com




PRESENTACIÓN. Por Loretta Cornejo


Nuestro punto de vista es que toda persona que trabaje con niños debe tener una formación fundamental en Psicología Evolutiva. ¿Y en qué se diferencia la que presentamos ahora  de la psicología de toda la vida?

La formación que damos como siempre, es desde un enfoque humanista y gestáltico, es decir consideramos que  la evolutiva de hoy tiene que cambiar un poco y por eso presentamos en estos módulos muchos temas actuales de los “niños de hoy” y con los cuales nos vamos a encontrar.

Es por ello, la importancia de formarnos en una introducción en la neurología afectiva, en la evolutiva de los bebes prematuros, de los niños adoptados, crianza positiva desde el apego en las primeras edades, los proceso emocionales necesarios en los primeros años de vida que servirán para una prevención de la patología… Y así a lo largo de los diferentes módulos.

Recordamos que nuestra escuela está reconocida por la AETG como Escuela de formación en Niños y Adolescentes y en otros países como Perú, México, Colombia y Costa Rica.

Las reuniones serán un sábado al mes. Ocasionalmente por problemas de agenda, en lugar de un sábado será un domingo. El horario será de 10,00h a 18,30h. 

 La teoría infantil desde la psicología del desarrollo por edades





TEMARIO Y PROFESORADO

1-Crianza positivaapego y desarrollo en las distintas etapas evolutivasJOSE LUIS Gonzalo Marrodán.

2-La construcción del mundo emocional durante los primeros años de vida (o a 3 años): Los procesos emocionales necesarios a lograr durante el primer año de vida, y la prevención de posibles patologías. DIANA C. de Baumann.

3-Introducción a la neurología afectiva. LUCIA Ema.

4-La personalidad emocional de 3-6 años: Los seis años se termina la esencia de la personalidad adulta. MARÍA Barbero. Procesos evolutivos emocionales y formas de intervención. Trabajo con los padres o figuras parentales. Iniciación y desarrollo del  proceso de socialización.

5-La edad de la incertidumbre y la edad dorada De 7 a los doce años LORETTA Cornejo.

6-La primera infancia y sus diferentes etapas en correlación con las etapas de la adolescencia. MARGA de la Torre.

7- El no tirar la toalla: entre la fuerza y lo vulnerable: Acompañando a los Hijos prematuros. PEDRO Valentín-Gamazo.

8-Cómo ayudar a sostener las relaciones afectivas desde el principio de la vida. Claves desde la psicoeducación e intervención comunitaria.

9- Distintos niveles de intervenciónDr. CARLOS Pitillas (Universidad de Comillas y Primera Alianza)

10.-Algunos temas especiales: Niños con alta sensibilidad.Evolutiva de los niños adoptados LORETTA Cornejo Parolini.



martes, 14 de junio de 2016

Un útil y valioso cuento para ayudar a los niños/as a comprender qué es un recurso de acogida para mujeres víctimas de violencia de género: La casa del mar en calma, por Itziar Fernández y Lorena Zamora.

Sabéis que uno de los propósitos del blog desde su fundación es la de dar a conocer herramientas psicopedagógicas que nos sean útiles tanto a las familias como a los profesionales. Los cuentos son una de ellas, y por aquí hemos publicado varios posts dando a conocer los trabajos de diversos autores.

Hoy quiero hablaros de uno de esos cuentos: La casa del mar en calma. Escrito por Itziar Fernández Cortés e ilustrado bellamente por Lorena Zamora Blanco. Esta obra nace con el fin de dar a conocer a los niños y niñas implicados en la violencia de género lo que ocurre cuando sus madres toman la decisión de buscar la ayuda de los servicios sociales e ingresan en un centro de acogida para mujeres y sus hijos/as, víctimas ambos de esta lacra social que es el maltrato del hombre hacia la mujer y los niños/as. Ha sido promovido y financiado por la Asociación de Mujeres Opañel.

Cuando sus madres toman la decisión de plantarle cara a la violencia y empezar de cero –dice la autora-, abandonando el domicilio familiar buscando refugio, sus hijos e hijas irán de la mano. Ellas pueden estar informadas de lo que es un recurso de acogida y las necesidades que van a poder cubrir estando allí. Pero los niños y las niñas no cuentan con esta información de antemano, no saben qué ocurrirá a partir de ahora, si podrán volver algún día a su ciudad de origen o si su estancia en el recurso va a ser temporal o permanente.

