Esta entrevista ha sido publicada por el periódico La Vanguardia y realizada por Jana Valls el día 1 de marzo de 2026 y es reproducida con la autorización de Arturo Ezquerro, colaborador habitual del blog Buenos tratos
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| Arturo Ezquerro |
Arturo Ezquerro es médico-psiquiatra, psicoterapeutapsicoanalítico y grupo-analista, nacido en Logroño, La Rioja (España), con más de 40 años de trabajo en salud mental en Londres, donde se formó en psiquiatría de la infancia y la adolescencia con John Bowlby (padre de la teoría del apego) como su supervisor y su mentor. Primer español en conseguir una Jefatura de Servicios Públicos de Psicoterapia en Reino Unido, por la que obtuvo premios y reconocimientos de excelencia clínica, otorgados por Central & North West London Mental Health NHS Trust. Es profesor en el Instituto de Grupo- Análisis, Londres, y miembro honorario de la Red Internacional de Apego y de la Asociación Mundial de Estudios Internacionales.
¿Pueden las redes sociales sustituir el apego interpersonal o grupal?
El psiquiatra logroñés Arturo Ezquerro ha publicado Estados de ánimo: Belleza y perversión del apego (Editorial Sentir), editado también en catalán, Estats d'ànim: Bellesa i perversió del vincle afectiu. Formado en la Tavistock Clinic, en Londres, bajo la tutela de John Bowlby, el creador de la teoría, Ezquerro plantea un enfoque más social. Su objetivo es acercarla al público general para que comprenda mejor cómo las relaciones afectivas tempranas influyen en el desarrollo psicológico de las personas.
La obra se centra sobre todo en las dinámicas de grupo (en la familia y la sociedad actual) y analiza cómo las problemáticas del mundo contemporáneo afectan a los estados de ánimo de las personas, abordando temas incómodos pero necesarios para entender mejor la mente humana.
¿Qué pretende aportar su libro a la teoría del apego?
La literatura científica sobre la teoría del apego, desde que John Bowlby la formulase por primera vez en Londres en 1957, no ha dejado de crecer. A día de hoy, se superan con creces los ocho mil registros bibliográficos. Con este nuevo libro, Estados de ánimo, busco aportar un enfoque más social o colectivo que el de las publicaciones convencionales. De ahí el énfasis en el apego grupal, que siempre es necesario y resulta especialmente clave cuando falla el apego interpersonal. A veces la dinámica benigna del apego, como el afecto, la protección, los cuidados y el estímulo para explorar, se pervierte, como en los casos de violencia sexual infantil.
¿Qué le gustaría que el lector de su libro comprendiera mejor sobre los vínculos afectivos?
En primer lugar, me gustaría que el lector valore los vínculos afectivos en su justa medida, descubriendo que son fundamentales para el bienestar emocional y para un desarrollo equilibrado de la personalidad. Para aquellos lectores que hayan tenido experiencias adversas con sus vínculos afectivos primarios, también me gustaría infundirles esperanza porque siempre van a tener oportunidades de establecer nuevos vínculos, más saludables. Por otro lado, hay vínculos afectivos secundarios que ayudan a seguir adelante.
Usted trabajó con John Bowlby en la Tavistock Clinic mientras desarrollaba la teoría del apego. ¿Cómo fue esa experiencia personal y profesional? ¿Qué rasgos de Bowlby le marcaron más?
De John Bowlby destacaría su gran capacidad para expresar ideas complejas en un lenguaje accesible y su carácter conciliador, que incluía el respeto a las personas que no pensaban como él. A nivel profesional, a mí me marcó especialmente el hecho de que él se convirtió en una base segura, con la que podía contar, y en un estímulo para crecer y ser útil a mis pacientes, haciéndoles saber que podían contar conmigo como su base segura. A nivel personal, Bowlby cambió mi manera de entender el complejo mundo de las relaciones humanas.
¿Qué cree que se ha malinterpretado más de la teoría del apego?
El pecado original de estas malinterpretaciones es pensar que el apego se trata sólo de la búsqueda de cercanía, una especie de aferramiento. En realidad, el apego es un sustrato instintivo, profundamente ligado a la supervivencia, por el cual se regula la distancia (tanto física como emocional) según las condiciones del entorno. Un apego sano conlleva un sentimiento de seguridad emocional y estimula la exploración.
¿Si Bowlby pudiera observar el mundo actual (hiperconectado y con vínculos cada vez más frágiles) qué cree que diría?
Creo que se sentiría preocupado, pero, al mismo tiempo, pondría su empeño en fomentar cambios sociales y educativos.
Un apego sano conlleva un sentimiento de seguridad emocional y estimula la exploración.
¿Existen señales tempranas que permitan detectar un apego dañado o inseguro en la infancia?
Sí, en el libro me refiero a varios indicadores o señales de alarma, como cambios bruscos del estado de ánimo, conducta incontrolada, aislamiento, dificultades de aprendizaje, etc. En este sentido, es importante formar a los docentes en una cultura de apego, que les ayude a comprender mejor los problemas de sus alumnos y a tomar medidas reparadoras en las etapas más tempranas posibles.
