lunes, 17 de septiembre de 2012

Psicoeducación para familias adoptivas y acogedoras: cómo gestionar nuestras emociones como cuidadores (I)


Iniciamos una serie de posts que, simultaneándolos con otros temas, vamos a seguir durante una buena parte de este curso 2012-13 aquí, en el blog de Buenos tratos.

La serie de posts se centran en la psicoeducación para padres y familias adoptivas y acogedoras con el fin de que conozcan mejor a sus hijos o niños (normalmente sabemos que han sufrido en mayor o menor medida maltrato y abandono), reflexionen y adquieran herramientas para poder comprender y actuar con eficacia.

Tres van a ser los bloques que vamos a desarrollar: APEGO, AUTO-REGULACIÓN Y COMPETENCIA.

Dentro del bloque dedicado al APEGO, tocaremos estos aspectos: Gestión de las emociones del cuidador; Sintonización afectiva con el niño; Consistencia en las actuaciones del cuidador; Hábitos y rutinas.

Dentro del bloque dedicado a la AUTO-REGULACIÓN, abordaremos estos puntos: Identificar emociones; Modular las emociones; Expresar el afecto.

Dentro del bloque dedicado a la COMPETENCIA, nos centraremos en mejorar las Funciones ejecutivas del niño y en el Desarrollo de la identidad y del sí mismo.

Lo que os voy a ir ofreciendo no son recetas, ni mucho menos. Tampoco voy a dar las soluciones. Cada niño es único. Muchas veces formularemos preguntas que os ayudarán a daros cuenta qué necesitáis hacer como cuidadores y qué es preciso cambiar, o qué aspectos tenéis que trabajar con vuestros hijos o niños. Por eso, más que soluciones, proponemos caminos de reflexión y actuación. Cada niño necesita su propio camino y un adulto que le acompañe en su caminar.

El material está basado en el libro “Treating Traumatic Stress in Children and Adolescents”, de las autoras Blaustein y Kinninburgh. Una joya de libro que me ha sugerido mi amiga y colega Maryorie Dantagnan.

Comenzamos con el primer bloque (apego) y el primer tema a tratar: gestionar las emociones del cuidador.

GESTIÓN DE LAS EMOCIONES DEL CUIDADOR

Este un aspecto a menudo bastante ignorado por los padres y familias adoptivas y acogedoras. Los niños son los destinatarios de los tratamientos psicológicos y las medidas educativas, en las que también deben de participar y colaborar los padres, ya que sin ellos -como equipo que ayuda al niño- no hay terapia que valga. Normalmente, los profesionales intentamos pautar y orientar a los padres en la crianza de sus hijos. Pero no hay pautas que funcionen si no partimos de una condición sine qua non: en las relaciones humanas, la influencia del otro es notoria. Nos construimos y desarrollamos en la relación con el otro significativo. En el caso de los niños con problemas de regulación emocional como consecuencia del trauma (podéis leer en el blog los post sobre este tema haciendo click en la etiqueta “trauma”), es vital contar con un adulto que se constituya en referente estable emocionalmente y equilibrado en la gestión de sus propias emociones. Si no, será un adulto que ya tensione al niño con su sola presencia, pues contagiará dichos estados al menor. Los cerebros se conectan entre sí, nos ha enseñado Siegel. Hemisferio derecho con hemisferio derecho, la sede de las emociones. Si el hemisferio derecho de los cuidadores inunda al cerebro de éstos de ira ante lo que el niño hace y no gestionamos la misma, el menor la percibirá y responderá con los mecanismos de defensa que aprendió en el entorno maltratante en el que sobrevivió.

Sé que no es nada fácil, que los niños pueden llegar a agotar y hacernos perder la paciencia. Por muchas terapias y pautas y medidas educativas, vivimos en el mundo real. Somos humanos y en un momento dado nos podemos llegar a sobrepasar. Pero no podemos llegar a sobrepasarnos continuamente. Si nos concienciamos que nosotros como cuidadores también tenemos que trabajar por autocontrolar nuestras emociones (y no sólo el niño) estamos, primero, ofreciendo un modelo de auto-regulación (no podemos pedir calma y sensatez si nosotros no la modelamos); y, segundo, a largo plazo sentaremos las bases para que el niño nos sienta seguros, tranquilos y firmes cuando sea necesario, con lo cual contribuiremos que el menor aprenda a auto-regularse.