El prólogo, elaborado por mi amiga y colega Pepa Horno, subraya la importancia de este cuento cuando afirma en el mismo: Y para todo ese camino una de las herramientas más valiosas que tienen es la palabra. La palabra y el arte. Les sirven para estructurar, nombrar, poner orden, comprender y expresar justamente aquello más prohibido: el dolor que guardan sus cuerpos, pequeñitos y temblorosos. Para eso cuentos como éste: para darles palabras y metáforas que les ayuden a nombrar, comprender lo que sucede al llegar a la casa de acogida y a situarse en ese entorno.

En mi opinión, me ha encantado la manera de enfocarlo de la autora, pues para los niños/as contar con metáforas es la mejor forma de poder acercarles a realidades difíciles de comprender y asimilar. Sobre todo, cuando su vida da un giro abismal, cuando han de dejarlo todo para acompañar a una madre dañada (y ellos por lo tanto, también pues son víctimas igualmente) por los malos tratos a una casa de acogida donde todo es desconocido para ellos.

Que los niños/as puedan, a través de este cuento, conocer cómo funcionan los hogares para madres maltratadas y sus hijos/as, es mostrar sensibilidad hacia ellos/as porque el tránsito hacia aquí no está ni mucho menos exento de dolor.

La metáfora del viaje en barca, el mar en calma, la atmósfera de seguridad y afecto que Itziar Fernández ha sabido transmitir a los niños/as (que han sufrido esas terribles vivencias, que muchas veces dejan secuelas traumáticas) están excelentemente conseguidas. Al mismo tiempo, resalto cómo el niño o niña que accede a esta historia conoce también el proceso psicológico que las madres han de hacer para superar las heridas psíquicas que deja el trauma de la violencia de género.

Contar con un tercer elemento como este cuento sobre el que proyectarse, hablar y expresar, y a la vez poder predecir (importante cuando sus vidas se han convertido en lo más impredecible como consecuencia de los malos tratos), puede ser de gran ayuda para las madres y sus hijos/as.


Me ha gustado mucho la metáfora de la mochila a ordenar para explicar a los niños/as por qué hay que trabajar los recuerdos traumáticos. ¡Y qué decir de las ilustraciones! Soberbias, coloristas, magníficamente dibujadas y pintadas... ¡Enhorabuena a Itziar y Lorena! Habéis hecho una contribución inestimable al campo de la infancia y las mujeres víctimas de violencia hacia ellos/as. Y habéis cubierto una necesidad porque para este ámbito andamos escasos de materiales.

Para poder adquirir un ejemplar: http://www.amo.org.es/

lunes, 13 de junio de 2016

Resumen de la ponencia de Jorge Barudy en el Congreso de Norbera titulado: "La adolescencia, una estación para la oportunidad", celebrado en San Sebastián, los pasados 27-28 de mayo.

