lunes, 16 de octubre de 2023

Entrevista a Laura Estremera con motivo de la publicación de su nuevo libro "Criar con apego seguro"



Entrevista a Laura Estremera
Psicóloga

Foto del perfil de Facebook de Laura Estremera


Con motivo de su nuevo libro

Portada del nuevo libro de Laura Estremera


Laura Estremera es maestra de audición y lenguaje, psicóloga, Técnico Superior en Educación Infantil, psicomotricista relacional especialista en Atención Temprana y está formada en pedagogía Pikler. Ha trabajado durante nueve años como tutora en el primer ciclo de educación infantil y, desde 2018, está al frente de un proyecto de acompañamiento a la infancia desde la psicomotricidad vivenciada en un pueblo de Teruel. Además, realiza charlas y formaciones dirigidas tanto a profesionales como a familias. Es autora de los libros "Criando" y "Déjalos ser niños".

José Luis: Es un placer poder entrevistarte para Buenos tratos, Laura. Primero quiero darte la enhorabuena por la publicación de tu libro titulado: “Criar con apego seguro. Cómo acompañar a los más pequeños en el día a día” ¿Puedes decirnos qué te empujó a escribir este libro, es decir, qué objetivos perseguías al escribirlo?

Laura: Mis primeros estudios fueron los de magisterio eso me llevó a trabajar durante casi una década en una escuela infantil, después me continué formando como psicomotricista y más adelante como psicóloga; y algo que me resulta muy curioso es como en cada ámbito tenemos una serie de autores referentes; cómo algunas de estas ramas están más enfocadas a la teoría y otras a cómo llevarlo a la práctica, pero todas tienen en común que la crianza influye en el desarrollo global de la persona.

A modo de ejemplo, desde la psicología se hace referencia a la importancia de sintonizar con el bebé, pero a veces puede resultarnos un concepto muy abstracto ¿cómo se sintoniza con un bebé de dos meses y con uno de siete, habrá diferencias?, en cambio desde la pedagogía Pikler, referente en el ámbito educativo, nos explican con detalle cómo ajustarnos al bebé incluso cada vez que vamos a alzarlo en brazos o durante un cambio de pañal para que se sienta tenido en cuenta. Así que uno de mis objetivos era poder aunar la información que disponemos tanto desde el ámbito educativo, la psicomotricidad y la psicología con relación a la crianza y el desarrollo de la infancia.

Foto: Baby Center
No es lo mismo hablar de sintonizar con el bebé que hacerlo, 
esto es más complejo.



José Luis: ¿Puedes hacernos un breve resumen de los contenidos que el lector se puede encontrar en tu libro?

Laura: Siento que como sociedad tenemos el objetivo puesto en demasiadas ocasiones en una serie de hitos y etapas a los que los niños tienen que llegar o pasar lo más rápidamente posible: que caminen, que controlen sus esfínteres, que aprendan a leer, que acabe la adolescencia rápido… y con el libro pretendo que el lector llegue a comprender que en el desarrollo infantil todo lo que va ocurriendo tiene un sentido y, cuando lo comprendemos, podemos darle valor a cada etapa entendiendo que no hay unas mejores ni otras peores, sino que todas son necesarias y cuando podemos verlo así, conseguimos acompañarles con calma, disfrutando del camino y permitiéndoles ser ellos mismos. 

José Luis: A mí tu libro me ha gustado mucho, creo que abordas todos los temas importantes referidos a la crianza de un niño y que lo haces desde una perspectiva respetuosa con la infancia y desde la óptica del apego y del desarrollo infantil. La lectura se hace ágil y entretenida, expones con rigor, pero a la vez con claridad y pones varios ejemplos de la vida real. Raras veces un libro es tan conciso y completo…

Laura: Me parecía importante poder mostrar la importancia de las interacciones cotidianas, a veces podemos llegar a pensar que las cosas importantes en el desarrollo se transmiten a través de grandes lecciones cuando son los pequeños momentos del día a día, aquellos que creemos que carecen de importancia, los que van dejando el poso.

