lunes, 2 de abril de 2012

Tratamiento de los problemas de desarrollo del niño adoptado/acogido cuando sus niveles de organización psíquica están afectados (II)


Continúo con la segunda y última parte de esta serie. Hoy nos centramos en pautas concretas para trabajar con el niño cómo estimular las funciones propias de cada nivel de organización.

Pautas para cada nivel de organización (no se proponen por edades porque un niño puede tener, por ejemplo, 12 años y precisar pautas para estabilizar sus funciones sensoriales; se proponen por niveles de organización. El primer nivel, obviamente hace referencia a los dos primeros años; el segundo, se refiere a la etapa que va de los dos a los tres, aproximadamente; para el resto de niveles va aumentando la edad cronológica pero este criterio no es el que hemos de tener en cuenta sino las funciones que el niño ha debido ser capaz de lograr y no lo ha hecho):

Para estabilizar al niño en las funciones propias de la organización física. Estabilizar funciones físicas.

Pautas y rutinas fijas de alimentación, higiene y sueño.

Enseñar a los padres a hablar calmadamente al niño, sintonizando y resonando (devolver verbalmente lo que puede sentir) con su estado emocional.

Pautar para que el niño realice cambios y transiciones suaves en sus rutinas.

El niño ha de ir consiguiendo con las pautas trabajadas estabilizar su nivel de excitación, atención, respiración, digestión y frecuencia cardiaca, temperatura corporal, reacción a estímulos y resistencia contra las infecciones.

Para estabilizar al niño en las funciones propias de la organización sensorial: 

Estabilizar los sentidos, que el niño sea consciente de sí mismo a nivel sensorial.

Enseñar a los padres a ser filtro estabilizador: si el niño se frustra, aprender a calmarlo. Si la estimulación a nivel de luz es excesiva, atenuarla. Si el ambiente es tenso a nivel de ruidos o emocionalmente, apaciguar al niño o apartarlo de ese ambiente.

Es necesaria la presencia del adulto porque puede que el niño no sea consciente de su nivel sensorial y por lo tanto no pueda permanecer en este sentido. No podrá coordinar sus acciones y se desorganizará en cuanto el ambiente sensorial sea tenso o la tarea difícil. El adulto cuidador ayudará al niño que no ha alcanzado este nivel estando de manera continuada con él en todas las tareas cotidianas.

Ayudar al niño a separar fantasía de ficción y a separar sus sentimientos de los otros.

Para que el niño sea capaz de atender y concentrarse debe ser capaz de permanecer a este nivel.  Por ello, es necesario repetir con el niño las tareas cotidianas para después desvanecer la ayuda en la medida que interiorice la tarea a aprender.

Para estabilizar las funciones propias de la organización sensoriomotriz: Coordinar las acciones y movimientos de manera más automática una vez percibidos. Si el niño no puede coordinar bien sus acciones para producir un resultado de manera eficaz, no ha alcanzado esta fase de la permanencia. Luego habrá que estimular con la presencia repetida del adulto las funciones propias de la coordinación. Hay que tener presente que tanto en este nivel como en los anteriores por muy mayor que sea el niño no puede permanecer solo sin la ayuda de los padres. Tan solo podrá hacerlo en contextos muy sencillos y previsibles. Concienciar a los padres de esto.

Observar si el niño es capaz de diferenciar entre qué es él y qué no lo es. Esto permitirá establecer qué tareas puede o no hacer. También le ayudará a verse como causa de los sucesos y no hacer proyecciones hostiles en los otros. Si esto se consigue, el niño puede permanecer a este nivel.

Pautar las tareas cotidianas, con calma y paciencia, motivando, ensayando y modelando al niño con la presencia del adulto, en las que el niño no sea capaz de coordinarse sin la presencia del adulto. Una vez listadas, repetirlas con el niño no desvaneciendo la presencia del adulto hasta que el niño consiga hacer la conducta por sí mismo.

Realizar juegos de coordinación con el niño: con balón, lanzar a la diana, correr, saltar, subir escaleras…

Para estabilizar funciones propias de la organización de la personalidad: El niño integra pensamiento, discurso, emoción y memoria, por lo que puede prever para resolver los problemas. Puede estar más tiempo solo sin los padres.