Jorge Barudy intervino el viernes 27 de mayo y nos regaló una ponencia que versó sobre este tema: El funcionamiento de la mente de los adolescentes heridos por traumas infantiles complejos y acumulativos: Aspectos dinámicos y diagnóstico
Jorge Barudy intervino con la mencionada ponencia, en el reciente Congreso organizado por la Fundación IZAN-Programa Norbera, los pasados 27-28 de mayo de 2016, y personalmente fue una de las que más me gustó. Hizo un paralelismo entre la adolescencia normal y las cuatro cualidades que en ésta se desarrollan y la adolescencia del adolescente con historia de trauma complejo. La tormenta cerebral (término empleado por el psiquiatra Dan Siegel) que el adolescente vive ha sido tradicionalmente valorada de manera negativa, sin atender a esas cualidades que, de desarrollarse, nos acompañarán toda la vida. Pero si, como decimos, hay trauma complejo, entonces no asistimos (nos recordó Jorge Barudy) a una tormenta (algo normal en la vida) sino a un auténtico tsunami cerebral (algo que no es normal ni esperable, y lo que puede complicar e incluso marcar esta etapa de la vida hacia una deriva desadaptativa, a no ser que aparezcan tutores de resiliencia. Este paralelismo de adolescencia normal = tormenta / adolescencia traumática = tsunami creado por Jorge Barudy me pareció muy original e interesante, permitiéndonos comparar lo esperable con lo (desgraciadamente) no deseable y esperable (y que comporta gran sufrimiento para el adolescente y quienes le rodean)
El resultado de una adolescencia sana es la consecuencia de un apego seguro, de los aportes afectivos, la estimulación, la protección y la educación en la infancia que permiten las habilidades sociales para hacer frente a los retos de esta nueva fase del desarrollo vital con empatía, mentalización, vinculaciones sanas con los pares y los adultos, así como con un sentido y un proyecto de vida constructivo y altruista.  
En la adolescencia existe una tormenta cerebral que tiene que ser acompañada con presencia, afecto contención contenida y buen ejemplo por las madres y los padres y los otros adultos significativos.
Cuando la historia de vida de los infantes está cargada de carencias, agresiones y/o pérdidas mal resueltas “la tormenta” puede transformarse en un “tsunami” Es cuando la mente adolescente está invadida, no solo de excitación mental, sino de confusión.
Jorge Barudy en un momento de su ponencia en el Congreso,
acompañado por Iván Rodríguez, de Norbera.
Foto: programanorbera.org
Los cambios cerebrales desde los primeros años de la adolescencia permiten que se desarrollen cuatro cualidades en la mente de los jóvenes:
1. Implicación social
Conexiones importantes con otros que dan apoyo a nuestros cursos vitales con relaciones simplificadas y gratificantes.
2. Búsqueda de novedades
Sensaciones internas más intensas durante la adolescencia. Sirven para crear sentido y vitalidad a lo largo de toda la vida.
3. Experimentación creativa
Pensamiento conceptual, abstracto y la conciencia plena para ver el mundo a través de óptica nueva.    
4. Aumento de la intensidad emocional
Buscar y crear nuevas experiencias que nos atan por completo. Estimulan sentidos, emociones y soma
El cerebro sigue creciendo a lo largo de toda la vida y los cambios en la adolescencia son la esencia de formas sanas de vivir a lo largo de toda la existencia.
¿Qué factores pueden alterar el desarrollo de estas cualidades?- se preguntó Jorge Barudy.
Los traumas infantiles complejos y acumulativos, a menudo tempranos.
La dificultad de los padres y otros cuidadores, así como de los profesionales de la salud, educación y servicios sociales para ofrecer un acompañamiento coherente a esta etapa  de la vida.
La escasez de políticas públicas y de recursos que permitan programas terapéuticos para reparar las consecuencias de lo anterior.
Los y las adolescentes heridos por traumas infantiles complejos y acumulativos, a menudo tempranos han tenido que desarrollar un vínculo de apego con madres y padres que por sus diferentes grados de incompetencias parentales, no son como los demás. Su mente presenta desgarros traumáticos por macro traumas y/o micro traumas donde priman estresores mórbidos que producen respuestas de estrés traumáticas.
Lo que implica una mente seccionada con:
Trozos vivos.
Trozos desorganizados.
Trozos muertos, atrofia cerebral.
Todo esto produce retrasos y alteraciones en el desarrollo, así como otros trastornos: problemas de aprendizaje, conductuales, inmunológicos, somáticos, violencia, infracciones a la ley, acoso escolar…
Jorge concluyó su ponencia desarrollando qué ocurre en el joven cuando se alteran las cualidades positivas, deseables y esperables en la adolescencia:
1. Alteraciones de la cualidad de búsqueda de novedades
En la adolescencia sana:
Reactivación de las redes neuronales, para probar todo lo nuevo y experimentar la vida más plenamente, estableciendo un mayor compromiso con la vida.

Si hay contextos o historias traumáticas infantiles:

Las historias traumáticas de la infancia y los contextos traumatogénicos del presente pueden conducir a una búsqueda de sensaciones extremas y de riesgos que son manifestación de los trastornos emocionales traumáticos ya existentes y/o de las defensas amplificadas por el desarrollo y reorganización cerebral.

