lunes, 30 de mayo de 2022

Reflexiones sobre la adversidad en la infancia y la escuela. Curso de verano de la Universidad del País Vasco, en San Sebastián, 13, 14 y 15 de julio de 2022

Para inscribirse al curso de verano de la UPV en Donostia

"Investigando y acompañando los procesos de escolarización del alumnado que ha experimentado adversidades en la infancia"

Presencial y retransmitido en directo



Presentación

A modo de presentación, somos investigadoras del grupo de investigación educativa Ikhezi, un equipo consolidado del Gobierno Vasco. Llevamos investigando alrededor de 10 años temas relacionados con la educación. Un poco antes del Covid, parte del grupo decidimos empezar a investigar los procesos de escolarización del alumnado que ha sufrido adversidades en la infancia y desde entonces estamos en ello. Todo comenzó viendo cómo la escuela había gestionado la escolarización de nuestros hijos. Dos miembros del grupo somos madres adoptivas con tres hijos de 22 años. En este punto hacemos nuestras las palabras de Javier Múgica en relación a los niños y niñas adoptadas y la escuela. Decía Múgica que no entendía muy bien porque mandábamos a estos niños y niñas a la escuela, porque éramos prácticamente los padres y las madres los que nos ocupamos de la educación del alumnado adoptado y, además, la escuela nos devolvía a estos chavales más dañados todavía: estigmatización, bullying, profesorado que maltrata a los padres y madres debido al gran desconocimiento del tema... Javier Múgica disertará sobre este tema en el curso y la primera pregunta va para él. ¿Qué hacemos? ¿Los mandamos o no a la escuela? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿A dónde?



La  finalidad del curso que se impartirá los días 13, 14 y 15 de julio en los cursos de verano de la UPV/EHU en Donostia, es divulgar la realidad de esta niñez señalada, maltratada y estigmatizada y sobre todo hablar de los procesos de escolarización que dejan a nuestros hijos e hijas hechos puré para afrontar la vida 



¿Quiénes queremos que acudan a este curso de formación? Nos gustaría, por una parte, que se acercaran las instituciones que están trabajando con la infancia maltratada, también nos gustaría que se acercaran los padres y las madres cansadas y, en muchos casos, reventados por la labor que exige diariamente lidiar con la infancia maltratada. Creemos sinceramente que no solo necesitan cuidado los y las chavalas que han sufrido adversidad; también es importante el cuidado de todas las personas que cuidan la adversidad: madres, padres, docentes... 

Segunda pregunta, sobre todo, dirigida a las instituciones y a la comunidad educativa: ¿Cómo hacemos para velar por la infancia maltratada y sus cuidadores sin gastar cantidades desorbitantes en terapia al alcance de pocos? Obviamente, necesitamos también que a este curso se acerque el profesorado. Esperamos ser capaces de ofrecer una visión diferente, nueva y vanguardista.  Una propuesta de decálogo, pues nos urge formar tanto al profesorado que en la actualidad ejerce, como al alumnado que se está formando para ser educador o educadora en el futuro.

Otra idea clave que se lanzará en el curso es cómo velar por los derechos de la infancia maltratada. Habría que poner en marcha un Observatorio para señalar a todas las escuelas y servicios y empresas que atentan contra la infancia maltratada y que con solo una acción echan por tierra años y años de esfuerzos y trabajo de unas familias abnegadas y cansadas, que se han educado y formado en la adversidad. Necesitamos de las instituciones para poner en marcha este Observatorio que vele por los derechos de los y las niñas que han sufrido maltrato y que pongan en valor todo el trabajo de los padres y madres que han acogido o adoptado algún menor. Este observatorio vigilaría esas escuelas que condenan con ligereza a la infancia maltratada al fracaso escolar, a la estigmatización o a la soledad por no disponer de formación y recursos para educar a estos niños y niñas. También señalaría a esas empresas que a la mínima despiden a estos y estas jóvenes que llegan a un mundo laboral con un enorme déficit en sus competencias relacionales y de preparación socio afectiva y con una autoestima muy por los suelos, porque la escuela jamás se preocupó de educarlos emocionalmente ni de autorregularlos. Daremos así a conocer los resultados de una investigación realizada conjuntamente con las tres diputaciones forales de la Comunidad Autónoma Vasca a padres y madres de niños en acogida y adopción sobre los procesos de escolarización y las experiencias que han vivido. Cerca de 500 familias han respondido este cuestionario. ¿Será que la comunidad escolar en particular y la sociedad en general está hoy aquí en grado cero en temas de adversidad? ¿Qué hacemos? ¿Cómo educamos a nuestra infancia sin dañarla más?