José Luis: Al final de cada capítulo ofreces, además, un resumen de las ideas fundamentales que has ido exponiendo…

Laura: Sí, e ilustraciones a lo largo de los capítulos para sintetizar la información o explicar algunos conceptos abstractos.

José Luis: Yendo a los temas del libro (no puedo preguntarte por todos, tocaremos algunos) dices que los padres de los niños o las personas responsables de su cuidado son los verdaderos influencers (los llamas así, me parece muy gráfico) ¿Crees que aún nos falta camino para que nos demos cuenta de que la parentalidad debe ser consciente? Realmente nos hacemos bajo la influencia de otros y la primera y la más importante es la de nuestras figuras de apego, por lo que acudir a la parentalidad desde la responsabilidad es fundamental ¿Qué opinas?

Laura: Podemos tener muy buenas intenciones con los niños, quererlos mucho y en cambio, no estar ofreciendo el acompañamiento que necesitan, porque si no tengo en cuenta mis necesidades y al mismo tiempo las del niño y no me ajusto a la persona que tengo delante, puede que la criatura no esté recibiendo la respuesta que realmente necesita.

Por ejemplo, puedo querer mucho a mi bebé y al mismo tiempo sentir miedo porque pueda hacerse daño y entonces no ofrecer la posibilidad de dejarlo en el suelo y de esta forma, aunque la intención es buena, no responde a la necesidad del desarrollo del bebé porque imposibilita que vaya descubriendo que tiene un cuerpo que puede mover a voluntad, que hay unas sensaciones que provienen del exterior y otras de su interior de su cuerpo, que hay movimientos que él genera como cuando quiere alcanzar un objeto y otros que no son voluntarios como cuando lo mecen el brazos, imposibilita que vaya descubriendo sus posibilidades y limitaciones, su autonomía, su competencia.

Jose Luis: A pesar de que estamos en el siglo XXI y existen más libros, blogs, revistas, redes sociales, podcast, youtubers... que nunca en la historia de la humanidad; aun así, ¿todavía la parentalidad se ejerce mirando inconscientemente a cómo lo hicieron nuestros padres o cuidadores? Uno va caminando por la ciudad y ve a niños solos presos de una rabieta mientras los padres caminan por delante ignorándole, o adultos que amenazan a los niños o les pegan azotes en el trasero… ¿Crees que esto es así?

Laura: Exacto, el acompañamiento que necesita por nuestra parte la infancia “no viene de serie”, podemos llevar a cabo muchas acciones de forma automática sin ser conscientes de ellas, repitiendo aquello que hemos vivido cuando éramos pequeños. A su vez, tenemos muchas creencias sobre la infancia y sus intenciones que poco tienen que ver con sus necesidades reales.

Jose Luis: Expones en el libro que los padres deben conversar con sus hijos de temas tan importantes como la sexualidad, la muerte… ¿Son nuestras asignaturas pendientes?

Laura: Creo que sí, si estamos cambiando un pañal y la criatura se toca en ese momento los genitales podemos apartarle la manita o incluso verbalizar que eso no se hace, en cambio ese mismo niño puede tocarse el pie, la nariz, el codo… que no recibirá la misma respuesta por parte del adulto. Incluso nos cuesta llamar a los genitales por su nombre y utilizamos un sinfín de palabras alternativas que no hemos creado para ninguna otra parte del cuerpo.

Sobre la muerte, es posible que pensemos que durante la infancia son demasiado pequeños para abordar el tema y que, ya lo haremos cuando nos toque de cerca, pero entonces ¿podremos sostenernos nosotros y al mismo tiempo al niño? En el día a día hay multitud de oportunidades para hablar sobre ella, desde un insecto muerto que encontramos por la calle hasta la planta que han arrancado en el parque.

Jose Luis: Pones el acento en la enorme importancia que tiene el acompañamiento emocional a los niños a lo largo de su desarrollo, y también mencionas los juicios y la ausencia de validación emocional como uno de los errores que los adultos cometemos con los niños… ¿Por qué nos cuesta tanto darnos cuenta de esto?