Comportamientos peligrosos y dañinos consiguientes:

Hiperactividad del sistema límbico y bloqueo de las áreas pre-frontales.
Impulsividad: paso del deseo, las emociones y las pulsiones a los actos.
Delincuencia y/o uso de drogas 
Anulación de la reflexión sobre las consecuencias de los actos.
La reacción de los adultos:
Designar a estos adolescentes como chivos expiatorios de las incoherencias, la falta de protección cuando eran niños y de las desigualdades creadas por el mundo adulto.

2. La implicación social

En la adolescencia sana:

Mejora la conexión social entre iguales y se crean nuevas amistades con un alejamiento relativo de los adultos.

Si hay contextos o historias traumáticas infantiles:

Condicionan que los jóvenes se aparten y desconfíen aún más de los adultos y se rodeen solamente de otros como ellos, con comportamientos de riesgo cada vez mayores.

La reacción de los adultos:

Con el rechazo, la culpa, y la estigmatización de los jóvenes, algunos adultos se evaden de sus responsabilidades, priorizando sus creencias y juicios justificando así, los castigos o la indiferencia.

3. Aumento de la intensidad emocional

En la adolescencia sana:

La adolescencia implica una mayor vitalidad somato emocional.

Si hay contextos o historias traumáticas:

Estas pueden predisponer que las emociones traumáticas resultado de las memorias emocionales puedan dominar el funcionamiento de la mente, provocando impulsividad, cambio de humor, reactividad excesiva, promiscuidad sexual, automutilación… 

El miedo y la intolerancia de los adultos:

Puede amplificar la reactividad y los comportamientos de oposición.

4. La experimentación creativa

En la adolescencia sana:

Otra de las singularidades del funcionamiento de la mente adolescente, es la búsqueda del sentido a sus vidas y el comenzar a representarse proyectos de futuro, para esto la mente está abierta a experimentar creativamente nuevas experiencias.

Si hay contextos o historias de vida traumáticas:

En el caso de los adolescentes afectados por traumas complejos esta búsqueda del sentido de la vida puede llevar a una crisis de identidad, una gran vulnerabilidad a la presión de los iguales, una alteración de la función ejecutiva, a la ausencia de una finalidad y de un sentido a sus vidas.

La indiferencia, el rechazo o el acoso de los adultos:

Amplifica la confusión de los adolescentes y los conduce a una pseudo-identificación con grupos o bandas cohesionadas por ideologías y/o conductas violentas y/o de dominación, así como infracciones a la ley

Cuando los adultos no pueden soportar algunos aspectos de la personalidad de sus hijos es porque les recuerda algo de su propia vida que les hace sufrir. Lo que ven en ellos les puede recordar lo que echan de menos o lo que no han tenido o podido vivir: frustración, rabia, desilusión, tristeza… Son adultos que tienen traumas no resueltos.

Finalmente, Jorge Barudy quiso hacer mención a la resiliencia en la adolescencia.

Adolescencia y resiliencia

Cuando las condiciones de crianza han sido deficitarias y traumáticas especialmente tempranas, complejas y/o acumulativas y se han agregado nuevos traumas en la adolescencia, las intervenciones que promueven resiliencia pueden ser reparadoras al estimular los procesos de auto-organización cerebral.

La resiliencia es una oportunidad que emerge de relaciones interpersonales afectivas, que aportan:

Conversaciones que permiten al sujeto reconocerse como afectado.
Aportan apoyo social.
Encuentran nuevos sentidos lo que les aconteció. 
Promueven el humor y espiritualidad.

Nuestro enfoque no niega las contribuciones significativas de los factores genéticos y constitucionales en la configuración del desarrollo de la mente de los/as adolescentes, sino que amplía la comprensión de ésta, introduciendo el modo en que las experiencias interpersonales modelan el desarrollo infanto-juvenil.

Nuestro modelo se basa en lo anterior, por lo tanto siendo integrador, es incluyente. Permite la articulación entre la psicofarmacología, las intervenciones educativas y la psicoterapia.

El 20 de junio publico el resumen de la ponencia de Maryorie Dantagnan en el Congreso "La adolescencia, una estación para la oportunidad"

martes, 7 de junio de 2016

Un cuento para ayudar a los/as niños/as a explicar su adopción de una manera sencilla: "¿De qué color es mi mariposa?", gran obra de María Martín Titos, Mercedes Moya y María José Sánchez.

