viernes, 11 de septiembre de 2026

Mesa de experiencias en las VII Conversaciones sobre apego y resiliencia titulada: "Tejiendo experiencias en traumaterapia sistémica: prácticas efectivas, retos y necesidades emergentes"

 VII Conversaciones sobre apego y resiliencia 

San Sebastián, 13 y 14 noviembre 2026


APERTURA DE INSCRIPCIONES:

1 SEPTIEMBRE 2026




Conversación videograbada entre los integrantes de la mesa de experiencias:


Presentación

Tejiendo experiencias en Traumaterapia Sistémica: aprender también de lo que nos cuesta

En las VII Conversaciones sobre Apego y Resiliencia, que celebraremos los días 13 y 14 de noviembre en San Sebastián, tendremos un espacio especialmente dedicado a compartir experiencias profesionales en torno a la Traumaterapia Sistémica: «Tejiendo experiencias en Traumaterapia Sistémica».

Esta mesa nace de una convicción: una parte importante de lo que aprendemos como terapeutas no procede únicamente de los libros, de la formación o de los modelos teóricos, sino de aquello que nos sucede cuando intentamos acompañar a niños, adolescentes y familias en situaciones de gran complejidad.

Por eso hemos querido reunir a profesionales que llevan años trabajando desde este enfoque en contextos diferentes. Contaremos con experiencias procedentes de Murcia y Guipúzcoa, tanto desde dispositivos especializados y comunitarios como desde la práctica privada. Son trayectorias distintas, pero atravesadas por muchas preguntas comunes.

¿Qué hemos aprendido después de años de acompañar a familias que han vivido adversidad y trauma? ¿Qué nos ha funcionado? ¿Qué no ha funcionado? ¿Qué hemos tenido que cambiar por el camino? ¿Qué desafíos siguen pendientes?

La mesa pretende hablar precisamente de todo ello

Uno de los aspectos que queremos poner sobre la mesa es la importancia de trabajar más allá de la consulta. Cuando acompañamos a un niño o a un adolescente que ha sufrido experiencias adversas, no podemos olvidar que forma parte de una familia, de una escuela, de una comunidad y de una red de relaciones. La reparación no depende únicamente de lo que sucede en el espacio terapéutico.

La experiencia de los profesionales que participarán en la mesa muestra la importancia de acercarse al contexto de las familias, comprender sus dificultades, trabajar las competencias parentales, coordinarse con otros profesionales y construir redes capaces de ofrecer mayor protección y seguridad.

En este sentido, el trabajo comunitario adquiere un papel fundamental. No siempre es suficiente con atender individualmente el sufrimiento de un niño. También necesitamos preguntarnos qué podemos hacer para que su entorno se convierta en un lugar más protector y favorezca procesos de reparación.

Pero hay otra cuestión que consideramos especialmente importante: ¿qué nos pasa a nosotros mientras hacemos este trabajo?

Trabajar con trauma implica encontrarnos con situaciones que pueden movilizarnos, frustrarnos y desbordarnos. Necesitamos aprender a reconocer nuestros propios estados, regularnos, pedir ayuda y apoyarnos en otros profesionales. La coordinación y el trabajo en equipo no son solamente herramientas organizativas; pueden convertirse también en espacios de cuidado y regulación para quienes acompañamos.

Y queremos hablar de algo que, en ocasiones, cuesta más compartir: nuestros errores.

Porque también se aprende cuando una intervención no sale como esperábamos. Cuando nos equivocamos. Cuando tenemos que rectificar. Cuando una estrategia que parecía adecuada no funciona. Cuando necesitamos más tiempo del que habíamos previsto. Cuando descubrimos que, antes de intervenir sobre el niño, necesitamos revisar lo que está ocurriendo en nosotros mismos o en el sistema que lo acompaña.

Hablar de los errores no significa desvalorizar nuestro trabajo. Al contrario. Supone reconocer la complejidad de la tarea terapéutica y convertir la experiencia en conocimiento compartido.

Maryorie Dantagnan ha insistido en la riqueza de poder compartir no solamente aquello que hacemos bien, sino también las dificultades y los desafíos que encontramos. Y esta será precisamente una de las características de esta mesa: intentar alejarnos de una visión idealizada de la Traumaterapia para acercarnos a la práctica real, con sus avances, sus incertidumbres y sus dificultades.

Porque cuando un profesional escucha que otros han pasado por situaciones parecidas, puede descubrir que aquello que vivía como un fracaso individual forma parte, en realidad, de la complejidad de acompañar procesos traumáticos.

Compartir experiencias también es una forma de sostenernos

«Tejiendo experiencias» será, por tanto, una conversación entre profesionales que han recorrido caminos diferentes y que quieren poner en común aquello que han aprendido. No para ofrecer recetas, sino para generar preguntas, abrir posibilidades y construir un conocimiento que se enriquece cuando deja de ser individual y pasa a ser compartido.

Nos gustaría que quienes asistan puedan llevarse algo más que nuevas ideas sobre Traumaterapia Sistémica: la sensación de no estar solos en las dificultades, el valor de seguir aprendiendo y la certeza de que nuestra práctica también se construye en relación con otros.

Porque, en definitiva, la Traumaterapia Sistémica también se teje así: vínculo a vínculo, experiencia a experiencia y profesional a profesional.


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