Construyendo habilidades para el auto-monitoreo de las emociones

1º Identificar situaciones difíciles

Es importante, lo primero, identificar qué situaciones son las que nos suponen más reto como cuidadores, pues el niño reacciona (no responde) de una manera más impulsiva o provocadora: en la comida, cuando molesta a su hermano; en el comedor escolar con más niños y esperando a comer; a la hora de hacer los deberes, pues se niega…

Haceos estas preguntas:

¿Son los comportamientos del niño particularmente difíciles o duros para ti, para manejarlos o afrontarlos o es que el niño ha aprendido o sabe lo que tiene que hacer para “pulsar el botón” que inicia tu descontrol?

¿Realmente encuentras difícil afrontar las emociones y conductas del niño, o responder ante las mismas, o es que se produce una respuesta excesivamente dura o alterada ante lo que el niño hace?

¿Qué tipo de expresiones emocionales o de conductas han sido las más duras o de riesgo en el pasado (por ejemplo, amenazas del niño de dañar a otros o a sí mismo)? ¿Te están afectando aún?

¿Hay situaciones que te resultan particularmente difíciles porque te recuerdan momentos duros o difíciles de tu vida pasada?

¿Hay algunas conductas, experiencias o sentimientos del niño que te resultan particularmente difíciles de comprender y aceptar?

¿Qué otro tipo de factores afectan tu habilidad como padre, madre o acogedor para permanecer centrado (por ejemplo, problemas en el trabajo, presiones externas, problemas en tus relaciones, problemas con tu pareja)?

2º Construir habilidades de auto-monitoreo 

Aprender a tomar conciencia de nuestras propias reacciones como cuidadores ante las conductas de los niños.

Fisiológicamente: ¿Qué experimentas en tu cuerpo? Pon atención a la tasa cardíaca, la respiración, tensión muscular, aturdimiento… ¿Qué señales internas, de tu propio cuerpo, preceden a tu pérdida de control como cuidador?

Cognitivamente (pensamientos e imágenes): ¿Qué es lo que piensas como cuidador en el afrontamiento de las situaciones difíciles? Considera los pensamientos automáticos como: “No puedo hacer nada para ayudarle”; “Hace esto a propósito”, etc.

Emocionalmente: ¿Qué es lo que sientes como cuidador en respuesta a cada situación difícil identificada?

Conductualmente: ¿Qué es lo que haces como cuidador para afrontar las emociones difíciles o negativas? ¿Llegas a responder punitivamente? ¿Te retiras? ¿Te quedas como parado?

La semana próxima continuaremos y nos centraremos en qué estrategias podemos utilizar para gestionar nuestras emociones ante las conductas difíciles de nuestros niños. 

12 comentarios:

  1. Como futura madre adoptiva, este tema me parece interesantísimo. Gracias José Luis.

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  2. Me alegro María, trabajar en esto es sumamente importante. Un saludo cordial

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  3. Estoy deseando que llegue ese texto...un saludo, Jose Luis, y gracias por volver...es un placer esponjarte contigo y tu sabiduría compartida...

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  4. Gracias, Mei, un placer para mí y... me gusta la palabra esponjarse. :-)

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  5. Muy interesante. Espero el segundo, gracias!

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    1. Hola, Julio: gracias a ti, el lunes que viene la segunda parte, en efecto. Saludos cordiales

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  6. "Esponjarse" se usa mucho en el mundo adoptivo...hijos y madres y padres deben esponjarse unos de otros...los peques deben llenarse de confianza, amor, caricias, palabras...y los padres del pasado de ellos y ellas, de sus necesidades, de sus miedos, sus dudas, sus mochilas y murallas...para ayudar y servir de pilar...
    A mí tb me encantó conocerla y ahora usarla...
    un BS

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  7. Muchas gracias por compartir este blog. Es estupendo

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  8. Me alegra que asi sea, Carmen, uno de mis objetivos es que pueda orientar a los padres y familias. Un saludo muy cordial

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  9. Hola jose luis muy interesante tu blog te cuento q yo estoy terminando mi lic en psicologia y neceditaria ayuda para mi proyecto de tesis es q estoy en costa rica y aqui no hay mucha info sobre mi tema q es manual psicoeducativo para padres y madres adoptivos de como decirles la verdad a sus hijos
    Yo necesito saber q apartados mas relevantes se podria poner en dicho manual sobre ese tema
    Si podrias orientarme se de mucha utilidad
    Muchas gracias y te deseo muchos exitos
    Estela

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  10. Nuevamente te escribo joseluis para dejarte mi correo asi podrias contactarme selikacarreras2010@yahoo.com
    Saludos estela de CR

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