Recientemente, María Martin Titos y Mercedes Moya, madres adoptivas, las cuales trabajan, actualmente, en diversos proyectos relacionados con la adopción, han publicado un cuento que todas las familias adoptivas (madres, padres…) y profesionales (especialmente maestros) han de darse la buena oportunidad de leerlo. Y leerlo con los niños/as buscando ese momento de complicidad y conexión emocional. Se trata de “¿De qué color es mi mariposa?”, precioso y útil relato infantil que explica la adopción a los niños/as de una manera respetuosa y poniendo en valor sus historias.

Era un 9 de noviembre y todos los niños habían hecho un trabajo en clase sobre la familia. Esa mañana le tocaba hablar a Valentina. Ella estaba un poco preocupada porque el día anterior en el parque, un niño le dijo que sus papás no eran sus papás de verdad. Este es el punto de partida de este cuento, una realidad a la que deben enfrentarse numerosos niños/as y sus familias a diario.

Como afirma Iratxe Serrano, educadora social, pedagoga y adoptada en el prólogo
(a quien he tenido el gusto de conocer), dirigiéndose a los/as niños/as: ¿Cuántas veces nos han dicho que nuestras mamás no son de verdad, que no tenemos sus ojos, y –a veces- ni su mismo color de piel?

Acabo de terminar la lectura del cuento y mi opinión de la obra que han creado no puede ser más satisfactoria. No es nada fácil que los niños adoptados puedan explicar su historia de vida públicamente y que reciban aceptación. A veces hay incredulidad, o la idea de que lo diferente es peor y puede generar rechazo social.  Hay también vergüenza. El niño puede pensar que sólo existen las familias biológicas, las de verdad, y el resto, incluida la adoptiva, como si fueran de segunda. La familia que te “recoge”, como si estuvieran ahí “tirados”, tal y como una niña adoptada con inteligencia y fina ironía me dijo un día.




El cuento es genial porque consigue introducir de manera directa y por el hemisferio derecho del cerebro (para eso se vale de una herramienta que las autoras han logrado introducir con maestría: las metáforas) que la adopción es una manera diferente de llegar a una familia pero con un vínculo afectivo igual de intenso, duradero y fuerte como se puede llegar a crear en cualquier otra. La vinculación (lo verdaderamente importante) está en la fuerza del afecto, la unión, el compromiso y la seguridad del hilo que une inexorablemente (y desde tiempo inmemorial: el arquetipo del hilo rojo) a la madre o familia (y a la inversa) con el niño. ¿Hay una manera mejor de explicar a un menor de edad que la familia se funda sobre el vínculo afectivo y no sobre la biología? Creo que no. Hacer llegar la teoría del apego a los niños de este inteligente modo demuestra el alma sensible, el saber y la creatividad de las autoras, que conocen muy bien a los niños adoptados y su corazón. También hay que destacar la metáfora de la mariposa: ese simpático animal -alegoría de la conexión emocional entre humanos- que se crea desde el momento que el niño y la madre (o familia) se encuentran en el orfanato, que es el mítico primer momento para toda familia adoptiva, y algo a honrar y dotar de magia y alegría por la llegada -y el momento de convertirse en un miembro más- a la familia. 

Finalmente, me gustaría destacar que el relato al niño incluye la inclusión de lo que muchos niños sienten como vergonzoso y humillante: provenir de un centro de acogida o popularmente, orfanato. Boris Cyrulnik afirma que la cultura debe estar preparada para escuchar los relatos de los niños, no debemos decir: “Imagino que para ti...” sino: “Cuenta...” Abrirse para que sientan esa confianza en nosotros y puedan trabajar los relatos que transformen el dolor de la vivencia de abandono en un orfanato en belleza y empoderamiento resiliente. En este sentido, creo que entrega a los maestros un útil medio para que sepan cómo incluir y tratar el tema de la familia adoptiva en la escuela y cómo se pueden sentir los niños y las familias con esto si no se trata con empatía. 

Este cuento pone en las manos de los padres, las familias adoptivas y los profesionales un instrumento valiosísimo para poder hacerlo, con unas preciosas y fantásticamente dibujadas y coloreadas –por María José Sánchez- ilustraciones que -¡gran acierto!- permiten al niño visualizar el hilo y la mariposa durante toda la historia. Auguro muchos éxitos a este cuento porque se lo merece. ¡Enhorabuena a María Martín, Mercedes Moya y María José Sánchez!

