sábado, 21 de febrero de 2009

Los problemas de atención en los niños (I)

Es uno de los motivos de consulta más frecuentes. Es normal que los niños se distraigan y se despisten en ocasiones. No podemos querer niños perfectos, una tendencia cada vez más acusada en el contexto de vida actual en el que cada vez les dedicamos menos tiempo y, contradictoriamente, queremos que sean mejores. Pero este es otro tema. Nos ceñiremos a lo que apuntamos en el epígrafe.

Ahora bien, cuando el niño presenta dificultades para focalizar su actividad perceptiva y sostener la atención en una tarea, de acuerdo a su edad evolutiva (no hay que olvidar que según su etapa de desarrollo, los niños van a poder atender más o menos tiempo, teniendo en cuenta que la atención es una habilidad que se va adquiriendo con la edad, el entrenamiento y los hábitos), entonces podemos estar hablando de un problema de atención o déficit de atención. Son niños que se distraen continuamente, les cuesta realizar un esfuerzo mental sostenido, tardan mucho más tiempo en hacer sus tareas, incurren en más errores por descuido en los detalles, son fácilmente olvidadizos de sus quehaceres... Sobre todo les desagradan las tareas que requieren esfuerzo mental continuado (normalmente las escolares) pudiendo concentrarse de manera inusual en otras tareas, sobre todo si les motivan.

Si a estos problemas atencionales se les une una dificultad marcada para controlar los movimientos y los impulsos, no justificables atendiendo a la edad del niño, entonces hablamos de déficit de atención con hiperactividad.

El psiquiatra Rafael Benito Moraga, de la Clínica Quirón de Donostia, especialista en este tipo de problemas, ha publicado recientemente un trabajo en el que explica detalladamente cómo es este trastorno a lo largo de la vida. A la derecha podéis ver la fotografía de la publicación: Evolución del Trastorno por déficit de atención e hiperactividad a lo largo de la vida. Es un trabajo que viene a llenar un vacío existente en la literatura actual, pues recientemente se ha contemplado el estudio y análisis de los adultos que padecen el trastorno. Os recomendamos la lectura de su excelente trabajo porque es conciso, riguroso y accesible tanto a profesionales como interesados en la materia.
En este enlace podéis descargarlo en archivo pdf. :

Rafael Benito explica cómo este trastorno se produce por el deterioro de un conjunto de actividades cerebrales denominado FUNCIONES EJECUTIVAS: "Se trata de un grupo de habilidades esenciales para la organización y autorregulación del resto de las actividades cognitivas, y por ende de la conducta. Las funciones ejecutivas comprenden lo siguiente: 1. Capacidad para iniciar la actividad. 2. Mantenimiento de la atención y modificación del foco en función de las necesidades de la tarea. 3. Mantenimiento del esfuerzo. 4. Control de la frustración y modulación de las emociones. 5. Uso de la memoria de trabajo y acceso a los recuerdos. 6. Monitorización de la actividad y autorregulación"

Como podemos observar, los problemas atencionales y de hiperactividad son problemas emergentes de una alteración más profunda.

En próximas entregas hablaremos de cómo ayudar a estos niños que son siempre incomprendidos, creyendo que lo que les pasa es un problema de voluntad, y no es así.

3 comentarios:

Kraepelin dijo...

Muchos profesionales diagnostican el TDAH sin haber hecho una evaluación neuropsicológica profunda para conocer el nivel real de desarrollo del niño... ya que en los manuales médicos y seminarios subvencionados farmacéuticamente no lo consideran importante...

...a pesar de ser un aspecto clave para el diagnóstico que tanto la presencia de síntomas de atención e hiperactividad se valoren de acuerdo al nivel de desarrollo (y no según la edad cronológica, ya que un niño con 6 años que se comporta como uno de 4 porque no ha desarrollado los mecanismos necesarios para mostrar un nivel de ejecución de los niños de su edad, pues es evidente que saldrá hiperactivo... al igual que el bebé de 6 meses que se le estimule hasta la saciedad para que se ponga a andar... hasta que le ponemos la silla de ruedas ya que no es capaz)...

El caso y siguiendo el pensamiento de Rygard, de que un año institucionalizado (y evidentemente dependiendo de la calidad o carencia) supone un retraso de un mes en el desarrollo del niño(semanas arriba, semanas abajo), un zagal de adopción tardía y de país jodido puede acarrear un retraso en el desarrollo considerable, de hecho, el la práctica diaria eso es lo que observamos.

Por tanto y con la biblia (DSM-IV-TR-16 válvulas, como lo llamaba un interesante profesor que facilitó que volviera a creer en esto de la psicología -Emilio Gutierrez) sería un criterio que excluiría del diagnóstico de TADH a tanto niño adoptado como hay actualmente, y lo que podría ser más beneficioso, se podría establecer como otro criterio de exclusión dado que le exigimos capacidad atencional y autorregulación a niños de 7 años con cerebros de 5-6 años, una verdadera falacia, ¿no?

