lunes, 23 de octubre de 2023

"¿Cuántas leyes se han violado en Israel y en Gaza?", por Arturo Ezquerro, psiquiatra y miembro de IAN

 ¿Cuántas leyes se han violado en Israel y en Gaza?

Arturo Ezquerro




Arturo Ezquerro
Psiquiatra y miembro honorario de IAN

En Reino Unido, he de manifestar, los líderes políticos, tanto del Partido Conservador (gobierno) como del Partido Laborista (oposición), están mostrando una tibia (incluso cómplice) indiferencia ante la continuada masacre y barbarie de las dos últimas semanas en Oriente Próximo.

A modo de presentación, he de señalar que, hace ya unos años, fui nombrado miembro honorario de la Internacional Attachment Network (IAN) o Red Internacional de los Profesionales del Apego, y de la o Asociación Mundial de Estudios Internacionales.World Association of International Studies

Presente en los cinco continentes, IAN es una organización multidisciplinaria que reúne a profesionales sanitarios y de la salud mental, de ideología diversa. Nuestro trabajo tiene raíces en una ética basada en el compromiso asistencial y en la teoría del apego, la cual se fundamenta en la investigación y en las enseñanzas del psiquiatra británico John Bowlby y de sus numerosos seguidores en todo el mundo.

El apego humano es una necesidad básica y universal, con la que todos nacemos, de conexiones significativas con otros seres humanos y con grupos para dar y recibir protección, cuidados y afecto, con miras a maximizar la supervivencia y el desarrollo sano, desde la cuna hasta la tumba.

Como grupo profesional, intentamos fomentar el desarrollo humano saludable durante todo el ciclo de la vida, reparar el daño causado por el trauma y prevenir futuras experiencias traumáticas.

Edificio destruido en un bombardeo en Tulkarm.

 ZAIN JAAFAR / AFP



Las perturbaciones graves de nuestros vínculos interpersonales y grupales, tal y como ocurre en situaciones de terror y de guerra, pueden causar traumas severos y dañar irreparablemente el desarrollo individual y social. Los traumas colectivos no resueltos pueden acumularse y transmitirse de generación en generación, hasta el punto de transformarse en un combustible que inflama odio, violencia y destrucción.

Mi corazón se desgarró por el dolor de todas aquellas familias afectadas por los abominables ataques terroristas, perpetrados por Hamas el 7 de octubre 2023, y por la ansiedad contagiosa de todas aquellas personas que temían por sus vidas.

Hamas violó el artículo 13 del segundo protocolo del Convenio de Ginebra. Sus combatientes asesinaron, torturaron y participaron en saqueos y secuestros, despreciando también los artículos 3, 27, 32 y 33 de la cuarta convención del mencionado convenio.

Asimismo, estoy profundamente preocupado por la reacción desproporcionada del gobierno israelí, que inmediatamente dictó el continuo bombardeo y el asedio total de Gaza, según la declaración del 9 de octubre 2023, de su ministro de Defensa, Yoav Gallant, quien dijo literalmente:

"I ordered a full siege on the Gaza Strip. No power, no food, no gas. Everything is closed" (Ordené un asedio total de la Franja de Gaza. Sin electricidad, sin alimentos, sin combustible. Todo está cerrado).



Niñas palestinas de Gaza en un campo de refugiados.

 Ahmad Hasaballah / Getty


Me siento horrorizado por este castigo colectivo, cruel y asesino, que viola los artículos 55, 56 y 59 de la convención cuarta del Convenio de Ginebra, así como el artículo 14 del segundo protocolo de dicho convenio, que habla de la obligación de proteger aquellos bienes que son:

"Indispensables para la supervivencia de la población civil"

Además, si bien el gobierno israelí ha argumentado que ordenar a más de un millón de ciudadanos del norte de Gaza que abandonen sus hogares y huyan hacia el sur, es un intento de "protegerlos" de los bombardeos, dicha orden constituye una violación del artículo 17 del segundo protocolo del Convenio de Ginebra, que prohíbe el movimiento forzado de civiles, y del artículo 49 de la cuarta convención sobre deportaciones y evacuaciones.

También resulta necesario recordar que el conflicto actual está teniendo lugar en el contexto histórico de casi seis décadas de ocupación ilegal de tierras palestinas por parte de Israel, tras apoderarse de ellas en la guerra de 1967 y saltarse a la torera un gran número de resoluciones subsiguientes de las Naciones Unidas.

El derecho internacional existe por razones de peso y de justicia. Es incorrecto condenar solamente a un grupo que lo viola y, acto seguido, permitir que otro grupo lo viole incluso de manera más brutal, extensa y continuada.




Palestinos celebrando que se han apoderado de un tanque israelí en la frontera de Gaza.

 (ousef Masoud) / AP


No soy juez ni parte, ni tengo autoridad ni poder para "condenar". Sin embargo, como psiquiatra, denuncio que las atrocidades y crímenes de lesa humanidad de un lado sean utilizados para justificar las atrocidades y crímenes de lesa humanidad del otro lado.

Esto se ha convertido en una locura colectiva, en un círculo vicioso interminable de venganza perversa y matanza apocalíptica. Así no puede haber ni salud mental, ni salud, ni vida.

Pido perdón a los lectores por ser demasiado ingenuo como para solicitar un alto el fuego inmediato en Oriente Próximo, así como en los otros 32 conflictos bélicos que asolan al mundo en estos momentos.


Esto se ha convertido en una locura colectiva, 

en un círculo vicioso sin fin de venganza


Asimismo, me gustaría requerir que se constituyan 32 nuevas mesas de paz y que se restablezcan las conversaciones de paz palestino-israelíes, que fueron descarriladas por el asesinato de Isaac Rabin, perpetrado por su compatriota Yigal Amir, en 1995. Parafraseando a Enrique Tierno y Galván:

"Si quieres la paz, trabaja por la paz"

Para concluir, en otro arrebato de candidez, quiero recordar a los gobiernos de todo el mundo, en especial a los mandatarios de los países más poderosos, que están obligados a respetar el derecho internacional, y el derecho fundamental e inalienable de todo ser humano a recibir lo que necesita para sobrevivir.

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