Enlaces para comprar el cuento: 

http://www.unoeditorial.com/portfolio/de-que-color-es-mi-mariposa/

http://www.afac.info/tienda/categorias/1306-de-que-color-es-mi-mariposa.html

lunes, 6 de junio de 2016

Nuevos talleres para aprender a utilizar la técnica de la caja de arena en el centro Psicoveritas, de Madrid, los días 1 y 2 de octubre de 2016



Organizado por el Centro Psicoveritas de Madrid


Impartido por: José Luis Gonzalo Marrodán, psicólogo clínico y psicoterapeuta infantil


 1 de octubre de 2016



PRESENTACIÓN

Esta técnica permite trabajar cuando resulta difícil la verbalización de los contenidos psíquicos; y esto es especialmente importante cuando el paciente tiene dificultades en ponerlos en palabras, como ocurre habitualmente en los niños. Cuando el origen del problema es un trauma infantil, recordar y explicar es una fuente adicional de sufrimiento. Utilizar la caja de arena permite la distancia emocional necesaria para ir elaborando la experiencia traumática sin tanto dolor. Además, el juego es el lenguaje natural del niño y le aporta una narrativa que le permite liberar, expresar y simbolizar, desarrollando sentimientos de control, lo que sucede y lo que vive en su interior. El modelo teórico en el que insertamos la aplicación de la técnica se basa, pues, en las aplicaciones del trauma, el apego y la resiliencia.

OBJETIVOS DEL TALLER

Conocer los orígenes de la técnica, hacer un poco de historia.

Perfilar para quienes está indicada la técnica

Aprender los pasos en la conducción de una sesión con la técnica de la caja de arena

Explicar cuál debe ser la actitud del terapeuta

Alcances y límites de la técnica

FECHAS y HORARIO

1 de octubre de 2016.

Horario: de 9:30h - 13,30h y de 15,00h a 19,00h

INFORMACIÓN, INSCRIPCIÓN y LUGAR DEL CURSO

C/ San Bernardo, 97, bajo, MADRID

Tel.: 91 594 36 72 / 656 913 859

www.psicoveritas.es

La metodología es eminentemente práctica, por lo que las plazas son limitadas.

martes, 31 de mayo de 2016

Resumen de las dos ponencias de Boris Cyrulnik en el reciente Congreso de Norbera titulado: “La adolescencia, una estación para la oportunidad"

Recojo las aportaciones más interesantes que Boris Cyrulnik nos entregó -correspondientes a sus dos conferencias- en el reciente Congreso organizado por Fundación IZAN-Programa Norbera celebrado el 27-28 mayo en San Sebastián-Gipuzkoa.

Boris Cyrulnik es un hombre que tiene alma, cuando te encuentras con él sientes la calidez y la serenidad de una persona que ha renacido tras un trauma (la muerte psíquica, tal y como él la define), junto con una educación y un trato exquisito a todo el que se le acerca a preguntarle algo, pedir que le firme alguno de sus maravillosos libros o hacerle una pregunta, o simplemente departir con él…

Habida cuenta de que es un hombre muy inteligente y con una capacidad y fluidez verbales impresionantes, tomé todas las notas que pude y que alcancé a escribir a mano. Voy a recoger algunas de las ideas principales que desgranó en sus dos intervenciones. En las dos ponencias hizo gala de un finísimo y respetuoso sentido del humor. Ello unido a su experiencia y capacidad para conectar con el público, hizo que se metiera a éste en el bolsillo. En mi opinión, además, apostaría a que un hombre que es admirador de la belleza (y más cuando esta surge del sufrimiento) también le cautivaría San Sebastián y sus respetuosas gentes. Donostia, una ciudad resiliente como pocas, que superó un incendio y el asesinato de buena parte de sus moradores en el siglo XIX (1813). De esa destrucción, de ese trauma, vino la bella reconstrucción posterior.

Boris Cyrulinik en un momento de una de las dos ponencias que
impartió en el congreso. Foto: programanorbera.org
Paso a contaros todo lo que pude recoger de las dos ponencias de Boris Cyrulnik.