Dialogar con el niño y razonar con él si está en esta etapa. Si el niño tiene edad cronológica como para pensar que puede dialogar pero está en un nivel inferior a este, pensar que no servirá de gran cosa dialogar porque el niño no está preparado para ello.

Enseñar al niño en esta etapa a negociar y a resolver los conflictos interpersonales porque es capaz de ver su propia posición en el tiempo, en el espacio y con los demás.

Permitir que el niño pueda tener un grupo de amigos o de iguales con los que esté más tiempo porque puede permanecer mejor solo y con menor nivel de conflictividad al poder resolver los problemas de una manera más adecuada.

Para estabilizar las funciones propias de la organización social: se utilizan todas las competencias aprendidas anteriormente. El niño es un ser social.

Observar si el niño es capaz de atribuir significado a las mentes de los otros: es capaz de captar los deseos, intenciones y emociones del adulto y de los demás. Si no es capaz, es inútil tratar de que se ponga en el lugar del otro.

Hay que descender a niveles anteriores antes de conseguir este logro.

Las causas de esta ausencia de mentalización están en los estadios anteriores, luego hay que trabajar las pautas de los estadios precedentes.

Trabajo específico con el niño. Actividades y tareas a estimular para aumentar sus niveles de organización

Para estimular el nivel sensorial:

Juegos con los sentidos: olores, sabores, texturas, visualizar objetos…

Para estimular el nivel sensoriomotriz:

Juegos de coordinación mano-ojo, con balón, de motricidad fina…

Juegos de regulación: mover alternativamente los brazos, las piernas.

Hacer acciones a cámara rápida, lenta, normal…

Para estimular el nivel personalidad:

Juego del escondite, juegos en los que él se perciba como causa de sucesos (lanzar objetos, jugar con los muñecos, con los coches de juguete…)

Grabar al niño en vídeo y verse jugando. Aumentará su capacidad de verse como causante de actos y efectos.

Me tomo dos semanas de vacaciones respecto al blog. Así pues Buenos tratos vuelve con todos/as vosotros/as el próximo día 23 de abril. Como siempre, publico a las 9,30h

¡Os deseo unas felices vacaciones a todos/as!

7 comentarios:

Elena dijo...

Gracias por esta entrada. Veo a mi hijo reflejado en la no superación de algún nivel inferior pero sí otro superior, ¿es eso posible?. Por ejemplo, mi hijo sabe perfectamente reconocer los sentimientos de otro, sabe captar las intenciones de los demás, pero sin embargo pro ejemplo, sigue siendo (aunque avanzando en su propio ritmo) torpón con la psicomotricidad fina y gruesa. ¿puede ser eso así, que avance en los demás niveles superiores sin haber afianzado totalmente los anteriores?. Un abrazo y feliz descanso.

Elena

José Luis Gonzalo Marrodán, psicólogo dijo...

Como todo modelo refleja lo prototipico, luego esta la realidad y puede que si, que en unos aspectos este en un nivel y en otros, en otro. Gracias por tu comentario y buenas vacaciones para ti también.

María dijo...

Me parece interesantísimo. Gracias por la entrada y feliz descanso. María.

Bárbara dijo...

Te he encontrado y leído en el momento preciso. Ahora que empiezo mi práctica profesional seguiré con gran interés tus nuevas entradas.
Saludos desde Chile y hasta fin de mes...

José Luis Gonzalo Marrodán, psicólogo dijo...

Gracias Bárbara, me alegro de que este blog te resulte de ayuda. Un saludo!

LasDosCasitasDeNoa dijo...

Que bonito blog Jose Luis, y qué util...A mi personalmente como madre pero sobretodo en mi labor diaria como psicóloga dentro de la red de proteccion del menor. La resiliencia es uno de los pilares desde los que trabajamos. Yo me acabo de iniciar en el mundo de los blogs, por si quieres conocerme, aunque el mío es más personal que otra cosa: www.lasdoscasitasdenoa.blogspot.com
Un cordial saludo

José Luis Gonzalo Marrodán, psicólogo dijo...

Muchas gracias, y cuando tenga un ratito me pasaré a ver tu blog. Saludos!