Salud.

Eduardo.

Kraepelin dijo...

Adjunto los criterios diagnósticos del DSM-IV para el TDAH

Fíjense tanto en el criterio A de desatención como en el B de hiperactividad, como al final se hace hincapié en que LA INTENSIDAD ES DESADAPTATIVA E INCOHERENTE CON EL NIVEL DE DESARROLLO.

Por tanto, si su nivel de desarrollo es inferior a su edad cronológica, no se puede diagnosticar este trastorno.

Me parece increíble que tantos años leyendo estos criterios y solo me diera cuenta de la importancia de esa frase ahora, casi 10 años después de "mi primera vez"...

Siempre vale más tarde que nunca...

* Criterios para el diagnóstico de Trastorno por déficit de atención con hiperactividad

A. Existen 1 o 2:


1. seis (o más) de los siguientes síntomas de desatención han persistido por lo menos durante 6 meses con una intensidad que es desadaptativa e incoherente en relación con el nivel de desarrollo:

Desatención:

(a) a menudo no presta atención suficiente a los detalles o incurre en errores por descuido en las tareas escolares, en el trabajo o en otras actividades
(b) a menudo tiene dificultades para mantener la atención en tareas o en actividades lúdicas
(c) a menudo parece no escuchar cuando se le habla directamente
(d) a menudo no sigue instrucciones y no finaliza tareas escolares, encargos, u obligaciones en el centro de trabajo (no se debe a comportamiento negativista o a incapacidad para comprender instrucciones)
(e) a menudo tiene dificultades para organizar tareas y actividades
(f) a menudo evita, le disgusta o es renuente en cuanto a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (como trabajos escolares o domésticos)
(g) a menudo extravía objetos necesarios para tareas o actividades (p. ej. juguetes, ejercicios escolares, lápices, libros o herramientas)
(h) a menudo se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes
(i) a menudo es descuidado en las actividades diarias

2. seis (o más) de los siguientes síntomas de hiperactividad-impulsividad han persistido por lo menos durante 6 meses con una intensidad que es desadaptativa e incoherente en relación con el nivel de desarrollo:

Hiperactividad

(a) a menudo mueve en exceso manos o pies, o se remueve en su asiento
(b) a menudo abandona su asiento en la clase o en otras situaciones en que se espera que permanezca sentado
(c) a menudo corre o salta excesivamente en situaciones en que es inapropiado hacerlo (en adolescentes o adultos puede limitarse a sentimientos subjetivos de inquietud)
(d) a menudo tiene dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio
(e) a menudo "está en marcha" o suele actuar como si tuviera un motor
(f) a menudo habla en exceso Impulsividad
(g) a menudo precipita respuestas antes de haber sido completadas las preguntas
(h) a menudo tiene dificultades para guardar tumo
(i) a menudo interrumpe o se inmiscuye en las actividades de otros (p. ej. se entromete en conversaciones o juegos)
B. Algunos síntomas de hiperactividad-impulsividad o desatención que causaban alteraciones estaban presentes antes de los 7 años de edad.

C. Algunas alteraciones provocadas por los síntomas se presentan en dos o más ambientes (p. ej., en la escuela [o en el trabajo] y en casa).

D. Deben existir pruebas claras de un deterioro clínicamente significativo de la actividad social, académica o laboral.

E. Los síntomas no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno generalizado del desarrollo, esquizofrenia u otro trastorno psicótico, y no se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental (p. ej., trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo o un trastorno de la personalidad).

Salud.

Eduardo

Kraepelin dijo...

Para el DSM IV TR “…la característica esencial del TDAH es un patrón persistente de desatención y/o hiperactividad/impulsividad, que es más frecuente y grave que el observado habitualmente en sujetos de un nivel de desarrollo similar”.

...EN SUJETOS DE UN NIVEL DE DESARROLLO SIMILAR...

Por tanto y como me encontré más de una vez, un niño de 6 años que no es capaz de aprender a leer ni a escribir porque se comporta como uno de cuatro no es que tenga TDAH SINO QUE SU CEREBRO TODAVÍA NO ESTÁ PREPARADO PARA LAS EXIGENCIAS DEL MINISTERIO DE EDUCACIÓN PARA SU EDAD!

Ni tampoco una niña de 8 años que tiene dificultades con las matemáticas porque no entiende los problemas... Es su cerebro el que no entiende esos guarismos en situaciones tan repetitivas y aburridas (y tan alejadas de la vida cotidiana y del mundo multisensorial del aquí y el ahora) y no su falta de atención!