jueves, 4 de marzo de 2010

Niños con problemas de conducta como consecuencia de un trastorno del apego: qué se puede hacer desde el colegio (III y final)

Las técnicas educativas con los niños con problemas conductuales severos como consecuencia de un trastorno del apego que funcionan mejor, y que además son técnicas focalizadas en el apego, propuestas por Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan, son las siguientes:
El educador tiene dos tareas imprescindibles: Satisfacer las necesidades reales y modular los deseos del niño.
Una relación educador–niño rica en afecto y estructura. Si no hay afecto, no hay posibilidad de que el niño interiorice la norma. Control y afecto van unidos.
Ser consistentes, predecibles y repetitivos.
Educar en función de la edad emocional y no de la edad cronológica. Enseñar a través de vuestra propia conducta… y ¡¡en voz alta!!
Escuchar, mirarse y conversar cuanto se pueda en un tiempo sólo dedicado al niño.
¡Tener paciencia, mucha paciencia!
Cuidarse: tiempos de descanso y de apoyo entre profesionales
No todas las técnicas son útiles para todos los niños
Mantener las que funcionan y descartar las otras en función del niño.
La seguridad es prioritaria: no hacer nada que dañe o ponga peligro al niño.
No olvidar que la edad cronológica no va siempre acorde a la edad emocional del niño.

Agradecer al niño por su cooperación por adelantado.
Apreciar más que premiar.
Proveer apoyo emocional cuando se impone una consecuencia: hacerle saber que le acompañamos.
Las intervenciones conductuales son mejor llevadas como: “no es nada personal, es sólo mi trabajo”. Las intervenciones conductuales emocionalmente cargadas son más reactivas que estratégicas, por tanto, menos eficaces.
No negociar o hacer tratos si el niño continúa evitando su responsabilidad, mintiendo o siendo superficial.
Ofrecer empatía más que simpatía.
El contacto físico hacerlo en períodos de calma. Las expresiones de afecto sólo si el niño está abierto a recibirlos.
Ayudar al niño con “la palabra” a relacionar lo que gatilla sus sentimientos, sus ideas del incidente y lo que hace.
Si el niño no sabe o no puede expresarse con “la palabra”, habla por él y pregúntale si es eso lo que le pasa (Siempre como hipótesis)
Las conversaciones en las cuales el niño se protege a sí mismo, se defiende y se contradice, argumenta y argumenta es mejor evitarlas.
Evitar “persuadir” al niño para que cambie de idea, porque los resultados son inútiles.
Los por qué son casi siempre maneras de los niños de sacar información para discutir más con el adulto.
Muchas veces la mejor respuesta a los por qué es:

Decirle que ya sabe la respuesta.
Devolverle la pregunta.
Responder con humor.

Los factores asociados que dificultan el avance:

Condiciones médicas/psiquiátricas/neurológicas en el niño que exacerban los efectos de los maltratos pasados. Psicopatología excesiva en el niño relacionado directamente a su historia de abusos crónicos (“fobia del afecto”).
Problemas en el ambiente laboral (entre educadores o entre educadores y dirección; incoherencias o falta de coordinación y consenso)
Eventos externos los cuales impactan negativamente al niño y no pueden ser cambiados (medida de visitas, permisos, decisiones judiciales, etc.)
Falta de habilidad del educador para no entrar en la escalada que el niño provoca.
Rotación de profesionales o síndrome del peloteo por parte del niño.

4 comentarios:

Gina Graham dijo...

Hola José Luis, me encanta tu blog y lo he agregado como uno de mis favoritos al mio. Yo al igual que tú soy psicóloga y me gustaría poder contactarme contigo. mi blog es http://crianzapositiva.blogspot.com/
Me encataría saber dónde te formaste respecto al tratamiento psicoterapéutico desde la psicología del apego y del trauma.
Saludos y felicitaciones por tu blog.
Gina

José Luis Gonzalo Marrodán. dijo...

Estimada Gina: Gracias por tus elogios, son un estímulo para seguir trabajando. Visitaré tu blog (tiene un nombre que me encanta) prontamente.

Me he formado como psicoterapeuta especializado en la psicoterapia del apego y del trauma en el Centro Exil de Barcelona, a cargo de Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan. Teléfono: (34)93 238 57 60

Hasta cuando quieras, un cordial saludo,

José Luis

Jennifer dijo...

Hola:
He estado un poco corta de tiempo en estos dias pero aun así leía tus artículos. Excelente esta trilogía sobre los problemas de conducta y el apego.
Aunque no tengo mucha experiencia con estos casos, si considero esencial cuatro consejos o formas de conducirse en el tratamiento que tu mismo nos propones:
- Tratar siempre con la edad emocional y no con la cronológica
- Apreciar más que premiar
- Ofrecer empatía más que simpatía
- Tener en cuenta que no todas las técnicas funcionan igual con todos los niños.
Creo que la creatividad del terapeuta para estructurar el proceso es fundamental.
Es una lástima que no escribas más a menudo,
Mis saludos afectuosos

José Luis Gonzalo Marrodán. dijo...

Hola Jennifer: Encantado de que te hayas dado una vuelta por aquí. Estoy de acuerdo en la creatividad del terapeuta como algo fundamental. Me gustaría escribir más, pero no me da el tiempo. Gracias por participar una vez más y hasta pronto. José Luis