Sobre el adelanto de la adolescencia de las mujeres: Las niñas tienen sus primeras reglas antes que hace unos años. Hay niñas que con 9 años ya han tenido la primera menstruación. Esto conlleva un adelanto en su capacidad neuropsicológica, están dos años de media de adelanto con respecto a los hombres. Ello tiene una influencia en la aparición de la ansiedad y las convierte en más responsables con los estudios. Los hombres, en cambio llevan dos años de retraso por término medio con respecto a las chicas.

Sobre la diferencia de sexos y la manera de comunicarse: las chicas en general son más felices porque necesitan comunicar más y estar presentes en las experiencias, compartiéndolas emocionalmente. Los hombres, en cambio, se desconectan mucho más y son más felices así.

Disociación entre autonomía e independencia: esta distinción fue una idea muy interesante expuesta por Cyrulnik: un niño puede muy pronto afirmar sus propios procesos, sin embargo se retrasa su independencia. Nosotros, a los 12 años, tras un certificado educativo, ya podíamos trabajar. Ahora las cosas han cambiado mucho. Hay una disociación clara entre autonomía e independencia porque el joven puede ya pensar, decidir y actuar en muchas cuestiones por sí mismo pero no será independiente de sus padres hasta 15 años después.

Socializadores de hoy en día: la escuela e internet. La escuela para muchos, antiguamente, fue la felicidad. Nos permitió integrarnos. A día de hoy la escuela ya no cumple esta función. Antes existía un número mucho más alto de personas pobres en la escuela; hoy en día hay muchos menos. Y sin embargo la escuela se convierte en un elemento de discriminación. ¿Por qué la escuela se convierte en un elemento de discriminación más grande que antes?

Internet es el lugar ahora donde el joven se escapa a la autoridad de los padres. Surge una contracultura con valores que se escapan de los padres. Muchas veces no sabemos qué es lo que los jóvenes trasladan a internet. Internet es al mismo tiempo un gran caudal de información pero a la par un depositario de una gran basura (por ejemplo, hay difamación en internet, y es muy difícil controlar eso)

La adolescencia cuando ha habido un trauma psíquico: En el cuerpo, en su cerebro, en su historia hay una herida psíquica. ¿Qué tipo de adolescencia se puede tener? Este adolescente tiene que abandonar a su familia, se siente vulnerable, débil, inseguro. Se ve en el dilema de seguir queriéndoles pero a la vez, si no me voy, seguiré siendo siempre el niño y no maduraré.

La epigenética: sin duda estas aportaciones nos revelaron aspectos fascinantes de la síntesis entre biología (genes) y ambiente. Hay un ratón que está en alerta, cuando hay un estímulo amenazante que puede desencadenar esta alerta hay un efecto en el ratón, es un efecto causal lineal. Pensamos que es una respuesta del ratón. En cambio, si se conoce que se estresó  a la madre (fue agredida en el embarazo), se sabe que esta respuesta de alerta fue impresa y trasladada al ratón. Este ratón “enfermo” de ansiedad estaba ya “enfermo” alrededor de él. No es algo lineal, es un sistema global alrededor de él responsable de esta respuesta, todo un ambiente estresante. Hemos de cambiar los puntos del sistema para modificar esta conducta. La alteración del ratón que refleja un trauma prenatal se puede modificar si modificamos el nicho sensorial que rodea al mismo. Esto, aunque con las lógicas reservas porque no es investigación con humanos, puede trasladarse a los humanos: hemos de hacer modificaciones en los puntos del sistema que rodea al niño, en ese nicho sensorial para poder producir modificaciones epigenéticas.

Sobre el maltrato: cuando se maltrata de forma regular a un niño (se grita, se rompen platos…) es una agresión. El peor de los maltratos, en cambio, es la falta de afecto. Lo que esto produce (el abandono más puro y duro, la ausencia total del otro para el bebé) es la atrofia cerebral de los dos lóbulos prefrontales. Cuando no se les habla, cuando no se juega con los niños, cuando no se comunica con ellos… el cerebro se atrofia. A los niños que se les maltrata han aprendido a protegerse, a adaptarse; por eso su conducta es luchar, huir, oponerse, cargar contra el otro. A los niños a los que se les priva de una alteridad en cambio, se autoagreden. Porque su cerebro no ha recibido nutrimiento afectivo.