Laura: Posiblemente porque hemos crecido entre frases como “no te enfades”, “no ha sido nada”, “no tengas miedo”, “no estés triste”, “no llores” y ahora nos cuesta tomar conciencia de nuestras propias emociones, validarlas y regularlas.

Foto: Eres Mamá
"Hemos crecido entre frases como "no llores"


Jose Luis: Dedicas un capítulo a las emociones, identificarlas, conocerlas y regularlas. Hay aspectos del desarrollo que el niño conseguirá cuando la maduración lo permita (como control de esfínteres o andar), pero hay otros como la regulación emocional, la vinculación afectiva, etc., que requieren de adultos significativos que ayuden a que se desarrollen adecuadamente. ¿Todavía pensamos que los niños se desarrollan solos y que el carácter viene determinado por factores genéticos?

Laura: En general nos falta conciencia sobre las características y necesidades de cada etapa del desarrollo, cuántas veces escuchamos “es que si lo cojo cuando me lo pide, siempre va a querer ir en brazos” o “es que, si ahora con dos años tiene ese genio, miedo me da cuando sea adolescente”. Sin tener en cuenta que expresan y demandan lo que necesitan con las herramientas que tienen en cada etapa, que van a ir cambiando con su maduración. 

Pero al mismo tiempo, con nuestro acompañamiento les vamos a ir ayudando a que tengan mayor conciencia sobre sí mismos, los demás y nuevas estrategias, al atenderles en esas situaciones porque solos no van a poder lograrlo.

Jose Luis: Creo que tu libro es un gran manual de ayuda, apoyo y orientación a los padres y profesionales. Precisamente porque puede prevenir la negligencia afectiva. Este tipo de maltrato no moviliza equipos de protección de las personas menores de edad tanto como lo hace ver a un niño con el cuerpo de moratones. La sociedad no ve como negativo para el desarrollo infantil lo que “dejamos de hacer como padres” (jugar, conversar, comprender, conectar… con los niños) Y esto es también maltrato, algo que la sociedad aún no valora como tal… Las cifras de negligencia suben cada año más, en la provincia de Gipuzkoa es la principal causa de la desprotección infantil. ¿Qué necesitamos hacer para que los adultos entendamos que los niños necesitan más que la satisfacción de las necesidades físicas?

Laura: Qué habitual es escuchar aquello de “si ya ha comido y ha dormido ¿no sé que puede necesitar?” sin tener en cuenta que existen necesidades afectivas, de autonomía, de movimiento, de juego, de exploración, de socialización… que también necesitan una respuesta por parte del adulto.

Jose Luis: Creo que tu libro es la reivindicación de cómo llevar a la práctica los buenos tratos a la infancia… 

Laura: Gracias, es todo un placer escuchar esta definición de mi libro. Como ya he comentado me parecía realmente importante poder unir los conceptos teóricos que nos aportan grandes referentes con las prácticas cotidianas y cómo van cambiando a lo largo del desarrollo. 

Jose Luis: ¿Crees que el aumento del número de personas menores de edad atendidos en salud mental con intentos de suicidio o autolesiones se relaciona sólo con la pandemia o estamos asistiendo a una generación de adolescentes que han sufrido más negligencia afectiva en su infancia porque los adultos “no pueden”, “no tienen tiempo o están ocupados” o “no son conscientes de que la afectividad es una necesidad”? La sociedad neoliberal orientada al trabajo y al consumo no pone a los padres nada fácil el ejercicio de una parentalidad competente, es mi opinión… ¿Cuál es tu visión?

Laura: Acompañar a la infancia no es fácil, menos aún en una sociedad con prisas en la que predomina el “cuanto antes mejor” pero que no le hace ningún favor al desarrollo, que necesita su tiempo. 

Una sociedad a su vez que le da poco valor, tiempo y espacio al juego, tan necesario en la infancia. 

Tampoco se trata de ser perfectos, por un lado, es imposible, por otro nos puede agobiar intentarlo y la perfección tampoco es lo que los niños y niñas necesitan, pero sí mayor conciencia sobre lo que hacemos y un cambio de mirada hacia la infancia.

José Luis: Muchas gracias, Laura.

 

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