Son niños que han sufrido maltrato y adversidad, y en muchos casos han desarrollado un apego insano. Y tenemos una escuela anquilosada ¿? y trasnochada que todavía desconoce que en sus aulas sólo el 70% cuenta con un apego seguro. ¿Cómo vamos a cuidar de estos niños cuando el profesorado en su mayoría ni siquiera conoce como se vincula en primera persona? ¿Cómo afecta el vínculo del profesorado con todos estos niños? Esperamos que José Luis Gonzalo nos ayude en esto. Nos haga reflexionar sobre los vínculos sanos y los buenos tratos.

Cuando hablamos de adversidad, sabemos que hay experiencias muy diversas pero que su impacto en la niñez tiene consecuencias determinantes para su futuro. Porque la adversidad puede derivar en consumos excesivos de drogas, alcohol, ludopatías, reproducción de las disfunciones familiares, peor calidad de vida, enfermedades crónicas y mentales, violencia y encarcelamiento; etc. Este curso se centrará más que nada en dos tipos de experiencias adversas, el abandono y el abuso sexual. Para hablar de esta última contamos con la escritora Susana Minguell. ¿Qué tendríamos que hacer en la escuela para detectar si nuestro alumnado ha sufrido abusos en la infancia? Esperemos que nos ayude con esto Susana. Ella ha vivido en primera persona los abusos e imparte talleres de formación. Susana apela a los procesos creativos para sacar a luz experiencias traumáticas soterradas que funcionan como disparaderos cuando menos esperamos y que en muchos casos desconocemos, pero que cuando se suman a alguna otra adversidad pueden devenir en un trauma.



Para finalizar, y así terminará el curso, se presentan, experiencias que hay en nuestro entorno y que trabajan por paliar estas adversidades en el ámbito escolar. Hablará nuestra compañera, doctora y pedagoga social Alaitz Tresserras en primera persona. Su curriculum y su formación son un ejemplo de cómo superar las adversidades y de cómo autocuidarse y cuidar. De cómo existe un profesorado resiliente. ¿Es posible cuidarse en esta sociedad tan violenta, donde impera la fuerza y la competitividad? ¿Podemos ser resilientes en esta sociedad que nos circunda? Presentamos a su vez el proyecto Kokuk, el proyecto que desarrolla un programa cocurricular en escuelas más bien segregadas de Gasteiz y que integra a los educadores sociales en la escuela para proporcionar programas socioeducativos. Es un proyecto innovador que plantea el trabajo conjunto del profesorado y de los y las educadoras sociales. Hablar de escuelas segregadas es hablar de tasas muy altas de fracaso escolar. Es hablar de adversidad en alto grado, hablar de racismo, pobreza, emigración. Cuando hablamos de familias de adopción y de acogida hablamos de familias con una conciencia clara de la adversidad. ¿Pero qué pasa cuando la adversidad atraviesa a la misma familia y dificulta hasta la comunicación por falta de conocimiento de idiomas y recursos? Conoceremos en este sentido, el proyecto de Escuelas Cuidadoras que se está trabajando en la Comunidad de Murcia desde 2020. Hablarán sobre el cambio de mirada; sobre los pilares de la escuela cuidadora: conexión, compasión y resiliencia y también sobre los pilares de la atención informada sobre el trauma; seguridad, regulación emocional, dar voz, participación y autogestión y recuperación del alumnado entre otras cuestiones. 



Por último y para terminar el curso, la Universidad de Oxford nos adelantara los resultados de su investigación y formación en el trauma con 300 escuelas en Reino Unido en que llevan trabajando 5 años, desde junio del 2017 hasta junio del 2022. Nos darán cuenta de cómo están abordando las escuelas anglosajonas este tema tan poco tratado en nuestros lares pero que lleva décadas de trabajo en el mundo anglosajón. Lo bueno de todo esto es que hay especialistas y experiencias que saben educar en la adversidad. Formemos la comunidad escolar en particular y la sociedad en general porque sólo así podremos crear un sociedad más democrática y justa. La escuela tiene que acompañar a la infancia que ha sufrido la adversidad, la sociedad tiene que dar un buen trato a la infancia maltratada. Lo que gastemos en educación y bienestar social ahorraremos en cárceles y en salud que es a dónde condenamos a nuestra juventud que no ha conocido otra cosa que mal trato y violencia.

¡Os esperamos a todos y a todas!


 

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