¿Es posible la resiliencia?: La resiliencia es posible si hay un entorno afectivo. El niño llega con lo que ha aprendido en sus contactos anteriores. El niño llega a un entorno seguro que le desconcierta. Pero si los acogedores, las familias adoptivas… comprenden que han de ser seguros (a pesar del desgaste que suponen sus graves alteraciones de conducta) y se les apoya, estas conductas en 1-2 años pueden mejorar.

En la adolescencia los menores reactivan lo vivido. Si hay apego seguro, habrá buena base. Se verá en las relaciones afectivas. El joven puede sufrir un desengaño amoroso y decirse: “me dejas, no me quieres, estoy triste; pero te entiendo” No hay violencia. Pero una falta de afecto y de seguridad graves que no se han curado hacen que llegue a la adolescencia con un bagaje desadaptativo (agresividad, autolesiones, automutilaciones…)

Uno de cada tres que no ha contado con los procesos de resiliencia habiendo vivido un traumatismo, sus cerebros serán diferentes. Un niño que fue maltratado llegará a la adolescencia sin ser capaz de regular sus emociones y sus impulsos (en las relaciones, en la regulación de las emociones e impulsos en general)

Los procesos sociales tienen una enorme importancia. Los primeros años es muy importante un entorno familiar sólido o si no, un sustituto en este sentido que dé seguridad y afectividad. Si además nos encontramos con un entorno social muy competitivo, la cosa se complica más. Por ejemplo, la escuela. En Japón y China es una forma de maltrato (es muy exigente) y hay una alta tasa de suicidio. En el Norte de Europa, en cambio, la escuela es diferente. Sostienen que si una niña o niño que nace ahora puede llegar a vivir 100 años, ¿para qué agobiarse si lleva dos años de retraso?

Las consecuencias de los malos tratos son neurológicas y psicoafectivas.

Diferencias entre sexos al interactuar con bebés: Los bebés tienen una memoria de trabajo desde muy bebes, en una investigación descubrieron que el estilo afectivo es distinto entre el hombre y la mujer. Los hombres no sonríen, hablan menos con el bebé pero le levantan y son más motrices. Las mujeres interactúan de modo más afectivo, acercando su cuerpo, hablando más al bebé, con musicalidad. ¿Qué graba esto en sus memorias entre 2 y 4 meses? Ante el padre no ofrece el cuerpo sino que el bebé hace más como un ovillo. El bebé anticipa lo que va a suceder. Todo esto está en la memoria de ese bebé a temprana edad.

Con los bebés abandonados que no reciben ningún tipo de estimulación, se aíslan, se balancean y se chupan el pulgar.

Sobre el enamoramiento en la adolescencia: cuando estoy enamorado estoy en un delirio. El apego, en cambio, es diferente. Es estar en una base de seguridad.

Les preguntamos a los jóvenes sobre el primer amor, que suele ser entre los 13-16 años más o menos. El primer amor modifica el estilo afectivo posterior. Pasaron un cuestionario con una entrevista y pudieron determinar el estilo afectivo de estos jóvenes. 3% de los chicos/as vivieron el amor como un traumatismo. Constatamos que fueron niños que no podían separarse de su padre y de su madre y no podían embarcarse en una aventura amorosa. Se mejoraba el estilo afectivo después del primer amor. Aprenden después a amar mejor.

Trauma temprano y desarrollo del lenguaje: los niños inseguros desde el punto de vista del trauma en su casa, que desarrollan un apego inseguro se ponen en disposición de aprender a no hablar. Todo el mundo es una agresión, no hablaran tanto, aprenderán peor el lenguaje. Tendrán actividades autocentradas. El nicho afectivo se resiente.

Es muy importante comprender las conductas de estos niños. No es fácil para los acogedores, porque sienten que hacen un esfuerzo muy grande por quererle y el niño les agrede. Este niño pega porque le desconcierta el entorno, muy diferente de lo que él ha vivido. Hemos de aprender a controlar nuestras emociones al relacionarnos con ellos y se necesita estar acompañado en la crianza.


Espero que si antes tenían las cosas claras, ahora las tengan un poco menos claras.

El día 13 de junio hago un resumen de la ponencia de Barudy y el día 20 de la de Maryorie Dantagnan.

Cuidaos / Zaindu