Desde la teoría del apego, ¿cómo debería abordarse terapéuticamente el acompañamiento a víctimas de violencia familiar o abusos?
Es fundamental que las víctimas puedan recuperar un sentimiento de confianza y de seguridad. El acompañamiento terapéutico debe proporcionar un sentido de base segura a la que se pueda acudir cuando sea necesario.
¿Puede un apego frágil durante la adolescencia explicar el auge de la extrema derecha y la polarización política entre jóvenes?
Sí, la necesidad del adolescente de establecer conexiones con grupos fuera de la familia y por encontrar sentido a la vida puede ser explotada por ideologías extremas de carácter político o religioso. Los adolescentes con dificultades en sus relaciones tempranas de apego son más vulnerables a estas influencias.
¿Qué papel juegan los grupos, reales o virtuales, en la construcción del apego adolescente?
Los grupos reales benignos, basados en experiencias presenciales, favorecen el apego sano. Los grupos virtuales pueden ser coadyuvantes y complementar el contacto cara a cara, pero nunca llegarán a ser un reemplazo del genuino contacto en persona.
El Gobierno ha anunciado la intención de limitar el uso de redes sociales a menores de 16 años, ¿cree que esta medida puede proteger el desarrollo emocional o es insuficiente?
Es un paso importante en la dirección adecuada: ayudará a los más jóvenes a establecer relaciones personales, que son más saludables que las relaciones con las pantallas. Por supuesto, el Gobierno tendría que ser más ambicioso y sentar las bases de una educación que ayude a estos jóvenes a entender mejor sus emociones, sus vínculos afectivos y sus estados de ánimo, en beneficio de ellos mismos y de la sociedad en la que gradualmente desempeñarán roles más relevantes.
¿Pueden las redes sociales sustituir el apego interpersonal o grupal?
La respuesta es no: las redes sociales no pueden sustituir el apego auténtico de persona a persona o de persona a grupo.
¿Qué relación ve entre la masacre en Palestina y los vínculos afectivos dañados a nivel social y generacional?
Lo que llamas masacre es, en realidad, mucho más que eso. Se trata del intento deliberado y sistemático de destruir a un pueblo, como se refleja en el informe de la ONU (al que hago referencia en el libro), que muestra la evidencia de la destrucción masiva de embriones humanos en las clínicas de fertilidad que había en Gaza. Estoy agradecido a Editorial Sentir, que vela por los derechos y los cuidados de la infancia, por haber permitido la publicación de mis reflexiones en defensa de la humanidad. Un brutal trauma de estas características puede transmitirse de generación en generación. A veces ocurre, trágicamente, que las víctimas o los descendientes de las víctimas se convierten en perpetradores.
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| "Un brutal trauma como la masacre de Gaza puede transmitirse de generación en generación" (Arturo Ezquerro) Foto: sana.sy |
En el contexto actual de Estados Unidos, con las deportaciones y actuaciones del ICE, ¿cómo afecta al apego una detención o separación forzada y qué impacto tiene en los niños afectados?
Las noticias que llegan de las actuaciones violentas del ICE resultan alarmantes. Los vínculos de apego son esenciales para la supervivencia psíquica. Ese tipo de separaciones forzadas causan una angustia tremenda y un enorme daño emocional que, en algunos casos, resulta muy difícil de reparar.
¿Cómo afecta el apego interpersonal y grupal a las personas mayores, especialmente a quienes viven en soledad?
Para las personas mayores que no tienen relaciones interpersonales cercanas, es crucial que establezcan lazos con un grupo de pares donde puedan compartir sus experiencias y sentirse entendidas. La soledad no deseada es un peligro para la salud y acorta la esperanza de vida.
¿Qué soluciones propone para prevenir el aislamiento emocional en la vejez desde una perspectiva comunitaria?
Es importante llevar una vejez activa y establecer vínculos significativos con otras personas dentro de la comunidad donde uno vive, en especial con los coetáneos. Según dijo Simone de Beauvoir, en la vejez, la mejor solución consiste en seguir persiguiendo fines que den sentido a la existencia, como la dedicación a otras personas, grupos o causas, así como al trabajo social, político, intelectual o creativo, ya que nuestra vida sólo puede tener auténtico valor en la medida en la que atribuimos valor a la vida de los demás.
¿Son suficientes las relaciones interpersonales saludables o necesitamos también estructuras sociales de cuidado?
Las relaciones interpersonales son esenciales pero insuficientes. En momentos de crisis estas relaciones pueden resquebrajarse; las personas más vulnerables pueden llegar a sentirse atrapadas en estados de desesperación y a contemplar quitarse la vida. Por eso, como bien dices, es crucial contar con estructuras sociales protectoras y de cuidado a donde acudir. En el libro subrayo que el suicidio se puede prevenir y ésta es una tarea que nos incumbe a todos, a toda la sociedad.




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